martes, 21 de noviembre de 2017

Una noche nada más (Cala Espinada 1), Tessa Dare


Bienvenidos a Cala Espinada, un lugar en el que las mujeres de salud delicada disfrutan de la brisa del mar y donde los hombres en la flor de la vida… brillan por su ausencia. ¿O no?
Cala Espinada es el destino preferido de cierto tipo de damas bien educadas: muchachas enfermizas, escandalosas o muy tímidas; jóvenes esposas desencantadas con el matrimonio o jovencitas demasiado encantadas con hombres inadecuados. Pero también es un paraíso para los que viven allí.
Victor Bramwell, teniente coronel del Ejército británico, alejado del servicio por una herida de guerra, está dispuesto a cualquier cosa con tal de recuperar su comisión. Incluso a convertirse en el conde de Rycliff y a crear a toda costa una milicia en Cala Espinada. Por supuesto, ése no es lugar para alguien como él; allí sólo hay solteras… y ovejas. Aunque también está la exquisita Susanna Finch, una mujer decidida a llevar a cabo su utopía personal y salvar un ejército de damas, reivindicativas, modernas, de las garras de los hombres de Bram.
Se ha declarado la guerra entre los dos bandos y ninguno de ellos está dispuesto a ceder.



¡Oh, el Reto Rita la Cantaora, qué gran excusa para leer libros pendientes! Y yo tenía muy muy muy pendiente el siguiente de esta serie pero nunca me ponía con el primero. Y ahí ha llegado Rita a darme el empujón necesario para bañarme en Cala Espinada. ¿Estará el agua tan calentita como para no querer salir nunca de ella?

¡Allá que voy!

Si vas a Cala Espinada es porque no eres una muchacha común. No es que tengas tres cabezas pero sí eres objeto de miradas raras porque estás enferma/eres un poco casquivana/no hay Dior que haga carrera de ti. Es un lugar perfecto, alejado y tranquilo, y Susanna Finch se va a encargar de hacerte sentir persona de nuevo dándote justo lo que más necesitas: libertad para ser tú misma. Y parte de esa libertad viene dada porque los hombres allí brillan por su ausencia (haberlos, haylos pero son los imprescindibles para el funcionamiento diario -y no va en el sentido guarro de la expresión-). Pero esa tranquilidad se va a romper cuando llegue Victor Bramwell, teniente coronel del ejército británico que, tras ser herido en una rodilla, quiere volver a su puesto a toda costa. Por desgracia sus intereses chocan frontalmente con unas ovejas los de Susanna, con lo que ya tenemos el pisto servido. Y por chocar frontalmente nos referimos tanto literal como metafóricamente, porque su primer encuentro es...

¡Ña!

Y así la paz de Cala Espinada se va a ver alterada definitivamente, igual que la de Susanna, cuya vida tranquila se pone patas arriba ante los rudos modales y el instapalotismo de Bram. Ella no puede dejarse vencer por las pasiones porque de su estabilidad y credibilidad depende la seguridad de las desamparadas mujeres de Cala Espinada, pero ve y dile tú eso a la boa de Bram, que actúa sin el consentimiento de su dueño y se pone como una locomotora cada vez que ve a la bella moza. Y es que Bram tiene una misión en la vida, que es volver al ejército, a pesar de su maltrecha rodilla y de lord Payne, el calavera palote de su primo Colin, y en su vida no hay espacio para el amor. Lo tenemos claro, ¿verdad, Bram? Pues vamos a actuar en consecuencia.

¡Ña again!

Y yo creo que con esto os he resumido lo principal de la novela. Sumadle una milicia de risa, un sorpresivo título nobiliario, un par de chicas con verdadero potencial, un padre como el de Bella de La bella y la bestia pero en pichote... y os he resumido la novela entera. Y es que, a pesar de las referencias a la situación política y tres cosas más, este libro es un nadismo que quiere y no puede. Tiene muy buenas intenciones, empieza genial con unos momentos buenísimos de risa pero poco a poco se va desinflando y no llega a triunfar en ninguna de las tramas que plantea (ni en mi corazón). ¿Cuál ha sido el problema? Los protagonistas, básicamente.

Así no vamos por buen camino, chata

Sí, cuando ves que no conectas con los protagonistas es que hay un problema. A ver, puede que no lo sea si estás leyendo American Psycho pero, por Dior, esto es una novela romántica, ¡conectar con los protagonistas es de necesidad vital! Pues ya puedo yo rellenar mi necesidad vital con otra cosa (así a bote pronto se me ocurre que con cierta parte de Colin *ejem*) porque con la conexión con ellos, no. No me malinterpretéis, Susanna y Bram son muy majos y te suben los calorcillos y ay qué pena si no pueden acabar juntos y blablabla pero me han parecido faltos de encanto e incoherentes. Ambos tienen muy claro que el otro es un impedimento para lo que quieren pero, en cuanto tienen la oportunidad, no se cortan lo más mínimo en darle a la lujuria activa (no es que nos salgan las secuencias guarras por las orejas, eh, pero a mí me han parecido excesivas para lo que aportan). Que me parece estupendo como 🔥🔥🔥 profesional que soy pero una esperaría que, a pesar de las ganas que tienen de darle al tema, tuvieran un poco más de autocontrol a la hora de pasarse sus propias normas por el forro. Así, la tensión sexual que tanto disfrutamos en los libros de "enemigos en dirección a la cama" desaparece rápidamente, no hay apenas conflicto entre ellos. Se llega muy rápido al punto de entendimiento (y quien dice entendimiento dice roce) y, salvo por una cosilla al final, la relación deja pronto de llamarte la atención. Yo creo que ya venía un poco revenida por su primer encuentro, en el que pasa algo que me parece innecesario.

No, hombre, tanta alegría al cuerpo no le da el Macareno

Cuando lo principal no te motiva, te entretienes con lo secundario y aquí hay de todo, como en botica (menos historia de amor secundaria). La trama de la milicia me ha parecido entretenida pero un poco descafeinada y todo lo relacionado con el padre directamente me ha molestado. Él me ha caído mal, el trato hacia su hija ha puesto en peligro la integridad de mi carótida y me he pasado todo el libro pensando que por qué no se moría (una tiene esos pequeños pero deliciosos momentos de maldad). Sin embargo, los acompañantes de Bram me han parecido mucho más interesantes. Thorne puede tener una historia estupenda. Y Colin... Si hay un calavera palote, allá que van mis enaguas. Lord Payne (Colin) me llama como la luz a las polillas. Sinceramente, por las primeras cosas que se comentan de él pensaba que era un tolili (al estilo Bertie de Abandonada a tus caricias) pero no, lo que le pasa es que es un noble palote cuya boa no se ejercita y, claro, eso hace que el cerebro a veces no le funcione bien. Según avanza la novela le vamos descubriendo el encanto, vemos que es inteligente y que tiene una historia traumática (o, al menos, importante en el pasado) sobre la que quiero ya poner mis zarpas. Sobre la historia. Ejem.  

Lo juro, palabrita de Kim

Tessa Dare no escribe de un modo especialmente brillante pero aprueba (al parecer doy notas y ni lo sabía...) en mi listado de escritoras. Crea momentos y diálogos graciosos pero no de los que te encandilan y te dejan con la sonrisa de tonta, lo que es una pena porque de verdad que se dan situaciones surrealistas que mejor desarrolladas me hubieran hecho saltar lágrimas de la risa y que, aquí, lo que han conseguido es que sonría y poco más. En cuanto a sus secuencias akjdhfakjshfjkashg me han parecido algo flojas y no todo lo perraquiles que a mí me gustaría (y, extrañamente en mí, me ha sobrado alguna). Pero, ey, conocer una serie y a una nueva escritora muchas veces es algo extraño, así que yo estoy dispuesta a darle un voto de confianza a Tessa Dare porque creo que esta serie tiene muy buenas posibilidades (¡ay qué parejas se vislumbran!) y, a pesar de lo todo lo que he comentado, Una noche nada más me ha resultado una lectura bastante entretenida

Por todo esto, le damos en nuestro Gandymetro...

Bram, yo te enderezo la rodilla y lo que te cuelga cerca


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share This

martes, 14 de noviembre de 2017

Come Alive (Experiment in Terror 7), Karina Halle

[Libro no publicado en español]
Una cosa es tener de nuevo en tu vida a la mujer que quieres y otra cosa es mantenerla en ella. Para Dex Foray, convencer a Perry Palomino de que se abra y se sienta cómoda en su nueva relación ha sido más desafiante que cazar fantasmas, pelear contra demonios y rastrear al Yeti todo junto. Añade a esto que el único modo que tienen de seguir con Experiment in Terror es contar con un tercer miembro en el equipo (nada menos que el misterioso Maximus Jacobs) investigando, a la vez, unos siniestros casos de vudú en Nueva Orleans y tienes la receta perfecta para el desastre. Afortunadamente, Dex no es de los que retroceden, incluso cuando su vida (y su corazón) están en juego.


Siete libros llevamos ya de la serie Experiment in Terror (¡SIETE!) y no sabe ya una ni qué poner, así que os voy a adelantar el final de la reseña: este libro tiene 5 Gandys como cinco meneos le daba yo ahora mismo a Dex Foray.


Voy a calentar para mis ejercicios horizontales con Dex...

Terminamos el libro anterior con las bragas pegadas al techo de la emoción, como no podía ser menos teniendo en cuenta lo que pasa. Ahora se nos muestra un mundo nuevo delante de nosotras porque, claro, ¿en qué punto están Dex y Perry? ¿Mirarán para otro lado como si no hubiera pasado nada? ¿O irán "los dos cogidos de la mano/por las calleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeees"? (Espero que hayáis notado mi estupenda imitación de Alejandro Sanz, ejem...) Pues eso, que estaba yo con las hormonas en todo lo alto cuando, de repente, empiezo a leer y sigo leyendo ¡y me doy cuenta de que este libro es enterito desde el punto de vista de Dex! ¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhh!!


Yo al enterarme. Sí, así de sencilla leo a Dex

Ahí Karina Halle me ha pillado por donde más duele, por la gomilla del sujetador, porque ya sabéis que yo adoro a Dex por encima de todo y disfruto como una enana cuando está él. ¡Y este libro te garantiza Dex en todas las páginas! Pues con este subidón nos vamos a Nueva Orleans a cazar 👻 con Dex y con Perry. Y con Max.


😱😱😱😱😱😱😱😱😱😱

Resulta que al jefe de Dex y Perry se le han hinchado los cataplines ante lo que siempre comentamos, que esta gente vivirá aventuras sin fin pero luego no tiene material para hacer nada decente. Y claro está, si los niños no pueden estar solos, pues necesitan alguien que les haga entrar en vereda y les diga lo que tienen que hacer. Y para eso está Max, que de tocar los cataplines a todo el mundo y molestar sabe un rato. Siempre hemos sentido una tirria especial por este personaje y, a la vez, se nos ponían los pelos de punta con él. Y en este libro por fin vamos a descubrir su secreto.... Muajaajajajajajaja. Que, por cierto, yo me lo olía y he dado en el clavo.


Me regodeo en mi acierto cual cochinillo en el barro

Con nuestro trío lalalá vamos a Nueva Orleans, ciudad que, como todo el mundo sabe, es conocida por ser un remanso de paz mayor que cualquier idílico pueblo de SEP 😒. Así, mientras van a cazar 👻, se cruzan con una vieja, una guarronaca y unos señores muy apañados que nunca duermen porque, hey, los muertos es lo que tienen, que el sueño eterno les da muchas ganas de salir de juerga.


¡Venga, peña! ¡Que rule ese calimocho!

Y a toda esa fiesta sin fin hay que añadir que Dex tiene sueños/visiones de cag*rte en los pantalones y que va a conocer algo que le va a joder la vida y a nosotras nos va a dejar 😱😱😱😱 de nuevo. ¡A ver si creíais que esto iba a ser una balsa de aceite! Dex no reacciona como nos hubiera gustado y nos debatimos entre quererle mucho de hacerle guarrerías sin fin o querer pasarle las manos por el cuello para estrangularle un poquito. Aquí Karina Halle ha mezclado sorprendentemente bien todas las tramas, lo que pasa con Dex, su relación con Perry y con Max, los zombies, su fruta madre... Todo visto desde los ojos de Dex, lo que para mí es el gran acierto de este libro, ya que con eso nos garantizamos amor/sexo/humor adorablemente guarros y nos evitamos las eternas comeduras de cabeza que tiene Perry que siempre me ponen 😒. Para mí este cambio de narrador ha sido de lo más refrescante y me ha hecho la lectura muchísimo más amena y rápida que los anteriores, le da un ritmo muy ágil, lo que combinado con que la Halle se ha marcado un libro bastante decente ha hecho que haya quedado muy satisfecha con esta lectura. Y ojo al sustómetro:



No está mal dentro de la tónica general de esta serie. Mieditos no hay muchos y esta mujer sigue sin lograr para mi gusto una atmósfera que me tenga acojonadita toda la lectura pero con uno de los primeros sustos casi me engancho a la lámpara. Y es que lo que Dex ve para mí es muchísimo más acojonante e inquietante que lo que ve Perry...


No entiendo que digas eso cuando conmigo te lo pasas pirata

Salvo Max, no hay ningún secundario que nos importe especialmente. Es un libro que nos da lo que queremos, mucho Dex, poca Perry y dramita, todo aliñado con una historia que nos da un poco igual pero que nos mantiene en vilo en la última parte. Y, sorprendentemente, poco más tengo que añadir. Siempre encuentro alguna cosilla que me hace ladear mis carnosos labios, como que Perry, a pesar de haber evolucionado mucho, siga teniendo esa mierda de autoestima y me enerve o que la Halle no sepa rematar las tramas de suspense como debe ser (aquí se le ve el plumero desde el principio) pero, como siempre os digo, yo leo esto por Dex y sus cositas y en este libro me he hartado de lo que yo quería: guarronismo, amor, dramita y misterio misterioso para lo que nos queda de serie (¡aún dos libros! ¡Esto es más largo que un día sin un Martini!). 

Y, como en el país de los ciegos, el tuerto es el rey y cuando recibo mi dosis de Dex se me descontrola el fangirlismo, Come alive se lleva en nuestro Gandymetro...


Dex, tu encanto parece magia y me afloja hasta la faja


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share This

martes, 7 de noviembre de 2017

Sin salida (I-Team 5), Pamela Clare


A pesar de no tener motivos para continuar adelante desde que el huracán Katrina le arrebató a sus seres queridos, Natalie Benoit se da cuenta de lo mucho que ama la vida cuando, en el transcurso de un viaje organizado por la Asociación de Periodistas, es secuestrada por los Zetas, un cártel mexicano relacionado con el narcotráfico y la muerte de mujeres en Ciudad Juárez.
Zach McBride arriesga su vida todos los días; su trabajo para el Gobierno consiste en atrapar a los criminales que operan a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México. Pero es traicionado, y termina en manos de los Zetas que, convencidos de que les ha robado un alijo de droga, comienzan a torturarle brutalmente.
Cautivos de los Zetas, el destino hará que Zach y Natalie se vean obligados a aunar sus fuerzas: primero para escapar, y después para desentrañar una red de narcotráfico y blanqueo de dinero que afecta a importantes personalidades, tanto en México como en Estados Unidos.
¿Serán capaces de hacerlo sin sucumbir a la incontenible pasión que surge entre ellos? ¿Conseguirán superar no sólo a sus perseguidores, sino también aquellos miedos que les obligan a llevar una existencia a medias?



Dejadme el abanico o el ventilador industrial porque así me he quedado tras la lectura de Sin salida, con unos calores que ni en una sauna con el abrigo de visón puesto. Ya me habían advertido de que Zach era un maromazo de los que te vuelven las bragas del revés pero no esperaba yo que me saliera todo volando con tanta rapidez, especialmente  tras el pequeño bajón que fue Sombras de sospecha. Pero claro, todo se me volvió loco cuando me enteré de que Zach había sido SEAL.

El efecto de esa palabra sobre la ropa de Kim

Natalie Benoit es periodista del I-Team y de Nueva Orleans. Se trasladó a Denver cuando el Katrina destrozó su vida y ha logrado rehacerla gracias a su trabajo, aunque no es feliz. Para evadirse un poco y que le dé el aire se va con un grupo de periodistas a Ciudad Juárez (lugar de vacaciones por excelencia, como es sabido por todos) y allí, oh sorpresa, es secuestrada por un grupo armado, los Zetas, que pretenden hacerle mil perrerías para que comparta el destino de tantas mujeres que son torturadas, violadas y asesinadas en esa ciudad sin ley. La gran suerte que tiene Natalie es que no va a estar sola en su cautiverio sino acompañada por la varonil presencia de Zach McBride, veterano de guerra (traumado, of course), antiguo SEAL (allá que van mis bragas) y Marshal. Vamos, que si te gustan los uniformes, los ha tenido todos. Zach está siendo torturado y ve en Natalie la ayuda que necesita para poder escapar del cautiverio de los malvados y regresar a Estados Unidos atravesando los bellos parajes desérticos mejicanos. Y Natalie se agarra a él para sobrevivir como un gato a las cortinas, decidiendo confiar en ese desconocido pero fuerte maromazo para volver a casa. Y claro, la huída, la adrenalina y los riesgos del desierto acaban confluyendo y logrando que no sean los calores externos los únicos que acaben derritiendo hasta las piedras...


Bueno, teniendo en cuenta la situación en la que se conocen y las situaciones por las que pasan yo no concibo que éstos se enamoren bailando una jota o a base de poemas moñas. El amor entre Zach y Natalie surge de la lujuria y del palotismo, del subidón de adrenalina que te da sobrevivir a una situación traumática. Zach y Natalie deciden que la vida son dos días y que han estado a punto de perderlos, así que no hay mejor modo de olvidar los peligros que lanzarse en brazos del Dios de los Fuegos Bajeriles, aún a riesgo de pincharse el culo con un cactus.

Tranquila, que ya te pincho yo con otra cosa

No todo son contactos sexuales de alto voltaje, eso sí. Bueno, sí lo son pero mientras en la primera parte todo es más apresurado y lujurioso, más "fo**emos como si el mundo se acabara mañana" en la segunda parte hay más espacio para el amor en su relación. No es que vayan a ser los más moñas del mundo, ya os lo digo, pero cuando ya dejan de sentir la agobiante presión desértica hay más espacio para los sentimientos, sin dejar de cogerse (dicho esto en el más argentino de los sentidos) con unas ganas de echarte a arder las pestañas. Me encanta cómo narra Pamela Clare las escenas sexuales. Aquí vamos bien serviditas pero no nos eternas ni estás páginas y páginas viendo qué están haciendo. Eso sí, son descriptivas en plan saber si a Zach le cuelgan los cataplines o le mira la boa a Cuenca, os advierto. Y ya que estamos en temas guarreriles, voy a hacer un pequeño inciso para comentar una cosa que he visto en muchas novelas (norteamericanas) y que me hace levantar las cejas de tal modo que me lleguen hasta la nuca. A ver, queridos, que sois muy majos pero a veces muy ceporros. Que para acabar with child o with boa/xixi infection no es necesario culminar la faena/poner la bandera/descorchar el champán a lo loco/tener una erupción cual Vesubio. Que con que hayas empezado a percutar por cualquier orificio corporal ya puedes haberte metido en un buen jaleo. ¡Que os pongáis condón desde el principio o le hagáis un homenaje a la Santa Raciendad y os refrotéis contra una piedra, coñe! 

Otra marcha atrás en una novela contemporánea, yu-pi

Sin salida es un libro que te deja sin aliento desde el primer momento, un no parar constante de acción y emoción, aunque esta vez decide no incidir mucho en el tema serio que trata (y menos mal porque es terrible) y tampoco vemos ambiente de periódico. Está narrado del modo habitual en esta serie, en tercera persona alternando constantemente los puntos de vista, lo que hace que la narración sea bastante ágil. Hay dos partes claramente diferenciadas, la primera en Méjico y la segunda en Estados Unidos. En la primera casi no tenemos tiempo para respirar, huyendo como estamos con Zach y Natalie (así son los polvos, rápidos y de mucha intensidad). La segunda parte es más pausada, hay más espacio para el amor y para más personajes, ya que nuestros adorados maromazos de los libros anteriores aparecen y cobran un gran protagonismo, especialmente Marc y Julian. Eso sí, Pamela Clare vuelve a dar muestras de su vena Gabaldon sádica y nos recuerda que los trabajos de estos maromazos son muy complicados y que nadie está a salvo...

Y yo que pensaba que estos maromos eran intocables

El final es muy peliculero, digno de una película de acción de los años ochenta con su sobredosis de barras y estrellas chorreando por los renglones. Eso sí, hay una reunión tan grande de maromazos uniformados que sufrí un Big Bang ovárico leyendo el epílogo.

¡Que Kim están con los maromos de la Clare! ¡Corre!

Zach y Natalie me parecen una de las mejores parejas que Pamela Clare ha inventado, casi casi al nivel de Marc y Sophie, que es mi favorita. Zach es simplemente perfecto, tiene todas las cualidades que yo busco en un maromo contemporáneo uniformado, leal, de buen corazón, decidido, con sentido del humor, de palotismo fácil... Sin embargo Natalie, que era mi favorita, me ha parecido un personaje desaprovechado. Tiene una historia personal dura pero se trata muy de soslayo y, sinceramente, yo pensaba que iba a ser algo mucho más dramático. En general no me ha parecido un libro con exceso de dramatismo o de sentimiento, creo que Pamela Clare ha sabido encontrar la medida perfecta de todos los elementos que componen esta serie, la acción, la intriga, el amor y el palotismo. Tal vez si os gustan las historias de amor con más romance ésta no os convenza pero a mí me ha dado justo lo que yo quería, una lectura sin descanso y un maromazo digno de provocar más calor que el desierto de Sonora.

El ovario izquierdo de Kim cada vez que sale Zach

En definitiva, Sin salida es, de momento, el libro más redondo de toda la serie I-Team. Lo tiene todo y en su justa medida, es una lectura que te engancha desde el primer momento y te hace muy complicado parar de leer. Es ágil, emocionante y muy calentorra pero sin dejar de tener su puntito sentimental, justo lo que yo busco en estos libros.

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...

Zach, tu boa pechote es mi oasis soñado


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share This

martes, 31 de octubre de 2017

Una chica brillante (Wynette, Texas 0.5), Susan Elizabeth Phillips


Fleur Savagar es la mujer más maravillosa del mundo para todos, salvo para ella misma. Con su cabellera rubia y sus bonitos ojos verdes, tiene una vida llena de secretos que se remontan a antes de su nacimiento, ya que es hija natural del gran actor Errol Flynn. Jake Koranda es el actor más seductor de Hollywood. Talentoso y de carácter difícil, no tiene paciencia con las muchachas glamurosas. Pero en esta chica brillante hay algo más que brillo, y Fleur tiene más para dar de lo que Jake esperaba. ¿Podrán dos seres tan distintos el uno del otro confiar en sus sentimientos en la tierra de los sueños rotos? 


[Menudo lío de serie, queridas, entre que también la hemos visto como Americans Lady y como Los golfistas y que bailaba el orden de los libros. Nosotras hemos decidido ir a Goodreads, mirar cómo venía todo en inglés, poner la serie con ese título y seguir ese orden]

Ya van casi tres años de blog (OMG!) y se nos van agotando los libros pendientes de leer pero yo siempre siento una emoción especial al saber que aún me quedan libros por descubrir de las dos más grandes, Lisa Kleypas y Susan Elizabeth Phillips y ha sido con esta última con la que nos hemos puesto en el Aquelarre. ¡Estábamos tan emocionadas pensando con qué delicia nos iba a deleitar SEP! Pues bien, no sé yo para mis compañeras pero para mí la delicia ha sido una cosa así:


Dame un besito

Una patada en el culo te daba yo. Bueno, no hace falta ser un lince para darse cuenta de que Una chica brillante no me ha gustado demasiado. Empezamos la novela con Fleur Savagar, una famosa modelo que reaparece más impresionante que nunca tras unos años ausente del brilli brilli social y se encuentra en una fiesta con Belinda, su bellísima madre con la que no es que se lleve mal, es que directamente no se lleva. ¡Y todo delante de los periodistas y del famoseo de la época! Oh My Dior! ¿Qué habrá pasado entre ellas? Pues no te preocupes que SEP decide hacerte un retrospecter hasta los años 50 para que veas cómo era Belinda de joven, una starlette obsesionada con James Dean que al final acabó en la cama del ya venido a menos Errol Flynn. Por ahí se cruza un ruso, Alexi, rival de Flynn a la hora de trincarse jovencitas sospechosamente jóvenes y que al final se acaba llevando a Belinda al agua. De todo este pisto salen varias cosas: que Belinda está desequilibrada, que Alexi tiene una pedrá en la cabeza y que nace Fleur, que acabará convirtiéndose en una famosa modelo y rodando su primera peli con el gran Jake Koranda, un Sam Shepard de la vida, un superhombre que lo mismo te hace de Harry el sucio que te gana un Pulitzer. Vamos, que si friega los cacharros, me lo envuelva usted con un lazo en la cola. Jake, además, es veterano de Vietnam, lo que nos garantiza que esté traumado. Y ya tenemos la novela sobre la mesa. Bueno, pues para esto nos hemos pulido más de la mitad del libro. Y sin que nos haya interesado prácticamente nada.

¡Pero qué me estás contando!

Sí, para contarnos lo que debería ser casi el punto de partida SEP se pule medio libro, en el yo personalmente no me quitaba la cara 😒. Tengo que puntualizar dos cosas antes de meterme más en el destripe: que ésta es de sus primeras novelas (y, si no he leído mal, la primera contemporánea) y que yo ya vengo algo resabiada con SEP y vengo buscando las cosas de ella que me encantan (y que, tras leer este libro, veo que no están desde el principio de su obra). O sea, que puede que gran parte de que yo no haya disfrutado con este libro sea mía por venir pidiendo peras al horno, que decía una amiga mía. Y me da rabia porque esta novela es un viejunismo de brilli brilli, un culebronazo de los que a mí me gustan, al estilo Paraíso robado pero que no le llega a éste ni a la suela de los stilettos. Así procedo a sentarme en el diván psicoanalítico para señalaros lo que no me ha gustado de la novela.

👠 Nada más empezar, la primera en la frente: un flashback para contarnos de dónde vienen los problemas entre Fleur y Belinda. A mí ya me cortas el rollo si me presentas a una como protagonista y, un capítulo después, retrocedes casi treinta años para contarme la vida de la otra. Primer 😒.
👠 La constante referencia a personas reales y que éstas sean importantes en el libro. No es que me moleste que se hable o se interactúe con ellos pero prefiero que eso no se lleve parte de protagonismo del libro. La importancia de Errol Flynn ha sido tan grande y me ha sacado tanto de lugar que se gana 😒😒.
👠 La sordidez de la historia de Belinda para mí no tiene cabida en un libro de este tipo. Sí, es problema mío por venir buscando una cosa que no tiene por qué aparecer. Pero vamos a ver, si el lema de SEP es que "la vida es demasiado corta como para leer libros deprimentes" pues es normal que no quiera encontrarme en su libro una trama que me dé asco y me ponga de muy mala leche. Claro, que lo mismo ese lema se lo inventó después... En cualquier caso, 😒😒😒.
👠 Es un libro en el que me han caído mal casi todos los personajes, en mayor o menor grado. Jake es de los pocos que se ha escapado de mi odio y porque ya se ve que es un maromo SEP en potencia y yo a ésos les paso por alto que se comporten como unos capullos (soy una débil en lo que a maromos literarios se refiere), pero Fleur no se ha librado de mi odio. Eso sí, luego ha ido evolucionando y nos hemos reconciliado. Los que no tienen perdón son Alexi y Belinda, dos personajes odiosos por completo (que sí, que pobre Belinda y blablabla, pero ella ha sido mi personaje más odiado, dándome acidez cada vez que salía. Incluso al final me ha dado por donde amargan los pepinos 😒😒😒😒).
👠 Esto no es una novela romántica. No se explora la química de la pareja y mucho menos el amor, que aparece porque SEP dice que hay amor, ya que no hay desarrollo amoroso de ningún tipo. Si me dices que se quedan como best friends me lo creo. ¿¿Y qué es eso de no contarnos los polvos?? ¡Cuatro detalles de nada por ahí y apañada que quedas! Qué os voy a decir, queridas, que 😒😒😒😒😒.

¡No puedo escuchar esas cosas de SEP!

No quiero deguir despellejando porque hay que dejar cosas por descubrir por si os apetece echarle un ojo pero vamos, que este libro ni me ha enganchado ni emocionado. Si no podía dejar de leer era porque, ilusa de mí, estuve todo el rato esperando a que el libro mutara de capullo a mariposa y apareciera la SEP brillante que me encandila. El libro no está mal escrito pero tampoco es una cosa del otro mundo, en tercera persona y mezclando cuatro puntos de vista. Se ven destellos de lo que luego van a ser los signos de identidad de SEP, como las situaciones vergüenzajenescas, los hombres sin pelos en la lengua, algunos diálogos llenos de chispa... Pero son unos esbozos y el resto es un barullo de mal rollo que me ha impedido disfrutar de la parte final, más centrada en Jake y Fleur y que ya huele a lo que nos gusta, vamos, a historia de amor. Al final me ha quedado la sensación de lo que importa es el recorrido vital de la protagonista y no su historia de amor. Y, oiga usted, no es por nada pero si cojo una novela romántica quiero que la historia de amor lleve gran peso del libro, ¡no que tenga que estar imaginándomela!

Kim cuando le birlan sus ajdfhkjafjsgdf y sus 😍

En fin, que está claro que SEP no nace sino que se hace porque no hay nada más que leer sus libros para ver cómo ha ido viendo dónde estaban sus fallos para corregirlos y regalarnos libros perfectos como Tenías que ser tú. Una pena que nos hayamos tenido que tragar todo lo malo en este libro. Una chica brillante es decepcionante si ya eres seppie, un cúmulo de malos sentimientos donde lo bonito y lo adhfglsjadfla luchan por hacerse notar sin apenas conseguirlo entre tanto culebrón y embrollo desagradable. Está muy lejos de todo lo que me gusta leer cuando cojo un libro de Susan Elizabeth Phillips. ¡Habrá que ver cómo evoluciona la serie!

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...

Jake, tu pistola en este libro está desprovechada


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share This

martes, 24 de octubre de 2017

Always to remember, Lorraine Heath

[Libro no publicado en español]
Tras negarse a combatir por la Confederación, Clayton es rechazado por todos en su pueblo natal de Cedar Grove. Para Meg, que perdió a sus hermanos y a su marido en la guerra, la presencia de Clay es una constante ofensa. Como castigo,Meg le encarga a Clay la creación de un monumento en recuedo a los héroes del pueblo caídos en la contienda. Pero mientras pasa meses viendo a Clay trabajar, sus sentimientos hacia él comienzan a cambiar...


Lorraine Heath es una autora a la que tenía muchas ganas porque veo que a todo el mundo le encantan sus enaguas (las que escribe, no las que lleva) y tiene unas portadas bonitas y unos interiores llenos seguro de nobles palote, de los que somos muy fans por este blog. Por eso, obviamente, tenía que empezar... por una novela situada en Estados Unidos tras la Guerra de Secesión 💃💃💃💃💃. Después de mi buena experiencia con Texas Destiny me dio la fiebre del oro y tenía que seguir leyendo las incursiones de esta mujer por esa época y, en un estupendo buddy read con mi sweetie Gema, me sumergí en el secarral tejano en el que se sitúa Always to remember. Bueno, secarral es hasta que te pones a leer, porque luego...


¡Que me llevan por delante las lágrimas de las lectoras!

Clayton Holland es un cobarde al que el culo le arde. Así lo considera su pueblo, Cedar Grove, tras negarse a combatir en la Guerra de Secesión junto al resto de valientes hombres que fueron reclutados por los confederados. Nadie sabe que Clay no quiso pelear porque no apoyaba ni la esclavitud ni la secesión y tampoco quería matar por defender sus creencias pero sus motivos no les importan, él está vivo y sus seres queridos, no. Como todas sabréis (y si no, os lo digo yo #WiKimpedia -o que os ilumine Norte y Sur-) los confederados serían todo lo valientes que quisieran pero perdieron la guerra y casi todos los de Cedar Grove que pelearon en la contienda murieron, entre ellos el marido y los hermanos de Meg Warner, a la que le hierve la sangre cada vez que ve a Clay. Está ahí la mujer pergeñando un plan para dar porCullen a Clay y que sufra como han sufrido los demás cuando recuerda que Clay era un escultor maravilloso y le encarga que haga un monumento en memoria de los caídos en la guerra. Y para asegurarse de que va a hacerlo, ella misma se va a plantar en su cobertizo con una sillita y va a ver cómo lo realiza. En secreto. Ellos dos solitos en el cobertizo.


Ay, que esta tía va a ser un poco tonta

Sí, lo sabemos todos menos ella. Como odia a nuestro prota, cree que el hecho de que él haga el monumento es un castigo supremo pero a Clay se le iluminan el alma y la boa cuando ve a Meg, por la que siente cositas desde que era jovencito y de la que sabe muchas cosas debido a que se casó con su mejor amigo. No entiendo yo mucho a esta mujer que, para inflingir un castigo a Clay, se lo inflinge a ella misma, ya que se obliga a estar hora tras hora encerrada viendo a Clay trabajar. Pero nosotras sabemos que nuestro maromo es lo más maravilloso que ha visto ese pueblo y, poco a poco, van cayendo los prejuicios, los odios, las vergüenzas... y la ropa.

Vivan los odios que se convierten en refrotes

Pero no quiero engañaros: éste no es un libro de vaqueros palote a lo Un largo atardecer. Hay libros que directamente desde el principio te das cuenta de que van a ser "otra cosa" y éste lo es. No esperéis follamientos tras un seto o pasiones irrefrenables que culminan en incursiones bajeriles a medianoche. Aquí hemos venido a sufrir, a ca*arnos en tó por las injusticias y a pasear con orgullo el lema de nuestra casa:


SUFRO ERGO DISFRUTO

Y aquí lo paseamos cosa mala, qué manera de leer con el nudo en la garganta, con la lagrimilla al borde de la pestaña postiza, con el rímel por la cara que ni Alice Cooper. El hecho de que el narrador nos haga partícipes de los sentimientos y deseos de los personajes añade un poquito más de sal en la herida. Ya en el prólogo se nos da la primera hostieja y desde ahí es un no parar, todo son bombitas emocionales, descubrimientos que hacen que adoremos más a Clay y que nos deshidratemos un poco más por el lagrimeo constante ante la injusticia sufrida. Menos mal que Meg saca a paseo su pichotismo y nos da vidilla, ya que si hay una cosa que disfrutamos casi tanto como el sufrimiento son las ganas de mandar a la 💩 a un personaje y aquí Meg nos sirve de desahogo.


¡Te queremos, Meg!

No os voy a engañar, queridas, pasar, pasa poco en este libro, es más bien una historia de personas que estaban destinadas a una vida sencilla a las que la guerra cambió por completo, llevándose por delante sus sueños, y de lo difícil que es volver a vivir y a tener ilusiones. Empezamos a leer in the middle of the pisto, con la guerra terminada y Clay viviendo como un paria, despreciado hasta por su familia. Él es el protagonista total y absoluto de la novela, un personaje de los que llega al corazoncito, planta la tienda de campaña y de ahí no se mueve. Es tan bueno, tan tierno, tan sumamente encantador que tienes que adorarle sin remedio. ¡Y sin ser moñas! Me ha conquistado con la firmeza de sus convicciones y con que no tenga miedo a ir con la cabeza alta y a decir las verdades si lo cree necesario. Incluso a Meg, por la que sabemos desde el principio que bebe los vientos, le dice lo que piensa y la obliga a que afronte la realidad de su situación y de sus sentimientos, aunque tenga que mandarla a tomar viento (¡bien por Clay! ¡Ya estoy yo para cobijarte entre mis tetas brazos!). Y es que Meg tiene cierta vena pichote que me ha sacado de quicio en algunos momentos. No es que haya sentido deseos de tirarla por un precipicio pero estar tan cegata y no plantar cara al pueblo una vez que le pica el xixi tiene sentimientos hacia Clay es algo que me enerva y me provoca giros de cabeza cual niña de El exorcista. También tengo que decir que es pichote en grado medio, lo justo para que te ponga 😒 pero para que también admires su valentía y su vena frescachona a la hora de conseguir que Clay deje de ser un Jamie Fraser de la vida.


Me remango las enaguas y me tiro en plancha

A pesar de que todo gira en torno a Clay, hay personajes secundarios y, además, importantes, ya que son claves en ciertos momentos, ayudan a definir a los protagonistas y algunos nos brindan momentos sublimes, como los hermanos gemelos de Clay, unos niños a los que adoro to the moon and back.



Sí, ya lo sé, yo adorando a unos niños, ¡quién me ha visto y quién me ve! Pero es que es que ES QUE, son absolutamente maravillosos, inocentes, encantadores, divertidos, NADA ÑOÑOS, todo lo que un niño literario debe ser. Si ha habido momentos en los que tenía el corazoncito encogido leyendo en casi todos estaban ellos. Qué bien se le da a Lorraine Heath escribir ese tipo de personajes, necesitados de amor y, a la vez, encantadores y cariñosos. Pero claro, ¿qué no escribe bien esta mujer? Bueno, los finales, pero eso os lo cuento luego. Always to remember es un libro muy bien escrito, de gran carga emocional pero bien llevada, sin histriónicas explosiones sentimentales y sin azúcar. Lorraine Heath (al menos en sus libros de esta época, aún no he catado los enagüiles) tiene un modo de escribir que me enamora, sencillo pero no simple, muy cuidado, con una extraordinaria capacidad para transmitir los sentimientos y las sensaciones claramente pero sin perder la sutileza. No es pesada (es cierto que hay cosas que las repite demasiado pero, oh, milagro, no me ha importado) ni descriptiva en exceso, no es moñas ni cursi ni terminas con los dedos pegajosos del azúcar que chorrean las páginas. Ni qué decir tiene que aquí tampoco hay chorreos de otra clase... Aquí los guarrerismos son refrotes de bajos hechos con mucho amor. Y hay momentos encamados pero dentro del huracán de sentimientos que es lograr algo largamente (¡como la 🐍 de Clay!) deseado, fijándonos en los pequeños detalles, en el deleite de descubrir la seda que es la piel femenina (menos las piernas, que estarán llenas de pelos, claro), la fascinación que produce escuchar gemir de placer a otra persona. Y tú leyendo con cara de tolili, claro, emocionada pasando página tras página


Y si te gusta tanto, ¿por qué no le das 5 Gandys?

Pues por el final, queridas. No es que sea una castaña ni mucho menos pero la historia era tan complicada de resolver que sólo había un par de formas de hacerlo y Lorraine Heath ha escogido la más facilona. Me hubiera gustado algo un poquito más elaborado, más a la altura del resto del libro y con Meg espabilando mucho antes, no haciéndolo cuando no e queda más remedio. Vamos, cincuenta paginillas más para dejarlo todo niquelado y que fuera un libro perfecto. Ah, ¿sabéis también lo que le falta? ¡¡QUE LO TRADUZCAN AL ESPAÑOL!! Y lo pongo en mayúsculas porque ya está bien de husmear por esos blogs de Dior o por Goodreads y ver joyitas que aquí no se traducen. Mierdas, todas las que queramos, pero libros que merezcan la pena vemos traducidos menos que pichas al aire.


😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡

En definitiva, Always to remember es un libro maravilloso, muy sentimental, que te va cargando de emociones poco a poco hasta que te encuentras leyendo agarrándote una teta (es decir, con el corazón en un puño). Escrito de un modo soberbio, nos brinda una bonita historia de amor y un maromo de los que dejan huella en el corazón y un reguero de rímel por la cara.

Por eso le damos en nuestro Gandymetro...


Clay, tu cuerpo está hecho para que lo soben esculpan mis manos


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share This

martes, 17 de octubre de 2017

Del odio al amor, Connie Brockway


Cuando Horatio Algernon Thorne dictó testamento, lo hizo a sabiendas de que enfrentaría a dos de sus sobrinos. Avery Thorne, que suspiraba por hacerse con la finca de Mill House, se queda pasmado cuando ve que su prima Lillian Bede es quien se lleva el gato al agua. Y por si fuera poco, la última broma del tío Horatio fue una apuesta: Lillian se quedaría definitivamente con la propiedad si al cabo de cinco años podía gobernar Mill House como cualquier hombre. Avery, disgustado, parte a ver mundo. Pero un día recibe una carta que lo hace volver a Mill House. ¿Ayudará a Lillian a conservar la propiedad? ¿O boicoteará todas sus acciones para que pierda la herencia...? 


Vamos tachando libros del #RetoRita y el cardado nos da vueltas de la emoción, queridas. ¡Cuántas cosas estamos descubriendo gracias a él! Y no todas dejan en buen lugar a estos premios... Pero eso lo vamos a dejar para cuando lo terminemos y os contemos nuestra impresión. De momento vamos a darle caña a unas enaguas de enemigos que se quieren f*llar vivos, una de nuestras temáticas favoritas. Como ya cuenta la sinopsis, un testamento cambia las vidas de Lily Bede y de Avery Thorne, encadenando los destinos de ambos en una competición por Mill House, que es más un símbolo que una casa. 

Por supuesto que lo soy, nena

Mientras Lily, sufragista con dos ovarios, afronta su misión de cinco años al frente de la casa con la determinación de la que sabe que puede hacer las cosas igual que un hombre, Avery, blandurrio y enfermizo, huye y se convierte en explorador, imposibilitando su contacto con Lily más allá de las cartas que se intercambian... 😍😍😍 Ay queridas, ¡qué estupendísimo punto de partida! Dos personas inteligentes y de firmes opiniones enfrentadas por lo mismo, con lo que podemos suponer cómo son esas cartas, llenas no de frases sino de pullas constantes. Pero no hay odisea que cien años dure y Avery regresa a Milhouse Mill House con el objetivo de lograr que la casa sea finalmente suya y Lily la pierda. Eso sí, sin jugarretas, que para eso él es todo un caballero inglés, de ésos de abrirte las puertas y reventar las costuras de las camisas. ¿Que no os lo he contado? Pues Avery regresa de sus exploraciones más crecido y desarrollado en todos los aspectos corporales que os podáis imaginar...

Es la transformación del Capitán América pero con cravat

Hacéis la croqueta ante la perspectiva que se plantea, ¿verdad? Pues ponedle freno si buscáis follamientos en los bailes porque aquí se adora a Santa María de la Ranciedad Suprema y no hay páginas de guarrerismos largas como la cola de Avery, aquí se siente más de lo que se actúa. Hay tema pero poco y muy avanzado el libro. No quiero andarme por las ramas cual monito de En busca del arca perdida: este libro ha pasado por mi kindelito sin pena ni gloria.

Los libros sufren al escuchar esto

Y no ha sido por falta de ganas porque me encandilaron algunas de vuestras reseñas. Sin embargo Del odio al amor ha sido una lectura que no me ha llegado a enganchar. El punto de partida es buenísimo y las cartas, muy divertidas. Las cartas terminan pronto y tú te esperas una relación de cordial follaenemistad, esto es, estamos enfrentados pero nuestros bajos se atraen como los clips y los imanes. Y no. Avery es un caballero (sugerencia: chupito de tequila cada vez que lo mencione, a ver quién llega al final sin estar bolinga) que mantiene la minga dominga escondidita (y aquí tengo una queja sobre el uso que a tan magno apéndice le da Avery y que voy a poner bajo la maravillosa señal de SPOILER: ¿¡¿tantos años sin catar mujer y pierde la virginidad con una que se cruza por ahí?!? ¡WTF SUPREMO! O bien vienes con la boa resabiada o con la boa a estrenar pero no con una experiencia metesaquil sin pena ni gloria. FIN DEL SPOILER) y sus sentimientos controlados. Bueno, venga, tampoco me voy a quejar mucho porque también molan los sentimientos ocultos, los deseos reprimidos... Pero es que este libro ha sido para mí un constante "ay venga venga que ahora engancha esto, ay que sí que sí que s... Que no". Cada vez que veía que me estaba gustando se me cortaba el rollo por algún sitio. Lily y Avery no pueden confraternizar pero tampoco pueden negar lo que sienten, con lo que su relación es un círculo vicioso sin vicio. Los personajes secundarios son interesantes pero sus historias personales no se desarrollan, con lo que lo único que acaban haciendo es entorpecer la trama principal (para dejarte con la miel en los labios, mejor que no te cuenten nada). Y algo tan importante como las convicciones feministas de Lily acaban tan olvidadas como el recuerdo de mi virginidad. Debo reconocer que no he conectado con el estilo de Connie Brockway. Las situaciones de humor las borda (muy fan de las criadas y sus constantes desmayos 😂), no escribe mal y usa un vocabulario más complicado de lo que yo me suelo encontrar en unas enaguas (lo he leído en inglés) pero no logra que el libro sea fluido, a veces se entretiene en contarnos cosas que no nos interesan y en personajes que luego no hacen nada para acabar faltando secuencias entre Lily y Avery. Y no me refiero a akdjfgaksjfhjaslf (que también) sino a conversaciones, discusiones, cualquier interacción entre ambos que te deje con la sonrisa de pavisosa. Porque, queridas, eso es lo mejor del libro, las partes entre Avery y Lily.

Estoy por cantarles Always

Cada vez que están juntos (o que hablan a través de las cartas) se eleva mi falda el tono del libro. Sus encuentros están llenos de ingenio, mala leche, tensión sexual no tan oculta... Vamos, de todo lo que yo busco en los follaenemigos. Y cuando hablamos de sentimientos se desbordan los corazoncitos que me salen por las orejas. Avery hablando de lo que siente por Lily me ha destrozado las enaguas, cada palabra que dice en la parte final te va despojando de una prenda de ropa hasta quedarte con el muslamen y lo que le rodea al aire. ¿Problema? Pues que esto dura poco y el precipitado final vuelve a cortarte el ritmo. Terminas con la sensación de que todo se queda un poco a medio camino y ese epílogo que pretende cerrar todo te termina de rematar.

Sí, Liam, nosotras tampoco nos lo explicamos

En definitiva, queridas, Del amor al odio es un libro con mejores intenciones que resultados. Partiendo de una estupenda premisa y con dos protagonistas fuertes y atrayentes acaba siendo una lectura que se mueve entre lo ameno y lo aburrido, con momentos fantásticos y otros mñes. Y sin momentazos megahot que llevarte a la cama en un fría noche de invierno... Aún así se lee bien y echas el ratillo aunque luego pase al olvido.

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

Avery, ven a explorarme el Mato Grosso


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share This