Mostrando entradas con la etiqueta YA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta YA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de julio de 2026

Los Davenport. Más allá de los sueños (Los Davenport 2), Krystal Marquis

Cuatro mujeres negras y jóvenes se abren paso en la cambiante sociedad del Chicago de 1910. El drama se caldea para los Davenport y su entorno social, y las vidas (y los amores) de estas cuatro jóvenes cambiarán de un modo que nunca habrían imaginado: Ruby Tremaine acaba de prometerse con el amor de su vida cuando un desagradable rumor amenaza su reputación y su matrimonio; Olivia Davenport se ha comprometido con la causa de la justicia social y espera en secreto reencontrarse con el apuesto abogado Washington DeWight… hasta que sus padres deciden que debe casarse con otra persona; Amy-Rose Shepherd ha conseguido abrir su propio salón de belleza, pero un incidente la obliga a regresar a la mansión Freeport, donde se reencuentra con John Davenport, del que sigue enamorada; Helen Davenport está decidida a superar el desengaño amoroso que sufrió y a conseguir que la Compañía de Carruajes Davenport se adapte al nuevo siglo, aunque eso signifique aliarse con un piloto de carreras al que le gustan las emociones fuertes y al que le encanta sacarla de quicio.

Goodreads ❤  Amazon


(ADVERTENCIA: hay algunos destripes de la primera parte, avisadas estáis). 

Si algo es regulero, raro es que su segunda parte lo vaya a mejorar. Y éste es el caso de Los Davenport. Más allá de los sueños. La primera novela nos dejó a Ruby emparejada con Harrison Barton a pesar de la oposición de sus padres y al resto peleadas con sus respectivos maromos con olor a pino, hoyuelos y labios carnosos. ¿Y cuál es la ocurrencia de la autora para crear intriga? Algo más viejo que andar palante: meter nuevos intereses amorosos. Guapísimos y maravillosos todos, a ver qué os creéis. Habrá que irse a Chicago a buscar marido, que allí no hay hombre malo.




Aparte de esto, realmente no pasa casi nada novedoso en este libro. Desde el punto de vista de la realización personal de ellas, todo sobre ruedas: Olivia escribiendo artículos, Helen diseñando un coche junto a su hermano, Ruby sacando partido de su vista para la moda y Amy-Rose con su peluquería y sus productos capilares. La autora nos quiere meter miedo con la aparición de la hija de la protectora de esta última, que parece que le va a quitar todo. Y lo de conocer cierta cosa sobre su padre blanco ya pa qué, de culebrón venezolano. En cuanto al romance, sabemos que, siendo romántica, más o menos te puedes oler con quién acabarán y que, por supuesto, habrá final feliz. Pero en medio tiene que ocurrir ALGO sustancioso y aquí no lo hay. Además, parece escrito a pijo sacao, sin reposar, todo es una sucesión de capítulos que en ocasiones no te dejan situarte en el tiempo, da unos saltos raros. Y nada sorprende, pero nada de nada. Por ejemplo: el uso de enredos que consisten en no leer cartas donde el que las escribe se explica y da sus razones sobre su comportamiento o circunstancias. Hay en concreto una cosa que madre mía... la leía y ésta fue mi reacción: 



Por otro lado, sigo pensando que lo de menos en el caso de estas chicas es ser negras, al final siguen las mismas normas que los blancos de clase alta: emparejarse con sus iguales, no salirse del protocolo. Las protagonistas incluso lo dicen: mi rango, mi estatus, mi clase social. Esto es como ver El Príncipe de Bel-Air. Si no es por las descripciones, ni te enteras de que son afroamericanas, salvo por el personaje de Washington DeWight y las alusiones a las leyes Jim Crow de segregación. Insisto en que la historia del padre de las Davenport y la búsqueda de su hermano sería más interesante (lo mismo nos hace la autora una precuela, que me conozco el percal). Esto va de otra cosa: el more than this del título original lo dice Helen en alusión a que quiere ser "algo más" que una niña bien destinada al matrimonio y a fiestas elegantes. Que ellas logren ciertas cosas (ser activista, mecánica de coches, empresaria o diseñadora) era igual de jodido para las blancas de clase alta, digo yo. Porque, por ejemplo, el personaje de Olivia, es sufragista, como lo eran mujeres no negras en esa época también. Vale, nos enteramos de que hubo lucha negra por el voto femenino, ¿y? No sé, lo que a juicio de la autora debería ser más importante -dar a conocer los logros de los afroamericanos- se diluye en la trama amorosa. No salen de su círculo, por lo que no se genera un conflicto grave en realidad. ¿Qué hubiera pasado si una de ellas se hubiera enamorado de un blanco, por ejemplo? 





En resumen, me ha parecido una bilogía de lo más normaleja, con unas pretensiones que no consigue alcanzar. Al final me he dado cuenta que es una novela Young Adult, porque la historia es súper facilona. A su favor decir que, gracias a este libro, conocemos otras realidades más allá de lo WASP, nos hemos enterado de que había familias negras influyentes y pudientes a principios del siglo XX (no esas fantasías made in Shondaland que ya sabemos); pero vuelvo a preguntarme si no sería más interesante contarnos cómo llegaron ahí. Leer otro libro de fiestas, modelitos y amoríos con algún toque reivindicativo no es suficiente si estás vendiendo esto como la novela que pondrá la historia negra en EEUU en su lugar. Lo que sí me huelo es que esto va a ir de cabeza a la televisión en forma de serie. Y que aún nos queda alguna novela más, porque hay cositas que se quedan sin desarrollar.


Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...



Mucho maromo, pero esto es un plomo




COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 5 de mayo de 2026

Los Davenport (Los Davenport 1), Krystal Marquis


En 1910, los Davenport son una de las pocas familias negras que cuentan con enorme riqueza y buena posición social en unos cambiantes Estados Unidos.
Olivia Davenport, la hermosa hija mayor, está lista para cumplir con su deber al casarse… hasta que conoce a un carismático líder de la lucha por los derechos civiles, y saltan chispas.
En cambio, a la hija menor, Helen, le interesa más arreglar automóviles que enamorarse… a menos que sea del pretendiente de su hermana.
Amy-Rose, la amiga de la infancia convertida en doncella de las hermanas Davenport, sueña con abrir su propio negocio… y con casarse con el hombre con el que nunca podría estar: John, el hermano de Olivia y Helen.
Pero la mejor amiga de Olivia, Ruby, también le ha echado el ojo a John… La presión familiar la lleva a urdir un plan para conquistar su corazón, justo cuando otra persona conquista el de ella.
En este inicio de bilogía, cuatro mujeres decididas y apasionadas descubren el valor necesario para seguir su propio camino en la vida… y en el amor.
Pues aquí estoy de nuevo para traeros una lectura a la que me lancé con muchas ganas, pero ya anuncio que ha sido un chasquito lector.

Qué novedad, ¿eh?

El caso es que empecé con entusiasmo esta novela al tener como protagonistas a cuatro chicas negras en el Chicago de 1910. Algo diferente y con fundamento a la hora de colocarnos personajes no blancos en una historia de época, con todo lo que ello supone, y sin los edulcoramientos y/o fantasías que se llevan ahora (y no sigo, que me echan de aquí). 

Sí, lo tuyo es tan true como tu pelo

Pero lo que debería haber sido la gran virtud del libro  (que no niego que no haya nada digno de resaltar en ese sentido) se queda en agua de borrajas. Que sí, que esto se supone que es una novela romántica, pero el trasfondo, que es interesante, no ha sido bien explotado por la autora. Se ven ciertas pinceladas de lo que era ser negro y rico en ese momento, el problema del mestizaje, la lucha por conquistar derechos, pero no hay tanto peso como yo esperaba. Es más, en la nota final de la autora hay mucha más información que en la novela en sí y reivindica que haya más historias de este tipo. Pues hija, qué poco has aprovechado la oportunidad.

Así no


Yendo a la parte romántica, un mñé como un piano de grande, además de una estafa, porque la autora te deja a medio para que sigas con la segunda parte. Tú estás viendo cómo va todo sobre ruedas, muy fácil, y ya te hueles lo que va a pasar: los problemas al final para que te piques. Perfectamente podría haber escrito una novela completa, pero ya sabemos cómo funciona esto.



Cada capítulo es desde el punto de vista de una de las chicas: las dos hermanas Davenport, Olivia y Helena, privilegiadas, ricas, viven muy protegidas por sus padres. De hecho, su padre fue esclavo y escapó, y eso es casi un tema tabú en su casa (y una historia más interesante que contar, no es por nada). Ahora es dueño de una gran empresa de carruajes, pero se niega a reconvertirla en una fábrica de coches, que es lo novedoso. Olivia es la hija perfecta, totalmente integrada en cuanto a maneras y comportamiento en la alta sociedad. Helena, por su parte, está interesada en el mundo del motor y no duda en colarse en el taller paterno para pringarse de grasa y montar y desmontar todo artilugio que se le ponga por delante. 


Las otras dos chicas son Ruby Tremaine, amiga de las Davenport, cuyo padre está inmerso en una campaña política que los lleva algo apretados económicamente, por lo que le buscan a su hija un buen partido para casarse: John Davenport, el hermano de Olivia y Helena. Por último, tenemos a Amy-Rose Shepherd, sirvienta de las Davenport, aunque la tratan casi como familia; es mestiza y con ganas de tener su propio negocio de peluquería y colada por John.

Amy-Rose, te necesito

Hasta aquí todo bien. ¿Cuál es el problema del libro? Que suena a ya leído y, además, no hay conflicto apenas hasta casi el 90% de la lectura. Al principio, Olivia y Ruby están ya emparejadas por obra y gracia de sus padres. De pronto, todo sucede al mismo tiempo para ellas y las otras dos chicas: se enamoran y, qué casualidad, el elegido nunca es el ya destinado a ellas o el apropiado por las razones que sean. Pero no pasa nada, porque ellos les corresponden y los otros dos no ponen pegas tampoco, ya que son intercambiables (yo me entiendo). Washington DeWitt, Jacob Lawrence, Harrison Barton y el citado John Davenport son todos unos maromos que huelen a loción de afeitado, pino, bergamota y no sé qué más. Están buenísimos, tienen hoyuelos, dientes perfectos, labios carnosos, torsos firmes... un puto aburrimiento. Incluso el más cañero y reivindicativo de ellos me ha dejado fría, porque es tan típico que se le veía venir a kilómetros. Todos son un dechado de virtudes como no os podéis imaginar. Que no digo yo que tengan que ser unos feos, unos padentristas o unos pirados mentales, pero es que no tienen defecto. Sí, los protas de romántica suelen ser así, pero necesitamos que haya algo más en la historia. Los "problemas" que surgen casi al final no creo que sean muy complicados de resolver en la siguiente novela. 

Un déjà vu continuo leyendo esto

La autora afirma que quiere dar protagonismo a mujeres negras y cómo van encontrando su lugar en la vida y en el amor. Me parece muy loable, pero no me ha entusiasmado la manera de hacerlo. Lo de su lugar en la vida, vale, descubren que hay cosas por las que luchar fuera de sus mansiones, tienen expectativas profesionales más allá de casarse... En el amor, vuelvo a decir que es como leer algo que ya has visto mil veces: el amor imposible por la diferencia de clases; la atracción por el tipo que te pincha y te saca de tu burbuja; el que te quiere a pesar de tus intereses distintos a los de las demás mujeres; el que usas para dar celos y luego te enamoras de él. Un cliché detrás de otro, pero sin más sustancia, con unos personajes sin apenas relieve. Helena, por ejemplo, prometía mucho con su interés por los motores y la ingeniería, pero ahí se queda la cosa, más en lo anecdótico y en que su padre no le haga mucha gracia su afición. A todos les falta un "nosequé" para hacerlos memorables. Creo que la Krystal Marquis ha querido abarcar tanto que ni llega a convencer como romántica ni como historia con carga de crítica social. 

La forma de escribir, entre correcta y mediocre. Mucha mariposa revoloteando en el estómago, fruncimientos varios (eso que no falte), calor cuando el hombre de turno está cerca, hambre (sí, siempre están diciendo que tienen la barriga vacía, ¡parecen Carpanta, pijo!), descripciones de ropa y peinados... ¿Leeré el siguiente? Pues sí, a ver si hay una evolución en todos y saber cómo acaban. Y aquí estaré para contároslo.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Cuatro hombretones y ninguno me pone


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

lunes, 24 de junio de 2019

Autoboyography, Christina Lauren

[Libro no publicado en español]
Hace tres años, la familia de Tanner Scott se mudó de California a Utah, algo que hizo que el adolescente bisexual tuviera que volver al armario. Ahora, a falta de un semestre para terminar el instituto y sin obstáculos entre él y la libertad de ir a la universidad en otro estado, Tanner planea acabar con el mínimo esfuerzo las clases que le quedan y salir de Utah. 
Pero cuando su mejor amiga Autumn le reta a apuntarse a un prestigioso seminario del instituto de Provo, donde los estudiantes deben esforzarse en escribir un libro en un semestre, Tanner no puede evitar ir en contra de sus deseos y apuntarse, aunque solo sea por demostrar a Autumn que es una tontería. Escribir un libro en cuatro meses parece sencillo. Cuatro meses es una eternidad.
Al final, Tanner tiene razón en parte: cuatro meses es mucho tiempo. Después de todo, solo necesita un segundo para fijarse en Sebastian Brother, el prodigio mormón que vendió el año pasado el libro que escribió fruto del seminario y que ahora ayuda en clase. Y necesita menos de un mes para enamorarse completamente de él.


Parecía que nunca iba a llegar pero llegó, aquí está la última reseña del reto Doce meses, doce pares de boas 😭😭😭. Ya ha pasado un año desde que Elsa nos propuso una lista de doce libros 🐍/🐍 para leer durante doce meses y ha sido todo un viaje lector (del que hablaré al final de la reseña) que no creo que pudiera haber terminado con una lectura mejor que Autoboyography.

Solo una persona bailando no puede reflejar toda la felicidad de Kim

Tanner Scott es un chico bisexual que no necesita esconder en ningún armario su sexualidad dentro de su casa pero que, fuera de ella, la esconde bajo quince candados y la guarda en un baúl desde que su familia se trasladó desde California (la tierra de "haz lo que quieras con tus bajos mientras tengas moreno hasta el badajo") a Utah (la tierra de "a los mormones lo único que nos toca la piel es el Sol que Dios quiera que nos dé"). Aunque es un ambiente plácido y tranquilo, Tanner no ve la hora de terminar el instituto para salir de allí y poder vivir sin esa clase de ataduras, pero esas ganas de terminar las clases se le frenan en seco cuando conoce a Sebastian Brother, antiguo alumno, megamormón y ayudante del profesor del cursillo al que Tanner asiste y junto con el que tendrá que trabajar, jatetú qué problema...

Tanner le va a saludar dándole la cola

Tanner sufre el mayor de los flechazos cuando conoce a Sebastian
, que es lo que nos pasaría a todos viéndolo tan atento, tan simpático y tan guapoadfhkjafhkjsdfh. Lo que ya nos gusta menos es que sea tan mormón y tan hijo del ministro/cura jefe/loqueseaquesellameelqueparteelbacalaomormónallí. Sebastian fue alumno del seminario que Tanner está haciendo, escribió el libro que en esa clase te obligan a escribir y resulta que era una joyita de la literatura que va a publicarse en breve. Como Sebastian es tan majo, quiere ayudar a descubrir otros talentos mientras él se prepara para irse dos años a tomar por Cullen a extender la palabra mormona (en verdad os digo, queridas mías, que los pistos mormones le explotan el cardado a cualquiera). En fin, que Tanner pierde el uso cerebral cuando ve a Sebastian porque toda la sangre adolescente se le baja a la cola, pero es que resulta que Sebastian (cuya religión, obviamente, no hace migas con el gayerismo) es especialmente atento con Tanner, especialmente amable con Tanner, especialmente ruborizable con Tanner...


También le palpitan otras cosas

Bueno, no hace falta ser un lince para saber que la relación sentimental entre un chico  no mormón y bisexual y el gay mormón hijo de un pastor mormón viviendo en Mormonlandia está destinada al drama, pero que eso no nos impida vivir una maravillosa historia de amor adolescente. Y remarco lo de adolescente porque esto es un Young Adult (género del que huyo como de la licra, ya sabéis) pero que a mí me ha sabido más a New Adult. No me quiero meter en fregados sobre los géneros pero en un YA espero encontrar una intensidad sentimental y una serie de tonterías que me hagan poner los ojos en blanco y aquí, aunque hay sentimientos intensos y tontunas propias de la edad, me he encontrado unos personajes más bien maduros, conscientes de la realidad de su vida y del jaleo en el que se están metiendo. Y hablo en plural pero me refiero especialmente al alma y gran protagonista del libro, Tanner, que es tan tan pero tan maravilloso... Su punto de vista
es como él, divertido, limpio y sincero. No es un chico perfecto porque, "Jelou! ¡Adolescente a babor!", pero ya sea por la educación que ha recibido (de esos superpadres poco realistas que todos hubiéramos querido tener), ya sea porque sus hormonas no le dominan por completo, es una persona despreocupada y juvenil pero, a la vez, madura y consciente de la realidad de la vida. Eso hace que, aunque se guíe por el corazón antes que por la cabeza, sea consciente de la hostia que se va a meter. A priori, Sebastian parece el maduro pero bien pronto vemos que no lo es tanto, ya que no sabe cómo afrontar su historia con Tanner. Me ha parecido un personaje adorable y complejo, ha intentado toda su vida reprimir sus impulsos sentimentales y sexuales debido a la religión que invade hasta el aire que respira y sufre la lucha interna entre lo que le han inculcado desde que ha nacido y lo que desea. Quiere ambas cosas y, por desgracia, son excluyentes, ya que no puede enamorarse y vivir ese amor libremente sin perder toda su vida.

Vi-va

Sí, la situación da para el cortavenismo y para el moñismo, pero esta novela no es ni una cosa ni la otra, es una que te llena de felicidad. No nos encontramos narraciones intensitas sentimentaloides pero sí es una novela con mucho sentimiento, tal y como debe ser cuando eres adolescente y te enamoras hasta los empastes (yo, desde luego, leí todo el libro como si fuera adolescente, con la sonrisa pava en la boca). Como siempre, entra en juego la maestría del escritor a la hora de contarlo, ya que es lo que decanta la novela hacia el lado tremendo o hacia el maravilloso. Aquí en ningún momento dudas, vas bajando haciendo la croqueta por el lado de la más absoluta maravillosidad. El modo en el que Tanner cuenta la historia es brillante, notas eso, que realmente te la cuenta, enfatizando sus sensaciones cuando toca, saboreando (o sufriendo) los recuerdos y hablando contigo como cuando uno se dice las verdades a sí mismo. Por extensión, me parece que el libro está escrito y estructurado de un modo fantástico, y parte de la culpa de que me haya gustado tanto viene de eso. Como ha sido una grata sorpresa la que me he llevado leyéndolo, no os la voy a destripar, pero sí os diré que tiene una parte fantástica en la que Tanner nos narra lo que vive en primera persona para luego pasar a otra clase de narración que te atrapa igualmente y te hace sentir mucho más.

Kim, tras decir tantas cosas buenas de un YA

A pesar de tener una serie de ellas en casa, este es el primer libro que leo de Christina Lauren y, de verdad, ojalá se dejaran de frotamientos bajeriles por doquier y todos los libros que escribieran fueran como este. Si en sus otras novelas hay mucho guarrerismo explícito, que sepáis que aquí brilla por su ausencia #MegaRanciedadFriendly. El poco que hay no lo vemos, únicamente nos enteramos por dos o tres detalles que Tanner menciona. ¿Y sabéis qué? Que ni te importa porque no lo básico en esta relación. No necesitas saber si hacen "guá" o se tocan el "guachinguá", ya que lo importante aquí está en sus corazones y en sus cabezas. Además, que son adolescentes, ¡qué problemas van a tener estos en darle a la mandanga guarreril, si la mitad de las veces las hormonas no les dejan ni ver! Lo que pasa es que me ha parecido un libro más bien para chavalería de esa edad y decide pasar por encima de las comeduras de bajos para centrarse las comeduras de cabeza. No es un libro con intención de hacer daño y, por eso, el mundo que rodea a Tanner no puede ser más #RainbowFriendly. Si lo hubiéramos visto todo desde el punto de vista de Sebastian, tendríamos ganas de hacer balconing en dirección a suelo (como se puede comprobar en sus capítulos). Sin embargo, no me parece que juzgue a la religión mormona (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días #ParaHacerleTwitter), únicamente la pone frente a un espejo para que sus creencias y actos hablen más que cualquier crítica.

Su ropa interior sí que habla *Kim se desmaya de nuevo*

No sé, queridas, a veces topas con un libro que parece que tenía que existir y que disfrutas de principio a fin, y eso es justo lo que me ha pasado con Autoboyography. Claro que se le pueden poner pegas (ese final tan brusco, esos padres tan irreales, esos pocos conflictos en el entorno de Tanner), pero son minucias que no empañan la estupenda sensación que he tenido al leerlo. Me parece un libro muy bien escrito, bien hilado, de esos que fluyen solos y que lees casi sin darte cuenta, y que, sin una aparente intensidad, se va metiendo por los poros de tu exfoliada piel y te llega al corazón, donde te inunda de emociones. ¡Y sin recurrir a dramas adolescentes de llover flores de cerezo y caminar por las calles a la deriva mientras suena un musicón cortavenas! Una maravillosísima lectura que recomendaría a todo el mundo (y que, ojalá, viéramos traducida).

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...


Tanner, te achuchaba hasta fundirme contigo

NOTA FINAL Y CONCLUSIONES DEL RETO

Ha sido un año de lecturas M/M y ha sido un año de lo más maravilloso. Todas las gracias que le demos a Elsa son pocas. Primero, porque siempre que la hemos necesitado para que nos orientara y nos aconsejara, siempre ha estado ahí (en general, es que siempre está ahí ❤). Y segundo, porque no solo dedicó un mes entero a hablarnos de sus autoras 🐍/🐍 favoritas (en su Rainbow Corner está todo), sino que rebuscó entre sus lecturas doce libros muy distintos para que pudiéramos catar lo máximo y más variado de este género, subgénero o como lo queráis llamar. Y no con fin de dar publicidad a amigos o de vender algo (aquí no saca dinero ni Penry, queridas, anda que no se nota), sino de dar a conocer la literatura M/M entre nosotras. ¿Mi conclusión del reto? Pues que haría uno así constantemente, lo he disfrutado muchísimo y he apuntado nombres de autores cuya obra voy a leer sí o sí. Sé que Elsa ha escogido libros que merecen la pena y que en el M/M, igual que en el M/F, hay mierdas pinchadas en un palo, pero estos doce han sido una puerta de entrada estupenda para asomarnos a una enorme variedad de libros que, por desgracia, aquí resultan muy desconocidos. Hemos leído thrillers, dramas (llenos de vagabundos 😒🤣), libros con ricachones y pobres, con personas discapacitadas, de adolescentes, de cravats, de gente normal y corriente. Vamos, lo mismo que podemos encontrar en M/F. La única diferencia es que aquí hay más boas en acción que en esos y los conflictos propios del colectivo que te puedes encontrar en algunos pero, por lo demás, no hay diferencia. Por favor, lectora de romántica que estás leyendo esto, que no te eche para atrás el M/M pues lo que te cuenta es exactamente lo mismo que el M/F, una historia de amor, justo lo que todas queremos leer. 

Muchas gracias a Elsa por su trabajo y muchas gracias a vosotras por leer esta entrada hasta el final, por acompañarnos en estas lecturas y por la oportunidad que, estoy segura, le vais a dar a muchos de estos libros. 

Be queer, my friend


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

lunes, 26 de noviembre de 2018

Foxes, Suki Fleet

[Libro no publicado en español]
Cuando el cuerpo de Dashiel aparece tirado en un descampado de Londres, su mejor amigo Danny se decida a buscar al asesino. Pero Danny tiene problemas para interactuar con la gente y necesita que su mundo sea pequeño y controlado para poder sobrevivir. De día vive en una piscina abandonada y arregla aparatos eléctricos a cambio de comida u otras cosas, pero de la noche, solo, caza "tiburones" en una búsqueda incansable de esos hombres peligrosos que acechan a los más vulnerables.
Un encuentro casual donde conoce a un chico americano que vende su cuerpo en las calles acaba desequilibrando su solitaria vida. Micky es problemático y frágil y Danny siente una necesidad desesperada de protegerle de algo, aunque no sabe de qué. Cuando Danny le va conociendo más se da cuenta de que Micky necesita ser salvado de la única cosa contra la que Danny no puede hacer nada. Para salvarle, Danny debe arriesgarse a abrir su mundo y afrontar algo que le da más miedo que cualquier "tiburón": confiar en que le aceptarán tal y como es. Si el crudo invierno, un sádico doctor y casi cinco mil kilómetros no les separan antes, claro.


Cuando Elsa nos regaló el Pride Month (porque estar un mes escribiendo para un sitio unos posts tan elaborados fue un verdadero regalo para este blog) ya nos dijo que Suki Fleet era, de entre los autores que recomendaba, su favorita, y este libro, el más especial. Así que cuando vi que lo ponía en el reto Doce meses, doce pares de boas me temblaron hasta los tacones porque sabía de lo que iba y no lo hubiera leído por iniciativa propia de borracha de Anís del Mono. Por eso hay que estarle tan agradecida porque (y me repito más que el ajo) me hubiera vuelto a perder una joya de libro. Eso sí, le debería poner dos velas negras por obligarme a leer un libro Young Adult donde, además, apenas hay sexo.


¡Apartad de mí esos libros!

Danny es una joya oculta tras la barrera de su físico y de la distante actitud que adopta para evitar que alguien se le acerque. Es un chico totalmente adorable, que percibe la realidad de un modo muy intenso y especial y que antepone la felicidad de los demás a la suya, sobre todo la de aquellos que le hacen ser feliz. Por eso, cuando la persona a la que más quiere aparece muerta, necesita encontrar al asesino, que probablemente sea uno de los clientes ("tiburones") de los chaperos que pululan por Londres, ya que su amigo vendía su cuerpo para sobrevivir. En esta búsqueda conoce a Micky, un chaval americano (también chapero) que hace que le invada calor, que aporta luz a su vida y que despierta en él el mayor instinto protector que jamás ha sentido (amén de hacer que se le levante la cola incluso a pesar de las nevascas).


El efecto Micky

Ambos están solos y en la calle pero, mientras Micky vende sus favores sexuales, Danny es muy especial y es casi incapaz del contacto con otras personas, con lo que se apaña como puede arreglando aparatos eléctricos y resguardándose por las noches en una piscina abandonada. Y todo esto en el Londres actual, uno que no puedes imaginar cuando vas de turisteo, digno heredero de los huerfanitos que pululan por nuestras enaguas de Maiden Lane o por el pasado de Derek Craven, lleno de chavales que venden su cuerpo intentando no perder su alma en el camino por lo poco que puedan sacar para seguir sobreviviendo. Porque ellos no viven, sobreviven. Era duro leerlo en esos libros pero verlo ahora, en nuestra época, es devastador. ¡Así que toma alegría de lectura!


Kim, disfrutando como una perra

Pues, por increíble que parezca, es un libro tan bien escrito que, a pesar de la dureza del ambiente que rodea a los personajes y de las vivenciaspasadas y presentes, transmite alegría y optimismo. Es sobre todo el personaje de Danny (el único narrador del libro -en primera persona-) el que hace este libro maravilloso, dulce e inolvidable sin que sea moñas. Su percepción de lo que le rodea es intensa, a veces obsesiva y agobiante pero no negativa, Y es muy sensorial, a veces puedes llegar a ver las cosas tal y como él lo hace, ver cómo Micky brilla, cómo se destaca de los demás (o tal vez esto solo me pase a mí, que ya sabéis que estoy medio grillada 😵😂). Es una gozada ver la vida a través de sus casi sheldonianos ojos, cómo gracias a lo que siente por Micky va intentando esforzarse, sale de sus zonas de confort e intenta evolucionar como un Pokemon. Y Micky es su perfecto complemento, capaz de entenderle sin que haya palabras de por medio (aunque también él tiene lo suyo...). Con tanta maravillosidad os estaréis preguntando que qué tal estos en el boa/boa guarreril, que por estos lares es básico. Pues ya os podéis leer Him si queréis guarrindonguismos porque aquí sexo hay muy muy poco y un poco peculiar..., porque como Danny apenas soporta el contacto físico, ya me diréis cómo van estos a darle al fornicio...


A lo mejor vestidos así...

Realmente es más una novela de amor que una romántica pero no voy a poner mi cartelito favorito porque algo hay y a las boas sí les da el aire, así que no quiero que ninguna Amiga de la Ranciedad me tire un zapato a la cabeza. A pesar de este poco guarrerismo y de que ellos tengan apenas dieciocho años (dos de las cosas de las que huyo en la romántica) he leído este libro con corazoncitos en los ojos y penita en el corazón. Es un libro escrito con mucha delicadeza, con un lenguaje que parece acariciar las páginas. Eso sí, Danny y Micky viven en un mundo sórdido y eso no hay delicadeza lo que cambie. Es duro leerlo, especialmente pensando que es real. Ambos son productos del trato de la sociedad hacia lo distinto, lo que no queremos/sabemos entender, ya sea una enfermedad, una patología... Esa maravillosa sociedad a la que tanto queremos pertenecer suele rechazar rápidamente a aquellos que no se ajustan a lo que ella considera "normal" y tanto Mickey como Danny sufren las consecuencias. Sin embargo, hay muchos modos de contar esto y, mientras que otros autores te dan palo tras palo y se regodean en todo lo malo, Suki Fleet decide contarlo de un modo especial y delicado (que no moñas, repito), haciéndonos creer que hasta en lo peor hay un rayo de esperanza y la posibilidad de una vida mejor. Debo reconocer que algunas cosas no me han convencido demasiado (como la búsqueda de tiburones y su resolución y un par de cosillas más) pero si le subo la nota a este libro es por la sensación que he tenido leyéndolo y la que me queda tras un par de días de reposo, la de alegría por haber vivido esta lectura y haber conocido a Danny.

Foxes es un libro bellísimo dentro de la sordidez del mundo que cuenta. Una preciosa historia de amor y de salvación de almas dañadas, muy bien escrita y con menos dramatismo del esperado, que te deja con la sensación de que a las buenas personas, finalmente, les acaban pasando cosas buenas. ¡No me los maltrates en la segunda parte que estás escribiendo, Suki!

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...


Dos pollofollables tan maravillosos se merecen 5Gandys bien hermosos


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

lunes, 27 de agosto de 2018

What it takes, Jude Sierra

[Libro no publicado en español]
Poco después de que la familia de Milo Graham se mude a Cape Code este conoce a Andrew Witherell, comenzando así una amistad de por vida, basada en unos vínculos profundos, fuertes secretos y planes para el futuro. Cuando Milo regresa de la universidad para asistir al funeral de su dominante padre, él y Andrew por fin dan rienda suelta a su atracción mutua. Pero, dudando de su valía, Milo decide cortar los lazos que le unen a su amigo de la infancia. Las circunstancias de la vida hacen que, convertidos ya en hombres, ambos regresen a casa y no puedan negar los sentimientos que durante tanto tiempo han intentado contener. Pero... ¿tendrán lo necesario para que sea un amor duradero?


Otro mes que termina y otro libro del reto Doce meses, doce pares de boas que os reseño por aquí. Elsa ha decidido matarme lentamente eligiendo libros para probar mis límites, ver hasta dónde puede llegar mi estómago lector, mi cordura mental, mi cuerpecito haggardiano. Y es que este mes me ha tocado un libro... un libro... sentimental 😯, cuqui 😰 y Young Adult

Kim ante este subgénero

[Bueno, también es New Adult, pero no iba a estropear una gracia con la verdad...]

Milo Graham tiene una familia que Dior la guarde pero dentro de una caja bajo el mar. Bueno, al que debe guardar es a su padre, que marca por completo la existencia de nuestro maromo. Siendo un niño cambian su residencia a un sitio estupendo con playita donde Milo conoce a Andrew Witherell, un chico simpático y alegre que se va a convertir en su mejor amigo y en esa persona en la que confiar cuando todo va mal y no se ve salida. Van creciendo, la vida va pasando, las colas los sentimientos se van desarrollando y lo que es una amistad irrompible pasa a llevar añadida la etiqueta de "amor por el que suspiro pero nunca podré tener". Aunque tal vez sea mejor soñar con lo que no puedes tener que tenerlo al alcance de tu mano y saber que está destinado al fracaso...

¡Vida! ¡Déjame ser feliz!

Vamos a ver, de verdad, qué ganas tienen algunas personas de hacerme grietecitas en mi corazón de pedrusco. ¡Sí, Elsa, eso va por ti! ¿Por qué me pones estos libros en el reto? ¿Por qué me haces pensar -que lo he pensado yo sola sin que ella diga nada, pero me gusta echarle la culpa siempre a los demás- que voy a tener en mis páginas a dos machotes guarrindongos y me haces leer un libro cuqui de mucho sentimiento pero poco guarrerismo destinado a que lea abrazada a mi almohada y sufriendo por los personajes? ¡Que quiero ser feliz! Lo peor de todo es que What it takes tiene mucho de lo que huyo a la hora de escoger novela romántica... y, aun así, me ha gustado.

Elsa celebrándolo

Es un libro de amigos a amantes, un nadismo sentimental en el que lo importante es la relación entre los protagonistas y sus sentimientos, nada más. Es cuqui y muy romántico pero ni vemos grandes demostraciones de amor y gestos grandilocuentes, ni alegrías y palotismos. Está lleno de sentimientos puros y sin pulir, de ese amor enorme y sin barreras que solo puedes sentir cuando la otra persona es la que da sentido a tu existencia, y de cómo debes acabar aprendiendo a cerrar el grifo del sentimiento incontrolado para proteger tu corazón. Los dos protagonistas son absolutamente maravillosos (que no perfectos), no podría elegir entre ellos (yo y mis sandwichitos maromiales #Ñam). Ambos tienen unas personalidades muy definidas que vemos evolucionar según van creciendo, haciéndose más complejas, ricas y reales. No son personajes planos y me ha gustado que no sean un estereotipo con patas (el sinvergüenza de sentimientos ocultos, el adorable que luego es un fucker, el traumado que se destraumatiza en las páginas finales...) sino que sean una mezcla de muchas características sueltas. Los he sentido encima reales y me han despertado mucha ternura y muchas ganas de abrazarles y darles cariño. ¡Y nada más! Porque, efectivamente, no me han despertado palotismo lector.

¿Pero qué me dices, Mari?

Pues sí, queridas, no vengáis a este libro por el guarrerismo porque chascazo que os lleváis. Es un libro romántico y sentimental pero muy poco sexual #MegaRanciedadFriendly. Hay guarrerismo pero muy muy poco y, el que hay, es descriptivo pero está tan mezclado con lo que sienten los personajes que no vais a ir arrastrando el culo por el suelo mientras leáis, más bien vais a estar abrazados al peluche de encima de la cama mientras os salen corazoncitos y lagrimitas por los ojos. Pero vamos, que tampoco es un río de llantos que nos salen por las lentejuelas. Gran parte de la culpa el modo de Jude Sierra de contarnos la dura pero bonita historia de amor entre Milo y Drew, centrando el libro exclusivamente en ellos dos y en sus sentimientos, citando casi por compromiso todo lo que pasa a su alrededor (situaciones cotidianas, dramas, enfermedades, separaciones... Vamos, la vida). Las secuencias son cortas y siempre conocemos lo que sienten los personajes pero sin rebozarnos en un charco de sentimientos extremos. Y es que este libro podría haber sido un dramón de tomo y lomo, ya que las circunstancias que Milo arrastra son terribles, y marcan su carácter y su comportamiento, además de su relación con Andrew. Sin embargo, Jude Sierra decide que lo importante es la burbuja que forman Milo y Andrew, sus sentimientos mutuos, cómo se complementan y entienden. La vida pasa alrededor de esa burbuja y les afecta, pero para el lector es como un ruido lejano, que suena pero no distrae. Somos parte de la relación de Milo y Andrew y sufrimos con ellos, especialmente en la fabulosa primera parte, cuando están descubriendo qué es vivir y enamorarse (manda eggs que la parte que más ma haya gustado sea la de ellos de adolescentes #MátameCamión). La segunda parte es menos emocional y menos especial, aunque con estos dos cualquier cosa que vivamos sigue siendo bonita. Como os he dicho, este libro tiene todo para que me pareciera un apocalipsis moñas pero, gracias a cómo nos muestra Jude Sierra la historia, para mí ha sido una experiencia muy bonita, de esas lecturas en las que se me deja leer tranquila sin agobiarme con kilos sentimentaloides y no me dan ganas de acabar con todo adolescente que se cruce por mi camino.

What it takes es un libro sencillo, sentimental y romántico, en el que vemos la historia de un amor capaz de sobreponerse a la dureza de la vida y de los corazones rotos, contada con cariño y sensibilidad, y destinada a abrir la compuerta sentimental hasta de los corazones más duros. ¡Pero yo no he llorado! ¡Muajajajajajaj!

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

Si buscáis un cobijo calentito, en mi corazón tenéis un cobertizo


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 16 de junio de 2015

Prohibido, Tabitha Suzuma



«No podemos. Si empezamos, ¿cómo vamos a pararlo?». Lochan y Maya siempre se han sentido más amigos que hermanos. Ante la incapacidad de cuidarlos de su madre alcohólica y la ausencia de un padre que los abandonó, los dos jóvenes deben hacerse cargo de sus tres hermanos menores y esconder su situación a los servicios sociales, porque ninguno de los dos es mayor de edad.La responsabilidad que comparten y las dificultades a las que se enfrentan les unen, hasta empujarlos a enamorarse. Ambos saben que su relación está mal y que no debe continuar, pero al mismo tiempo no pueden controlar sus emociones y la atracción que los domina.


Y continuamos para bingo, pasito a pasito, con la lectura de los libros de mi particular RetoSABC con el que las chicas de Sweet Addiction Book Club han decidido amargarme alegrarme la vida:


Superadas ya las lecturas de Cautiva en la oscuridad (¡bien!) y de Arsen (¡bien bien!), me tocaba Prohibido, que ya con ese título y esa portada te indica a las claras que la cosa va de comerte a escondidas un corazón con pinchos.


¡Gracias, chato! Lo prefiero a cualquier cosa que prepares tú

Podría decir que no va de eso pero, la verdad, si quieres buscarle las segundas intenciones, comerte un corazón con pinchos es casi lo mismo que leer este libro... Una experiencia dolorosa y difícil de digerir (de echarlo ya mejor ni hablemos), porque junta dos cosas chungas:


Si no sois como Matty de Awkward, ni me rocéis
Jeroglífico de alto nivel

Lochan y Maya Whitely son hermanos y residentes en Alicante pero con responsabilidades de adultos. Su padre los abandonó, a ellos, sus otros tres hermanos y a su madre. La susodicha (a la que pasaremos a llamar Perra Infernal) no es capaz de superarlo y se dedica a zorronear por la vida intentando vivir como una jovencita y abandonando todas sus obligaciones maternales, con lo que Lochan y Maya, que son los mayores, se ven en la tesitura de ser hermanos y padres a la vez. No dejan de ser dos adolescentes de 16 y 17 años pero que no pueden vivir como tales, siempre teniendo que ocuparse de todo en casa. Menos mal que se tienen el uno al otro. Siempre se han considerado los mejores amigos, su perfecto complemento, no sabrían vivir la vida sin tener al otro al lado. Tanto se necesitan y adoran que acaban enamorándose.



Pues sí, esto es lo que hay. Y nada de un amor platónico, eh, que a Lochan se le despierta la boa con ella.


Ay, que cannot be, dice... Pues is, is

Y aquí tenéis básicamente el pisto del libro. La vida de estos dos hermanos, lidiando con sus sentimientos, sus hermanos, la Perra Infernal, el instituto... Obviamente, el chunguismo de la temática es lo importante, pero os voy a quitar una preocupación de encima: éste no es un libro de perraqueo.


¡Eh! ¡Que me han obligado a leerlo!

Y mucho mejor que no lo haya porque de verdad que leer perraquismo en un incesto... ¡Puagh! No, aquí lo que hay es mucho sentimiento (pero mucho, mucho). Sentir estas cosas es como para que te quedes tolili total pero Maya afronta todo con mucha más naturalidad (e inconsciencia) que Lochan. El pobre, que roza ya la mayoría de edad, no quiere ceder porque sabe que es malo, ilegal, raruno total. Pero claro, vaya dilema. ¿Ir por la vida como alma en pena o abrazar la felicidad junto a la persona que más quieres? Que sea tu hermana puede llegar a ser un detalle sin importancia...



Lo pasas mal y sufres, especialmente con Lochan, que es una maravilla de chico totalmente incomprendido, al que sólo quieres abrazar y decirle bajito que todo va a ir bien (una fu**ing mentira). El libro ayuda a tu sufrimiento lector al narrarse en primera persona, alternando los capítulos de Lochan y Maya, para que sea más "divertido" estar dentro de la mente de ambos (¡vamos a regodearnos en pensamientos que nos peten el cerebro!). La escritora es muy lista a la hora de tratar este tema . Como Lochan y Maya han vivido una vida de adultos en su mundo de adolescentes, les ves comportarse más como un matrimonio que como hermanos, así que lo de que se enamoren lo ves venir desde el principio y no te chirría para nada.



Yo no pero a los que desde luego les peta el cerebro es a los pobres protagonistas. Ambos van por la vida como si estuvieran dentro de American Beauty, ven todo como muy distanciado de la realidad, están en otro universo paralelo, especialmente Lochan, distanciado de todo y de todos y con casi nulas posibilidades de integrarse en la sociedad. Él y Maya sueñan con otro futuro...


Alegría p'al cuerpo

Tabitha Suzuma escribe bastante bien aunque ese estilo de "me separo de mi propio cuerpo y narro como si estuviera en otro mundo" se puede llegar a hacer algo cansino. El libro, una vez que te metes en la trama, tampoco es una cosa del otro mundo. En un determinado momento se estanca y ves que de ahí no sales, que necesita la cosa un empujón para que se mueva. Y efectivamente empujón hay, dicho esto con todos los significados posibles...


Eso mismo dije yo durante medio libro

Pero esperad que el final es como un rijostio en tu bella cara. Es como "ale, alegría, ahora vas y lo cascas" mientras tú puedes sentir deseos de morir (no fue mi caso, eh), pero no puedo decir que sea especialmente valiente. Creo que con escandalizarnos con la temática ya se ha conformado y a la hora de terminar el libro se ha hecho caquita en los pantalones. ¡Eh, que el libro me ha gustado! Lo que pasa es que, pasado el susto, no me ha sorprendido y me he quedado esperando algo mejor.


Bah, estar loca es parte de mi encanto

Prohibido es toda una experiencia lectora. Hay que darle su mérito porque tratar este tema y que no te parezca estar leyendo la vida de los habitantes de una institución mental tiene su mérito. Logra hacer que superes tus prejuicios y te engancha, pero luego se desinfla y te metes tu debida hostia pero, a mí, me supo a poco. Sí, queridas, estoy como una cabra. Por eso le damos a Prohibido en nuestro Gandymetro...


Lochan, gracias por ser tan valiente (aunque te pasas de intenso)


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This