Roslynn Chadwick es una heredera escocesa, para quien un matrimonio conveniente sería la única forma de protegerse de las intrigas de su primo y de la ambición de cuanto cazador de fortunas codicia a esa beldad pelirroja y su apetecible patrimonio. Anthony Malory representa todo aquello contra lo cual la habían prevenido: es un aventurero inglés, avasallante y apuesto, cuya sensual mirada promete toda clase de placeres .
![]() |
| Sí, queridas, Anthony es David Gandy |
¿Y quién es la afortunada dama en este caso? Pues una escocesa llamada Roslynn que se halla en apuros por culpa de una herencia y un primo que la acosa. Con veinticinco años ya, necesita urgentemente un marido y lo necesita para ayer, así que pide ayuda para conseguir el más adecuado. Le da igual que la ame o no, lo que quiere es que sea guapo, educado, buen padre, respetable... Quitando lo de guapo, todo lo demás no tiene nada que ver con Anthony Malory, pero como aquí lo que manda no es la lógica sino los ardores de los bajos, pues es ver al sinvergüenza de Tony y quedarse tonta perdida. Y para muestra de la primera vez que vislumbra a nuestro protagonista, un botón:
Vio una boca que esbozaba una sonrisa; una mandíbula fuerte y arrogante. La nariz era aguileña. La piel estaba bronceada por el sol y era cetrina, pero contrastaba con el cabello negro y ondulado. Los ojos (que Dios protegiera de ellos a los inocentes) eran de un profundo color azul y levemente rasgados. Eran exóticos, hipnotizadores; enmarcados por pestañas negras y cejas finas. Eran imponentes, inquisidores, atrevidamente sensuales; cálidos, muy cálidos.
La falta de aire hizo reaccionar a Roslynn, que volvió a la realidad. Inspiró lenta y profundamente y exhaló un suspiro. No era justo. Su abuelo se lo había advertido. No hacía falta que nadie le dijera nada. Lo sabía. Sabía que era uno de ellos, uno de los que «no había que tener en cuenta». Era demasiado apuesto para no serlo.
Menos las cejas, no me diréis que...
...DAVID ES TONY. Y PUNTO. (Lo siento, haters de Gandy).
Ella está en un tira y afloja con Tony, hasta el punto de que a veces pensaba que la novela tendría que haberse titulado Tierna y Pichote, porque dan ganas de ahogarla, en serio. Pero ojo, que por ahí ronda también James, el otro Don Juan de la familia. ¿Será suertuda la tía? ¡Los dos maromos Malory detrás de ella! Rosslyn huyendo (en el fondo está con el xixi on fire, porque nunca se ha visto en una así) y ellos picándose el uno al otro. Y nosotras dándole al abanico tamaño Loco Mia.
![]() |
| Los problemas de Rosslyn, quién los pillara |
Y es que una de las mejores cosas de esta novela es ver a los dos canallas tirándose indirectas sobre las mujeres, el ligoteo, los hijos y el matrimonio. Johanna, además, nos deja la puerta abierta a la historia de James de una manera que te hace terminar este libro y ponerte con el otro sin esperar. ¿Y cómo es el siguiente maromo? Pues como todos los Malory que no se parecen a su abuela, la gitana: rubio, ojos verdes y fornido. O sea:
Perdón, perdón... James es así:
![]() |
| Aquí, disfrutando de mi sandwichito Malory con extra de carne |
Por todo esto recibe en nuestro Gandymetro...
![]() |
| Tony, la petarda de Roslynn te quita un Gandy, pero te queremos |
PD: Si queréis perder las bragas por completo, pinchad aquí. Las Pecados hacen una selección de imágenes de Tony-Gandy que os van a dejar sin ovarios. Avisadas estáis.















































