La suerte de Rachel Stone va de mal en peor. Sin dinero, con el coche estropeado y un niño de cinco años, ha regresado al pueblo donde todos la odian. Pero la joven viuda ha aprendido a luchar contra su escandaloso pasado y hará cualquier cosa por su hijo.
Gabe Bonner acaba de sufrir la pérdida de su mujer y su hijo y sólo quiere estar solo, sobre todo cuando su propiedad es invadida por una bella mujer con una actitud insolente, mucho talento para meterse en líos y un hijo que le trae malos recuerdos. ¿Será esa mujer que no tiene nada que perder, lo que Gabe necesita para volver a vivir y amar?
A ver, que levante la mano la que recurre a los Chicago Stars de Susan Elizabeth Phillips para desconectar el cerebro con historias de partirte de la risa con sporty machotes que son hot as hell.
Pues nada, ya podéis buscar otro libro porque éste no se parece en nada a los anteriores de esta serie.
![]() |
¡Que estrello el Enterprise del susto! |
¡Pero, eh, no os vayáis tan rápido, que estamos hablando de SEP! Un voto de confianza para la jefa suprema de la romántica contemporánea, chatas, que este libro lo merece. Y es que en este punto de la serie SEP ha tenido que hacer una pequeña desviación y dejar a un lado los touchdowns porque, cuando en Sólo mío llegamos a Salvation con Cal Bonner, descubrimos que ahí había tomate y que no nos podíamos ir así como así. Se habla todo el rato (aunque nunca sale) de un hermano de Cal, Gabriel Bonner, y de su tragedia personal, la pérdida de su mujer y de su hijo en un accidente de tráfico.
![]() |
Alegría p'al cuerpo |
Y en este libro volvemos a Salvation gracias a Rachel Stone, de casada Snopes. ¿Os suena el apellido? ¿No? Y si os hablo del anterior dueño de la casa de Cal, el del mal gusto, el telepredicador que estafó a todo el pueblo y que murió huyendo, el reverendo Snopes? Pues Rachel es su viuda, que retorna al pueblo que la odia buscando algo que puede sacar a ella y a su pequeño Edward de la desesperada situación en la que viven.
![]() |
Más alegría p'al cuerpo |
Todo el pueblo considera a Rachel responsable de lo que pasó con su marido aunque nosotras sabemos que ella fue una víctima más del telepredicador pirado. Pero claro, la gente eso no lo sabe y la tratan con el mayor de los desprecios. Gabe no iba a ser menos, claro, pero no porque tenga algo en contra de ella sino porque Gabe trata así a todo el mundo. Ya no es el adorable hombre que fue, ahora es lo más parecido a una vaina sacada de La invasión de los ladrones de cuerpos, un hombre hueco, sin emoción alguna. Todo se fue cuando perdió a su familia y con ellos se fue su ilusión por ser veterinario y por vivir. Ni Rachel, con su único par de zapatos y su desesperación, ni Edward, con esas ansias desesperadas de no morir y de recibir cariño, consiguen sacarle la más mínima emoción. Pero eso no significa que sea un joputa, eh, que no deja de tener dentro un caballero sureño que se ve obligado a sacar para darle trabajo a Rachel. Y, no es por nada, pero sin prejuicios sobre ella y con el roce diario se despierta en Gabe algo que jamás pensó que volvería a tener.
![]() |
Las ganas de refrotar palito are back! |
Nuestro Gabe, el pobre, está traumado por lo de su familia pero, claro, es un machote en el que tarde o temprano iban a resurgir las ganas de meter en caliente y Rachel es totalmente opuesta a su difunta Cherry, lo que le produce pena y palotismo a la vez. Pero si sus barreras chechuales caen relativamente rápido (porque el pobre lleva más de dos años sin echar un casquete y eso debe estar apolillado), las emocionales... Ésas ni caen ni él quiere que caigan.
No recordó haberse movido, pero lo siguiente que supo fue que la tenía entre sus brazos y tocaba su cuerpo con las palmas de sus manos. Era delgada y frágil, pero de ninguna manera la ruina que él pensaba. Quiso abrazarla y follarla, reconfortarla y destruirla al mismo tiempo. El caos de sus emociones envolvió su dolor, haciendo más honda su agonía.
Así está la cabeza de Gabe con respecto a Rachel (con respecto al niño es todo igual pero elevado a la quinta potencia). Y ella... Pues necesita un buen polvazo (cosa que el joputa de su marido no le echó never) y mucho amor para ella y para su niño, que es justo (esto segundo, eh, que de lo primero Rachel va a ir bien servidita, grrrrrrrr) lo que Gabe no va a darle.
![]() |
¿¿Por qué la vida es tan fruta?? |
La vida definitivamente es una fr(p)uta y SEP nos lo planta en la cara aunque no queramos verlo. ¿Quién quiere leer sobre unos personajes tan dañados? ¡Que lo que busco en tus novelas no es eso! Pues, queridas mías, únicamente esta mujer sabe contar esta triste historia de un modo tan sumamente bueno. Ya me habíais dicho muchas que este libro era distinto, que se preparara mi corazón de piedra porque me iba a tocar la fibra sensible. Cuánta razón teníais. Vamos a ver, esto es una novela de SEP, no Los Miserables, así que no vamos a terminar con ganas de tirarnos por un puente. Esta historia es de mucha penita y mucho sentimiento pero también lo es de optimismo, de creer que se puede resurgir de las cenizas y volver a la vida, crear nuevos sueños, nuevas alegrías e ilusiones. Porque las cosas malas pasan y la vida sigue. Rachel y Gabe son dos personajes muy dañados pero extremadamente fuertes, sobre todo Rachel, ya que a Gabe jamás le falta el apoyo familiar (que a veces puede ser asfixiante) pero Rachel no tiene nadie en quien apoyarse. Al contrario, ella es el soporte de su hijo pero no deja de luchar y vivir con la esperanza de lograr algo mejor. Y Gabe encontrará en ellos su motivo para revivir.
![]() |
Mi corazoncito leyendo |
Pero no penséis ahora que este libro es todo pena porque ni mucho menos. Aquí no perdemos de vista nuestros diálogos graciosos (Rachel lleva la ironía por bandera) mezlados con los momentos tiernos (de los que Edward es el protagonista -un niño no porculero, ¡albricias!-) y nuestros momentos hot, aunque aquí están más en segundo plano, al menos en la historia principal. Porque, como en todo libro de SEP que se precie, hay una maravillosa historia secundaria, la de Ethan, el menor de los Bonner, que se lleva los momentos más graciosos del libro (Dios le habla como Oprah o Clint Eastwood) y que sin duda merecía un poquito más de espacio y no un desenlace tan rápido y precipitado.
Queridas, este libro ha despertado en mí una especie de añoranza vital, de querer vivir en ese pueblo, sintiéndome tan querida por una familia que lo único que quiere es disfrutar de la vida y hacerlo rodeada de los que más ama. Es un culebronazo, no os voy a engañar, con muchísimas sorpresas, momentos de tensión y algún que otro wtf que yo perdono por todo lo que he disfrutado antes. Únicamente Susan Elizabeth Phillips, con esa maravillosa capacidad escritora que tiene para mezclar alegrías y penas, humor, palotismo y llanto, es capaz de coger esta historia cortavenas y hacer que cierres el libro sintiéndote tan feliz como Rachel y echando una lagrimilla como ella (yo no, eh, que se me corre el rimmel). Apenas fue un sueño no es tal, es una soberbia realidad que consigue, sin decaer, emocionarte y divertirte y hacerte creer que las buenas cosas de la vida siempre están esperándote, únicamente tienes que tener fe y esperarlas con los brazos abiertos (y si viene Gabe, también con otras cosas abiertas).
Por todo esto y mucho más le damos en nuestro Gandymetro...
![]() |
Ni Ethan ni SEP ni falta que hace |
Queridas, este libro ha despertado en mí una especie de añoranza vital, de querer vivir en ese pueblo, sintiéndome tan querida por una familia que lo único que quiere es disfrutar de la vida y hacerlo rodeada de los que más ama. Es un culebronazo, no os voy a engañar, con muchísimas sorpresas, momentos de tensión y algún que otro wtf que yo perdono por todo lo que he disfrutado antes. Únicamente Susan Elizabeth Phillips, con esa maravillosa capacidad escritora que tiene para mezclar alegrías y penas, humor, palotismo y llanto, es capaz de coger esta historia cortavenas y hacer que cierres el libro sintiéndote tan feliz como Rachel y echando una lagrimilla como ella (yo no, eh, que se me corre el rimmel). Apenas fue un sueño no es tal, es una soberbia realidad que consigue, sin decaer, emocionarte y divertirte y hacerte creer que las buenas cosas de la vida siempre están esperándote, únicamente tienes que tener fe y esperarlas con los brazos abiertos (y si viene Gabe, también con otras cosas abiertas).
Por todo esto y mucho más le damos en nuestro Gandymetro...
![]() |
Gabe, yo revivo tu boa si tú revives mi vida |