El tercer libro de la serie de La Guardia de los Highlanders... Arthur «el Guardián» Campbell destaca por su destreza para seguir rastros, la agudeza de sus sentidos y su capacidad de fundirse con la oscuridad. Es el espía perfecto y el rey Bruce tiene un encargo para él: debe infiltrarse en el clan cuyo jefe asesinó a su padre. Con el corazón sediento de sangre, Arthur comenzará la misión sin saber que el mayor obstáculo al que deberá enfrentarse será la hija de su enemigo mortal, una dulce sirena de cabellos de miel cuya mayor habilidad es detectar el rastro del engaño..Intrigada por el apuesto y rudo recién llegado, Anna McDougall no puede evitar sentirse atraída por esos ojos que la devoran y parecen contradecir a las palabras. Cuando el peligro, la traición y la sombra de la guerra se cierna sobre ellos, el Guardián deberá tomar la decisión más importante a que se ha enfrentado su corazón: ¿el amor o la venganza?
(Antes de nada, decir que el que ha traducido los títulos tiene una guantá grande: The Chief-El Guerrero; The Ranger-El Guardián, WTF)
He tenido esta Scottish boa novela en adobo por dos razones: la primera, que no me gusta darme un atracón de libros que pertenecen a una misma serie y en donde salen los mismos personajes (ya lo he hecho otras veces y acabo loca); y la segunda, que en el Malditafuerismo, es decir, en el universo de las chaladas de @malditafuera y otras lectoras de La Guardia de los Highlanders, insistían mucho en que tras El Halcón, El Guardián era muy flojo y no me iba a gustar porque pecaba de algo: exceso de padentrismo en el protagonista. Este afortunado término, acuñado por las citadas @malditafuera (como tantos otros igual de acertados), viene a resumir un tipo de héroe muy de novela romántica, ése que no quiere mostrar sus sentimientos y es frío y distante con la zagala de turno. Pero dejo por aquí la definición oficial: "Estado mental de aquel que, por su introversión natural y/o traumas sufridos, tiene tendencia recurrente a encerrarse en sí mismo, mirado el ombligo y regodearse en sus desgracias (a veces inexistentes)". Con permiso de ellas, hago uso de este maravilloso palabro y sus variantes en esta reseña porque es necesario y pertinente.
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| Estáis tardando en seguir a estas tuiteras |
Previously dejamos al Halcón feliz y contento con su estupenda chica y nos centramos ahora en Arthur Campbell, El Guardián, infiltrado en las líneas enemigas como partidario de los ingleses. Al principio empieza el festival de nombres y politiqueo y yo con los ojos tal que así:
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| MacGregor, MacLeod, MacSorley, MacAuto, BigMacAAARG! |
Menos mal que pronto nos centramos en la cosa y vamos al tema. Si de Erik MacSorley me quejaba porque era un portento de resistencia que lo hacía próximo a un superhéroe de cómic, en Arthur tenemos a un X-Men: ¡Es un precog!
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| Así a remojo tendría yo a Arthur Campbell |
Como lo leéis: tiene la facultad de sentir que un acontecimiento se adelanta, como un sexto sentido y eso lo hace un perfecto EXPLORADOR (estas mayúsculas van por el puto traductor del título) y adecuado para ir de un sitio a otro a entregar mensajes, mas su don no impidió el asesinato de su padre (trauma is coming). En uno de estos momentos de correveidile se tropieza con un grano en el culo en forma de preciosa muchacha rubia y blablabá: Anne MacDougall. Ninguno sabe quién es el otro, pero cuando Arthur llegue al castillo de John de Lorn, el asesino de su padre, como si fuera partidario del rey inglés, la va a reconocer como la chica de las tetas gordas a la que salvó la vida y casi puso en peligro su misión de espía. Sobra decir que hay instalust y todo eso, a pesar de lo reticente del protagonista a sentir nada por nadie.
Y es que el papel que le toca interpretar a Arthur le hace ser un padentrista de tomo y lomo, frío y mala follá con Anna. Tengo que decir que a mí me pareció que su actitud es totalmente justificada por su difícil misión, además de porque la gente siempre lo ha considerado un raro debido a su don y prefiere estar solo, así que huye de las zagalas como de la peste.
Tor, El Guerrero, me pareció un padentro más insoportable que, encima, se juntó con una quasipichote de cuidado. Es verdad que Anna al principio no deja a Arthur ni a pie ni a pata porque siente curiosidad, haciéndola un rato insoportable y hasta moñas con el asunto del cachorrito Escudero, que tampoco deja en paz al sufrido Guardián. Menos mal que Monica no da mucho protagonista al chucho.
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| Anna es muy sutil con Arthur |
En esos primeros momentos es sólo atracción por ese caballero tan serio, pero después deberá seguirlo por orden de su padre para descubrir si es lo que parece. Hacia mitad del libro serán las tornas las que cambien y Arthur tendrá que vigilar a Anna para evitar una alianza que perjudicaría al rey Robert de Bruce. Así están en el típico tira y afloja que creo que, a partir de ese momento, hará que mejore bastante la historia, que vendrá a complicarse muchísimo y que la autora resuelve con cierta solvencia, teniendo en cuenta que Anna y Arthur son enemigos naturales. A destacar los momentos ñaldjfañlsdjfask, pocos pero bien colocados. Sí, habéis leído bien: pocos y me gusta porque así pega en la historia.
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| Del Rancio Asylum, Bond |
Ahora vienen los "peros". Monica McCarty peca de repetitiva al escribir, hace que todos y cada uno de sus personajes digan una y otra vez "maldita fuera". Para una gracia está bien, pero ya cansa y se me hace pesado. Y lo mismo con las "gruesas columnas", es decir, las boas, tan grandes que ellas siempre piensan que no les van a caber y luego se adaptan como un guante, otros dos recursos demasiado usados por la autora. Y no hablemos del término "romántico" en el siglo XIV, que también lo cité a propósito de las anteriores entregas. Es lo que me saca un poco de quicio con Monica, que se documenta muy bien históricamente en cuanto al contexto y luego mete estas cosas, lo que le hace perder puntos (o columnas en el Columnómetro, que dirían las @malditafuera, me parto).
Por todo esto, obtiene en nuestro Gandymetro...
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| Un Gandy menos por exceso de malditafuerismo |
































