Mostrando entradas con la etiqueta Kate Canterbary. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kate Canterbary. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de enero de 2023

In a Jam, Kate Canterbary

[Libro no publicado en español]
Cuando la abuelastra de Shay Zucconi fallece, le deja una granja de tulipanes... pero con dos condiciones.
Primero, Shay tiene que regresar al pueblecito de Friendship, en Rhode Island. Segundo (y lo más complicado desde que su prometido suspendió la boda), debe casarse en el plazo de un año.
El matrimonio es lo último que Shay quiere pero hará cualquier cosa para salvar el único hogar que ha conocido. 
Noah Barden estaba enamorado de Shay Zucconi cuando estaban en el instituto. No es que se lo dijera, claro, era demasiado tímido, demasiado raro, nada estupendo para pedir salir a la chica más guapa y popular.
Una vida después, Noah ejerce de padre soltero de su sobrina y está hasta arriba llevando el negocio familiar. Ese viejo amor está casi olvidado. Hasta que Shay regresa al pueblo.
Goodreads ❤  Amazon


¡¡Feliz año nuevo, queridas!! Venimos renovadas, con el cutis estupendo, los cuerpos lozanos y hermosos, y muchas ganas de leer buenos libros y hacer reseñas mejores. ¿Lo lograremos? ¡A ver qué tal se portan las escritoras con nosotras este año, porque aquí siempre se coge un libro con ganas de croquetear! De momento, vamos a darles salida a unas cuantas reseñas de libros que leímos el año pasado, que las vacaciones han sido para ponernos como la Moñoño y no hemos tocado un libro ni para limpiarle el polvo.

Y volvemos con una historia de pueblito encantador, que en 2022 cuatro de cada dos libros que cogía se desarrollaban en uno 🙄🤣. ¡La culpa no es mía, su señoría, es de la gente que me hace portadas colorinchis para que pique sabiendo que apenas leo las sinopsis! Pues, para no ser mucho de mi agrado, me he hinchado a libros que nos cuentan la vida de alguien de ciudad que cae en un pueblito encantador, ya sea porque es el suyo y regresa o porque cae ahí por romance reasons. Y, como estos pueblitos no son lo mío, he tenido más malas experiencias que buenas. Pero, ¡albricias!, este no ha sido uno de ellos.

El interior de mi cerebro cuando gozo un libro

Es milagrosa mi evolución con Kate Canterbary, escritora del primer libro que abandoné y de este, que me ha encantado. Gran parte de la culpa, si no toda, la tiene Noah, el maromazo de este libro que es ma-ra-vi-llo-so. Os cuento. Resulta que Shay Zucconi se iba a casar pero la dejan plantada como una lechuga. En medio del disgustazo, le cae en herencia una granja en África en la que Shay pasó su adolescencia. Como esto es romántica, la granja viene con unas condiciones que te las ponen en la vida real y mandas la herencia a que se la pique un pollo, ya que, para que Shay se quede con la granja, tiene que vivir en ella y casarse pasado un año, chimpún. Total, que Shay se va para la granja (no os preocupéis por el trabajo, que consigue uno de lo suyo allí #LaRománticaEsCienciaFicción) y allí se reencuentra con su mejor amigo en la adolescencia, Noah Barden, el cual estaba secretamente enamorado de ella.

No me lo puedo creerNO

La vida tranquila de Noah ya sufrió un terremoto cuando tuvo que abandonar su trabajo en Nueva York para hacerse cargo de la granja familiar; luego sufrió otro cuando le cayó la guarda y custodia de su sobrina; y ahora se le mueven hasta las carillas cuando ve a Shay como si de un sueño guarrer cumplido se tratara. Este hombre era un adolescente regordete al que solo Shay trataba como si realmente viera su valía, con lo que su enamoramiento era tan profundo que el paso de los años solo lo enterró pero no lo mató. Pero ver a Shay y recordar sus promesas incumplidas y su amor adolescente hacen que el padentrista de Noah sea huraño con ella. ¡Ay, lo que nos gusta por aquí un padentrista que realmente te quiere trincar por delante y por detrás, tris tras! Noah es un trozo de pan al que Shay tiene muchísimo cariño y no duda en ayudarle en la educación de su sobrina (que, para ser niña de novela romántica, es poco molestosa y bastante cómica). Total, que Noah corresponde esa amabilidad pidiéndole que se case con ella.

Nosotras disfrutando de que Noah vaya al turrón

Para que Shay se quede con la granja.

Nosotras cagándonos en tó

Chica, en estos libros hay que hacer unos sacrificios... Shay se resiste pero, al final, acaban pasando por el juzgado y se convierte en la esposa de Noah. Pero solo legalmente, no folletiscamente. Y en secreto, que vete tú a saber por qué cosa loca Shay no quiere que la gente sepa que está casada con ese maromazo. Pero todas sabemos que los secretos en los pueblos duran lo mismo que la ropa a Henry Cavill si el muchacho se me ofrece y que a los matrimonios de conveniencia les acaba conviniendo retozar en todos los sitios...

¡Demos gracias a Dior por ello!

He devorado este libro, queridas. Por circunstancias acordes a este año tan bueno que estoy pasando (escribí esto en 2022), me tocó leerlo en el hospital y, a pesar de las circunstancias, en ningún momento perdí las ganas de leer para saber qué iba a pasar entre estos dos. Sé que el entorno, las historias secundarias, etc. es lo que enriquece cualquier novela pero In a Jam se centra casi exclusivamente en la relación entre Shay y Noah y, mira, yo leo romántica por estas cosas. Lo único que distrae algo la atención es la niña pero no es repelente, sirve para aportar un toque cómico y da cierta chicha sentimental que no sea exclusivamente romántica. No es un libro que vaya a sorprender porque ya sabes lo que va a ocurrir, la única intriga es ver cuándo y cómo se va a dar cuenta Shay de que Noah ha estado toda la vida enamorado de ella. Pero, para no tener mucha cosa, la escritora logra mantenerte enganchada y entretenida viendo cómo Noah se enamora un poco más de Shay incluso en contra de su voluntad y cómo Shay pasa de la amistad al amor. Sientes que los personajes, dentro de la irrealidad de la romántica, podrían ser reales, pero sus problemas y sus cositas no se muestran de modo crudo, ya que Kate Canterbary decide no perder en ningún momento la dulzura y el cuquismo que rodean toda la historia. Todo esto viene dado por Noah, que es un pedazo de pan y un hombre maravilloso. Pero ojo cuidao que en un determinado momento a este hombre achuchable se le pone en bandeja trincarse de modo repetido a Shay y...

Le sale la bestia que lleva dentro

¡¡Jur jur, cómo es ese Noah, grrrrrrrr!! Que es maravilloso cuando es un chico bueno pero más aún cuando se comporta como un malote guarrerista 😏. Los cuquismos los reserva para fuera de la cama, porque dentro de ella se comporta como un hombre sediento que, tras vagar por el desierto, llega a un oasis lleno de agua y no sabe cuándo parar de beber. 

Noah cuando trinca a Shay

El sexo es descriptivo (¡bien!), hot (¡bien, bien!) y con un toque sentimental que ya no sé si lo aporta Noah o mi mente sufriendo delirios propios de la emoción de poder leer lo que es para Noah ver cumplido el sueño de percutirse a Shay. Ya habéis visto que Noah me tiene obnubilada pero es que es, sin duda, lo mejor de la novelaA su lado Shay palidece, parece mucho más simple y resulta menos atrayente que él. 

Y así va avanzando el libro, sin sobresalto alguno pero sin que puedas dejar de leer. Alguna cosilla se saca de la manga la autora con respecto al pasado de Shay que mñe, la verdad, pero, por lo demás, ha sido una lectura entretenida, divertida, dulce y hot, un nadismo de sacar el mono con platillos, desconectar el cerebro y dejarte llevar para disfrutar.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Noah, te adoro de ojazos a boa


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 22 de noviembre de 2022

The Worst Guy (Vital Signs 2), Kate Canterbary

[Libro no publicado en español]
Ocho semanas de proximidad forzosa es demasiado tiempo para odiar a alguien que intentas no amar.
Sebastian Stremmel no necesita otro dolor de cabeza. Tiene demasiados por sí mismo sin Sara Shapiro, la nueva y estridente cirujana reconstructiva, que irrumpe en su ala quirúrgica con su alegre y chirriante felicidad. Pero Sebastian no suele obtener lo que quiere. Nadie se mete bajo su piel como Sara, tanto que una acalorada discusión y una sala de observación destrozada hacen que ambos acaben en ocho semanas obligatorias de terapia de resolución de conflictos. Ahora están obligados a pelear de modo justo, lo que rápidamente les lleva a pelear sucio cuando nadie les ve.
Saben que es un error.
Juran que no volverá a pasar.
Aseguran que se lo han sacado de su sistema.
No lo han hecho.
Goodreads ❤  Amazon


Si ya lleváis un tiempo por aquí, sabréis que soy una ñiñiñiñi lectora (por si no miráis nunca quién escribe cada cosa, la ñiñiñiñi soy yo, la haggard rubia). Por mi ñiñiñismo lector, si quiero leer un libro y este pertenece a una serie que tiene cuatro por delante, pues esos cuatro que me tengo que leer aunque me interesen tanto como depilarme el xirri a base de tirones con cinta aislante (sorry por la imagen). Algo así me pasó con esta serie, que yo quería leer este libro y tenía otro delante, así que con ese me tuve que poner. Y gracias a Dior que solo era uno el que tenía que leer antes, porque son más de la misma calidad que ese y mando el Kindelito a tomar por el Ohio.


No, claro que no, porque me quitaréis el Kindelito de mis frías manos, vamos. En fin, que la serie solo tiene un libro antes y menuda castaña pilonga es, que tiene el honor de ser el primero (y, hasta la fecha, último) que he abandonado. ¿Me habré perdido maravillas? Ni lo sé ni me importa porque fue conocer al protagonista de este libro, Sebastian Stremmel, ver que era un revenido de la vida y dejar ese sufrimiento para pasar a su libro, donde me prometían un enemigos que se trincan vivos de tomo y lomo entre Sebastian y Sara Shapiro. Y, oye, te digo que pocas veces me he encontrado con unos enemigos tan enemigos. Vamos, tan enemigos que en el trabajo tienen tremenda bronca y los mandan a sesiones de terapia conjunta porque en una de esas hunden el hospital y no por exceso de follardismo.

Las paredes, que solo se muevan por traqueteo guarreril

Resulta que Sebastian y Sara con cirujanos del mismo hospital. Él es cirujano traumatólogo y ella, cirujana plástica especialista en reconstrucción. Cada uno es estupendo en lo suyo pero no se soportan. ¿Por qué? Por nada específico y por todo en general, es lo típico que la mera presencia de la otra persona ya te saca de quicio. Sebastian no puede aguantar esa felicidad que Sara desprende (salvo cuando habla con él, que parece que deja escapar su demonia interior) y Sara, que siempre intenta contentar a todo el mundo, abre sin quererlo su caja de Pandora interior cada vez que ve al borde cirujano. Ya os digo, enemistad pura. En un encontronazo en el hospital, saltan chispas y cristales, así que acaban en ocho semanas de terapia conjunta, donde lo mismo tienen que ir a hacer piragüismo que montar un puzle a ciegas.

¿Y al teto cuándo juegan?

Pues cuando se dan cuenta de que, como no pueden ponerse las manos en el cuello para estrangularse, mejor ponérselas para ponerse perraquísimos. Pero sin dejar de odiarse, eh. Si buscas polvos enfurecidos, aquí los tienes. Si buscas unos enemigos que lo sean de verdad y no porque no se hayan podido trincar antes, estos dos son para ti. Como esto es novela romántica, tampoco vamos a descubrir América y no nos vamos a encontrar giros sorprendentes. Sabes que se odian y en algún momento se amarán, porque aquí se trinca por el goce guarreril pero el goce y el roce llevan al amor (lo sé, no rima pero no me queréis por ser Bécquer). Ambos llegan a su acercamiento con una coraza durísima a través de la que no pasa nadie, lo que hace que uno de ellos empiece a interesarse y preocuparse por el otro antes y, por tanto, a bajar sus defensas e intentar que sea el otro el que las baje. Y, sorprendentemente, el que primero flojea es Sebastian, no Sara. Digo sorprendentemente porque, por lo general, suele ser él el que es más duro que una pared de hormigón y ella la que está ahí a salvar al maromo. Aquí, Sebastian tiene su pasado pero básicamente lo que le pasa es que está hasta el nardo de todo, que tiene cuarenta y dos años, le duele todo el cuerpo y prefiere quedarse en casa durmiendo antes que salir de juerga.

Sebastian (y yo) ante la vida

Pero, más allá de su pasado, ser un revenido y de estar hasta la *olla de todo; Sebastian vive bien. Sin embargo, no entiende a Sara y pronto se da cuenta de que a esta le pasa algo (sí, entre odios y folleteos dirtytalkianos Sebastian tiene suficiente sangre en el cerebro como para ver que ahí hay gato encerrado). Y, efectivamente, ese comportamiento de querer agradar a todo el mundo esconde unos problemas de autoestima y salud más grandes que la cola de Sebastian (que ya sabéis que, como buen maromo de romántica, calza trabucazo). Nuestro maromo se da cuenta de que Sara tiene más capas que una cebolla y, con paciencia y comprensión, le da cariño, apoyo y tiempo para que ella decida coger las riendas de su vida e intentar mejorar tanto física como mental y sentimentalmente.

Y bajerilmente

Sinceramente, me ha parecido un libro muy entretenido. El odio que estos se tienen da lugar a momentos bastante divertidos y me ha gustado que, a pesar del folleteo, se sigan odiando, no que de repente te empiecen a decir que ya se sentían atraídos y blabla. Bueno, los enemigos que se trincan vivos son una de mis debilidades y estos enemigos me han entrado por el ojillo derecho. No es que sea una obra maestra ni mucho menos pero es un libro solvente que sabe pasar por encima del hecho de que se carga la tensión sexual a las primeras de cambio para entretenernos de otro modo, con el desconcierto de Sebastian, con la complejidad de Sara y con su evolución como pareja. Eso sí, el hecho de que a nivel sexual no tenga misterio hace que gran parte del libro tampoco tenga tensión, salvo la de intentar adivinar cuándo Sara se va a lanzar con todo sobre los brazos de Sebastian. 

Ya os digo que no es gran cosa pero sí logra su misión de ser entretenido y de no hacérsete bola leyéndolo. Tiene momentos divertidos, otros sentimentales, un maromo que se comporta con la moza de un modo que mi feminismo le ha aplaudido con el xirri... Eso sí, en el guarrerismo estos son de decir tits y cosas así, algo que a mí me provoca vergüenza ajena y risa. Pero más vergüenza me provocó intentar leer el anterior libro, así que a este le perdono casi todo.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

3'5. Doctor, auscúlteme el xirri sin pudor


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 19 de julio de 2022

Before Girl (Vital Signs 1), Kate Canterbary

[Libro no publicado en español]
Para Stella Allesandro, el caos es bueno. Es una estrella ascendente en una firma de relaciones públicas de deportistas. Es conocida en la industria como susurradora de deportistas, que es aquella persona que puede domar a los peores chicos malos del deporte profesional sin perder su sonrisa marca de la casa. Pero Cal Hartshorn es otra clase de caos.
Este antiguo ranger y ahora famoso cirjano cardiotorácico no falla en nada... salvo en lo de hablar con la mujer que adora desde la lejanía. Tanto en el campo de batalla como en el quirófano es precioso, meticuloso y eficiente pero todo se derrumba cuando Stella aparece.
Cal siempre sabe (y obtiene) lo que quiere y ahora quiere todo de ella. Es su chica para siempre. Pero Stella no está convencida de que ser el "para siempre" de nadie.
Goodreads ❤  Amazon


Para todo hay una primera vez en la vida, queridas, y yo no pensaba hacer esta reseña pero creo conveniente que sepáis que este libro tendrá siempre un lugar de honor por lo que ha logrado: ser el primero cuya lectura he abandonado.

Celebremos que Kim ha estrenado la herramienta para dejar de sufrir

En concreto un 39% de libro he penado hasta que esa luchadora nata que llevo dentro que me empuja a leer hasta el momento final se ha rendido y ha pedido terminar o se hacía un Lady Gaga en ese mismo instante.

No puedo más con la vida

Será el calor, será el año lector que llevo o tal vez será que el libro me parecía un mojón pinchado en un palo pero subir el Everest lleno de pinchos estando yo descalza me parecía más agradable que leer la historia de amor entre Stella Allesandro y Cal Hartshorn. En mi defensa debo decir que el libro que realmente quería leer (y sigo queriendo leer porque parece que mi masoquismo no ha tocado fondo) es el siguiente pero Kindle Unlimited me tentó y acabé leyendo el libro anterior. Ay, ¡ojalá me hubiera comido la mano un cochino antes de darle al botoncito que lo mandó a mi Kindelito! Como todo, tenía buena pinta, la verdad sea dicha. Por lo visto, en una serie previa ya sale Cal y le vemos enamoriscado de una chica con la que se cruza cuando sale a correr por las mañanas. En esa serie se emparejan sus amigos médicos y la autora decidió darle a Cal la oportunidad de perder su timidez y, tras varios meses de admiración lejana, poder conocer finalmente a Stella y comerle los morros y el xirri en el primer día. Todo muy coherente con la personalidad de alguien que en casi un año no ha sido ni capaz de darle los buenos días...

Cal tras cruzar su primera palabra con Stella

Que yo entiendo todos los insta del mundo y no le hago ascos a los desconocidos que se trincan vivos tras mirarse por primera vez ni a nada en absoluto, sabéis que en ese sentido MeCabe más que a la M30. Pero vamos a ver, un poco de coherencia con el personaje que has creado, ¿no? Podrá ponérsete la cola como el peñón de Gibraltar cada vez que te cruzas con la chica porque las fantasías son libres y los bajos, más, pero no somos macacos follardines dominados full time por nuestros deseos sexuales, ¿no? Que no puede ser eso de que no haya sido capaz ni de saludarla porque ay qué tímido soy y es conocerla y pedirle que se case con él, no dejar de pensar en sus tetas/culo/posibilidad de trincársela, llamarla constantemente (¡constantemente!) sweet thing 🤢 y meterle de todo menos miedo (la cola tampoco, que resulta que Stella es follardina pero no tanto). Ella también es para echarle de comer aparte, porque tiene una follagenda con los follamigos organizados por días pero es conocer a Cal y ay qué me pasa que es especial y le dejo pasar el comportamiento de stalker porque le veo algo especial.

Lo que todas deberíamos hacer ante Cal

En serio, sin pies ni cabeza. No es que yo pida demasiado pero al menos que los personajes sean fieles a sí mismos. Y no me vale el truquito que usan ambos de decir que eso no les ha pasado nunca y que esta es la primera vez que se comportan de un modo un tanto loco. Mira, para rondar los cuarenta os comportáis como adolescentes que supuran hormonas y que se van rozando por las esquinas para aplacar los fuegos bajeriles. ¡Y encima no tenéis ninguna clase de gracia haciéndolo! 

Todo son virtudes

Además, es conocerse, gustarse y toquetearse, así que no sé qué narices va a contar la autora ya que no he sido capaz de ver el conflicto por ningún sitio. Bueno, sí, que Cal ya se ve en el altar y Stella, como es tan independiente y modenna, no quiere nada de eso (todo esto es pensamiento/conversación del primer día, eh). Por eso, Stella deja que Cal le coma el xirri a las primeras de cambio pero no que su boa explore terrenos profundos.


Obviamente, no puedo decir mucho más ya que he leído un tercio del libro pero me ha parecido insufrible y tedioso. Solo me ha servido para saber que no puedo con la historia de estos dos, que no me interesa lo más mínimo lo que les pase y que el protagonista del siguiente libro es un hombre que parece odiar a todo el mundo, lo que conecta mucho con mi estado actual tras leer lo poquito que he leído de Before Girl, así que le daré una oportunidad, sabiendo ya que darle DNF a un libro me ha resultado liberador y que volveré a hacerlo. 

Por todo esto, le damos a este libro en nuestro Gandymetro...

Cirujano, te metes tu historia por el a*o


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This