martes, 22 de noviembre de 2016

La historia secreta del Clavel Carmesí (Pink Carnation 1), Lauren Willig


La joven Eloise Kelly se encuentra en Londres con una beca preparando una tesis sobre los románticos espías ingleses definales del XVIII: la Pimpinela Escarlata, la Genciana Púrpura y el Clavel Carmesí. Mientras que la identidad de los dos primeros se conoce, la del Clavel, que salva Inglaterra de la invasión de Napoleón, sigue siendo un misterio. Convencida de que guarda una relación con la familia Selwick, descendiente de la Genciana Púrpura, Eloisa descubre un diario inédito en el que se cuenta la fascinante historia de Amy Balcourt y sus amores con la Genciana.


Tras mis aventuras con los hombres de Roxbury House, necesitaba una dosis de ranciedad, de novela con poco sexo, diferente, más diferente aún que la trilogía de Hope Tarr, que tiene sus dosis de originalidad, pero quería un cambio de tercio todavía mayor. A mi rescate vinieron Bella Diamond y su Instagram. Allí nos descubría a esta autora que ha caído en el olvido y cuyas novelas no se han traducido apenas (mal, porque la serie Pink Carnation tiene doce partes, aunque no sé si alegrarme de que no estén todas disponibles, porque vaya agobio lecturil). Como Bella me entiende, porque ella pasea su gusto por lo rancio con orgullo como yo, me animó a leer esta novela y yo encantada de sumergirme en la historia. Teniendo en cuenta que por ahí se nombra a la Pimpinela Escarlata, allá que me coloqué mis mejores galas y al lío.

¿Dónde están Percy Blakeney y su rubio pelo?

Pero, al empezar, me veo que la cosa está ambientada en la actualidad. Fuera outfit enagüil de momento entonces. Vamos a ir conociendo poco a poco a Eloise Kelly, una estadounidense obsesionada con los espías de la era revolucionaria y napoleónica. Picada por la curiosidad sobre la desconocida identidad de un espía llamado el Clavel Carmesí, viaja a Londres para trabajar sobre su tesis doctoral e investigar su relación con la Pimpinela y otro espía menos conocido, lord Richard Selwick, apodado la Genciana Púrpura. En su búsqueda de datos viene a dar con un antipático descendiente de la Genciana, Colin Selwick. Os imagináis ya por dónde va el asunto, ¿no? Torpe americana frente a estupendo inglés estirado y que la mira por encima del hombro. Esta parte de la historia, que va salpicando la principal, me pareció innecesaria y manida hasta que llegué al final de la novela y me dejaron a medio. Sí, queridas, eso mismo: coitus interruptus. Porque la investigación de Eloise no es más que una (buena) excusa para montar toda una serie de novelas sobre espías de principios del siglo XIX y, ya de paso, desarrollar la historia entre Colin y Eloise, ya que aquí aparece poquito y no me cuadraba nada que de pronto catapún chimpún entre esos dos. La jodienda de todo esto es que no creo que lea todos los libros por lo dicho antes: no están traducidos nada más que éste y el segundo. Y, mientras tanto, dosis y más dosis de novelas mal escritas, llenas de guarradas sexuales que dan más risa (y hasta asco) que otra cosa, con unos personajes pobres y una redacción digna de salir en @fanfics_txt. 


Vale, me calmo y vuelvo a lo que nos ha traído aquí: el Clavel Carmesí, ejem. A pesar de que comienza en nuestros días, la mayor parte del libro se centra en 1803, a caballo entre Gran Bretaña y Francia, y en plena era del Consulado, con Napoleón ascendiendo y con la Pimpinela Escarlata ya retirada de sus aventuras liberando aristócratas. Ahora quien actúa es la citada Genciana Púrpura, que tiene en jaque al gobierno francés. Su mayor admiradora es Amy Balcourt, mitad francesa mitad inglesa, cuyo padre murió guillotinado cuando ella era una niña. La jovencita tiene una imaginación desbordante y sueña con unirse a la liga de la Genciana para vengar a su familia. Ella piensa que la vida de un espía es todo en plan duelos a espada, disfraces, peligros sin fin... y agarrar a bellas mozas, hacerlas sus compañeras de aventuras y soltarles morreos épicos. Este personaje y su idea romántica de las hazañas del espía me han recordado a Catherine Morland, la protagonista de La abadía de Northanger, aunque la que lee Los misterios de Udolfo es otra mujer de la historia... En fin, que Amy no para de tener ensoñaciones en las que la Genciana la admira por su valor en las misiones de espionaje y la besa con pasión tras rescatar con éxito a algún preso imaginario de la Bastilla.

Aaay, Genciana, tómame, soy tuya
Te voy a dar lo tuyo y lo de tu prima Jane, Amy

Amy tiene un punto que a veces roza el pichotismo, pero uno del tipo metepatas y listilla que se cree que lo sabe todo. A la pobre se lo perdonamos porque lo hace por inmadurez y sin pensar en las consecuencias, y porque la autora no la pone de perfecta ni mucho menos, sino que hasta se burla de ella. Menos mal que a su lado cuenta con dos aliadas con más cabeza y sentido común: su prima Jane y una dama soltera y entera, la señorita Gwen, cuyo paraguas es su mejor arma. Me declaro fan de esta señora desde el minuto uno.

Necesito este paraguas

Durante la lectura que hace Eloise de los papeles custodiados celosamente por Colin en casa de su simpática tía, que no tiene problema en que la chica acceda a los documentos, vamos a descubrir quién fue realmente el Clavel Carmesí. Porque aquí no todo es lo que parece, aunque he de decir que yo supe la identidad desde antes, jejejeje. 


En cuanto a la relación entre Amy y la Genciana, se basa en la clásica trama con confusión de identidades y amor/odio que tan bien funciona si se sabe hacer, y creo que Lauren Willig la desarrolla con solvencia, de manera correcta y hasta gracia. Leer esta novela es como ver el telefilm sobre la Pimpinela Escarlata que protagonizó Anthony Andrews y que a las pequeñas y futuras haggards nos dejó ya con las tiernas enaguas por los suelos allá por los años ochenta.  


La trama romántica está bien, pero casi diría que es secundaria, aunque los encuentros de Amy con la Genciana Púrpura no están nada mal. Para contentar a mis gustos rancios, el sexo no lo vamos a oler hasta muy, muy avanzada la trama, pero muchísimo. Yo no eché de menos ese momento para nada hasta que se produce por lógica y como debe ser. Mientras tanto, los devaneos me parecieron bien colocados sin encharcamientos de bajos femeninos innecesarios a la par que ridículos. Además, la primera vez consuman me parece escrita de lo más original, con sentido del humor y mucha sorna en los diálogos entre la pareja. Imaginad mi croqueta semi-rancio-enagüil-perraquil cómo fue.

Me quedo a medio porque no es rancia del todo, que vemos cacho

En resumen, una novela de las que yo califico como "amable", con aventuras al estilo de una buena película clásica, con todos los tópicos de ese tipo de producciones bien usados y con un punto diferente si la comparamos con otras románticas de época. 

Por todo ello, recibe en nuestro Gandymetro...

Richard, bésame con el antifaz puesto y los pantalones quitados

8 comentarios:

  1. La tendré en cuenta pues no pinta nada mal y así leo autora nueva, Muy post como siempre, me partido de la risa con el gif del gato, esta haciendo la croqueta en toda regla jajajaja

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  2. Pues tía, qué buena pinta tiene!!! Me la apunto sin falta! Pero vamos, que tenga doce libros y haya dos en español... Lo que tú dices, mierdas chorreantes que no falten, pero novelas románticas decentes ni de coña. Indignación!
    Estupenda reseña, guapa, lo que me he descojonado con el paraguas XDDDDD (yo también quiero otro!)
    Besotes!

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    1. Ya sabes lo que a mí me indignan estas cosas... Que se llenen las estanterías de bodrios insufribles y no traduzcan historias tan interesantes como esta serie. Que no es que sea la obra definitiva, pero tiene su gracia con lo del espionaje y todo eso. Y me callo, que los cabreos provocan arrugas XDDDD

      El paraguas es necesario en nuestros armarios, querida.

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  3. Jajajajaja, me muero con la reseña xD
    Tengo que confesar que a mi este tipo de novela no me va pero eso de que haya espías medio me gana. No sé, habrá que ver si se me apetece leer algo más rancio...
    ¡Un beso!
    P.D. Me confieso una inculta. ¿Qué es lo que hace una novela rancia? (Tengo una idea pero mejor asegurarme xD)

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    1. Jajaja, pues para mí, una novela rancia (en el buen sentido) es aquella en la que no se abusa del sexo hasta el punto de que te hartas ya de leer escenas subidas de tono. Prefiero una bien contada que tropecientas describiendo siempre lo mismo :)

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  4. Hola!!
    Esta novela siempre ha llamado la atención... espero no estar equivocándome de título jajaja. POr esa investigación que no concluye nunca me he animado con ella!!!
    Un besote

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    1. Me animé a sabiendas... Pero se pasa un rato entretenido. No dejes de leerla y comentarnos :)

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