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miércoles, 10 de noviembre de 2021

The Pearl (The Godwicks 3), Tiffany Reisz

[Libro no publicado en español]
Cuando Lord Arthur Godwick se entera de que su hermano pequeño está endeudado hasta el cuello con Regan Ferry, la dueña del hotel La Perla, acuerda con ella saldar la deuda... en su cama. Pronto el guapo pero atormentado Arthur descubre que es peón en un juego erótico lleno de venganza en el que nada, ni siquiera su amante, es lo que parece. 
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Tenía yo, vaya usted a saber por qué, el cuerpo para guarrerismos y, antes de ponerme a catar autora nueva, miré a ver qué tenía en el Kindelito. Y allí que apareció este libro que me dieron en Netgalley hace un año (en lugar de Advance Reader Copy lo mío son Retard Reader Copy), el tercero de una serie que prácticamente empezó como un relato guiño a los Original Sinners (The Red es un libro escrito por Nora Sutherlin, la protagonista de mi adorada y pecadora serie) y ha acabado siendo una serie con entidad propia. Y guarrindonga como ella sola.

Bueno, siempre habrá algo más guarro

Esta saga narra la historia de una familia con un antepasado de lo más follardín cuyo influjo guarreril cruza océanos de tiempo para afectar a sus descendientes. Pero ojo, que no es una presencia paranormal de esas que te tira un jarrón a la cabeza, qué va. Malcolm Godwick era un sibarita y despliega su influjo a través del arte y del cuadro en el que está inmortalizado, cuya familia venera. Ya sintieron (y disfrutaron) su poder Mona en The Red y su hija Lia en The Rose. Ahora es Arthur Godwick, el hijo de Mona, el que va a gozarlo bien, además de flipar mucho y, de paso, encontrar el amor gracias a los tejemanejes paranormales de su antepasado. Resulta que Arthur tiene un hermano díscolo, Charlie, que tiene la picha floja como su antepasado Malcolm y es asiduo a The Pearl, el prostíbulo de lujerío en el que dicho antepasado parecía vivir. Charlie se ha endeudado tanto allí que Regan Ferry, la dueña del negocio, le ha exigido como único pago posible el cuadro de Malcolm. Arthur, sabiendo la importancia familiar de la pintura, va a ver a Regan para arreglar las cosas. Y si algo se le van a arreglar son los bajos, ya que Regan le pide como pago a cambio del cuadro diez noches de sexo en las que él sea su total sumiso...

No le veo yo el problema

Es erótica paranormal made in Tiffany Reisz, ¿qué os voy a decir? Que su universo es muy particular y que abandonéis toda conexión con la realidad una vez que os asoméis a él. Regan es misteriosa y fría, una mujer joven que ha enviudado de un viejarranco forrado y que ha jurado no volver a catar picha pocha en la vida, además de vengarse de los Godwick por algo que solo ella sabe. Someter a Arthur y utilizarlo de modo sexual le parece un plan estupendo para calmar sus ansias de venganza y sus anhelos guarreriles, ya que Arthur está como para untarle de chocolate y limpiarle y darle un esplendor que ni la RAE con el castellano. Todo lo que se lee es consentido, pero los límites siempre son elásticos en las novelas de la Reisz, así que se juega con lo que no quieres hacer pero realmente sí y te da vergüenza admitir, cosas así. Pero que quede claro que aquí hemos venido al goce y de eso hay y mucho. El libro tiene tres partes diferenciadas que nos muestran la evolución de la historia desde el punto de vista de Arthur (la primera parte, la mejor), de Regan (la segunda parte, más floja) o del de ambos (la parte final, más convencional), cada una de ellas estructurada en capítulos que tienen como referencia una obra de arte hecha por una mujer. Y, en base a esa obra de arte, una secuencia (o varias) guarreriles. Esta es la originalidad de Tiffany Reisz, que te hace sentir culta mientras lees cómo ellos le dan a todo como conejitos de Duracell. ¡Conocimiento intelectual y goce carnal!

De aquí sale un guarrerismo de quemarte las mechas

Ya sabéis que soy muy fan de cómo escribe esta mujer, me parece que tiene una capacidad especial para unir sexo, sentimientos, humor y feminismo, y aquí lo vuelve a demostrar. Todos los momentos sexuales del libro sirven, además de para que tengas que echar mano del abanico xixil, para que los personajes descubran algo sobre sí mismos o para que avance la trama. Reconozco que todo el elemento paranormal relacionado con Malcolm y el cuadro me saca un poco de la lectura pero es cierto que le da algo de misterio que, especialmente en la primera parte, hace la historia estupenda. A esto también contribuye el hecho de que Regan nos parece muy misteriosa y eso hace toda la parte sexual mucho más hot y la trama, mucho más interesante. Cuando ya pasamos al punto de vista de Regan, el libro pierde fuerza y va bajando, se vuelve más plano y así sigue hasta el final, donde en algún momento es excesivamente complaciente. Pero vamos, que si coges este libro para disfrutar de unas buenas escenas sexuales con una haggard dominante (imposible no acordarme de Nora viendo a Regan) y un maromo adorafollable lo mires por donde lo mires, con este libro no te equivocarás. Es erótica distinta, elaborada y elegante, pero no deja de ser erótica, así que la trama es una mera excusa para unos buenos meneos. Pero aquí se viene a eso, ¿no? 

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

3'5. Arthur, eres caballero de comerte el sable entero


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martes, 16 de abril de 2019

The Rose (The Godwicks 2), Tiffany Reisz

[Libro no publicado en español]
El día de la graduación en la universidad de Lia, sus padres (unos ricos coleccionistas de arte con amigos en las altas esferas) le regalan una preciosa copa de vino, un extraño objeto decorado con rosas. Es un regalo impresionante y August Bowman, amigo de sus padres e invitado a la fiesta de Lia, también lo quería. Según August, la copa es el Cáliz de la Rosa y no es una copa normal. Se usaba en las ceremonias dedicadas a Eros, el dios griego del amor y el sexo, y tiene el poder de hacer realidad las más íntimas fantasías sexuales.
Pero Lia se muestra escéptica ante las afirmaciones de August sobre la magia de la copa, ya que también es coleccionista y Lia sospecha que quiere quedarse con la reliquia. Así que August le reta a comprobarlo por ella misma y, cuando Lia bebe del cáliz, se encuentra de repente inmersa en un mito erótico que parece tan real que cree estar viviendo su fantasía más sensual con August como compañero...
Dándose cuenta del verdadero poder de esta antigua y peligrosa reliquia, Lia es más reticente aún a deshacerse de ella, aunque August insiste en que estará a salvo con él. Está dispuesto a pagarle su precio real pero Lia tiene otro tipo de trato en mente, uno que les hará involucrarse más aún... en la realidad y en la fantasía.


Si sois lectoras habituales de esta cama literaria, sabréis de sobra que por aquí somos (Kim usa el plural porque queda más bonito pero Cassie no se lee esto ni aunque le paguen 🤣) muy fanes de Tiffany Reisz, especialmente cuando escribe guarrerismos. Ahora le ha dado por escribir cosas rarunas, como el dichoso faro de horrible recuerdo, y unos Harlequines muy apañadetes, breves, sencillos y hot, pero nosotras seguimos suspirando por una nueva entrega de los Original Sinners o por algo puramente Reisz. Y, para calmarnos las ansias guarreriles, ha decidido fumarse un porro y volverle a dar la guarrería más guarra de su obra, la que ya catamos con The Red y en la que nos volvemos a sumergir en The Rose (que, por cierto, sale a la venta hoy pero por aquí hemos leído antes de que saliera y por la jeta, ¡gracias al Dioscito de Netgalley y al churri de la Reisz!). 


Palabrita de haggard que lo único falso de esta reseña es mi nombre

De verdad que el Club del Porro se queda corto cuando la Reisz se inventa estas historias, pero esa es justo la gracia del libro, así que hay que leer esta novela con la mente tan abierta como las piernas de la protagonista (y las protagonistas de la Reisz abren las piernas nivel contorsionista, advierto). Os cuento. Resulta que nuestra protagonista, Lia Godwick, es hija de Mona, la protagonista de The Red, así que el guarrerismo le corre alegremente por las venas. Como su padre la adora supremamente y sabe que a su niña le gusta la mitología, le regala una reliquia de la leche, un cáliz griego dedicado a Afrodita que le costó un cojón y medio en una subasta. Pero el otro postor, el buenorrísimo August Bowman, no se conforma y se presenta en casa de Lia para recuperarlo, ya que el cáliz supone un peligro para el que lo posea porque tiene poderes guarreril-paranormales, esto es, que si bebes de él, entras en un sueño megaprofundo en el que se pueden hacer realidad todas tus fantasías sexuales con una intensidad tan sumamente grande que puedes hasta estirar la pata.


Mira, chica, si hay que morir, que sea con la pelvis alegre

Recordemos que la sangre de Mona corre por las venas de su hija, así que le mencionas el guarrerismo raruno y se pone entre incrédula y perraca. Como August (que oculta más que una tremenda 🐍) le nota las vibraciones guarreriles, le propone un acto de fe y beber juntos del cáliz, para que vea el poder que tiene la reliquia y se convenza de que tiene que vendérsela. Y no te preocupes, chata, que yo, que soy así de majo y desprendido, te llevaré de la manita por la tremenda fantasía guarrer que vas a vivir para que no te pase nada que no sea que te deshidrates por los bajos... conmigo debajo.


Declinemos "ñiqui ñiqui" en griego clásico

¿No os había dicho que se ha fumado un porro? Pero del tamaño de Michigan, vamos. Y eso es justo lo mejor de la novela. Lia y August beben varias veces del cáliz y se transportan de modo follardín a la mitología griega, dándose gustirrinín como Zeus y Dánae o haciendo guarrerismos triangulares con Aquiles y Patroclo. ¡No me pongáis los ojos en blanco si no es de placer porque ya os he dicho que hay que leer con la mente muy abierta! A mí me encanta la mitología, así que no os puedo ni contar cuánto me ha gustado esto, ver los mitos vivientes siendo tan cochinos como imaginaba... 😏🤭. Alguno la verdad es que ni con la mente abierta te evita la risa floja ante lo absurdo que es, pero otros están muy bien logrados (el de Zeus y Dánae, por ejemplo, es de calidad guarreril nivel jamón de bellota 100% y ventilador industrial supremo en los bajos). Lo peor de la novela es lo que se sale de la fantasía de sueño. Todo el hilo conductor "real", la vida de Lia y sus problemas, etc., se me ha hecho algo pesado y aburrido, me parece que se ha estirado todo demasiado para hacer una novela más consistente y larga (cuatrocientas páginas) y esto no da para un libro tan largo, la verdad. Justo uno de los aciertos de The Red fue su brevedad, con lo que parecía más bien un relato largo para morir de calores y seguir con tu vida. Aquí, sin embargo, se acaba convirtiendo en una sucesión de escenas guarreriles excesivas con un hilo conductor que te la pela y que se resuelve de una manera que pffffff. 

The Rose es una muestra de las habilidades escritoras de Tiffany Reisz, buenísima con los diálogos (siempre ágiles y divertidos), mejor escribiendo cualquier tipo de secuencia erótica hiperexplícita y megahot, y mucho más floja a la hora de hacer un hilo conductor con personajes sin carisma ni sentimientos. No encontrarás la magia de nuestros Sinners pero, si lo que buscas es un guarrerismo puro en el que no te molesten con lloriqueos ni dramones, no dejes de intentarlo con esta saga. ¡Y lee con el cubo de hielo al lado! #XixilIceChallenge

Por todo esto le damos en el Gandymetro...


August, tu flecha a mis bajos viene derecha


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martes, 11 de julio de 2017

The Red (The Godwicks 1), Tiffany Reisz

[Libro no publicado en español]
Mona Lisa St. James prometió a su moribunda madre que haría cualquier cosa por salvar su galería de arte. Desafortunadametne, The Red no tiene rojos únicamente el nombre y las paredes, también la cuenta del banco. Mona pronto se da cuenta de que no tiene otra opción que vender la galería. Justo cuando llega a esa conclusión, un hombre misterioso aparece antes de cerrar y le hace una oferta: salvará la galería si ella se somete sexualmente a él durante un año. Es un hombre muy guapo, inglés y terriblemente tentador... pero muy probablemente la madre de Mona no querría que su hija se vendiera a un extraño. Pero Mona prometió hacer cualquier cosa por salvar The Red...


No voy a repetir mi amor por Tiffany Reisz porque ya puede parecer que la quiero tanto como a David Gandy y NO, a cada uno lo quiero para hacer cosas bien distintas... Adoro la escritura de Reisz pero, tras el chascazo supremo de The Night Mark, cojo cada libro suyo con más miedo que vergüenza, ¡una ya no puede saber por dónde le va a caer el jarro de agua fría! Pero con The Red tenía las cosas más o menos claras, ya que Tiffany Reisz dijo que iba a ser un libro pornográfico, de guarrerismo por doquier, ¡justo lo que la pervertida que llevo dentro necesitaba en este momento!

Guarrerismo literario, ¡ven a mí!

Como más bien esto es una novella que un libro tampoco me voy a extender en la reseña. Mona Lisa St. James ha heredado de su madre una galería de arte al borde de la quiebra. Prometió a su madre en el lecho de muerte que haría cualquier cosa para no cerrarla pero milagros a Lourdes, el arte ya no se vende como antes y Mona ha decidido vender. De repente aparece en la galería un buenorrazo inglés llamado Malcolm que le hace una proposición indecente: tenerla un año a su disposición para todos los guarrerismos que se le ocurran (sexuales, no de comerse los mocos) a cambio de salvar la galería. A Mona le da vueltas la cabeza del susto pero la promesa que hizo a su madre sobrevuela su pensamiento y, total, si tiene el xixi lleno de telarañas, tampoco va a pasar nada porque le dé marcha semejante maromazo... Y ése es el comienzo de un cuento guarramente artístico y fantasiosamente erótico en el que se mezclan el arte de pintar y el de fornicar de todas las maneras que os podáis imaginar y con variedad de boas si es necesario...

Mona calentando para evitar tirones in the middle of the 👉👌

Si sois fans de los Original Sinners como lo somos en el Aquelarre, recordaréis que en The Angel tanto Michael como Suzanne la reportera perraca mencionaban un libro guarraco total escrito por Nora Sutherlin titulado The Red. Pues debe ser que Tiffany estaba un día en su casa esperando a que le instalaran el aire acondicionado o mirando Instagram en el baño y decidió escribir ese libro, que acabó regalando en una convención y al final ha sacado a la venta. En el Aquelarre, como estrellas literarias que somos 😂, Gema, Sonia y yo lo hemos leído antes porque Tiffany llamó a nuestra puerta con el ARC en la boca y nos dio un poco de penita* (*ligera distorsión de la realidad, en algún sitio que no recordamos pedimos el ARC y el esclavo de la Reisz, también llamado marido, nos lo mandó). Total, que creo que esto no es un libro sino un relato que es un regalito para los fans de la serie y poco más. Si buscáis un libro completo, que esté bien desarrollado con su historia de amor de fondo y blablabla, éste no lo es. Es un conjunto de cuadros eróticos con el único fin de que procuren el efecto ventosa en los bajos de las lectoras, IYKWIM. ¿Lo logra? ¡Estupendísimamente! Os voy a poner una foto de cómo acabé leyendo yo algunas partes.

Ay zeñó, llévame pronto pero a la cama de Malcolm

Pero claro, es un libro corto y total y absolutamente basado en el sexo, con lo que Tiffany Reisz no desarrolla una historia amorosa de base que sustente la trama. Ojo, hay algo más que guarrerismo que se va viendo según se va leyendo pero que, por desgracia, se resuelve precipitadamente, como si la intención de la escritora fuera regalarnos los polvos y nada más. Por eso creo que como libro independiente (y sin leerlo con el cariño y la emoción de fan al estar relacionado con los Sinners) es flojo. Eso sí, está bien escrito y se devoraTiffany Reisz es la mejor escribiendo encuentros sexuales. ¡Tiffany, no te vuelvas a meter en fregados de faros locos y viajes en el tiempo! ¡Dedícate al fornicio, que ahí nadie te hace sombra! 

A escribirlo, digo, no a practicarlo (eso hazlo pero no me lo cuentes)

The Red es un relato de fantasía erótica que destila olor a sexo guarro, produce calor como para hornear tres pizzas y carece de amor y páginas como para ser considerado un libro completo. Recomendado únicamente para fans de Tiffany Reisz y lectoras en busca de una película porno hecha libro, bien contada, con poco argumento y mucha cola alegre suelta.

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

Malcolm, mi lienzo espera ansiosamente tu mágico pincel


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