La impetuosa Lady Jacinda Knight, hermana de los protagonistas de los libros anteriores, es la hija de una mujer que escandalizó a todo Londres, y la sociedad piensa que seguirá los mismos pasos de su madre.
Una noche, intentado escapar de un matrimonio concertado y sin amor, Jacinda, sola y en oscuro y peligroso callejón, se topa frente a frente con Billy Blade, el líder de una famosa banda de ladrones. Sus besos robados despertarán en ella un increíble anhelo por un hombre que sabe que jamás será suyo.
Billy, un apuesto forajido con un secreto pasado, nunca ha conocido a una mujer como Jacinda. Su salvaje inocencia y floreciente sensualidad hacen que su rebelde espíritu arda en llamas por ella. Aunque hace años fue rechazado y desheredado por su tiránico padre, Billy está resuelto a reclamar su título como Conde de Rackford para ganarse el amor de la encantadora belleza que le ha robado el corazón.
Hoy nos ponemos las enaguas pero no las de lujazo para ir al baile, no. Hoy tocan las enaguas de diario, mejor si están un poco desastradas (si tenéis de eso, claro, yo las tengo todas fetén porque me salen volando con cada maromo que conozco, así que siempre las estreno). Pues eso, que saquéis las enaguas que ya van amarilleando porque nos vamos a meter en los suburbios de Londres, donde abundan las ratas y los rateros. Y que es son enaguas de Gaelen Foley, queridas, lo que significa una vuelta por el lado salvaje de las enaguas. Y el chungo.
![]() |
| Dale, que ya estoy preparada para pasar desapercibida entre los malotes |
Jacinda Knight es la hermana menor de nuestra peculiar familia. Hija de la Zorra Hawkscliffe, crece marcada por su fama (de monja, como habréis supuesto) y es un verdadero quebradero de cabeza para sus hermanos, especialmente para Robert, su hermano mayor y tutor, al que casi se la lía en su libro y al que trae loco. Como sus hermanos ya no saben qué hacer con ella, deciden casarla y que la aguante su marido. Pero Jas puede ser la pequeña y tener muchos pájaros en la cabeza pero no es nada tonta y ya sabe de sobra lo que significa casarse en esa época: perder la libertad. No es que tenga mucha ahora pero cuando se case pasará a ser una extensión de su marido y nuestra chica no está dispuesta a perder su identidad, por mucho que la casen con un hombre encantador al que quiere como a un hermano. Así que decide huir a Francia y, ya que todos consideran que la sangre de su madre la va a volver guarrilla, dejar vía libre a sus instintos innatos y que salga la Zorra Hawkscliffe que lleva dentro.
![]() |
| Guarrerismo y pendoneo, a mis pechos |
Pero Jacinda es muy espabilada y muy niña e inocente a la vez, así que, cuando inicia su huida (sola, por supuesto) y le roban todo el dinero del modo más fácil del mundo, olvida quién es y dónde está y se va a la caza y captura del pequeño delincuente, yendo a parar en los suburbios de Londres y a las manos del líder de los Halcones de Fuego, Billy Blade. Y conocer a Billy es hacerse caquita en las enaguas ante su ferocidad y, a la vez, ver arder tu corsé ante su pícara y perversa mirada verde y ese cuerpazo lleno de tatuajes, grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr. Y creedme, Jacinda le va a ver los tatuajes muuuuuuuuuuuy pronto...
![]() |
| Así se le va a quedar el cuerpo |
Lo que pasa es que a Billy, cuando conoce la identidad de su recién manoseada churri, se le ponen los pelos de la
![]() |
| Unos más que otros, chata |
Sip, y Billy tiene más secretos que mi colección de diarios. Peeeeeeeeero para eso tendréis que echar un ojo a Deseos prohibidos porque, queridas, para mí esta lectura ha estado llena de sorpresas. Con lo que os he contado yo ya me estaba montando mi película de la niña bien que se enamora del malvado pero bondadoso bandido y que sorterán todo tipo de problemas que blablabla blablabla. Y de eso nada, chicas, Gaelen Foley decide descojonarse de nosotras.
![]() |
| Lo que hace Gaelen Foley con nuestras teorías |
Os voy a decir claramente mi opinión sobre este libro. Deseos prohibidos no es el libro de Jacinda, es el libro de Billy. Él es todo en esta historia, un maromazo de los que llegan a tu corazón, acampan al lado de David Gandy y los doscientos book boyfriends (como mínimo) que viven ahí y no se mueve. Tiene tanto ese chico... Un pasado tremendo, lleno de abusos y que lo ha dejado con la autoestima a la altura del centro de la Tierra, un caparazón tan duro como mis diamantes, un maravilloso sentido del humor, un gran sentido de la lealtad, la perpetua necesidad de sentirse querido y la necesidad de ocultarlo... Billy no nació en los suburbios pero los conoce desde que era niño. Sabe lo que es la crueldad y nosotros la vamos descubriendo poco a poco con él. ¿Y qué pinta Jacinda en todo esto? Pues poco. Ella, que busca la libertad, que se reivindica como una mujer que quiere hacer lo que le salga del xixi, hace poco menos que una seta para conseguirlo. Billy, a pesar de todos sus temores y todas sus circunstancias terribles, es el que se arriesga por esta relación, el que se desnuda ante ella (jaaaaaaaaaaaaaaaaarl) y ella, que es una niña, se queda ahí como "eeeeeeeeeehhhhhhh, no séeeeeeeeee, estoooooooooo". No se mueve ni para que le hagan guarrerías. No me malinterpretéis, es pichote por edad porque a ver qué va a saber. Pero para ser tan espabilada como nos la ponen no parece darse cuenta de lo que le rodea (chica, ¿no ves tú cómo son tus cuñadas? ¡Coñe, lee sus libros y ya me dices tú si están oprimidas en su matrimonio! Bueno, tal vez lo estén pero cuando les caen sus maromazos encima en el catre, grrrrrrrrrrr). En fin, que siendo Jas maja y eso, creo que Billy se merecía una churri más atrevida, más molona, más como yo.
![]() |
| Come to mama, Billy! |
Una de las maravillas que siempre disfruto en un libro de Gaelen Foley es su modo de escribir, aquí he podido disfrutar tanto como en Seductora inocencia (que sigue siendo mi libro favorito de la serie). Nos proporciona datos para situarnos dentro del contexto histórico, no escatima en descripciones (aunque yo en este libro he encontrado cierto abuso de ellas, oye). Hay diálogos graciosos y directos y es todo bastante ágil, aunque en un determinado momento parece que la cosa se estanca. Eso sí, no es un libro de perraqueo constante, tenemos refrote tempranero y luego ya nos volvemos caballerosos. Aquí nos interesa más el amor y la vida de Billy que su boa (lo que me parece fatal, claro #FreedomForTheBoa). Ah, y que no se me olvide que una de las cosas que más me gustan de esta serie son los pedacitos de historia de la madre que vamos conociendo. ¡Menuda tuvo que ser la señora Zorra! (Por cierto, inspirada en la Condesa de Oxford, así que si hay cosas que parecen increíbles en esta serie, desde luego lo de estar casada y tener un porrón de hijos de diferentes padres no está alejado de la realidad). Y no deja de ser una alegría poder disfrutar de los Knight ya conocidos y del que nos queda por conocer, Alec, mi enamorado melofó, que le ha dado a nuestra Lizzie un disgustazo (¿serán nuestra siguiente pareja?) y al que Billy se lo ha puesto muy complicado en su camino a mis bajos.
![]() |
| ¡Rapidito que te adelantan todos los maromos del mundo! |
Queridas, las esperanzas que tenía con este libro eran mínimas ya que Jacinda me interesaba tanto como la depilación del culo de los monos pero debo reconocer que tal vez sea por eso por lo que he disfrutado tanto del libro. No por ella, obviamente, sino por Billy, que es todo lo que una puede buscar en una novela romántica y un poco más. Deseos prohibidos es un libro bastante entretenido aunque de nadismo ausente, con amor, con sentimientos, con traumas y momentos chungos y momentos mñe. Y todo ello disfrutando de la belleza de la época y de su lado oscuro. ¡Éstas son unas enaguas con chicha en toda regla!
Por todo esto le damos en el Gandymetro...
![]() |
Billy, si quieres amor forever entre mis ligas lo tienes. Y en mi ![]() |



























