Mostrando entradas con la etiqueta La Guardia de los Highlanders. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Guardia de los Highlanders. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de abril de 2016

El Guardián (La Guardia de los Highlanders 3), Monica McCarty


El tercer libro de la serie de La Guardia de los Highlanders... Arthur «el Guardián» Campbell destaca por su destreza para seguir rastros, la agudeza de sus sentidos y su capacidad de fundirse con la oscuridad. Es el espía perfecto y el rey Bruce tiene un encargo para él: debe infiltrarse en el clan cuyo jefe asesinó a su padre. Con el corazón sediento de sangre, Arthur comenzará la misión sin saber que el mayor obstáculo al que deberá enfrentarse será la hija de su enemigo mortal, una dulce sirena de cabellos de miel cuya mayor habilidad es detectar el rastro del engaño..Intrigada por el apuesto y rudo recién llegado, Anna McDougall no puede evitar sentirse atraída por esos ojos que la devoran y parecen contradecir a las palabras. Cuando el peligro, la traición y la sombra de la guerra se cierna sobre ellos, el Guardián deberá tomar la decisión más importante a que se ha enfrentado su corazón: ¿el amor o la venganza?


(Antes de nada, decir que el que ha traducido los títulos tiene una guantá grande: The Chief-El Guerrero; The Ranger-El Guardián, WTF)

He tenido esta Scottish boa novela en adobo por dos razones: la primera, que no me gusta darme un atracón de libros que pertenecen a una misma serie y en donde salen los mismos personajes (ya lo he hecho otras veces y acabo loca); y la segunda, que en el Malditafuerismo, es decir, en el universo de las chaladas de @malditafuera y otras lectoras de La Guardia de los Highlanders, insistían mucho en que tras El Halcón, El Guardián era muy flojo y no me iba a gustar porque pecaba de algo: exceso de padentrismo en el protagonista. Este afortunado término, acuñado por las citadas @malditafuera (como tantos otros igual de acertados), viene a resumir un tipo de héroe muy de novela romántica, ése que no quiere mostrar sus sentimientos y es frío y distante con la zagala de turno. Pero dejo por aquí la definición oficial: "Estado mental de aquel que, por su introversión natural y/o traumas sufridos, tiene tendencia recurrente a encerrarse en sí mismo, mirado el ombligo y regodearse en sus desgracias (a veces inexistentes)". Con permiso de ellas, hago uso de este maravilloso palabro y sus variantes en esta reseña porque es necesario y pertinente.

Estáis tardando en seguir a estas tuiteras

Previously dejamos al Halcón feliz y contento con su estupenda chica y nos centramos ahora en Arthur Campbell, El Guardián, infiltrado en las líneas enemigas como partidario de los ingleses. Al principio empieza el festival de nombres y politiqueo y yo con los ojos tal que así:

MacGregor, MacLeod, MacSorley, MacAuto, BigMacAAARG!

Menos mal que pronto nos centramos en la cosa y vamos al tema. Si de Erik MacSorley me quejaba porque era un portento de resistencia que lo hacía próximo a un superhéroe de cómic, en Arthur tenemos a un X-Men: ¡Es un precog

Así a remojo tendría yo a Arthur Campbell

Como lo leéis: tiene la facultad de sentir que un acontecimiento se adelanta, como un sexto sentido y eso lo hace un perfecto EXPLORADOR (estas mayúsculas van por el puto traductor del título) y adecuado para ir de un sitio a otro a entregar mensajes, mas su don no impidió el asesinato de su padre (trauma is coming). En uno de estos momentos de correveidile se tropieza con un grano en el culo en forma de preciosa muchacha rubia y blablabá: Anne MacDougall. Ninguno sabe quién es el otro, pero cuando Arthur llegue al castillo de John de Lorn, el asesino de su padre, como si fuera partidario del rey inglés, la va a reconocer como la chica de las tetas gordas a la que salvó la vida y casi puso en peligro su misión de espía. Sobra decir que hay instalust y todo eso, a pesar de lo reticente del protagonista a sentir nada por nadie.



Y es que el papel que le toca interpretar a Arthur le hace ser un padentrista de tomo y lomo, frío y mala follá con Anna. Tengo que decir que a mí me pareció que su actitud es totalmente justificada por su difícil misión, además de porque la gente siempre lo ha considerado un raro debido a su don y prefiere estar solo, así que huye de las zagalas como de la peste.

Arthur espantando moscardas

Tor, El Guerrero, me pareció un padentro más insoportable que, encima, se juntó con una quasipichote de cuidado. Es verdad que Anna al principio no deja a Arthur ni a pie ni a pata porque siente curiosidad, haciéndola un rato insoportable y hasta moñas con el asunto del cachorrito Escudero, que tampoco deja en paz al sufrido Guardián. Menos mal que Monica no da mucho protagonista al chucho.

Anna es muy sutil con Arthur

En esos primeros momentos es sólo atracción por ese caballero tan serio, pero después deberá seguirlo por orden de su padre para descubrir si es lo que parece. Hacia mitad del libro serán las tornas las que cambien y Arthur tendrá que vigilar a Anna para evitar una alianza que perjudicaría al rey Robert de Bruce. Así están en el típico tira y afloja que creo que, a partir de ese momento, hará que mejore bastante la historia, que vendrá a complicarse muchísimo y que la autora resuelve con cierta solvencia, teniendo en cuenta que Anna y Arthur son enemigos naturales. A destacar los momentos ñaldjfañlsdjfask, pocos pero bien colocados. Sí, habéis leído bien: pocos y me gusta porque así pega en la historia.


Del Rancio Asylum, Bond

Ahora vienen los "peros". Monica McCarty peca de repetitiva al escribir, hace que todos y cada uno de sus personajes digan una y otra vez "maldita fuera". Para una gracia está bien, pero ya cansa y se me hace pesado. Y lo mismo con las "gruesas columnas", es decir, las boas, tan grandes que ellas siempre piensan que no les van a caber y luego se adaptan como un guante, otros dos recursos demasiado usados por la autora. Y no hablemos del término "romántico" en el siglo XIV, que también lo cité a propósito de las anteriores entregas. Es lo que me saca un poco de quicio con Monica, que se documenta muy bien históricamente en cuanto al contexto y luego mete estas cosas, lo que le hace perder puntos (o columnas en el Columnómetro, que dirían las @malditafuera, me parto).

Por todo esto, obtiene en nuestro Gandymetro...

Un Gandy menos por exceso de malditafuerismo


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 16 de febrero de 2016

El Halcón (La Guardia de los Highlanders 2), Monica McCarty


Erik MacSorley es un navegante experto que jamás ha sido doblegado por tormenta o mujer alguna... hasta el día que rescata del mar a una muchacha. Un aspecto vulgar enmascara sin embargo su identidad: se trata de lady Elyne de Burgh, la hija del noble más poderoso de Irlanda. Pero aún peor es que esta encantadora sirena par ezca a la vez fogosa e impenetrable, y Erik no tendrá sino que redoblar su empeño para averiguar la verdad...Este tipo de retos pueden hacer olvidar la guerra a cualquiera, pero no a Erik. Sospecha también que Ellie esconde algunos secretos que podrían poner en peligro la misión que le ha sido encomendada: permitir el regreso del rey Bruce a Escocia para reclamar el trono. Mientras la batalla por un rey y un país se libra entre las orillas de Escocia e Irlanda, ¿conseguirá Ellie domar al guerrero legendario a quien todos llaman el Halcón?. Una marea de pasión arrolladora.


Queridas lectoras, no es la primera novela que me echo al cuerpo cuyo protagonista masculino se apode Hawk (Halcón). El primero de ellos es más que olvidable (aunque la gran culpable es la autora -que lo hace ser un empalagoso repitiendo "deseo concedido"- y la chica de turno, origen del término Pichote); el segundo, obra y gracia de KMM, es uno de nuestros maromos favoritos por habernos descubierto qué es ser una HAGGARD y darnos a conocer los placeres que suponen la doma cetrera


KKM, haggard honorífica

Por todo esto, sabía que algo bueno tenía que tener ooootro highlander al que se le conoce como el ave rapaz que tantos buenos ratos nos había hecho pasar, tanto por las risas (primer Halcón) como por el añlsdkjfañlsdkjfalñskjfds (segundo Halcón).

Con mi traje de plumas para leer sobre Halcones

Tras el mñeísmo que supuso El guerrero, esto ya ha sido otra cosa. Y qué cosa. De ésas llenas de tensión sexual no resuelta que a mí me gustan. Además, todo va poco a poco, como debe ser. Y sin moñismos. A lo mejor los protagonistas pecan de demasiado cabezones a la hora de mostrar lo que sienten, pero tienen razones que para mí son coherentes con sus personalidades.

¡Y que nadie me haga la contraria!

Así nos encontramos con Elyne "Ellie" de Burgh, jovencita de veinticuatro añazos y de aspecto más o menos normal si la comparamos con su familia. Y es que vive rodeada de bellezones rubios a lo Lannister, mientras que ella es poca cosa: morena (a ver qué tenemos las morenas de malo) y con ojos castaños veteados de verde (oig). Es bastante madura a la fuerza, ya que ha pasado por situaciones dramáticas (la muerte de su madre y de uno de sus hermanos) y ha tenido que asumir demasiado pronto muchas responsabilidades. Tiene una hermana casada con el mismísimo Robert de Bruce, mientras que su padre es el conde de Ulster, partidario del rey Eduardo. Para liar más todo, la van a casar con Ralph, un hombre que no está mal, pero a ella le agobia pensar en tener que hacer uso del matrimonio con él. Antes de todas las desdichas que ha vivido, a Ellie le encantaba hacer el loco y el cabra, y soñaba con recorrer todas las islas entre Irlanda y Escocia. Pero ahora es una aburrida, así que, animada por su hermana Matty (a la que se le caen las enaguas cada vez que ve a Ralph, aquí hay tomate porque es todo recíproco), hace la última tontuna antes de casarse que es bañarse medio en bolas la noche del 2 de febrero, según no sé qué pagana tradición. Nadando nadando, la chica llega a una cueva donde algo se trama y es sorprendida y hecha prisionera para que no se vaya de la lengua.

¡Qué va, si esto acaba de empezar!

Y ahí entra (añlsdkjfañslkjdsk) Erik MacSorley, apodado El Halcón de la Guardia de Robert de Bruce y que está en la citada cueva. Es un chulazo de los pies a la cabeza con pinta de pirata vikingo, rubio, ojos azules, piel ligeramente bronceada, poderosa mandíbula con rastro de barba, en-verga-dura descomunal, cuerpazo y sonrisa con hoyuelos. Lo que viene siendo esto:



(Sí, queridas, los piratas tienen todos esta pinta, qué le vamos a hacer. Y algún highlander también).

Ojo, que El Halcón no sólo conquista por su físico (como si lo quisiéramos para hablar, vamos), sino que es un tipo simpático, caradura, un tanto fanfarrón y pichabrava. Sin embargo, a las mujeres les encanta porque es sonreír o soltar una de sus pícaras frases y caer rendidas ipso facto. Ellas saben lo que hay: boa de sobra para todas, sin compromisos, el placer por el placer. Y todos tan contentos. Pero Erik lleva una espina clavada, una mujer que nunca cayó en sus encantos (y no nos referimos a los sexuales, ojo): su vieja niñera.

¡Es que no quería follar conmigo!

Eso hace que Ellie, la cual oculta su identidad diciendo que es niñera de los hijos de Ulster para que no hagan algo malo con ella, sea para él un reto, incluso pensando en un primer momento que es una encanijada sin tetorras ni curvas como a él le gustan, aunque en el fondo le gustan todas.


Ella, por su parte, aunque cree que es un pirata, cala desde el principio al Halcón en cuanto a su pose de machote. Ciega no está y le reconoce el buenorrismo (sobre todo se lo reconoce su xixi), pero no se corta ni un pelo en decirle que es un chulo de taberna y que a otro perro con ese hueso, que su pechote, sus brazacos, su sonrisa impecable y su gran bulto entre las piernas no van a resultar con ella. Hasta ese momento, ninguna hembra le había puesto las peras al cuarto a este musculitos, ni tampoco se había interesado por saber nada sobre él más allá de que les diera un buen meneo. Y eso lo deja trastornado... y algo más.


Te voy a meter de tó menos miedo

Aquí, queridas, está la clave de que me haya gustado esta novela: nada de pichotismos, protagonistas que están en un tira y afloja divertido por las frases con doble intención, sin capulladas de "ay, que no me quiere y yo sí". Que haber de eso lo hay, pero la autora lo maneja muy bien, sin caer en las moñadas que suelen pulular por estas historias, ya que los protagonistas saben que lo suyo no es posible. La atracción entre ellos se cuece a fuego lento mientras que nuestros bajos arden a toda mecha. Así, tenemos cosas tales como ésta:

Miradas bajabragas y sonrisas burlonas
Manos que acarician rostros
Morreos épicos con lenguas invasoras

Cuando ya están que revientan de atracción (más allá de la mitad de la novela, yeaaaah! Mis gustos rancios saltando de alegría), pues al lío respetando ciertas barreras (olé ahí, Monica), pero vaya MOMENTAZO. Si con el Hawk de KMM teníamos broch, aquí tenemos una sauna que añldkjfasñlkdfjs. Y cuando la cosa va a más, pues ya es para caernos de culo y no levantarnos, porque Halcón es un tío con principios y es ella la que trocotró chimpún y todo lo que imaginéis. Ellie no se quiere ir de este mundo sin saber lo que es un buen revolcón. Carpe diem!


Empotres everywhere
Ellie no da tregua a nuestro Halcón, yeah!

La trama política es bastante enrevesada por la cantidad de enredos familiares (de nuevo la nota final de la autora nos da una idea de todo lo que ha investigado), pero es interesante ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Y hasta el final está una pensando en qué pasará con esta pareja imposible, llena de secretos, implicada en asuntos muy peligrosos y cabezones como ellos solos.

El "pero" que le pongo a la novela es que Halcón es un cúmulo de perfecciones, diría que es casi un superhéroe, aunque ya sabemos que este tipo de excesos es lo normal en las novelas de highlanders. A eso añado la manía de la McCarty de hablar de "romanticismo" en pleno siglo XIV. Todo lo que se documenta para unas cosas y el poco rigor que encontramos en otras. Pero, de nuevo, esto no es infrecuente en las novelas histórico-románticas. Me he encontrado burradas mayores en forma de arcada y otras lindezas...

Por todo esto, recibe en nuestro Gandymetro... 

Halcón, mi sauna xixil está preparada


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 2 de febrero de 2016

El Guerrero (La Guardia de los Highlanders 1), Monica McCarty


El primer libro de la trilogía de La Guardia de los Highlanders... Nadie en toda la nación maneja la espada como Tor MacLeod. Es un hombre independiente, que se debe a su clan y jamás ha rendido cuentas a nadie... y mucho menos a su nueva esposa, fruto de un pacto para atraerlo a la unidad de guerreros más letal de Escocia. La muchacha que se ha colado en su cama quizá haya obtenido su mano, pero nunca tendrá su corazón... Christina Fraser está convencida de que bajo el brutal caparazón de Tor se esconde una persona amable. Por ahora, el único calor está en los momentos de pasión y gloria que comparten en la cama y desaparecen al alba. Sin embargo, cuando esté a punto de estallar la guerra contra Inglaterra, Christina caerá en una trampa mortal y Tor se enfrentará a la batalla definitiva: salvar a su esposa y abrir su corazón antes de que sea demasiado tarde...


Como fan de los highlanders buenorros, no podía dejar pasar esta serie de novelas que desde Twitter me recomendaron con mucho afán las seguidoras de cierto hashtag: #malditafuera. Rauda y veloz, me puse con la primera: El guerrero.

Mi sporran y yo te estábamos esperando, Cassie

La cosa no es nada nuevo bajo el sol: highlander macizo cual Apolo redivivo y duro por fuera y por dentro debido a un trauma de la infancia; jovencita virgen a la que casan con él por razones que nada tienen que ver con el amor; atracción sexuarrrrrlll entre ambos desde el minuto uno; machote que no se quiere enredar en amoríos pero sí en trocotró nocturno...


El caso es que la novela se deja leer, pero no me ha causado la impresión que esperaba. La historia me suena ya a demasiado trillada, aunque me soplan por ahí que la cosa va mejorando en los siguientes libros. Que sí, que Tor mola porque tiene una columna marmórea por boa, que hace Scottish breakfast (qué menos) y besa con lengua invasora mientras se te derrite el xixi cerebro, pero el rollete de tipo duro que no quiere implicarse en líos románticos me cansa ya un poco. 


Por su parte, Christina roza a veces el pichotismo con sus meteduras de pata hasta el corvejón desde el principio, o con su llegada al castillo donde, de repente, cae bien a todo el mundo porque es tan guay... Además, sabe leer, escribir y hacer cálculos mentales complejos. Qué pena que no existiera el Nobel aún.

Nuestra chica caminando por la cuerda floja del pichotismo

Como es tan lista, sabe que debajo de esa coraza de músculos que es Tor hay un hombre amable y romántico. Christina siempre soñó con un Lancelot en su vida, porque es peor que nosotras y sólo lee estas cosas que le llenan la cabeza de pájaros y los bajos de necesidad de una buena boa.


Pero Tor, como hemos dicho, no quiere líos, aunque él mismo no sabe qué es eso que siente por su esposa. ¿Será amol? Porque, ojo cuidao, cuando está de retiro entrenando a la Guardia que da nombre a la serie sólo piensa en el toto olor a flores de Christina. Y así todo el rato: que te necesito pero no quiero reconocerlo y ella poniéndose a cuatro patas para ver si así satisface a su marido, que parece que le va el trocotró un poco a lo bruto.

Christina la Ilustrada, sutil como ella sola

Luego se empeña tanto en ayudar al hermético del highlander que vuelve a poner al clan MacLeod y a ella misma en peligro, y ahí será cuando Tor, ese ser que no quiere tener sentimientos, se dé cuenta de que ama a su mujercita, esa cosa que le ha cambiado la vida y a la que llama Tina cuando están haciendo uso del matrimonio. Pa cagarse.

Uy lo que ha dicho... ¡Las fans te van a matar, Cassie!

La parte política es un follón, aunque he de reconocerle a Monica McCarty que se ha documentado muy bien tal y como demuestra en las explicaciones finales. La novela ya nos deja la puerta abierta al resto de serie al ser aquí donde se forma la famosa Guardia de Highlanders, de modo que iremos conociendo a cada uno de ellos mucho mejor, porque lo que es aquí resulta complicado con tanto nombre, alianza, enemistad...

Por todo esto obtiene en nuestro Gandymetro...

¡Para que veáis que no soy tan borde con Tor, eh!


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This