Goodreads ❤ AmazonLa oferta de matrimonio. Él busca una esposa y pone un anuncio; ella busca refugio y lo contesta. ¿Qué sucederá cuando el pasado de ambos les aceche?Una dama independiente. Un pasado oscuro acecha a dos almas libres con deseos distintos que acabarán unidas en una búsqueda y también en el amor.Una historia de conveniencia. ¿Puede alguien que siempre ha desempeñado el papel de villano convertirse en un héroe? ¿Y qué sucederá cuando estalle el escándalo?Una dama de invierno. Una remota abadía costera, una mujer que busca ser invisible y un hombre que no dejará que lo sea. Dos almas sensibles que forjarán una amistad inesperada.
Lo prometido es deuda y aquí vengo a contaros algunas lecturas de una autora
estupenda que me he echado al cuerpo en todos estos meses de abandono
blogueril. Y, para sorpresa de nadie, os traigo una primera tanda de libros
super ranciedad friendly. Vamos, que aquí no busquéis trocotró porque no lo vais a encontrar.
Un momento, eh. Es que no hay sexo ni falta que le hace. Por cierto, un
monumento a Libros de Seda por apostar
por escritoras de romántica de esta nueva oleada de clean romance.
Encima los comparten por Storytel, así que tengo allí mi biblioteca a tope de
cositas por leer.
Entrando ya en materia, esta serie se compone de cuatro libros citados
arriba. Lo cierto es que leí la primera novela hace unos dos años y no me
hizo mucho tilín. Me llamó la atención el instalust siendo enaguas rancias y
me hizo torcer el morro el padentrismo del protagonista.
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| Un cliché que a mí me cansa |
El año pasado decidí dar otra oportunidad a esta autora empezando una serie distinta, Las londinenses, formada por otras cuatro novelas: La sirena de Sussex, La bella de Belgrave Square, El lirio de Ludgate Hill y La musa de Maiden Lane (ésta no la he leído aún, en junio sale la traducción, deseando estoy). Al terminar la tercera me di cuenta de que había ciertos personajes que eran de Los desamparados de Devon. Mimi Matthews une muy bien sus libros, los ubica en un universo único en el cual interactúan, haciendo más creíble el contexto histórico. Eso me llevó a leer el resto de novelas y, queridas, lo hice del tirón.
No es que sean la leche en verso, pero están tan bien escritos (bueno,
los fruncimientos de ceño y labios, EJEM, que son la peste en cualquier novela
de ahora) y tan bien montados que no se echan en falta escenas de cama. Es
más, hasta algunos pueden pasar por el altar a mitad de novela y
no nos vamos a encontrar con boas descomunales cuya punta es como una ciruela
madura (sí, ya sabéis que ESO lo he leído yo y glosado por aquí).
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| Os pregunto, autoras describiendo vergas imposibles |
Si algo se le agradece a la autora es, primero, dejarse de una p*ta vez ya el enemies to lovers, que parece que algunos (no quiero mirar a nadie) no saben escribir otra cosa en romántica. Y, segundo, y no menos importante, poner sobre la mesa temas que casi nunca vemos en este género. De entrada, los protagonistas masculinos marcan la diferencia: cuatro huérfanos que sufrieron lo indecible en un orfanato miserable y cuya inquebrantable amistad ha perdurado en el tiempo, salvo en el caso de uno de ellos, que desapareció de allí sin dejar rastro para desconcierto de los otros tres chicos (sus buenas razones tenía). Cada uno ha prosperado a su manera: Justin Thornhill es un veterano de guerra con muchas cicatrices externas e internas; Thomas Finchley es un abogado al que no se le resiste un caso; Alex Archer es el que se fue y vuelve con pinta de villano; y Neville Cross es el más especial del grupo ya que, tras sufrir un accidente durante su niñez en el orfanato, se ha quedado un poco tocado y le cuesta expresarse, así que prefiere estar rodeado de animales que cuidar y que no le dan conversación.
Es verdad que ya hemos visto huérfanos en otras series como Los hombres de Roxbury House de Hope Tarr o
Los huérfanos de Saint James de Lorraine Heath, pero aquí los tiros van por otros lados. La primera
entrega trata lo fácil que era declarar loca a una mujer para quitarle
todo y encerrarla en un manicomio pa los restos. Lo cierto es que la autora
explota poco aquí el ambiente gótico del lugar en el que transcurre la
historia, ya esperaba yo ahí una trama más en ese sentido, pero no. En la
segunda, la conquista de la independencia femenina es un buen aliciente
para leer, y más si viene aderezado todo con un apasionante viaje a La India y
una pareja que tiene una buena química añdkjfañskdjslks pero intereses
contrapuestos (¡y a ver cómo soluciona la autora eso! Spoiler: muy bien). En
la tercera, el protagonista masculino es el que se largó y vuelve con pinta de
villano, pero que sabemos que tiene un corazón de oro (en una novela
menos rancia, tendría también una boa de oro). Por último, Neville Cross es el
maromo de Una dama de invierno, pequeño chasco porque esperaba más para
este entrañable hombretón de pocas palabras.
En cualquier caso, Mimi Matthews es una autora para tener en la recámara en
caso de necesidad de salir de un bloqueo lector. Si bien
no te va a dar calores xixiles ni quizá a veces historias muy
memorables, al menos no te cabrea como un mono con mierdeos mal
llevados, féminas pichotiles o tíos que dan ganas de mandarlos de una patada a
las antípodas. Así que si no os espanta la ranciedad, podéis echarle un ojo a
alguna de sus novelas. Yo voy a seguir leyéndola.
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Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...
PD: de Mimi Matthews he leído también los dos primeros libros
de Historias de Somerset: La obra de arte y Caballero Jim. El primero me pareció flojísimo, se nota que es lo primero que
escribió. El segundo mejor, pero tampoco es para tirar cohetes, amable y
ya. Volveré a la carga con otra reseña conjunta cuando publiquen el último
de la serie Las londinenses, que tiene cosas muuuuy
interesantes.
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