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martes, 19 de mayo de 2020

Where Winter Finds You (La Hermandad de la Daga Negra 17.5), J.R.Ward

[SPOILERS DE THE SHADOWS -¡incluso en la sinopsis!-]

[Libro no publicado en español]
Cuando Trez perdió a su amada, su alma se rompió y su destino parecía ser el sufrimiento. Pero cuando conoce a una mujer misteriosa, se convence de que su verdadero amor se ha reencarnado. ¿Está en lo cierto? ¿O su pena ha creado una ilusión?
Therese ha ido a Caldwell escapando de la ruptura con su familia. La revelación de que es adoptada tambalea los cimientos de su identidad y decide crear la suya propia. Su atracción hacia Trez no es lo que busca pero no puede decirle que no a la sexy Sombra. 
¿Le ha dado el destino una segunda oportunidad al doliente viudo... o está Trez demasiado cegado por el pasado para ver el presente tal y como es? En este sensual y arrebatador libro lledo de redención y autodescubrimiento, dos almas perdidas se encuentran en un cruce de caminos donde el corazón es la única guía en la que puedes confiar... pero que requiere un coraje que ninguno de ellos tiene.


Antes de remangarme y meterme en faena reseñil, os tengo que comentar que por aquí van a llover spoilers como panes, así que mejor que no leáis esta reseña si no habéis leído de The Shadows en adelante y/o estáis muy interesadas en la historia de Trez. También os recomendaría que no la leyerais si sois muy fanes de los vampiritos y no podéis leer ninguna opinión negativa sobre uno de sus libros. Porque, y ese sí es un spoiler que podéis leer, esta reseña no va a ser nada buena.

Luego no dirás que no te lo he dicho

Si vais al día, sabréis que Trez tuvo una churri llamada Selena que la Ward tuvo a bien cargarse en The Shadows y que ahora ha aparecido en escena una camarera llamada Therese que es igualita, igualita a ella. Lógicamente, Trez ve a su moza en ella y se le pone el palote loco, pero Therese no conoce a Trez de nada, aunque este se parece misteriosamente al amante bandido que se la trinca en sueños. Obviamente, tú y yo sabemos que esos sueños de Therese y esas sensaciones de Trez nos indican que ahí hay misterio misterioso y que nos vamos a comer un WardTheFuck como está mandado.


Las wardinas comiéndonos todo lo que la Ward se inventa

Y, efectivamente, el WardTheFuck es de tamaño porro supremo, el que la Ward se ha fumado para escribir este libro. Lo primero de todo es que esto es un relato pero con longitud de novela. Se centra únicamente en Trez y Therese, con apariciones estelares de personajes de la serie principal, así que no esperéis encontrar nada de la Hermandad, ni vampiritos luchando con malvados ni nada de eso. Esto es una historia de amor que convierte un trágico destino en otro feliz. Y aquí es donde yo le digo a la Ward que qué necesidad había, ¿¡¿qué necesidad?!? Si te cargas a un personaje, ¡no te 💩 en los pantalones e intentes deshacerlo! Y, si no eres capaz de afrontar lo que conlleva hacer esa clase de cosas, ¡no las hagas! Vamos, no lo veo yo tan complicado. Es que este libro no tiene nada de nada salvo la historia de amor, que, además, se alarga muchísimo a base de páginas y páginas de pensamiento hiperextendido. O sea, yo me muero leyendo esto.

Una maravilla todo

Es cierto que el estilo de la Ward es así, de mucho pensamiento, pero suele haber algo más, los personajes interactúan, pasan cosas, hay tropecientos puntos de vista y pistos. Aquí no pasa nada, n-a-d-a, y esa nada nos la cuenta con una especie de emotividad forzada que te deja la sangre a nivel lechuguil. Vamos, que ver crecer un pelo me emociona más. A ver, algo pasa y lo que pasa es una castaña total. Obviamente, que Therese se parezca a Selena debe tener algún sentido y ya sabemos que en el universo vampiril de la Ward cualquier cosa puede pasar pero, creedme, el WardTheFuck de este libro es de vergüenza ajena, un sinsentido total, ni se acerca a lo bien que acabó resolviendo la historia de Tohr, por ejemplo. Además, ha logrado que Trez me interese un pimiento. Sinceramente creo que esta historia nos la podía haber colado como una secundaria en otro libro y no habría llamado tanto la atención lo mala que es. 

Me alegro muchísimo por las que habéis disfrutado un montón de esta emoñiva* historia navideña pero, por desgracia, yo no me encuentro en ese grupo. Me alegro de que Trez sea feliz pero yo lo seré cuando me olvide de este relato. Por eso no me queda más remedio que darle en el Gandymetro...


Trez, hasta tu pito con olor me ha dado sopor

               

*Emoñiva: dícese de aquella historia que, bajo la apariencia de emotividad, esconde realmente un moñismo de tomo y lomo.


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martes, 23 de abril de 2019

The Savior (La Hermandad de la Daga Negra 17). J.R.Ward

[Libro no publicado en español]
En la venerable historia de la Hermandad de la Daga Negra solo un miembro ha sido expulsado, pero la locura de Murhder no les dejó a los Hermanos otra opción. Acechado por visiones de una mujer que no pudo salvar, regresa a Caldwell para enderezar el mal que causó y arruinó su vida, pero no está preparado para lo que tiene que afrontar en su búsqueda de la redención.
La doctora Sarah Watkins, investigadora en una empresa biomédica, aún lidia con la pérdida de su prometido, biomédico como ella. Cuando el FBI comienza a indagar en su muerte, Sarah se plantea qué le ocurrió realmente y acaba descubriendo la terrible realidad: que su empresa realiza terribles experimentos en secreto y el hombre que amaba estaba involucrado en la tortura.
Mientras los destinos de Murhder y Sarah se entrelazan irremediablemente, el deseo surge entre ello, pero... ¿podrán forjar un futuro que cruce el espacio que separa las dos especies? Y cuando surjan nuevos enemigos en esta guerra contra los vampiros... ¿volverá Murhder con sus Hermanos? ¿O volverá a su solitaria vida para siempre? 


Últimamente mi amor por los vampiritos de la Ward ha ido decayendo, ahí están mis reseñas para demostrarlo. Bueno, mi amor por los libros que se inventa la Ward, que a los Hermanos los sigo adorando fuertemente con mis entretelas (no a todos, claro, Butch, Phury y Xcorpuagh, fus fus 😆). En fin, que temo a los libros de la Ward más que a un nublado, porque últimamente no hace nada más que darme chascos. Por eso cogí el de Murhder con miedito y pocas esperanzas y por eso ahora me tengo que comer un puño, porque me lo he pasado bastante bien leyéndolo.

Mis neuronas cuando disfruto con los Hermanos

Murhder es un personaje cuya sombra lleva planeando por los libros de la Hermandad desde hace siglos. Es el Hermano del que nadie habla, el que perdió la cabeza y fue expulsado de la Hermandad. Sabemos que está vivo porque asomó su pelo rojinegro en un libro previo (no lo enlazo porque no recuerdo cuál es 🤣) pero se dedica a regentar un bed and breakfast nada vampírico y a dejar que los años pasen por él. Pero nada es eterno y, cuando debe ponerse en contacto con Wrath, Murhder reemprende una vieja misión en plan maromazo rescatador que le llevará a poner en orden su cabeza, su pasado y su corazón, ya que conocerá a Sarah Watkins, una investigadora que, de paso, intentará salvarle la vida a John Matthew...

¿¡¿Pero es que toca a nuestro John?!?

¡Por supuesto! Bueno, ya sabéis que siempre tiene que haber una historia secundaria y, debido a la reaparición de Murhder, estaba claro que John Matthew y Xhex iban a tener un protagonismo bastante grande, ya que Xhex y Murhder le dieron al ñaca ñaca guarreril hace tiempo y, claro, a John le huele el pito a canela por Xhex, con lo que pelea de boas is coming...

Me froto las manos y lo que se ponga entre ellas

Pues nada, queridas, que me lo he pasado estupendamente leyendo este libro. Me parece que la Ward vuelve ligeramente a la esencia de los libros de la Hermandad que tanto nos gusta, con un par de historias que nos atrapan (en esta ocasión, además, irremediablemente mezcladas) y malvadas apariciones que no ocupan mucho espacio en el libro pero que dan el toque justo de intriga y mal rollo. No hay tropecientos puntos de vista ni chorrocientas historias, la trama está bien hilada y no forzada, parece algo natural que Murhder reaparezca y, sobre todo, parece más natural aún la relación que tiene con la historia secundaria, la de Xhex y John, por eso de que Xhex y él fueran amantes bandidos. Si bien no estaban destinados a estar juntos, vivieron una época muy intensa y complicada para ambos, lo que estableció un vínculo muy fuerte entre ellos que no se puede romper. Claro, eso hace que nuestro John sufra y, mira, chica, a mí es que me toca a John y sufro como una perra porque lo adoro con la fuerza de los mares. Y así iba yo, pensando que su sufrimiento en este libro iba a venir por el reencuentro entre Murhder y Xhex, cuando resulta que ese va a ser el menor de sus problemas...

La Ward en pleno proceso de escritura

Tampoco puedo engañaros y, para mi gusto, lejos quedan los tiempos buenos de esta serie, los de los primeros libros (quitando algunos, ya sabéis 😂), pero The Savior es muy entretenido. El gran protagonista es Murhder, un personaje que me ha parecido complejo y muy atrayente, especialmente por lo que ha vivido en el pasado y cómo lo ha manejado. Sarah, sin embargo, me ha parecido un personaje sin interés, superficial y simple, el acompañamiento vampiril que toca. El estilo de narración es el habitual de la Ward, aunque esta vez lo he notado más ágil. Los personajes siguen con sus rucu-rucus mentales (ya sabéis le dan más vueltas a la cabeza que la niña de El Exorcista), pero los capítulos mezclan, a base de secuencias breves, todos los puntos de vista, con lo que el ritmo es mucho más rápido, no da tiempo a cansarte. Eso sí, hay un pisto de fondo (con lo de los experimentos y lo de John) lo suficientemente importante como para quitarle espacio a la historia de amor, que es justo lo que he encontrado más flojo. No es que me haya disgustado, pero nosotras sabemos de lo que son capaces nuestros vampiritos cuando sus pitos huelen a canela y aquí nos quedamos un poco con las ganas. Que no cunda el pánico, que hay guarrerismos, pero son rápidos, como si estuvieran para salvar la papeleta del palotismo. ¡Ay, lo que daríamos por un buen periodo de necesidad vampiril...!

¡Al menos dime que hay despliegue de acción Hermanística!

Pues no demasiada pero la hay y, además, podemos volver a contemplar uno de mis momentos favoritísimos de los que nos puede regalar la Hermandad...


Hasta aquí puedo leer

Y que no falten sus WardTheFucks finales, su cuota cursi, su enganche con el Legacy, su Lassiter vestido de lamé... En fin, esas cosas que hacen de los libros de la Hermandad la locura que son. Para mí, The Savior ha sido todo un acierto, una especie de vuelta al redil del espíritu de la Hermandad, con un vampirito del que enamorarte, una historia ágil y entretenida que atrapa, y un enemigo que acecha que va a dar mucho por Cullen. La Ward tiene cuerda para rato y esperemos que siga por este camino para devolvernos la fe en su Hermandad.

Por todo esto, le damos en nuestro Gandymetro...


Murhder, si vuelves a perderte, que sea por mi cuerpo serrano


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martes, 24 de abril de 2018

The Thief (Serie Hermandad de la Daga Negra 16), J.R.Ward

[Libro no publicado en español]
Sola Morte se dedicaba al robo pero hace tiempo que dejó esa vida al margen de la ley. Huyendo de la familia de un capo de la droga se mantiene lejos de Caldwell, sana y salva y protegiendo a su abuela. Su corazón, sin embargo, sigue en la ciudad con el único hombre que atravesó sus defensas, Assail, hijo de Assail, el que nunca se atrevió a amar y menos a una humana. Pero es una pareja sin futuro y no únicamente porque ella desconoce que Assail es un vampiro sino porque él no tiene intención de vender armas a la Hermandad de la Daga Negra. Sin embargo, el Destino tiene otros planes para ellos. Cuando Assail entra en coma y está a las puertas de la muerte sus primos buscan a Sola y le ruegan que vuelva para darle una razón para vivir. Lo último que Sola quiere es regresar a su pasado pero ¿cómo puede dejarle morir?
Cuando un nuevo y letal enemigo aparece y los Hermanos necesitan a Assail de vuelta Sola se encuentra siendo un objetivo y, a la vez, una importante fuerza en una guerra que no entiende. Y cuando la verdad de Assail salga la luz... ¿será capaz de huir del horror o seguirá a su corazón directa a los brazos del macho de valía que la quiere más que a la vida misma?


No veo necesario a estas alturas de la película (o, mejor dicho, de la serie) que os diga lo que me gustan a mí estos vampiritos. Si llevo dieciséis libros más los relatos más los libros del Legacy es porque me encantan. Intento ser lo más objetiva posible y, si con un libro croqueteo, decirlo, pero si otro me parece un petardo, decirlo también. Por eso os voy a resumir visualmente con qué expectativas afrontaba la lectura de The Thief.



Y lo que ha pasado con esas expectativas.



No salgáis corriendo pensando que viene otra reseña destroyer porque no es así, es simplemente que creo que la Ward tenía en su mano hacer un libro espléndido y se ha quedado en un libro correcto tirando a mñe que se lee bien pero que no será de los que recordemos. También os digo que muy malo tenía que ser como para que un libro de la Hermandad con historias maromiales de mi Hermano favorito, Vishous, y de mi último crush vampiril, Assail, fuera un cagarro y no me gustara. No ando muy contenta con la Ward desde hace bastantes libros (como podéis ver en mis reseñas del Legacy y de The Chosen, además de los Bourboninos) pero realmente, si miro las expectativas con las que empecé la lectura, ha sido algo decepcionante ya que creo que tanto la historia de Vishous como la de Assail podían haber dado muchísimo más juego. Claro que luego recuerdo el sufrimiento lector que fue para mí el anterior y doy palmas con las orejas ante el resultado de The Thief.

Gracias por no hacer que me entren ansias asesinas

Bueno, vamos al turrón. Poneros en antecedentes es como contaros la Biblia desde el Génesis así que os diré que The Thief tiene dos tramas principales, una con Assail y Sola y otra con Vishous (en cuanto a amoríos, digo). La historia de amor entre Assail y Sola realmente no se desarrolla aquí sino en El Rey (vamos, hace cuatro libros, acuérdate tú Mari de lo que pasó entonces, pffffff) así que ahora somos testigos de su reencuentro, con Assail hecho un asquito y Sola que no sabe que es vampirito #Pisto. La otra trama es la de Vishous y su tambaleante relación con Jane que, recordemos, me tuvo con el cabreo a flor de piel y la antorcha preparada durante la lectura de The Chosen. Ambas parejas se prestaban para que yo saliera por la calle con mi lema escrito en la frente, Sufro ergo disfruto, pero no ha sido así, queridas, la Ward ha decidido que no le apetece que le quememos el pelo con la antorcha y se ha hecho caquita solucionando lo de V de un modo rápido y simplón... y lo de Assail y Sola también. Para mí la primera parte del libro es sencilla y plana, la Ward dedica (como ya es habitual) mucho tiempo a contarnos la nada absoluta (ya sabéis a lo que me refiero, mucho pensamiento, mucha descripción de si el aire viene frío o el jersey de lana pica) pero del pistaco que nos gusta no hay gran cosa, salvo la resolución de un conflicto por la vía facilona. Pero la fan que habita en mí tiene la manga más ancha que el Canal de Panamá y se come cualquier cosa que esta mujer se invente. ¡Y la disfruta, oiga! Así que, a pesar de la simpleza o de la rapidez, me gustan tanto Vishous y Assail que ya con leer sobre ellos he disfrutado. Ah, y debo remarcar que yo soy muy fan de Vishous y Jane, así que más feliz aún. Pero mi verdadero disfrute lector ha venido en la parte final, cuando la Ward ha decidido meterse en pistos más grandes y dejar semillitas que germinarán en unos pistos futuros que tienen muy buena pinta

Ya me estoy relamiendo

El libro viene lastrado por el hecho de que ninguna de las parejas es nueva, con lo que no nos vamos a encontrar aquí lo que nos gusta, machos de valía a los que les huele el pito a canela y que nos dan sesiones maratonianas de folletisco en mil posturas imposibles #AyOmá #QuéRico. Sí hay olor a canela pero las escenas de sexo son bastante mñes, rapiditas, con poca preparación y poco desarrollo. Cómo echo de menos la tensión sexual vampiril, el juego previo, un needing que haga a todo Penry darle al folletisco como si no huberia un mañana... En fin, esas cosas locas de los mejores libros de esta serie que, por desgracia, ahora son lejanos recuerdos. Al menos los momentos parejiles son bonitos y agradables de leer y el drama final entre Assail y Sola me ha gustado (no así su resolución -dejando algunas cosas en el aire, incluso-). Otra cosa que lastra el libro son las tramas secundarias relacionadas con las principales, una (la relacionada con la Hermandad y el futuro del reinado de Wrath) porque parece un poco de cuchufleta y únicamente cerca del final me ha llamado más la atención, y la otra (relacionada con Sola) porque directamente me molesta (yo no vengo aquí a leer sobre humanos #UmbralModeOn). ¡Ah! Y si os parece un WardTheFuck reencontraros con Saxton emparejado, que sepáis que su historia de amor se desarrolla en Blood Fury, del Legacy (no me voy a quejar ahora de eso porque ya lo hice en su reseña). Eso de que "el que mucho abarca poco aprieta" se le puede aplicar perfectamente a esta serie porque hemos llegado a estas alturas con la trama principal flojeando y una cantidad de secundarios que aparecen cuando les sale del xixi que no sé yo cómo va a lograr captar nuestra atención y que nos queramos leer sus libros (aunque, como fan que soy, con cuatro cosas ya me ha logrado pillar para el siguiente #Facilona). Y al hilo de hablar de los secundarios quiero cerrar mi sesión de quejas con una que nos ha tenido a mis compañeras de lectura (expertas vampiritas como yo) y a mí del lado de la locura. Vamos a ver, ¿de dónde son Sola y su abuela? ¿De la parte de Brasil/Portugal en la que hablan español? ¿Existe acaso esa parte? ¿O es que la Ward no sabe que los brasileños/portugueses cuando hablan en su idioma de origen lo hacen en portugués y no en castellano? ¿Por qué Sola llama a su abuela vovó -abuela en portugués- y ellas hablan como cotorras en castellano, quedando claro que es este su idioma natal? ¿Por qué me noto los primeros síntomas de que me explote la cabeza?


Noto cómo se me suicidan las neuronas cuando lo recuerdo

En fin, que, aunque no lo parezca, reconozco que me lo he pasado bien leyendo The Thief porque lo he leído a gusto, me he entretenido, me he encontrado con las tonterías habituales de la serie que adoro (ay, Vishous y esos pantalones... #Fan) y me ha dejado con ganas de leer el siguiente (lo que tiene mérito teniendo en cuenta la cantidad de cosas que no me han dejado croquetear y que creo que la serie está bastante agotada). Es un libro sencillo que no logra, ni de lejos, llegar al nivel de los que más me gustan pero que, teniendo en cuenta lo floja que he visto a la Ward en los últimos tiempos vampiriles, se lee bien y no acabas con ganas de arrancarle la cabeza a nadie, en ese nivel estoy ya. Gracias, Ward, por no haberla cagado como únicamente tú sabes hacer y recemos a Dior para que este libro sea el inicio de otra de tus buenas épocas.

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

3'5. Vishous y Assail, dos vampiritos con un mismo destino: mis cuellito


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martes, 25 de abril de 2017

The Chosen (Serie Hermandad de la Daga Negra 15), J.R.Ward

[Libro no publicado en español]
Xcor, líder de la Banda de los Bastardos, condenado por cometer traición contra Wrath, se enfrenta a un brutal interrogatorio y a una muerte lenta a manos de la Hermandad de la Daga Negra. Y, aunque tras una vida marcada por la injusticia y el mal acepta su destino de soldado, su único pesar es la pérdida de la intocable mujer que nunca fue suya: la Elegida Layla.
Únicamente Layla conoce la verdad que puede salvar la vida de Xcor pero descubrir su sacrificio y su linaje escondido los expondría a ambos y destruiría lo que Layla más quiere. Dividida entre el amor y la lealtad, debe reunir el coraje necesario para rebelarse contra la única familia que tiene por el amor del único hombre al que amará. Sin embargo, incluso si se le concediera a Xcor el indulto, él y Layla tendrían que enfrentarse a un desafío aún más grave: salvar el abismo que divide sus mundos sin que éste sea la base para un futuro con más guerra, desolación y muerte. 
Mientras que un viejo y peligroso enemigo regresa a Caldwell y la identidad de un nuevo dios es revelada, nada es fijo y seguro en el mundo de la Hermandad de la Daga Negra, ni siquiera el amor verdadero o los destinos que hace tiempo parecían grabados en piedra...


Queridas haggards, lectoras y amigas, ya sabía yo que este libro iba a ser un trago lector para mí, teniendo en cuenta lo poco que me gustan los protagonistas (Xcor y Layla, pfffffffffff). Puede que este poco ánimo haya influido en mi estado inicial de lectura pero tenía puesta mi fe en las historias secundarias, en las que la Ward suele desplegar encantos croquetiles y venderme la moto que quiera. Bueno, pues en este libro la croqueta ha sido de tipo ausente, os anuncio que estamos ante el peor libro de la Hermandad de la Daga Negra hasta la fecha.

La Ward se prepara para lo que viene

Jamás pensé que iba a hacer una reseña tan mala sobre una de mis series favoritas pero, claro, tampoco pensé que la Ward iba a escribir un libro tan malo. Ni me voy a molestar en contaros de qué va porque a estas alturas de la serie está todo más liado que la pata de un romano y la conexión entre libros hace que no se puedan leer de modo independiente. La sinopsis ya cuenta todo lo que hay que saber, que Xcor y Layla son los protagonistas y que ambos se enfrentan a un destino en el que no se incluye el amor. Y es que el amor entre un vampirito que ha intentado matar al Rey de la raza y una de las elegidas para alimentar a los Hermanos que, además, es madre de los churumbeles de uno de ellos es una cosa un poco jodida. Claro, jodida para el universo que piensa de modo coherente, no para el que tiene la Ward en la cabeza, en el que es capaz de pasarse por el forro del xixi sus propias normas para hacer que el amor triunfe entre estos dos. Y si con ello tiene que incurrir en incongruencias varias, WTF supremos y moñismos capaces de sonrojar al lector más cursi, so be it. Que sí, que ya sabemos que la Ward está como una regadera y que aquí es todo tan disparatado que lo mismo dan ocho que ochenta, te lo comes y te encanta. Pues en este libro NO.

Me ha salido entrecejo del disgusto

Aquí la Ward ha decidido que Xcor y Layla deben tener su final feliz (seguro que aún le escuecen los palos de The Shadows) y que para ello hay que querer a los protagonistas y que pasen cosas convincentes que te hagan pensar "ay claro, pobre Xcor, pobre Layla, qué injusta es la vida con ellos, qué penita me dan, necesitan ser felices, blablablabla". Una espera que la Ward saque de la manga sus recursos de escritora buena/loca (en ella es lo mismo) y nos deje con un palmo de narices, haciendo un triple salto mortal arreglando los errores de Xcor y Layla para que podamos perdonarlos. Sin embargo, lo que hace no es enderezar esta historia sino torcer y estropear el universo vampiril para que todo te parezca una fr(p)uta locura y que lo único cuerdo y bueno del libro sean los protas. Mira, Ward, VETE A TOMAR VIENTO FRESCO.

El cerebro de Kim no puede procesar estas expresiones

Ahora mismo me invade el cabreo ante ese recurso tan chapucero, eso de "para que lo que no puedo arreglar parezca bueno, desarreglo lo demás y listo" no es digno de una escritora seria y con tantos libros a sus espaldas. Claro que así no perjudica la historia principal, nos ha jodido, así lo que hace es cargarse de un plumazo las historias y los personajes que ha ido creando durante quince libros. Y digo quince libros porque no es a Layla y a Xcor a los que decide pasarse por el forro, es a Wrath, a Tohr, a Qhuinn y a mi adoradísimo Vishous, convirtiéndoles en vampiritos incongruentes, blandurrios que ni salidos de Pocoyó o locos como si fueran monos adictos al LSD. No me cabe el cabreo en el cuerpo rememorando lo que hace con Qhuinn, al que en su cerebro fumado debía demonizar sí o sí. Después de tropecientos años esperando una segunda parte entre Qhuinn y Blay para poder rebozarnos en la maravillosidad de su relación y poder tener el m/m vampiril que se merecen (y nos merecemos), la Ward decide básicamente joderlo todo y hacer que Qhuinn se convierta en un ser irreconocible para que nos pongamos del lado de Layla. WardTheFuck!??!? Y no me tiréis de la lengua con V... 

¡Que me da el ataque!

Vishous es mi debilidad, mi vampirito favorito y con el que obtengo la felicidad suprema viendo que está en todos los ajos. Me da penita que el pobre esté que no se encuentra pero esto huele a libro con él de protagonista y me froto las manos. El problema de mi chico aquí es que la Ward va estirando mucho este mal rollito y hace que V esté irreconocible, emo total. Incluso se insinúa cierta cosa que no creo que pase pero que, si por un extraño motivo esta mujer se fuma un porro de mierda de la mala y pasa, ya os voy diciendo que dejo de leer la serie. A los malos los vamos a dejar de lado, ¿vale? Que tanta mala leche me provoca canas y eso sí que no. Todo esto, como habréis adivinado, es fruto del ingreso de la Ward en el "club del porro", donde todo está permitido y es más bonito si hay arco iris bonito por medio. Y lo hay, efectivamente, esperad al final para verlo y, sobre él, a la Hermandad de la Daga Negra bailando Despacito da la mano con sus nuevos amiguitos en lo que únicamente puede llevar a una orgía de pajillas mutuas o a tener a la que os escribe de este modo:

Yo es que tolero estupendamente el moñismo 😒

Realmente este libro no parece escrito por J.R.Ward, da la impresión de que no tenía tiempo (lo normal si sacas tres libros al año) y se lo ha encargado a alguien que le copia el estilo pero lo hace mal. Cuánto rollo mete, cuánta paja mental, qué mierda de momentos guarrers (si por fin puedes echarle el guante a tu vampirita, todas sabemos que te huele el pito a canela y te la fo**as hasta que os salgan llamas de los bajos -a los libros buenos de esta serie me remito-), qué cosa más espesa y coñazo, no veía la hora de terminarlo. ¡Y previsible! Si le doy algo más de nota es porque se ven momentos de la Ward que nos gusta, porque Lassiter es lo más, porque la historia de Trez no tiene mala pinta (aunque no era necesaria) y porque tengo muchas esperanzas puestas en el siguiente libro (spoiler: sus protagonistas serán Assail y Sola), donde deseo que la Ward haya dejado ya los nuevos porros y vuelto a los de antes, los que llevaban mierda de la buena que hacía que las fans diéramos palmas con las orejas y con otras cosas.

La Ward buscando inspiración

The Chosen es un libro fallido, el peor de la Hermandad de la Daga Negra. Un despropósito espeso, sin ritmo y sin emoción, donde J.R.Ward decide retorcer las reglas de su propio universo para meter con calzador una historia de amor que, claramente, no estaba destinada a ser mientras de camino nos destroza varios personajes y deja las reglas del universo de nuestros vampiritos patas arriba. Yo ya tengo la antorcha en la mano, chata, como la cagues en el siguiente libro, en tu puerta que me planto.

Por todo esto, le damos en nuestro Gandymetro...

Xcor, tienes billete en el cohete al Sol. No te olvides de llevar a la Ward


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martes, 19 de julio de 2016

The Beast (Serie Hermandad de la Daga Negra 14), J.R.Ward

[Libro no publicado en español]
Nada es como solía ser para la Hermandad de la Daga Negra. Después de evitar la guerra con las Sombras, las alianzas han cambiado y las lineas se han dibujado. Los restrictores son más fuertes que nunca, aprovechando la debilidad humana para acumular más dinero, más armas, más poder. Pero mientras la Hermandad se prepara para una guerra sin cuartel contra ellos, uno de los Hermanos libra una batalla consigo mismo...
Para Rhage, el Hermano con más apetito y el corazón más grande, la vida supuestamente era perfecta o, al menos, perfectamente agradable. Mary, su amada shellan, está a su lado y su Rey y sus Hermanos están cada vez mejor. Pero Rhage no puede entender (o controlar) el pánico y la inseguridad que lo invaden... Y eso le aterra, igual que el distanciamiento de su pareja. Después de sufrir una herida mortal en una batalla, Rhage debe replantearse sus prioridades y la respuesta sacude su mundo... y el de Mary. Pero Mary está inmersa en una aventura propia, una que puede acercarlos o separarlos irremediablemente...


¡Vampiritos, vampiritos, VAMPIRITOS A MÍIIIIIIIIII!

Éste es mi grito de guerra cada vez que J.R.Ward nos regala un libro de la Hermandad de la Daga Negra. Sí, ya sé que hay más en el universo paranormal pero, comprendedlo, los primeros amores no se olvidan y, en mi caso, son los más queridos. Y esta saga fue mi estreno vampiril y mi pérdida de bragas definitiva (ya lo sé, no gano para ropa interior mientras leo). Nunca jamás perderé la fe en la Ward porque está como una cabra y eso siempre me suele encantar pero tras The Shadows y Blood Kiss (libro que no es necesario haber leído para pillar The Beast) tenía más miedo que vergüenza al coger éste. Veamos si me ha conquistado o me ha dejado con la ceja levantada...


Ven aquí que te examine, Rhage

Si estáis leyendo esta reseña es o porque sois megafans totales de los Hermanos, con lo que no es necesario presentaros a Rhage, o más bien os interesa un zurullito todo esto, así que no me entretengo mucho en presentar a los personajes. Rhage es Hollywood, el Hermano rubio buenorro y divertido, con una ansiedad por comer únicamente comparable a su amor por su shellan, Mary (cuya historia conocimos en Amante Eterno). Era una pareja chunga porque no son dos sino tres, ya que Rhage tiene un dragón dentro de él. Y no nos referimos a su boa aunque la Ward se molesta en decirnos lo que mide y holymotherofthemagdalenas! sino a que tiene un dragón de verdad que sale cuando la rabia y la mala hostia le rebosan como a mi cafetera el café recién hecho. 


El dragón me mide lo mismo que la boa el pelo

Podemos pensar que todo es felicidad en la vida del vampiro más alegre y glotón del universo pero va a ser que no. Ya vimos a Rhage algo triste en The Shadows y así continúa aquí. ¿Qué le puede pasar a nuestro hombretón? Pues es algo que ni el mismo sabe y eso le lleva a estar triste y hasta a distanciarse de su adorada Mary. Y su Mary... Pues también tiene ciertas comeduras de cabeza y se aleja de Rhage. ¡Es que no puedo con la vida viendo a esta pareja así!


Y no, no puedo con la vida ni con lo que le pasa a Rhage ni con el resto del libro. Voy a quemar todos los gifs ahora, lo sé, pero éste es necesario porque es mi resumen lector:


Kim leyendo The Beast

Empieza el libro fuerte de ponerte de punta los pelos del cardado (a la Ward le gusta tener despiertos a sus lectores) con Rhage en unas situaciones que AAAARRRGGG y BUAAAAAAAAH #SufroMucho. Luego baja el ritmo porque, claro, una intensidad de ésas no la aguanta ni Penry sin sufrir un infarto, pero el último tercio es directamente de croqueta, te va soltando bombas y sorpresas por todos lados, te cambia de punto de vista y de tema y no te importa porque están todos igual de interesantes. Queridas, preparad vuestras enaguas para el enamoramiento supremo de Rhage. El Hermano es un bombón (ya lo sabemos) y gracioso como él sólo pero mezclar todo eso con su sufrimiento y su gran sensibilidad oculta (como su boa) hacen de él algo así como la tarta que te mira desde el escaparate de la pastelería que te llama a gritos. 

Bocao que tienes

Sí, queridas, en este libro dan ganas de meterle la cuchara a Rhage y no dejar ni las migasMe encanta, además, el lenguaje que usa, tan de la calle, tan gracioso, tan especial. He tenido momentos de soltar la lagrimilla con él por cómo siente, lo reconozco, pero otros de carcajada pura, sobre todo en uno de los diálogos finales relacionado con Bitty (personaje nuevo pero muuuuuuy importante). Aunque él es el protagonista del libro, tiene más peso en la primera parte, cuando su historia es más intensa. En la segunda parte su tema se resuelve un poco y cede algo de protagonismo en favor del resto de historias (aunque la suya nunca se deja de lado sino que se vuelve más adorable y sentimental). Pero, queridas, lo que en otros libros se podría considerar un fail (un protagonista que, en un determinado momento, casi deja de serlo) se convierte aquí en una muestra de la locura maestría de la Ward, y es que vaya manera espectacular de combinar historias tiene... 

La croqueta de la locura es la mejor

Sí, esta mujer sigue con esos pistos mentales que hace que se entremezclen historias por todos lados (incluso añadiendo personajes nuevos), soltando bombas llenas de sorpresas que te van a hace caerte del sofá y enseñando detallitos que nos hacen ver cómo están el resto de los Hermanos. ¿Quién dice que un vampirito tiene su historia cerrada con un libro que le dedique la Ward? ¡Gente loca nada más! Porque vamos a ver, ya tenemos toda la historia de Vishous contada, ¿verdad? ¡¡Pues no!! ¡V aquí tiene chicha y limoná! Mi vampirito favorito está en todos los ajos y yo, por supuesto, he pulido el suelo de tanto hacer la croqueta. Además, tiene un rollito que me encanta con Assail que, como sabéis, es otra de mis debilidades entre los nuevos (otro con el que #SufroMucho). No, entre esas debilidades no se encuentra Xcor, que cada vez que sale se me tuerce el moño (menos mal que sale poco, jijiji).

Pues te lo vas a pasar genial en el siguiente libro... Muajajajaja

Como siempre, uno de los mejores momentos es cuando podemos ver a los Hermanos reunidos en plan comando Mosqueteros Vampiriles ("Uno para todos y todos para  uno"). Yo qué sé cómo lo hace esta mujer que siempre me veo leyendo como si esto fuera algo de moñismo que me llegara al corazón. La verdad es que estoy disfrutando mucho de esta segunda ronda de libros de la Hermandad (para mí empieza una fase distinta a partir de El Rey), en la que Ward no abandona lo que hizo grande a los Hermanos y, además, nos hace profundizar más en ellos (en mí sí que les dejaba profundizar yo...) y en todas las circunstancias que los rodean. De verdad que no sé hasta dónde puede llegar la locura de esta mujer en esta serie pero por favor, señora Ward te lo pido, no cambies nunca la laca que esnifas o los porros que te fumas porque te hacen ser directamente la mejor.

La Ward, un día normal por su casa

The Beast es un libro adictivo, ágil, entretenido, sorprendente, sentimental y loco, al que le falta muy poco para ser perfecto (bueno, más bien le sobra algo que es Xcor 😈). Es disfrute casi constante para los fans de la Hermandad y nos da justo lo que queremos de esta serie, por eso hay que ponerle un altarcito a J.R.Ward y dar saltos de alegría, porque nuestra Hermandad de la Daga Negra ha vuelto y lo ha hecho mejor que nunca

Por todo esto y mucho más se lleva en nuestro Gandymetro...


Rhage, saca el dragón que yo te lo como mimo


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
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