Mostrando entradas con la etiqueta RetoSABC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RetoSABC. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El seductor (Cocktail 1), Alice Clayton


Caroline se acaba de mudar a San Francisco. Ha alquilado un piso donde vive con su gato Clive, y ha empezado a trabajar como diseñadora de interiores. Su nueva y excitante vida también incluye a Simon, un vecino algo peculiar, y unas paredes que parecen papel de fumar. Noche tras noche, el mujeriego, como Caroline suele llamarle, la despierta con ruidos escandalosos... No oye únicamente su cama golpeando rítmicamente la pared que separa las dos habitaciones sino también los gritos de éxtasis de sus acompañantes. Pero lo peor de todo es que esta situación no hace más que recordarle que está en dique seco. Una noche, después de una sesión particularmente ruidosa, Caroline decide tomar cartas en el asunto y quejarse. Pero no esperaba sentirse atraída por Simon. Cuando abre la puerta y ve que sólo lleva una sábana blanca alrededor de su cintura, lo encuentra delicioso e irresistible. Pronto las fantasías protagonizadas por este misterioso semental es lo que la mantendrán en vilo. Caroline y Simon volverán a encontrarse en una fiesta donde, por fin, podrán hablar en una situación normal. Él resulta ser bastante encantador, y nada tiene que ver con el gigoló que Caroline se había imaginado. Incluso podrían llegar a ser buenos amigos... O quizás algo más.


Queridas y sabias lectoras, antes de empezar esta reseña debo daros una noticia: ¡¡he terminado mi RetoSABC!!

¡¡Vivaaaaaaa!! ¡¡Ole tu x*x*, Kim!!

¡¡Sí!! ¡Estoy emocionada! Como ya sabéis, las chicas de Sweet Addiction Book Club me hicieron una lista de cinco libros para leer (y en el orden que ellas me dijeron) con el único fin de ver si me petaba el cerebro. Petarme no sé (algunas neuronas han muerto, seguro) pero leerlos todos sí que lo he hecho, así que ahora ellas tendrán que lucir un distintivo de su amor por David Gandy y yo me dispondré a hacer la croqueta porque, además, he sufrido y disfrutado de las lecturas cosa mala.

Amor por Grey, THAT'S NOT GONNA HAPPEN

Pero que la alegría de haber superado el reto no nos desvíe de lo que nos traemos entre manos, que no es ni más ni menos que cómo ligarte a un follarín y descojonarte de la risa por el camino (a.k.a. "Wallbanger", porque así lo llaman en inglés y es como lo he leído. No tengo nada en contra de las traducciones, eh, pero en éste en concreto me parece que, por muy buen trabajo que se haga, se pierden muchas gracias por el camino al intentar traducir tanta coña).

Caroline Reynolds es diseñadora de interiores y está enamorada de su nuevo piso en San Francisco. Su gato Clive tampoco parece disgustado con su nueva ubicación y, cuando a Caroline sus amigas le regalan una Kitchen-Aid, la vida no podría ser mejor. Bueno, eso es lo que ella piensa hasta que tiene el placer de conocer a su vecino, y no en persona, sino a través de los golpes, gemidos y gritos que sufre cada noche. Y es que Simon Parker tiene cierta cosa en común con Caroline: la pared del dormitorio. ¡Y lo que puede haber visto esa pared! Visto y sufrido, porque está Simon ahí todas las noches con una churri con el hammer dale que te pego y la pared sufre las consecuencias.

Todas las noches clavando ñiqui ñiquis

Con este despertador gratuito de Simon a Caroline lo más normal del mundo es que ella lo odie antes de conocerlo pero claro, luego se conocen y se siguen odiando pero del odio a los calores internos la amistad hay un paso que ni Simon ni Caroline tienen problemas en dar. Y ahí es cuando el disfrute lector comienza porque esa amistad con derecho a roce tonteo es lo más gracioso que he leído, me he descojonado cosa mala con los tres protagonistas, Caroline, Simon y Clive, el gato (el bicho de mis sueños, si yo tuviera uno, sería así sin duda).


Te adoramos, fucking Catster

La historia la vemos básicamente a través de Caroline, que está un poco como una cabra. ¡Lo que me he podido reír con ella, con las tonterías que dice y con las que se le pasan por la cabeza! Pero es que Simon no se queda corto y, si ella es graciosa, él la iguala (pero con el aliciente de estar buenorro y sin problemas para estar still hard, IYKWIM). Las conversaciones entre estos dos cuando pasan de ponerse cara de perro a la friend zone son muy divertidas, plagadas de segundas intenciones y van cargando el ambiente de tanto perraquismo que lo lees entre calores y sonrisa de pava. 


Kim haciendo la croqueta vertical de la felicidad

Wallbanger tiene una estructura tradicional: chico conoce a chica y blablabla. El blablabla tú piensas que va a ser de un modo de los que nos gustan, con ajhfdkafh y que sí que no que caiga un chaparrón y, sin embargo, Alice Clayton te la cuela (¡yo quiero que me la cuele Simon!) y nos mete una historia de amor de lo más tradicional (y no por ello peor). No de ajkdhfkajhfjdf y de instafuck, aquí eso no (aunque ganas no faltan, eh, que esos bajos de los cuerpos tienen vida propia). Es algo lento y seguro, que se cocina como los panes que hace Caroline (que qué hambre leyendo, me comía un Simon pan de calabaza ahora mismo). ¡Y es muy bonito de leer! Yo no me esperaba esto, yo me esperaba polvos por doquier y... Bueno, los hay pero no donde yo pensaba que iban a estar (pero los hay, eh, y madredelamorhermosoSimoncómoseempleayseempleayseemplea).

Caroline al final del libro

Wallbanger es un disfrute nadista por completo, una mezcla entre El diario de Bridget Jones y Tangled, con personajes adorables (no pichotismo allowed), diálogos graciosísimos y de desarrollo lento pero no pesado, al contrario, es de esos libros que vas saboreando según pasan las páginas porque, aunque sepamos lo que va a pasar, Alice Clayton quiere que disfrutemos el camino lo máximo posible. Yo, desde luego, he disfrutado tanto que me he quedado como Caroline en el gif anterior, a ver si viene Simon con su hammer un hacemos algo. Poner unos clavitos si eso. De verdad. Bricolage puro y nada más. ¡Eh! De verdad.

Palabrita de haggard

Por todo esto y mucho más que descubriréis si le echáis un ojillo al libro (cosa que os recomiendo si queréis pasar un buen rato), le damos a Wallbanger en nuestro Gandymetro...

Simon, yo te hago pan si tú me lo amasas. El pan.

                              
Y, como os he dicho antes, éste era mi último libro dentro del RetoSABC, cinco libros escogidos por nuestras sweeties de los que cuatro eran para hacer que me planteara muchas cosas (entre ellas, matarlas) y este último como recompensa por tanto sufrimiento lector. Si os apetece, hacedlo vosotras (¡y en ese mismo orden!), a ver si os pasa lo mismo que a mí.
Os tengo que dar las gracias, chicas, porque me habéis hecho pasar unas emociones lectoras maravillosas y he descubierto algunas historias que me han calado y jamás olvidaré. ¡Y la de book boyfriends que me llevo! ¡Ya casi ni MeCaben en la cama! Como soy tan maja, os cedo a mi maromo supremo durante un mes, que sé que lo adoráis, jijijijiji... Repetiremos, ¿no?


Os voy a dar candela de la buena, chatas


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

lunes, 27 de julio de 2015

Tal vez mañana (Maybe 1), Colleen Hoover


A sus veintidós años, Sydney tiene una gran vida. Está en la universidad, tiene un trabajo estable, está enamorada de su maravilloso novio y está viviendo con su mejor amiga, Tori. Pero todo cambia cuando lo descubre engañándola con Tori y ahora tiene que decidir qué hacer. Sydney queda cautivada por Ridge Lawson, su misterioso vecino. No puede apartar sus ojos de él o dejar de escucharlo tocar la guitarra todos los días en su balcón. Y hay algo sobre Sydney que Ridge no puede ignorar, tampoco. Cuando su inevitable encuentro ocurre, pronto descubren que se necesitan el uno al otro en más de un sentido…



Uy, uy, uy, qué cerquita estoy de terminar con mi RetoSABC, muajajajajajajaja. [Por si no los sabéis, son cinco libros que me propusieron leer nuestras sweeties, escogidos especialmente la mayoría para que me explote la cabeza.]


Los libros del delito

Esta vez me tocaba Maybe Someday, que no conocía (ni el libro ni la escritora) hasta que no las conocí a ellas. Y ellas son unas chicas muy cuquis, de hacer cupcakes y ser un encanto incluso cuando son evil. Y yo no. Yo soy una cutre que el cuquismo más cercano lo tengo cada vez que paso por su blog. A ver, no os digo yo que mee napalm por las mañanas, pero cuqui es, casi siempre para mí, sinónimo de moñas. Y eso a mí NO. Y este libro es cuqui.


¡¡Que no es un cupcake, que es una magdalena!! #CuquisNO

Sydney tiene 22 años y no va a olvidar jamás el día en el que los cumplió. A ver quién puede olvidar su cumpleaños, sobre todo si es el día en el que te enteras de que tu chico se calza a tu mejor amiga (y compañera de piso) y te quedas precisamente sin todo eso: sin novio, sin mejor amiga y sin piso.




Menos mal que Syd tiene un vecino, Ridge, al que conoce desde hace poco, que se apiada de ella y le deja el sofá de su casa. Y a partir de ahí la vida de Sydney va a cambiar, porque meter a Ridge en su vida va a suponer...



Eres lo más grande de mi vida, Ridge...
...pero vaya pisto me traes encima, Ridge

Porque Ridge no es un chico normal y corriente, es especial por muchos motivos. Es músico y conoció a Sydney cuando salía al balcón a tocar su guitarra, algo que encandiló a nuestra prota. A ver, que Ridge también está bueno, hay que decirlo, pero ella desde su terraza lo intuía nada más. Cuando ya está en el sofá lo comprueba. Visualmente, eh, que bastante tiene Sydney encima con su propia vida. Y Ridge, igual o peor.



Sí, chicos, tenéis feelings a toneladas

Ridge es la gran maravilla de este libro. Cómo es, divertido, leal, sincero, adorable. ¡Y cómo se expresa! Quieres abrazarle y contarle tu vida y pasar mil horas queriendo escuchar su guitarra y componiendo música y cantando para él (sobre todo eso, grrrrrrrrrr). Ridge no es de los que te pone las enaguas en la cabeza, eh, pero sí que te pone las manos encima y...


Me quemo por dentro

Y si hay cuquismo y hay feelings (Y MUY POCO PERRAQUISMO -¡¡MAL!!-), también hay momentos muy graciosos y divertidos. Warren, compañero de piso y mejor amigo de Ridge, es el blanco de muchas bromas, pero Ridge y Syd tienen muchos momentos graciosos entre ellos también. La verdad es que, ahora que lo pienso, dan un poco de asco estos personajes, eh. Todos son majos, pero majos de verdad de que es chungo que te caigan mal (y mirad que yo soy una hater de pro que voy odiando por la vida). La Hoover no quiere más malos rollos que los necesarios, que dirá que para eso ya tengo el resto del reto.


CoHo dice que es en Austin, yo os digo que aquí viven todos

No tengo muy claro si me ha gustado o no cómo escribe Colleen Hoover. Algunos momentos es un poco pesada, se regodea y extiende las situaciones (para eso le viene genial el uso de los dos narradores, Syd y Ridge) y bordea lo cursi. Otras veces, sin embargo, lo que cuenta es tan bonito o de tanta intensidad que ves que es todo simplemente perfecto. Puede que en la parte final se le vaya un poco la mano pero ya llegas ahí con unas ganas que ni aunque lo bañe con sirope de chocolate y estrellitas de azúcar. Te lo comes como si fuera [inserte usted aquí lo que quiera meterse en la boca ahora mismo] y no hubiera mundo.



Ridge, te como hasta el traste (de la guitarra)

Pero que todo esto no os ciegue, queridas y sabias lectoras. Esto es cuqui. Y como es cuqui, hay cosas malas pero lo bueno happy flower lo tapa con un pisotón de algodón de azúcar. Porque hay muchos libros en los que se coge esta misma trama y te cae encima un cubo de mierder que adiós vida. Incluso aquí mismo CoHo ha tenido la oportunidad de pegarnos una hostieja colleja y hacernos ver que, en la vida, hay que tomar decisiones que hacen daño y que destrozan vidas y corazones. Pero aquí esto no es así. ¿Y queréis que os diga una cosa? Que a mí me parece bien.


I don't know anymore!

A ver, no penséis ahora que disfruto yo rebozándome en algodón de azúcar porque va a ser que no. Pero debe ser el calor, las defensas bajas, la edad, yo qué sé, pero este libro ha sido un pequeño guilty pleasure. A pesar de verle los defectos como si fuera una camiseta de Adidash, este libro ha sido capaz de dejarme con una sonrisa en la boca y una sensación muy agradable en el cuerpecito. A veces (sólo a veces) una quiere leer historias sencillas, que vayan dirigidas a esa Kim que llevo escondida y que todavía disfruta de las pelis de adolescentes de los ochenta y que se sabe de memoria Dirty dancing.


Tú siempre serás joven, little Kim

Leer Maybe Someday ha sido una experiencia realmente bonita (dicho esto con mi tono arisco habitual, eh). Si bien es un libro con una trama nadista y bastante normal, Ridge lo hace todo único y especial, de tal modo que hasta en mí ha conseguido hacerse un huequito. No comparto todo lo que hace (un poco cobardica, eh) pero su mera presencia hace que lo que podría ser un libro normal y medio decente, sea una historia para guardar en el corazón (sí, hasta yo tengo uno).


Por todo ello, le damos en nuestro Gandymetro...


Ridge, déjame ser tu Maybe Someday
                
Por cierto, si queréis escuchar las canciones que se mencionan en el libro, podéis hacerlo aquí. Las canta un tal Griffin Peterson y son todas una mierder (bueno, salvo un par). Vaya, parece que ya se me ha ido el moñismo de encima. ¡Viva!


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 16 de junio de 2015

Prohibido, Tabitha Suzuma



«No podemos. Si empezamos, ¿cómo vamos a pararlo?». Lochan y Maya siempre se han sentido más amigos que hermanos. Ante la incapacidad de cuidarlos de su madre alcohólica y la ausencia de un padre que los abandonó, los dos jóvenes deben hacerse cargo de sus tres hermanos menores y esconder su situación a los servicios sociales, porque ninguno de los dos es mayor de edad.La responsabilidad que comparten y las dificultades a las que se enfrentan les unen, hasta empujarlos a enamorarse. Ambos saben que su relación está mal y que no debe continuar, pero al mismo tiempo no pueden controlar sus emociones y la atracción que los domina.


Y continuamos para bingo, pasito a pasito, con la lectura de los libros de mi particular RetoSABC con el que las chicas de Sweet Addiction Book Club han decidido amargarme alegrarme la vida:


Superadas ya las lecturas de Cautiva en la oscuridad (¡bien!) y de Arsen (¡bien bien!), me tocaba Prohibido, que ya con ese título y esa portada te indica a las claras que la cosa va de comerte a escondidas un corazón con pinchos.


¡Gracias, chato! Lo prefiero a cualquier cosa que prepares tú

Podría decir que no va de eso pero, la verdad, si quieres buscarle las segundas intenciones, comerte un corazón con pinchos es casi lo mismo que leer este libro... Una experiencia dolorosa y difícil de digerir (de echarlo ya mejor ni hablemos), porque junta dos cosas chungas:


Si no sois como Matty de Awkward, ni me rocéis
Jeroglífico de alto nivel

Lochan y Maya Whitely son hermanos y residentes en Alicante pero con responsabilidades de adultos. Su padre los abandonó, a ellos, sus otros tres hermanos y a su madre. La susodicha (a la que pasaremos a llamar Perra Infernal) no es capaz de superarlo y se dedica a zorronear por la vida intentando vivir como una jovencita y abandonando todas sus obligaciones maternales, con lo que Lochan y Maya, que son los mayores, se ven en la tesitura de ser hermanos y padres a la vez. No dejan de ser dos adolescentes de 16 y 17 años pero que no pueden vivir como tales, siempre teniendo que ocuparse de todo en casa. Menos mal que se tienen el uno al otro. Siempre se han considerado los mejores amigos, su perfecto complemento, no sabrían vivir la vida sin tener al otro al lado. Tanto se necesitan y adoran que acaban enamorándose.



Pues sí, esto es lo que hay. Y nada de un amor platónico, eh, que a Lochan se le despierta la boa con ella.


Ay, que cannot be, dice... Pues is, is

Y aquí tenéis básicamente el pisto del libro. La vida de estos dos hermanos, lidiando con sus sentimientos, sus hermanos, la Perra Infernal, el instituto... Obviamente, el chunguismo de la temática es lo importante, pero os voy a quitar una preocupación de encima: éste no es un libro de perraqueo.


¡Eh! ¡Que me han obligado a leerlo!

Y mucho mejor que no lo haya porque de verdad que leer perraquismo en un incesto... ¡Puagh! No, aquí lo que hay es mucho sentimiento (pero mucho, mucho). Sentir estas cosas es como para que te quedes tolili total pero Maya afronta todo con mucha más naturalidad (e inconsciencia) que Lochan. El pobre, que roza ya la mayoría de edad, no quiere ceder porque sabe que es malo, ilegal, raruno total. Pero claro, vaya dilema. ¿Ir por la vida como alma en pena o abrazar la felicidad junto a la persona que más quieres? Que sea tu hermana puede llegar a ser un detalle sin importancia...



Lo pasas mal y sufres, especialmente con Lochan, que es una maravilla de chico totalmente incomprendido, al que sólo quieres abrazar y decirle bajito que todo va a ir bien (una fu**ing mentira). El libro ayuda a tu sufrimiento lector al narrarse en primera persona, alternando los capítulos de Lochan y Maya, para que sea más "divertido" estar dentro de la mente de ambos (¡vamos a regodearnos en pensamientos que nos peten el cerebro!). La escritora es muy lista a la hora de tratar este tema . Como Lochan y Maya han vivido una vida de adultos en su mundo de adolescentes, les ves comportarse más como un matrimonio que como hermanos, así que lo de que se enamoren lo ves venir desde el principio y no te chirría para nada.



Yo no pero a los que desde luego les peta el cerebro es a los pobres protagonistas. Ambos van por la vida como si estuvieran dentro de American Beauty, ven todo como muy distanciado de la realidad, están en otro universo paralelo, especialmente Lochan, distanciado de todo y de todos y con casi nulas posibilidades de integrarse en la sociedad. Él y Maya sueñan con otro futuro...


Alegría p'al cuerpo

Tabitha Suzuma escribe bastante bien aunque ese estilo de "me separo de mi propio cuerpo y narro como si estuviera en otro mundo" se puede llegar a hacer algo cansino. El libro, una vez que te metes en la trama, tampoco es una cosa del otro mundo. En un determinado momento se estanca y ves que de ahí no sales, que necesita la cosa un empujón para que se mueva. Y efectivamente empujón hay, dicho esto con todos los significados posibles...


Eso mismo dije yo durante medio libro

Pero esperad que el final es como un rijostio en tu bella cara. Es como "ale, alegría, ahora vas y lo cascas" mientras tú puedes sentir deseos de morir (no fue mi caso, eh), pero no puedo decir que sea especialmente valiente. Creo que con escandalizarnos con la temática ya se ha conformado y a la hora de terminar el libro se ha hecho caquita en los pantalones. ¡Eh, que el libro me ha gustado! Lo que pasa es que, pasado el susto, no me ha sorprendido y me he quedado esperando algo mejor.


Bah, estar loca es parte de mi encanto

Prohibido es toda una experiencia lectora. Hay que darle su mérito porque tratar este tema y que no te parezca estar leyendo la vida de los habitantes de una institución mental tiene su mérito. Logra hacer que superes tus prejuicios y te engancha, pero luego se desinfla y te metes tu debida hostia pero, a mí, me supo a poco. Sí, queridas, estoy como una cabra. Por eso le damos a Prohibido en nuestro Gandymetro...


Lochan, gracias por ser tan valiente (aunque te pasas de intenso)


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

lunes, 11 de mayo de 2015

La perdición de Cathy/Arsen: A Broken Love Story, Mia Asher


Una mirada fue suficiente... 
Soy una infiel.
Soy una mentirosa. 
Mi vida entera es un desastre. 
Amo a un hombre. 
No, amo a dos hombres... 
Creo. 
Uno me hace el amor. El otro me enciende. 
Uno es mi roca. El otro es mi kriptonita. 
Estoy rota, perdida y asqueada de mi misma. 
Pero no puedo parar. Esta es mi historia. 
Mi rota historia de amor. 


[Reseña en caliente]


[Reseña reposada]
¿Conocíais este libro, queridas lectoras? Yo para nada, pero ya sabéis que estoy leyendo unas cosas de lo más peculiares gracias al reto que nuestras sweeties se sacaron de la manga para mí:


Superada ya la lectura de Cautiva en la oscuridad, me tocaba leer Arsen (sí, hasta tengo un orden lector, son así de porculeras majas estas chicas) y, por supuesto, lo hice sin leer la sinopsis, ¿para qué? ¡Mucho mejor ser feliz! Porque tú, inocente de la vida, abres el libro, lalalala, y...

Y si tienes huevos sigue leyendo

Este libro no te engaña, ni desde la sinopsis ni desde el principio mismo. Esto va de hostias finas, a tu cara y a tu corazoncito. Bueno, siempre depende del lado de la historia que elijas, claro, asi te dolerán más o menos. Pero... ¿Y si eliges todos los lados?

¡Que Kim se nos ha vuelto loca!

Pues sí, puedes entender a las tres partes de esta historia. Otra cosa es ya que compartas o justifiques las decisiones que toman (que va a ser que no), pero, si eres capaz de meterte en la historia y seguirle el juego a la escritora (justo lo que a mí me gusta), te vas a poner en la mente de todos y te las vas a llevar por todos lados.

Mia nos da cariñitos lectores

(De modo injusto nos las llevamos nosotras cuando es Cathy la que debería poner el moflete, no por pichote, sino por mala perra japuta mala persona)

Eso que haces NO

Bueno, a todo esto, sería interesante que os contara de qué va la novela, ¿no?. Seré breve y, por desgracia, algo spoileadora (si eso, haced salto de párrafo right now para saber poco y recibir los golpes como yo, sin escudo). Cathy y Ben son un matrimonio que hace aguas, están intentando tener un niño y... Bueno, no han podido. Ben es el eterno optimista, la roca en la que se apoya Cathy, pero ella ya no puede más, se encuentra perdida y vacía sin poder cumplir su sueño de ser madre, lo que hace que ese matrimonio se separe que ni el Mar Rojo en Los diez mandamientos. Y en ese momento se cruza en su camino Arsen, un encantador pollo follable por todos los ángulos posibles al que se le vuelve la boa loca al conocer a Cathy. Y esa boa y su dueño tienen un lema...

Always ready for the trocotró

Y pensaréis vosotras que ya os he contado el libro, ¿verdad?


Efectivamente, pero ni puta idea, que lo sepáis, porque, os lo tengo que decir, esto no es una novela sino un puto sufrimiento. Hasta que pasa una cosita (nada, minucias de ésas que cambian todo un libro), decide contarnos el presente y el pasado para que recibamos las hostias más alegremente. Y luego ya, pues nada, cuesta abajo en caída libre sin frenos ni protecciones. He llegado a odiar a los personajes (bueno, a todos, no) y a sentir desagrado por el sexo, no porque sea asqueroso sino porque ya tenía mis preferencias tan claras que me daban ganas de matar al leer. Vamos, que os recomiendo otra vueltecita por la reseña en caliente a ver si os aclara mis sentimientos leyendo esta novela. Eso sí, no están ordenados, tampoco os lo voy a dar todo mascadito...


Pues sí, os jodéis y la leéis como yo (dicho esto de buen rollo, eh... Jejejeje). Que, ojo, tiene dos cosas fantásticas:

1. 
De Ben y Arsen para Grey
2. 
Ben, el amor de mi vida

Lo que sí os tengo que decir es que esto ha sido una montaña rusa lectora, con momentos cercanos al infarto, con ganas de tirar el kindelito por la puta ventana y de cagarme en tó por este reto, que a ver qué necesidad tenía yo de pasar por estas cosas. Pero una debe tener una tolerancia al mierdeo que le hace disfrutar de este libro, hasta del epílogo...

Eso no es un problema, es una virtud, querido Jack Burton

En definitiva, queridas, esta novela es Inconsciente escrito por Paullina Simons y creo que con eso ya lo he dicho todo. Es mi Réquiem por un sueño lector. ¿Lo habría leído motu proprio? Ni de coña. ¿Lo volveré a leer entero? Jamás. ¿Me ha tenido ansiosa y engachada a la lectura? Por completo. ¿Lo voy a olvidar? Nunca.
Por todo eso le damos en nuestro Gandymetro...

4'5. Ben, trae el hielo, que ardo por dentro

¡Eh, eh! ¡Un momento! Siento que, por estas cosas de no querer destripar mucha novela, me dejo la mitad por el camino. Por eso necesito añadir que esa valoración se la doy no porque la novela sea perfecta (que no lo es) sino porque no hay nada que me guste más que un libro que me deje huella (y que, cuando lo cierre, su lectura me haya compensado, eh). Y éste lo ha conseguido. Pero sí os tengo que decir que a punto he estado de cascarle 2Gandys porque si el final no me llega a gustar... ¡No dejéis de comentarla conmigo si os atrevéis con ella!

                         
ACTUALIZACIÓN. ¡Por fin está en español! Se publicó el 12 de febrero (de 2018) bajo el título de La perdición de Cathy. 


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This