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miércoles, 18 de enero de 2023

Cosas que nunca dejamos atrás (Knockemout 1), Lucy Score


Knox prefiere vivir su vida tal y como se toma el café: solo. Pero todo cambia cuando llega a su pueblecito un terremoto llamado Naomi, una novia a la fuga en busca de su gemela, de la que lleva años sin saber nada. Lástima que su hermana le robe el coche y el dinero y la deje a cargo de una sobrina que no sabía que existía. Al ver cómo la vida de Naomi se va al traste, Knox decide hacer lo que mejor se le da: sacar a la gente de apuros. Después, volverá a su rutina solitaria… O ese es el plan.
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Este es otro de esos libros que me salía hasta en la sopa cuando buscaba libros para leer (porque tendré tropecientos pendientes pero siempre voy a la caza de un nuevo tesorito). Que está genial, que qué maravilla... Pues debo tener el gusto en 1980 (o en 1890) porque me he aburrido como una ostra leyéndolo. 

Yo, gozando cosa loca

Debo reconocer que es un libro que me ha costado desde el principio porque el punto de partida ya me ha dejado un poco torciendo morrete. Naomi Witt llega a un pueblo huyendo de su boda y siguiendo la pista de su díscola hermana para acabar sin coche, sin dinero y con una sobrina para cuidar (voy a ver si me muero un rato al encontrarme otra persona huyendo de su boda y otro pueblito encantador). Y es que, antes de seguir, debo deciros que la hermana de Naomi, Tina, es un perversa, la responsable de dejar a Naomi con el culo al aire y, además, ¡su gemela!

Naomi y Tina

Naomi va a sufrir las consecuencias de la perversidad de su gemela pero no sufráis por ella porque, como esto es novela romántica, se va a encontrar de buenas a primeras con un buenorraco porque, mira, si te cae un mochuelo de once años y estás sin un euro, que al menos la escritora te compense dejándote los bajos contentos.

Te dejo el xixi bailando claqué

Bueno, es un poco más barbudo pero igualmente trincable. Knox Morgan es más seco que un bocadillo de polvorones, tosco, huraño y envuelto en cierto misterio que le hace tener unas amistades algo peculiares y una mala relación con Nash, su hermano y cuerpazo de seguridad del pueblo (¡señor agente, señor agente, cachéeme sin piedad!). Naomi es una flower power de la vida y el grumpismo de Knox es demasiado para ella, al igual que la alegría tontilanga de Naomi repelen a Knox pero los bajos tienen razones que las cabezas no entienden y Knox no puede dejar de acercarse a ella y mear a su alrededor y ayudarla con su sobrina que es, de lejos, la más inteligente de los tres. A esta atracción de lo más inconveniente hay que sumarle que Naomi acaba trabajando para Knox, que Knox se lleva fatal con su hermano, que tanto Knox como su hermano Nash tienen un amigo, Lucien, que parece sacado de El Padrino (que, además, tiene un pasado con la bibliotecaria del pueblo que me ha tenido living la vida loca) y que la sombra de la evil twin Tina es muy alargada y no les deja en paz.

Y haced hueco a unos padres y una abuela

Sinceramente, hay tantas cosas en este libro que no sabe una por dónde empezar a comentar y leyendo tenía la sensación de que tampoco la escritora sabía muy bien qué quería contar, ya que primero parecía que la crianza de la sobrina y la búsqueda de la hermana iban a ser el eje falso del libro (el verdadero es siempre el amor, por Dior, que no se nos olvide), pero luego resulta que Lucy Score parece que se aburre de eso y mete cierto suspense que, mira, o lo haces bien o mejor no lo hagas (spoiler: no se hace bien). Luego lo del suspense deja paso a profundidad sentimental en forma de relaciones familiares (mñe) para luego irnos a otra cosa digna de final de teleflín. Todo esto con el romance de fondo que ni es romance ni ná, nada más que el ranciocerril de Knox dando por Cullen no queriendo estar con Naomi pero no dejando que se le acerque macho viviente.

Esto te digo, Knox

Sinceramente, me he pasado medio libro pensando en qué iba a leer cuando terminara este, ya veis mi nivel de implicación con esta lectura. Le he puesto muchas ganas pero, salvo los secundarios (sobre todo Lucien y la bibliotecaria), no he encontrado nada que me gustara. Ya sabéis que adoro a los enemigos que se trincan vivos y no os niego que el principio de la lectura me tenía emocionada porque Knox le habría tirado puñales antes que meneos a Naomi pero es que luego la cosa deriva y no sé muy bien hacia dónde (bueno, hacia mal). Además, en una novela moderna, ese comportamiento tan desfasado del maromo poniéndose iracundo perdido si otro hombre osa mirar a la chica me saca de quicio y de la lectura. Solo estaba deseando llegar al final y, mira, este  es malísimo y tiene un epílogo de lo más cursi, lo que ya me ha rematado. No os puedo comentar mucho del sexo porque terminé de leerlo hace unos días y no soy capaz de recordar nada, ese es el nivel de mi conexión con todo lo que aquí se cuenta. Lucy Score no me parece una mala narradora (tampoco una excelente) pero me parece que se ha complicado demasiado la vida y que este libro podría haber sido mucho mejor si hubiera sido más sencillo.

Cosas que nunca dejamos atrás ha sido una decepción, un aburrimiento lleno de vaivenes con un maromo que prometía mucho y al que he acabado queriendo tirar por la ventana y una protagonista tontilanga con la que no he conectado. Al menos los secundarios me han entretenido algo, por lo que se lleva en nuestro Gandymetro...

Por la cama de este maromo yo no me asomo


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martes, 8 de junio de 2021

By a Thread, Lucy Score

[Libro no publicado en español]
Dominic
Hice que la despidieran. Vale, tenía un mal día y lo pagué con la que estaba en la pizzería. Pero no hay nada inocente en Ally Morales, como pude comprobar en su primer día en su nuevo trabajo... en mi oficina... después de que la contratara mi madre. Puede que su animada, irritante e inexplicablemente seductora personalidad ilumine las oficinas de la revista que me han parecido una cárcel este último año. Puede que me guste que discuta conmigo delante de la plantilla. Y puede que aceche mis nocturnas fantasías con esos ojos marrones y esa lengua afilada. Pero eso no significa que vaya a ser el siguiente hombre Russo que se aproveche de su posición. Puedo ser la segunda generación de gilipollas de la familia pero no soy mi padre. Ally se mata a trabajar en media docena de trabajos por una razón secreta que no quiere compartir conmigo, pero voy a solucionarlo todo. No me digas que es porque me importa, ella es solo un puzle que resolver. Y si puedo hacer que renuncie a su trabajo, podré por fin ir quitándole capas y podré volver a salvar el nombre de mi familia y olvidarme por completo de esa morena.
Ally
¡Ja! Sujétame el cubata, señor Gruñón.
Goodreads ❤  Amazon


No tenía pensado hacer esta reseña pero actualmente tengo cero reseñas pendientes por publicar y ya me diréis a mí qué es un blog de reseñas si no se publican reseñas. Así que, tras escribir una primera frase en la que he repetido cuatro veces la palabra "reseña", voy a centrarme en hablaros de este libro, uno de tantos que leo que no me parece que sea muy allá y que se iba a quedar en un comentario en Goodreads hasta que he pensado que por qué no hacerle una entrada aquí. Total, con el año lector que llevo, como tenga que reseñar únicamente los libros que me han gustado...

Os vais a hinchar a leer

Podréis pensar que llegué a este libro por la portada colorinchi y no os equivocaréis, es que fui a por él de cabeza cuando vi los colorines y a una bookstagramer cantando sus maravillas, diciendo, además, una expresión mágica para mí: "enemigos que se *ollan vivos". Es escucharla y se me mueven los deditos sobre la app de Amazon que da gloria verlos. Y, aunque yo no puedo compartir su entusiasmo por la novela, es verdad que Dominic Russo y Ally Morales comienzan el libro como enemigos de manual, con ella mandándole a tomar por Cullen y él haciendo que la despidan. No es que perdiera mucho Ally, ya que su trabajo era una mierda, pero la pobre está en un momento terrible de su vida y necesita trabajar desesperadamente, aunque sea de probadora de tangas, así que el odio hacia Dominic por hacer que la despidan es fuerte en ella. Afortunadamente para Ally, la madre de Dominic es testigo de todo y la contrata en el momento para que trabaje en su empresa, una exitosa revista tipo Vogue (sí, os vais a hartar de pensar que os habéis caído en la marmita de El diablo viste de Prada). Lo que Ally no sabe es que se va a encontrar codo con codo en ese estupendo trabajo con su nuevo archienemigo...

Experimentada lectora ante el planteamiento de este libro

Dominic también alucina al ver a Ally por allí y, además de con las ganas de estrangularla, tiene que lidiar también con las ganas de meterle de todo menos miedo, porque cuando la conoció ya se le despertó el palote. En fin, ya sabéis lo que son estos maromos, que presentan armas sin que nadie se lo pida. El caso es que se va manteniendo el odio pero el roce y el conocerse hace el cariño y blabla, ya lo habéis leído mil veces, pero aquí me parece que se cambia tanto de rumbo que el libro acaba dando tumbos. Parece que va a haber mucho folleteo pero NO, parece que va a haber cataclismo final y NO, parece que es un libro que ensalza el empoderamiento femenino y NO. Bajo el odio entre Dominic y Ally hay una atracción que se puede cortar con el cuchillo jamonero, pero Dominic no puede ceder a la tentación ante el pasmo de Ally, fan del polvete enfurecido para quitarse la obsesión de encima. Eso es estupendo para mantener la tensión sexual, claro, pero cuando al final culminan los anhelos bajeriles, los impedimientos previos quedan en nada. Además, la relación cambia y el libro también, se vuelve más dulce y más mñe, porque no hay conflicto por ningún sitio y no ves qué te quieren contar. Ah, que no se me olvide que en medio de todo este nadismo hay hueco para que se te baje la tontería con un personaje enfermo (para mí, bajuna total, ya que bastante he tenido con vivir algo así de modo cercano, no me apetece encontrármelo en una novela guarrerista). Puedes pensar que nuestros buenos momentos folletiles nos habremos metido antes de llegar a esa parte más mñe pero no, para ser contemporánea de enemigos que se trincan vivos se cogen con muchas ganas pero no acaban follisqueando en cada renglón. Que eso está bien porque no quiero un libro chorreante pero parecía que iba a ser eso Sodoma y Gomorra y no, normalito en ese plano. Se tocan de refilón otros temas, como el acoso laboral, pero no se llega a profundizar y te quedas un poco con cara de tolai esperando que se le dé la importancia suficiente. Y una cosita que veo bastante pero que no sé por qué aquí me ha molestado más es que Ally es una mujer fuerte que se precia de sacarse las castañas del fuego ella solita y a la que, al final, le viene Dior a ver en forma de maromo forrado que le soluciona todo, algo que no me ha gustado. Creo que mi regulera impresión es justo porque determinadas cosas parecía que iban a ser de un modo y no ha sido así, todo es de lo más normalito y simplón. Hay momentos divertidos, momentos hot y momentos de tocarte el corazón, siendo, además, agradable de leer, pero hay tropecientos libros con esas características que se desarrollan mejor y acaban de un modo más decente. A mí me ha entretenido porque yo me puedo entreneter poniéndole la tapa al Bic pero ni es memorable ni rompedor ni modernauer, es un libro más que empieza bien pero que luego te deja pensando que si la escritora sabía quién manejaba su barca, porque se acaba perdiendo.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

2'5. Dominic, no eres para mí(c)


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