[SPOILERS DE EN LA CAMA CON EL DIABLO]
[Libro no publicado en español]
William Graves es el último de los muchachos de Feagan. El médico que antes saqueaba tumbas ha dedicado su vida a salvar las de otros, ya que no hay modo de que él mismo se salve. Sobre todo alrededor de una mujer como Winnie. Pero, sin ser digno de sus caricias, no puede resistirse a ella. No puede controlar su pasión por ella ni cuando tiene que encarar un inesperado peligro.
Winnie, la Duquesa de Avendale, no sabía lo que era la paz hasta que su marido murió. Con William ha descubierto lo que es el ardiente deseo y el poder curativo del amor. Pero ahora, frente al pasado que creía haber dejado atrás, debe afrontar sus miedos... o arriesgarse a perder al único hombre que puede hacer sus sueños realidad.
Pues terminamos con nuestros huerfanitos favoritos con dolorcito de corazón (como debe ser cuando abandonas a unos personajes a los que has tomado mucho cariño) y con una queja: este libro no lo es, es un relato. Y me da igual que en Goodreads ponga que es el quinto libro de la serie. Son 176 páginas, lo que constituye un relato, lo que hace que sea el 4.5 de la serie. Y, por mis ovarios, así lo pongo aquí. Trocotró.
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| No me toques los winis con los libros, que no respondo |
William Graves es uno de nuestros huerfanitos favoritos. Fue uno de los niños de Feagan beneficiado por su amistad con Lucian, con lo que pudo adquirir maneras y formación en lo que más le gustaba, la medicina. Pasó, así, de robar tumbas a intentar que la gente no estirara la pata y fuera a habitar una (hasta es médico de la Reina Victoria, esa digna rival de Matusalem). Pero el vínculo entre los muchachos de Feagan es tan fuerte que los unirá de por vida, tanto en lo bueno como en lo malo. Y si hay que lograr algo bueno haciendo algo malo, se hace, sobre todo si es por salvar la vida de una mujer inocente y maltratada brutalmente como Winnie, Duquesa de Avendale y mejor amiga de Catherine (protagonista de En la cama con el diablo). Pero lo que los amigos hicieron en ese libro para librarla de la muerte parece haber vuelto de la misma para volverla loca...
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| ¡Lo terrible se cierne sobre Winnie! ¡Y en un relato! |
No voy a contar mucho sobre lo que le pasó a Winnie porque es imprescindible para vuestra vida que leáis el primer libro (más que nada porque es fabuloso) pero este relato está muy relacionado con ese acontecimiento. Es ahí cuando William y Winnie se conocen, con la mujer y su hijo en casa del médico y este, cuidando de ella. Y ahora nos enteramos de que ese tiempo que pasaron juntos sirvió para algo más que para que Winnie sanara...
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| Para darle alegría a su cuerpo, Macarena |
¡No! ¡Guarras! Ya le hubiera gustado a la pobre mía estar para esos trotes... Ese tiempo sirvió para que ambos hablaran, pasaran tiempo juntos y comenzaran a sentir algo más que amistad el uno por el otro. Y todo eso aquí nos lo cuentan como cuando yo os cuento el capítulo de una serie.
Como os voy a repetir hasta la saciedad, esta historia es un relato (algo que no entiendo, ya que podría haber hecho un estupendo libro perfectamente) y, como tal, tiene el mismo problema que todos los relatos: su brevedad. Lo que en algunos es una virtud, aquí es un defecto, ya que todo pasa muy deprisa y se nos escamotean cosas. Porque eso es lo que haces, Lorraine, aligerar trama presentando a los personajes con sentimientos florecidos, con lo que nos quitas una de las gracias de la romántica (para mi gusto, claro), la de vivir cómo los personajes comienzan a desarrollar sus sentimientos amorosoguarreriles. Aquí eso no se vive, se cuenta, lo que le quita mucha gracia. Y muchas páginas, claro. Supongo que Lorraine no quería meternos flashbacks pero, si son para el disfrute ajfhakfhkajfdhjaf, son bienvenidos, Lorraine, no te quepa duda.
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| Acogemos las alegrías afdhañkfdsjñ con mucho cariño |
El relato está muy bien escrito, es puramente Heath, con esa emotividad que te salta al cuello sin que la esperes al cambiar de renglón. Se lee rápidamente y, como la historia de Winnie es tan tremenda, estás con el corazón encogido deseando que William le haga feliz tanto dentro como fuera de la cama (y bien que lo intenta el mozo, grrrrr). Pero, para que eso pase, hay un misterio al más puro estilo Luz que agoniza que nos acecha y está bien logrado. Y todo esto, que conforma una base estupenda para un libro, se desarrolla deprisa y se finaliza más deprisa aún (incluso haciendo que Winnie actue, en mi opinión, de un modo a veces poco coherente), lo que hace que no se profundice bien ni en la historia de amor, ni en los personajes, ni en el misterio.
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| Again |
A pesar de todo, no nos faltan ni todos los muchachos de Feagan (😍), ni los guarrerismos (de buen gusto, mucha emotividad y poca descripción) ni la parte del diario, que, como siempre, abre y cierra el relato, dota a la historia de mucha emotividad y hace de la parte final un precioso epílogo que te deja muy buena sensación (y ya sabéis que a mí, los epílogos, mñe). Así que, con todos sus peros, ha sido una buena lectura y un digno broche final a una serie que empezó de modo maravilloso y no supo mantener el nivel.
Por todo esto, le damos en nuestro Gandymetro...
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| 3'5. William, yo te curaba el corazón a base de ejercitar el colchón |
































