jueves, 28 de junio de 2018

Happy Pride! 🌈💖👬👭💘

¡Feliz Día del Orgullo LGBTQIA+!

¡Viva la alegría de poder disfrutar de tu cuerpo serrano y de tu vida y de tus gustos sexuales/sentimentales y de lo que te salga del xixi! O de la 🐍, claro, que nosotras somos muy fans de las 🐍

El año pasado, con la ayuda de BlackMagicRose y de Elsa, nuestras dos expertas lectoras de 🐍/🐍 de cabecera, publicamos este estupendo post con varias recomendaciones para que introdujerais este género en vuestras vidas. ¿Y este año? Pues este año vamos a abusar totalmente de Elsa (a la que, a este paso, vamos a acabar incluyendo en nómina para que no nos denuncie por abuso de amistad) para que nos haga no una entrega, sino cuatro, sobre sus autores favoritos de 🐍/🐍.


¡Festival maromial!

-Kim, ¿no te da vergüenza decir que eres muy fan de las 🐍 por duplicado? Pues no lo serás tanto cuando siempre tienes que recurrir a otra persona para que te haga estas entradas...

Ay, queridas, dinero puede que os falte pero razón, no. Por eso Elsa, en su infinita maldad paciencia, va a intentar poner remedio a la falta de reseñas de 🐍/🐍 por aquí y se ha sacado de la manga un reto personalizado para este blog y para todas las que lo queráis hacer, el...



👅👅👅👅👅👅👅👅

[Ya veis, queridas, como no tenemos libros para leer, pues unos poquitos más 😅]

Elsa ha hecho arqueología literarioboil entre sus 🐍/🐍 y ha seleccionado doce especialmente para que Kim (y la que quiera, of course) lea uno al mes y así llegar al Pride del año que viene con la etiqueta M/M llena de boas alegres y lectoras felices. Realmente no es un reto sino una excusa perfecta para compartir su pasión literaria por las lecturas de boas felices y para, por fin, darle un empujoncito a esas ganas lectoras que tantas veces mencionamos pero que casi siempre acaban quedando a un lado por la Kleypas y otras tantas escritoras que nos tienen loquitas.

Esta es la lista de 🐍/🐍, por orden de lectura, del
Doce meses, doce pares de boas:

1. In the Middle of Somewhere, Roan Parrish Reseña
2. What It Takes, Jude Sierra - Reseña
3. Glitterland, Alexis Hall Reseña
4. Bitter Legacy, Dal McLean Reseña
5. Foxes, Suki Fleet Reseña
6. Leo Loves Aries, Anyta Sunday Reseña
7. The invassion of Tork, Claire Davis & Al Stewart Reseña
8. Slide, Garrett Leigh Reseña
9. Provoked, Joanna Chambers Reseña
10. The Mating of Michael, Eli Easton Reseña 
11. Arrows Through Archer, Nash Summers Reseña

Es un reto personalizado, no sabemos si para que a Kim le explote la cabeza del susto o el corazón del gusto, pero si os apetece uniros a este festín guarreril de maromos, estáis más que invitadas a leer (en inglés, sorry) y compartir vuestra opinión con nosotras. Y a finales de mes os encontraréis por aquí una reseña del 🐍/🐍 que toque (en el lateral del blog podréis ver cuál es).

¡Y esto no termina aquí porque cada lunes de julio tendréis una entrada de Elsa en este blog hablándonos sobre sus autores favoritos de este género! Ay omá, qué rica sobredosis maromial vamos a tener, ¡ideal para los calores veraniegos!

Queridas, ¡que comience el Mes del Orgullo en A la cama con... dos boas un libro!

¡El blog es nuestro!
                                 
Nota. Usamos la etiqueta M/M sin ánimo excluyente ni, por supuesto, ofensivo. Sabemos que LGBTQIA+ es mucho más que M/M pero usamos esta etiqueta simplemente por costumbre y por cariño a nuestras 🐍. 


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miércoles, 27 de junio de 2018

Reto Rita 2.0. Julio: Sandra Brown

Julio y los calores veraniegos (al menos en España) nos traen al Reto Rita 2.0 una de las autoras más importantes de la romántica: Sandra Brown

Sandra es tejana y, tras la universidad, se casó con un antiguo presentador y documentalista. Antes de darle a la tecla, ella también pasó por la tele e incluso trabajó de modelo. Empezó a escribir en 1981 animada por su maromo y bien contentos deben estar nadando en la pastuza que ha logrado (me gusta imaginarme a las escritoras que triunfan retozando en un mar de dinero, cual tío Gilito) ya que ha escrito más de setenta novelas, de las que la gran mayoría son bestsellers y algunas incluso han sido llevadas al cine. Seguro que cuando el marido le dijo "nena, escribe, que tú vales mucho" ni se imaginaba cuánto... *tío Gilito again*.

Megaventas, megatraducida, un nombre mítico en la novela romántica... y en la de suspense (suspense romántico como el de Nora Roberts pero en bueno *maldad gratuita*). Como podréis comprobar tiene de todo, históricas, vaqueros palote y machorros más secos que un bocadillo de esparto pero en lo que realmente es una maestra es en el suspense romántico. Lo que pasa es que su obra ha ido evolucionando de tal modo que lo romántico de sus libros ha sido engullido por el suspense y en este género está actualmente. De hecho, en 2008 fue galardonada con el Thriller Master, el premio más importante que otorga al Asociación Internacional de Escritores de Suspense. En la novela romántica se ha llevado todo, incluidos los corazones (y los disgustos por algún que otro final) de los lectores.

No abundan las series en su obra (las tiene pero son pocas) y, si buscáis nadismos lectores,  huid de ella como del poliéster. Aquí hay rudos machorros preferiblemente tejanos, situaciones complicadas (muchas ahora no pasarían el filtro de lo políticamente correcto), petamientos de cabeza (nuestros, claro) e historias de las que impactan, para bien o para mal. Y siempre con un guarrerismo muy sexy.

Entre sus novelas más destacadas están:

🌟 Anhelos ocultos

Con esta mujer no vais a tener problemas para encontrar lectura, ya os lo decimos; echad un ojo a su página en Goodreads, El rincón de la novela romántica o su majestad la Wikipedia para ver el resto de su obra. Ya sabéis que podéis leer cualquier novela de Sandra Brown aunque, como estamos en un blog de novela romántica, preferimos que sea de este género (pero si leéis un thriller acogeremos vuestra reseña en nuestras entretelas igual que todas las demás). Si no os apetece leer a la Brown o ya os la sabéis de memoria y no tenéis el cuerpo para releer os recordamos que tenemos dos maravillosas autoras opcionales (Maggie Osborne y Beverly Jenkins) esperando una oportunidad. Y si no leéis en inglés, el comodín viejuno está deseando echaros el guante (de Nora Roberts, Danielle Steele y Johanna Lindsey nunca faltan libros). ¿Qué libro de Sandra Brown va a ser vuestro elegido? No dejéis de contarnos vuestras lecturas en los comentarios de este post o en el de Mi rinconín de lectura, en nuestro Facebook, email, Goodreads o tuiteando con el estupendísimo hashtag que nos salva la vida y que este mes es #RitaBrown (aunque también le echamos un ojillo al #RetoRita2). Y, repitiéndonos más que el ajo, os pedimos de nuevo que os aseguréis de hacernos llegar la reseña ya que no podemos peinar internet (y quien dice internet, dice Goodreads) a ver si con suerte encontramos alguna. ¡Y menos en vacaciones!

¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaay, qué ganitas tenemos de Sandrita! ¡Croqueteemos juntas descubriendo a una de las más grandes!


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martes, 26 de junio de 2018

Scandalous desires (Maiden Lane 3), Elizabeth Hoyt

[SPOILERS DE LOS LIBROS ANTERIORES -¡incluso en la sinopsis!-]

[Libro no publicado en español]
La viuda Silence Hollingbrook es una mujer amable y empobrecida que hace nueve meses cometió un error terrible. Fue a ver a un pirata para que salvara a su marido haciendo un trato que le costó su matrimonio. Esa noche la hirió tan terriblemente que ahora se esconde en el orfanato que lleva junto a su hermano. Pero ahora el pirata ha vuelto... y el que necesita ayuda es él.
"El Encantador" Mickey O'Connor es el pirata más despiadado de Londres. Devastadoramente guapo e inteligente, se abrió camino a través de los suburbios criminales de Londres y ve a la gente como peones a los que manipular. A pesar de todo, no ha sido capaz de olvidar a la inocente esposa del marino que fue a verle para pedir su ayuda y con la que pasó una memorable noche en su cama... hablando. Por eso, ahora no tiene escrúpulos en idear un maquiavélico plan que mantenga a Silence unida a él gracias al amor de ésta hacia otra persona... 


Os llevamos dos reseñas diciendo que si ay la historia de Silence, que qué ganas de cogerla, que te deja con la miel en los labios, blablabla. Pues al final a todas se nos caen las tetas todo llega y aquí estamos, con Scandalous desires leído. Y, como la mayoría de las historias que te mueres por leer, no ha cumplido mis expectativas.


"Por qué me pasa eso tantas veces, por qué", se pregunta Kim

Silence Hollinbrook empezó la serie felizmente casada y llega a su libro viuda y con una niña a cargo que no es suya, si eso no es evolución que venga Dior y lo vea. La pobre, por salvar a su marido, hizo un trato con el temible (y guapísimo) pirata Mickey O'Connor que le costó su dignidad y su felicidad conyugal. Ahora, por salvar la vida de una niña, está dispuesta a perder el poco nombre que le queda junto con su corazón y sus enaguas, pues ella es la joya que Mickey O'Connor más desea y este pirata, donde pone el ojo, pone la boa. 


Con el ojo apunto a tu matojo, por si no lo has pillado

Como ya os he comentado, no será por falta de ganas de leer este libro (las haggards somos así, de subirnos por las paredes creándonos expectativas que la mayoría de las veces nos acabamos comiendo). ¡Una sencilla pero digna casada perdida para la sociedad por pasar una noche con un temiblemente guapo pirata! Y encima jura y perjura que no hubo nada entre ellos pero claro, a ver cómo no te va a echar un polvazo el O'Connor cuando su boa tiene fama de tener lista de espera y tú apareces al día siguiente por la vida con aspecto de estar bien revolcada entre sus sábanas... Esa noche le costó todo a Silence pero por arte de niña acaba en las garras de Mick, aunque te lo juro por Arturo que no vamos a hacer nada porque me das miedo y te odio un poquillo, claro. Pero a otro Mickey con ese hueso, hermosa. El pirata viene de lo más bajo y pobre que uno pueda imaginarse (y eso es mucho, teniendo en cuenta cómo se vive en St. Giles) y ahora que tiene poder, siempre quiere más. Desde que pasó la noche con Silence no puede dejar de pensar en ella y, cuando la tiene tan cerca, sabe que no la va a dejar escapar. 


Silence, ven, que tengo un regalito para ti

Bueno, queridas, con todas estas ganas que yo traía y el planteamiento de partida me las veía muy felices leyendo y con ese ánimo empecé, aunque no terminé igual. Scandalous desires no es un mal libro, es entretenido y hot hot (#RanciedadFriendly hasta que le empiezan a dar al tema, luego es #NotRanciedadFriendly pero bastante Not). Lo que pasa es que yo esperaba algo distinto a lo que obtuve, un Mickey más perverso, una Silence con más comeduras de cabeza (comer come pero otras cosas), un conflicto mayor y una resolución final de 😱 y 😍 y lo que he encontrado ha sido algo de eso pero un poco, nada más. La pareja protagonista, que me ha tenido dos libros en un "ay", al final me ha acabado pareciendo moñas (¡por Dior, que el protagonista es un temible pirata, pero dónde se ha visto esto!). Mickey no me caía especialmente bien pero Elizabeth Hoyt recurre al truco más viejo del mundo para que nos reconciliemos con él, el Truco Jeanette, Yoooooooo soy rebelde porque el mundo me ha hecho asííííííí. Que ojo cuidao la historia que Mick tiene detrás, demasiado bien ha salido. Pero se nos da una imagen de Mickey muy amable, lejos de la temible fama que tiene y eso no me ha terminado de convencer, apenas podemos ver lo joputa que puede llegar a ser. Aún así, Mickey me ha gustado pero Silence me ha decepcionado bastante.


Toma, por montarte películas

No me convence el comportamiento de Silence, rebelde unas veces, sumisa otras. Es un personaje que me parece plano y simple, mucho más interesante en los libros anteriores que en éste, donde a las primeras de cambio el xixi le baila por soleares cuando Mickey se le acerca (a ver, que en su lugar seguro que todas seríamos un poco guarronacas también...). Además, su enamoramiento de Mick no me parece natural. No sé, que no me lo trago (¡no más chistes soeces, Kim!). Lo que si me trago porque Elizabeth Hoyt es una maestra escribiéndolas son las partes sexuales, el chingamiento escrito es lo de esta mujer, toma calorazos que te provocan. Eso sí, tardan bastante en llegar y así pasa, que se concentran todas al final, sobrando algunas. Y es que en ese tramo se resuelve todo muy deprisa, necesitas más tiempo para elaborar un buen final de trama y no lo tienes (eso sí, para echar un polvo y contarlo siempre se saca tiempo 😒). Como remate del tomate, cuando la parte sexual-amorosa se resuelve el libro va de capa caída, da la impresión de que no se puede sacar más de esta pareja y se acaba quitando todo un poco de encima de aquella manera, con una resolución facilona (o, como poco, previsible).


Mi proceso lector

En la parte positiva debo deciros que Elizabeth Hoyt me ha sorprendido varias veces, metiendo en la mitad del libro un apocalipsis digno de final de historia enagüil y que aquí sirve para dar un giro brusco a la novela y con un epílogo... ¡Ay madre de Dior qué epílogooooooooooooo! De ésos de pegarte al techo y correr a leer el siguiente (cosa que he perdido el culo por hacer). Lo "malo" de ese epílogo es que conecta directamente con el siguiente libro y no es el típico epílogo de final feliz de la parejita del libro que terminas. Para encontrar ese final feliz tenéis que ir a la web de Elizabeth Hoyt, pinchar aquí y leer lo que pasa con Silence y Mick unos años más tarde. También he podido disfrutar con mi personaje favorito, Winter, que no sé qué tiene que no es un sinvergüenza palote pero me tiene loco hasta el escote.


¿Pillas mi sutil mensaje, Winter?


El libro en sí no es novedoso, se van alternando los puntos de vista de los protagonistas y de los secundarios (y, esperemos, protagonistas del siguiente libro *Kim hace la croqueta de anticipación*). Elizabeth Hoyt nos regala unas escenas calentorras very hot y el dichoso cuento fragmentado iniciando cada capítulo que odio con todas mis fuerzas y siempre siempre me salto. Y luego está la ambientación de la serie, que me encanta. Increíblemente es una de las cosas que más me gustan, lo cercana que es a la realidad de la época de los suburbios, la de los pobres/borrachos/ladrones/prostitutas, etc. Sufres y lo pasas mal viendo cómo conviven dos mundos tan cercanos y distintos, con la alta sociedad totalmente aislada e ignorante de la triste realidad que tiene al lado (serán las pelucas, que les aislan de todo). En cualquier caso, y aunque yo disfrute como una enana con los bailes y la alta sociedad (que aquí brilla por su ausencia), que esta serie esté tan conectada con ese mundo me parece que es lo que la hace especial y, por tanto, muy recomendable. 



Scandalous desires no es una mala lectura pero no cubre las expectativas creadas previamente. Partiendo de una base muy prometedora, acaba siendo un libro de lo más normal resuelto de un modo precipitado y facilón. Aún así es una lectura adictiva y calentita y que te deja con ganas (¡muchas!) de seguir con la serie.

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...


Mickey, saca ese pirata que te cuelga entre pata y pata


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jueves, 21 de junio de 2018

Simply irresistible (Lucky Harbor 1), Jill Shalvis

[Libro no publicado en español]
De una sola vez, Maddie pierde el novio (decisión suya) y el trabajo (decisión de otros). Pero en lugar de ahogar sus penas en bolsas de patatas fritas, Maddie deja Los Ángeles para reclamar la herencia que le dejó su bohemia madre, un destartalado hotel en el pequeño pueblo costero de Lucky Harbor, Washington.
Empezar de nuevo no será fácil pero Maddie ve potencial para una nueva casa y una nueva carrera, aunque para ello tiene que convencer a sus hermanas para que se unan a la aventura. Pero convencer a Tara y a Chloe será complicado porque el hotel también necesita un cambio total.
El contratista encargado es un morenazo alto y guapo con unos ojos y una boca que hacen olvidar a Maddie su renuncia a los hombres. Más complicados de olvidar son los problemas de Maddie para superar su pasado, aunque está a punto de descubrir que no hay mejor lugar al que llamar hogar que Lucky Harbor.


¿Estáis buscando un estupendo pueblito con gente adorable, costa, noria y en el que no puedas ni rascarte el trasero sin que lo sepa todo el mundo? ¡Pues bienvenidos a Lucky Harbor! Leí Simply irresistible porque necesitaba algo así, ligerito, de pueblo encantador y maromazo explotaovarios. No es que supiera nada (ya sabéis que me suelo alejar de las sinopsis como del poliéster) pero éste es el típico libro que viendo su portada ya sabes más o menos lo que te va a dar: un rato de lectura encantador. Claro, que dentro de encantador hay muchos grados y éste empezó para mí en el Everest y terminó... Bueno, más abajo.


Ya decía yo que muy arriba estaba la cosa

Maddie Moore sale de Los Ángeles bastante escaldada, entre su terrible experiencia amorosa y su despido. Recala en Lucky Harbor para encontrarse con sus medio hermanas (cada una tiene un padre) para hacerse cargo de la herencia que les dejó su madre, un hotel en ese pueblecito. Bueno, llámalo hotel, llámalo casucha andrajosa con embarcadero porque está el negocio tan abandonado como la salvaje melena de Maddie. Obviamente, las tres hermanas no pueden ser más distintas y los planes de Maddie de abrir el hotel van a ser algo complicados. Menos mal que la vida en Lucky Harbor se presenta mucho más amigable gracias a la presencia del maromazo Jax Cullen, que lo mismo te enamora con su look motero que te acuchilla el parquet o te clava... lo que sea.


Jax, siempre con el pechote martillo a punto

Poco más se puede contar, salvo que podríamos poner de subtítulo "Secretos y mentiras" ya que algún personaje esconde alguna cosita (aparte de la boa de Jax, claro). Es un libro bastante simple, con los defectos que arrastran casi todos los libros que inician una serie, se pierde tiempo en situarnos y en conocer a los personajes (y cuando los vas conociendo te das cuenta de que la menos interesante es la protagonista de este libro). Maddie viene a este desconocido pueblo (para ella, que su hermana Tara lo conoce muy bien -ella es la de la historia interesante-) a intentar recomponer su vida, su autoestima y su corazón y lo mejor que le puede pasar es que Jax se le cruce (literalmente) en el camino. Es un libro amable porque Maddie necesita una historia amable, que bastante arrastra la pobre. Por eso tiene un maromo que es sencilla y absolutamente perfecto. No vais a encontrar mejor maromo que Jax, de sonrisa bajabragas, extremadamente cariñoso a la par que instapalote, un hombre de ésos que sabe instintivamente cuándo necesitas un abrazo/una palabra de ánimo/tiempo para ti sola/que te meta la lengua hasta las entretelas. Lo que pasa es que esa amabilidad y esa sencillez del libro hace que no se profundice apenas en ellos, apenas cuenta el pasado (aunque sea algo que ellos arrastren como la roca de la vergüenza), únicamente el presente y el futuro. El libro empieza de un modo muy seppie, con absurdos momentos de vergüenza ajena y la sonrisilla tonta cuando se te pone un hombretón delante. El problema que tiene es que la relación entre ambos comienza muy pronto y, claro, aunque hay tensión, no es la misma cuando estás jugando al teto ratón y al gato que cuando te has dado el filetaco a las primeras de cambio.


Para ser amiguitos lo mejor es darnos un besito

Pues sí, saber desde el minuto uno que los bajos les bailan por soleares y que también lo sepan ellos le quita mucha gracia al libro. También es verdad que Maddie no se merece una historia complicada pero un poquito más de chicha amorosa nunca viene mal. De lo que va sobrado este libro es de guarrerismo, más abundante de lo que yo esperaba. Ya sabéis que no soy integrante de la Sagrada Hermandad de las Rancias Guarreriles pero es verdad que los momentos de intimidad, salvo un par de ellos, aportan poco a la historia. A mí me aportan calor, eso sí. Y a veces cabreo porque ojo con Jax y Maddie, no he visto pareja a la que se interrumpa más cuando están a punto del acople. ¡Que la gente se puede morir de esas cosas! 

Muerte por extrema insatisfacción bajeril

El libro se lee bien y no está mal escrito aunque tampoco es la repanocha. Se narra en tercera persona, se van alternando los puntos de vista y cada capítulo está encabezado por un consejo vital que la madre (un "alma libre") les da a sus hijas y que no sirve para mucho. Hay algo que me ha hecho ladear morrete especialmente y es que algunas cosas se han repetido mucho. Jax le pone un mechón detrás de la oreja a Maddie tantas veces que he llegado a pensar que o también tiene un trastorno obsesivo-compulsivo o su trabajo soñado es ser peluquero y no creo que sea necesario que Maddie nos repita tantas veces lo bien que se sienta a Jax una camiseta o el cinturón de carpintero (aunque la fetichista que habita en mí encuentre este dato de lo más calurosamente perturbador, grrrrrrrrrrr). Esas cosas, unidas al poco avance de la historia, han hecho que un libro que empezó de modo croquetil para mí se haya quedado en una lectura simple y amena pero algo superficial

Simply irresistible es la típica lectura de pueblo idílico, estupenda para cuando queráis una sencilla historia de amor sin malpecorismos ni malvados con segundas intenciones. Un libro con el que pasar un rato muy agradable que se queda algo corto para lo que pudo ser pero que te deja con ganas de regresar pronto a Lucky Harbor a conocer las historias de las hermanas.

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...

3'5. Jax, dame tu martillo que yo le saque brillo


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lunes, 18 de junio de 2018

La ecuación del amor/The Kiss Quotient (The Kiss Quotient 1), Helen Hoang


Stella Lane cree que las matemáticas son lo único que une el universo. Utiliza algoritmos para precedir compras, un trabajo que le ha proporcionado más dinero del que sabe gastar y menos experiencia en el apartado de las citas que la media de cualquier treinteañera. No le ayuda tener Asperger y que besar le recuerde a un pez piloto limpiando los dientes de un tiburón. Por eso contrata al despampanante gigoló Michael Phan. Mitad sueco, mitad vietnamita, Michael no puede rechazar la oferta de Stella y accede a ayudarla y rellenar todas las casillas de su plan de lecciones amorosas, desde el juego previo hasta más allá de la postura del misionero...
Stella no solo aprende a apreciar los besos de Michael sino a anhelar el resto de sensaciones que le provoca. Pronto su asociación sin sentido empieza a cobrarlo y el patrón que Stella descubre la convence de que el amor es la mejor clase de lógica.


No sé si a estas alturas os habéis dado cuenta pero somos unas lectoras algo peculiares con una serie de gustos/manías que nos alegran o nos estropean las lecturas. Una de las mías es tomar cariño a ciertos libros, abrazarlos mucho como si estuviera loca y mirar con recelo a los que vienen a intentar ocupar ese privilegiado lugar entre mis pechos en mi corazoncito. Así, tarde años en leer Heaven, Texas porque cómo iba yo a leer un libro de los Chicago Stars sin que mi Dan fuera el protagonista (no te preocupes, Dan, amor, que nadie te ha quitado el puesto). Y así, cuando vi la portada de The Kiss Quotient y la locura que el libro estaba desatando allende los mares mi mente automáticamente la asoció a The hating game (Cariño, cuánto te odio) y dije: "¡¿cómo osa este libro intentar copiar a mi último favorito?! ¡¡Yo eso no lo leo!!". Pues bien, aquí vengo después de haberlo leído a contaros que, efectivamente, The Kiss Quotient tiene una cosa en común con Cariño, cuánto te odio: lo mucho que lo he adorado.


Kim expresando serenamente su opinión

Stella Lane es una chica guapa, brillante e inteligente con un ligero problema: no sabe interactuar con la gente. Y eso supone un problema cuando tus padres te están pidiendo nietecitos, que del aire no van a venir. Su Asperger es únicamente una parte de su maravillosa personalidad pero definitivamente es una parte importante que frena esos futuros nietecitos. Así, Stella, toda lógica ella, considera sus opciones y cree que lo mejor para poder interactuar con su compañero-de-trabajo-que-tiene-todas-las-papeletas-de-ser-su-futuro-churri tranquilamente y no cagarla es haber experimentado antes el tipo de intimidad que una relación requiere, aprender qué es eso de darle al ñiqui ñiqui sin que sea un suplicio como lo es hasta ahora y tener confianza entre las sábanas para poder tener pareja. Y para hacerlo todo bien nada mejor que recurrir a un profesional del guarrerismo. Previo pago, claro está, que esto no es ni más ni menos que una relación profesional. Así que contrata a Michael Phan, un maromazo al que la vida le ha llevado a vender su cuerpo y su buen hacer guarreril por dinero. Y lo que iba a ser una relación profesional se convierte en algo más especial... que a mí me ha tenido medio pava.


Ay, tía, que me gusta todo mucho, tíaaaaaaa

Ay queridas, si es que yo no puedo reseñar nada más terminar una lectura en la que me salen los corazoncitos hasta por la oreja. He disfrutado tantísimo de la lectura... Es un libro tierno, dulce y muy sexy, que anda que no le cogen vicio estos dos a resobarse (no vayáis a pensar que por el transtorno de Stella en este libro no hay guarrerismo, eh, que ser autista no está reñido con los placeres bajeriles). La historia es bien nadista ya que lo que nos cuenta es una historia de amor y poco más y, sin embargo, para mí no ha sido un nadismo ya que el trastorno de Stella, básico en el personaje pero no en la historia, dota de más complejidad al libro. Vamos, aquí no he sacado el mono con platillos, es una lectura de las que están destinadas a tocarte algo más profundamente (además de ser muy inclusiva -los personajes, por ejemplo, tanto por sus características como por sus profesiones, se salen de lo habitual y eso es un soplo de aire fresco en lo que muchas veces es "sota, caballo y rey"-). El libro está narrado en tercera persona alternando los puntos de vista y para mí el principal escollo previo fue el de congeniar con Stella, un personaje que no es capaz de socializar con nadie. Me podéis decir que al verlo desde su punto de vista congeniar con ella no es problema pero no hace mucho leí Eleanor Oliphant está perfectamente y me costó horrores conectar con la protagonista, tanto que me estropeó casi toda la lectura (me quedó una sensación de tristeza que prefiero olvidar). Sin embargo, aquí he conectado con Stella desde el primer momento, es el alma del libro, un personaje especial por su modo de pensar y su modo de sentir, tan directo, dulce y honesto. Y Michael no se queda atrás, bueno(rro), divertido, de palotismo incansable y tan respetuoso con Stella y sus necesidades que no te queda más remedio que enamorarte de él y quererle meter de todo menos miedo, grrrrrrrr.


Ven aquí, que te voy a comer hasta el lado oscuro de la Luna

Pero por ser dulce no quiere decir que no sea guarrer, que ya os he dicho que una vez que empiezan le cogen vicio a darle al oficio. Las secuencias hot están muy bien escritas, mezclando a la perfección las sensaciones y los pensamientos (si es que los tienes cuando estás ajgfjahglfjashfsdh), siendo descriptivas y eróticas pero no chuscas #MedioRanciedadFriendly. Y no hay historia de amor secundaria ni falta que hace. Hablando de secundarios, los personajes secundarios me han parecido más normales e incluso maniqueos pero a quién le interesan ellos cuando los protagonistas te tienen en una nube, ¿eh? No me contestéis si no es para darme la razón 😂😂😂. Quitando eso, me ha parecido un libro muy bien escrito y, además, inteligente. A pesar de que bien pronto nos metemos en faena guarreril (¡yuhuuuuuu!) no es algo que se note forzado ya que viendo cómo es Stella entendemos perfectamente ese comportamiento (y viendo a Michael la entendemos más #AyOmáQuéRico #TodasSomosStella). Hay avances y retrocesos en la relación que, unidos a la brevedad de los capítulos, te mantienen enganchada a la lectura de tal modo que te encuentras diciendo "un capítulo más y a la cama, un capítulo más y a la cama" y te meriendas en libro sin darte cuenta. Algún aspecto se me ha hecho algo cansino, como la constante manía de Michael de dejarnos caer lo de su padre, pero esa pequeña molestia queda totalmente aplastada por la abrumante sensación de bienestar y de felicidad que te deja el libro. 

The Kiss Quotient es un libro sencillo, de buen rollo, que nos cuenta una deliciosa historia de amor entre dos personas peculiares (ciertamente una más que otra) sin incidir en malos rollos ni en las adversidades de la vida más de lo necesario. Es una novela de esas de abrazar y sonreír automáticamente, de recurrir a ella en un día gris cuando necesitas algo que te alegre la vida, de guardar como oro en paño en tu corazoncito. ¡Y todo esto sin ser moñas! Lo más.

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...


Michael, yo sí que te haría un traje pero de saliva 👅


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martes, 12 de junio de 2018

Him (Him 1), Sarina Bowen & Elle Kennedy

[Libro no publicado en español]
Jamie Canning nunca ha sido capaz de entender por qué perdió a su mejor amigo. Hace cuatro años su tatuado y sinvergüenza compañero de habitación dejó de hablarle sin motivo. ¿Y qué si las cosas se pusieron un poco "extrañas" en su última noche en el campamento de hockey al que iban cuando tenían dieciocho años? Fue una tontería causada por una borrachera, no es que muriera alguien.
El mayor remordimiento de Ryan Wesley es haber retado a su mejor (y hetero) amigo a una apuesta que forzó los límites de su relación. Ahora, con sus equipos de hockey enfrentados en la final de un campeonato, tiene la oportunidad de pedirle perdón. Pero una única mirada a su antiguo enamorado y el anhelo se vuelve más fuerte que nunca...
¿Puede una noche de locura arruinar una amistad? ¿Y seis semanas llenas de ellas? Porque cuando Wesley acaba pasando otro cálido campamento de verano con Jamie este acaba descubriendo unas cuantas cosas sobre su mejor amigo... y sobre sí mismo.


Tenía este libro haciéndome ojitos desde hace siglos pero no ha sido hasta que mi compañera de retos/br/locuras varias Vero ha tenido tiempo que me he podido lanzar sobre él. ¿Por qué le tenía tantas ganas? Vamos a ver, queridas, ¿le habéis echado un ojo a la portada? ¡Vamos, a mí me ha faltado rechupetearla! Con un maromo así, que enseña cuerpazo y sujeta su... palo pocos incentivos más puedo tener para leer un NAdismo con sporty melofó. Claro, que Him tiene un incentivo más: ¡dos sporty melofós por el precio de uno!


Kim croquetea como una loca

Ryan Wesley está a punto de conseguir su sueño como maromazo que le da al stick juega al hockey, dar el salto a la profesionalidad fichando por un equipo de la NHL. Guapo, gracioso y sin vergüenza alguna, Wes tiene un futuro brillante y una espinita en el corazón. ¿El poco cariño que le tienen sus padres? No, el haber perdido la amistad con el que fue su amor adolescente, Jamie Canning, claro que Jamie nunca lo supo porque no es fácil para un adolescente gay que aún está intentando llevarse bien con la idea de su sexualidad contarle a su mejor y heterosexual amigo que su boa saluda al Sol cada vez que él aparece. El verano, las hormonas y los peligros de jugar con fuego hicieron que Wes cortara toda comunicación con Jamie para sorpresa de este y ahora que vuelven a encontrarse surge en Jamie la necesidad de saber por qué perdió a su mejor amigo y en Wes, las ganas de pedir perdón... y el abrasador fuego palotil que le despierta el maromazo al que nunca ha dejado de amar

Wes cuando mira a Jamie

JOAAAAAAAARL es lo que he estado haciendo durante casi toda la lectura de Him, qué estupendísimo NAdismo que me metido entre pecho y bajos (y sí, es un NAdismo y no está mal escrito porque es un nadismo New Adult -NA- #ChistosaSoy). No me voy a andar por las ramas: Him es un cuento de hadas moderno, la típica historia de estoy-enamorad*-de-mi-mejor-amigo-y-no-me-mira-ni-al-ombligo donde, al final, el mejor amigo sí se fija y descubre que ha tenido el amor al lado todo este tiempo. Y si me gusta un buen maromazo con un buen polvazo, ¡cómo no me van a gustar dos! Y vaya dos, queridas, Wes y Jamie son dos personajes de esos de tener en el Olimpo maromial. ¿Te gustan encantadores, rozando la perfección, comprensivos, amables, buenos hijos, mejores personas, excelentes guarreristas? Jamie es tu chico, un californiano con familia loca al que toda la vida le han ido las mozas pero que cuando descubre lo que es tocarle el stick a su mejor amigo acoge en sus entretelas su nuevo disfrute sexual sin comerse excesivamente la cabeza (como chico listo que es prefiere comer otras cosas). ¿Tal vez te gustan los maromos adorafollablemente sinvergüenzas? ¿De los que tienen la sonrisa bajabragas siempre a punto, el chiste en la punta de los labios, la cabeza bien alta para afrontar lo que venga y un enorme badajo corazón que siente y sufre más de lo que la sorna externa deja ver? Wes es tu hombre, baby, un maromazo que lo mismo te hace troncharte de la risa con sus locuras, soltar la lagrimilla con sus sentimientos o sacar el abanico bajeril cuando pone las manos sobre su amado Jamie. Y, creedme, las pone en cuanto que puede (chico listo también). Aaaaaaay, no os quiero contar cómo son esas secuencias... ¡Venga, claro que os las quiero contar! Son descriptivas, abundantes y muy muy hot. En serio, de las que te aumentan la temperatura corporal varios grados. Además son muy instructivas ya que como Jamie no tiene experiencia, tiene que ir poco a poco para ir aprendiendo. Y nosotras también aprendemos muchas cositas... 


Kim yendo a las clases de Wes y Jamie

Los personajes principales no pueden ser más irreales perfectosWes es totalmente maravilloso, a mí me han lanzado chispas los órganos vitales y reproductivos desde el primer momento en el que sale ya que ese tipo de personajes, con ese aire de bandido bandidooooooo que te guiña un ojo porque sabe que él lo vale y a ti se te rompe la tira del tanga, me pueden. ¿Os acordáis de mi adorado Garrett marry meeeee de Prohibido enamorarse? Pues igual pero en gay. De los protagonistas es el más profundo y el que siento más real, eternamente enamorado de su mejor amigo y con miedos e inseguridades que oculta debajo de su eterna sonrisa y su sorna. Es Jamie el más irreal, absolutamente maravilloso que se toma el interesarse sexual y amorosamente por su mejor amigo como el que descubre que se le ha actualizado el iPhone (lo mismo hasta esto último se lo toma peor). Mención aparte merecen los secundarios, bastante maniqueos. Se ve desde el principio que, aunque es un libro contemporáneo, no es este el que te va a llenar el cerebro de traumas y de intensos dramas derivados de la tendencia sexual. Personalmente lo he agradecido muchísimo porque buscaba algo fácil de leer pero eso no significa que no me parezca que en este aspecto el libro conecta poco con la realidad. ¿Me ha importado? No porque he croqueteado mucho pero me parece que esos detalles hacen el libro algo superficial.


Mi cerebro cuando leo estos libros

El libro se divide en capítulos que se encabezan con el nombre del protagonista a través del que vamos a ver la historia (en primera persona, por cierto). Está escrito de un modo muy fácil de leer, con algo de jerga (¡viva el Urban Dictionary que nos saca de mil apuros!) y mezclando con bastante acierto el humor y el palotismo con ciertas dosis de 😍. Vamos, que es un libro de esos de merendarte y no darte cuenta. Si buscáis un libro con el que introduciros en el boa/boa este es perfecto porque, mientras Jamie descubre sus nuevos gustos, nosotras descubrimos cómo funcionan bajerilmente estas relaciones, que de todo hay que saber en esta vida. Bueno, hay mucho más de lo que sale (nosotras, queridas, sabemos latín y lenguacas vivas) pero como primer acercamiento al género este libro es estupendo. Además es una historia sencilla, con poco drama, para leer y disfrutarAl final baja un poco el ritmo y con el drama (hemos dicho que hay poco, no que no haya) se recurre a algún recurso que me hace poner los ojos en blanco y no del gusto precisamente. Pero, como a este libro no hemos venido a sufrir, el drama dura poco. Lo mismo pasa con el megaproblema que la pareja tenía para encarar el futuro, que se resuelve de un modo bastante facilón e irreal, aunque eso no me ha quitado la buena experiencia lectora que tanto me había hecho disfrutar hasta ese momento.

Him es una lectura deliciosa y muy entretenida, un boa/boa sencillo y sin dramas con el que pasar un rato estupendo y unos calores de la muerte, quedarte con una sonrisa en la boca y pedirle al Santísimo Dior de los Sueños Guarreriles que te deje soñar con ciertas secuencias que no vas a poder olvidar en mucho tiempo...

Por todo esto y mucho más le damos en nuestro Gandymetro...

Entre Wes y Jamie cabe esta haggard siempre #Sandwichito


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jueves, 7 de junio de 2018

Pecados inconfesables (Serie Knight 6), Gaelen Foley

[SPOILERS DE LA SERIE KNIGHT]
Lord Alec Knight, el granuja más elegante y apuesto de todo Londres, es un seductor aristócrata con una innumerable lista de admiradoras de la alta sociedad. Con su ingenio irresistible, su suerte en las mesas de juego y un carisma encantador, puede tener a cualquier mujer que desee. Pero, cuando la única mujer por la que alguna vez se planteó abandonar su soltería se casa con otro, Alec se da cuenta que no quiere a cualquier mujer —quiere encontrar al amor de su vida.
La bella y valiente señorita Becky Ward hará que la vida de Alec de un giro de ciento ochenta grados cuando la rescata de una peligrosa situación. Muy pronto, nuestro protagonista se percata del terrible aprieto en el que se encuentra Becky, ya que está huyendo de su primo, el Príncipe Mikhail Kurkov, por un oscuro y terrible secreto que ha descubierto acerca de él.
En medio del peligro, Alec y Becky empiezan a sentirse profundamente atraídos el uno por el otro. Después de pasar una noche abandonados al más apasionado de los pecados, Alec se proclama el caballero de la brillante armadura de Becky y jura protegerla con su honor. Pero muy pronto, la protegerá no sólo con eso.
¿Habrá encontrado el mayor libertino de todo Londres aquello que estaba buscando, el verdadero amor...?


¡Y un libro más de la serie Knight que cae! ¡¡Yupi!! Esta vez me tocaba meterle mano a mi personaje favorito, Alec Knight, el hermano (¡rubio!) sinvergüenza follarín y encantador de xixis faldas que me enamoró durante varios libros... para luego darme la hostia en el cuarto. No hay nada peor que montarte tu propia película, sobre todo si das con una escritora como Gaelen Foley, poco complaciente y con ganas de tirarte las ilusiones por el suelo (qué queréis que os diga, si os dan ganas de vivir en la época enagüil, leed uno de estos libros y a ver si seguís pensando lo mismo). Me ha costado vida y media coger este libro precisamente porque yo tenía hecha mi casita de ilusiones pensando que SPOILER Lizzie y Alec iban a terminar juntos FIN DEL SPOILER siendo otra pareja de ésas que tanto me gustan, la formada por el granuja palote y la modosita que se lleva el maromo al catre. Obviamente tras leer Enamorada del diablo se me fueron definitivamente las ilusiones al traste y, con ellas, mis ganas de leer este libro. Pero, ay, me debo a vosotras y a mi maldita manía de no dejar una serie sin terminar (a mí eso me quita la vida) así que tuve que meterle mano sin remedio a Alec Knight.

Menudo sufrimiento, ¿eh?

[Ya os lo he advertido arriba pero lo vuelvo a poner por aquí: a partir de ahora os encontraréis algunos spoilers de la serie -no demasiados pero sí los necesarios para poder situar bien a Alec-]

¡Bien contenta me tiene Alec Knight, enamorándome durante tres libros para luego convertirse en el prostituto de una lady petarda! Eso sí, más contenta se puso Lizzie, toda una vida enamorada de él para que luego Alec prefiera vender su cuerpo antes que aceptar la ayuda que ella le brinda. Sí, ahí está la gran hostia que me llevé, queridas que os habéis pasado por el xixi lo del spoiler y habéis seguido leyendo. Aún así, esperé como una pava que ambos terminaran juntos pero no fue así (aunque Gaelen todavía me echó un poco más de sal en la herida en el libro anterior). Y así encontramos a Alec, habiendo saldado su deuda tocando fondo y triste tras haber perdido a la que siempre consideró su futura esposa. ¡Menos mal que se encuentra a una chica tirada en el suelo para que comience la aventura que cambiará su vida!



Pues eso, que Becky Ward aparece ante Alec sobando en el suelo. La pobre viene huyendo de unos cosacos que la buscan siguiendo las órdenes de su primo Mikhail Kurkov, ya que ella sabe demasiado y el ruso necesita tenerla bajo su control (en fin, unos pistos que se traen de cuidado). Becky se encuentra perdida en Londres y se echa una siestecita para descansar los ojos y, cuando los abre, se encuentra delante a ese dios griego que es Alec. Normal que la noche acabe siendo justo lo último que ella esperaba...


La noche es buena si tú acabas siendo la cena

Como os he dicho arriba, Becky tiene que solucionar unos jaleos de cuidado que incluyen esconderse del ruso y, a la vez, conseguir quitarle la propiedad de su hogar. Y ahí es donde entra Alec que ya ha entrado en otros sitios le presta su ayuda cual caballero andante, haciendo honor a su apellido. Alec es el menor y no tiene oficio y ni beneficio más allá de ser un encanto, un jugador y un pichafloja, con lo que encuentra en Becky y sus problemas su tabla de salvación. Y es que a ver si creíais que el dios rubio era todo alegría y palotismo... No, en esta serie no hay ningún hermano normal (cosas de ser hijos de la Zorra Hawkscliffe) y, como a Gaelen Foley le gusta recordarnos que la sociedad de aquella época también era sucia y sórdida, Alec arrastra un trauma desde la adolescencia y a mí se me rompe un poco el corazoncito de pedrusco que tengo a ver cómo está mi amorcito por dentro.  


Dame consuelo, Alec, ven

No os voy a contar mucho más de la trama pero sí os voy a decir que este libro ha sido algo decepcionante incluso no teniendo muchas esperanzas puestas en él. Es muy malo tener ilusiones y ni Alec es Sebastian St. Vincent o Colin Bridgerton ni Gaelen Foley es Lisa Kleypas así que la alegría que supone para mí leer el libro de un sinvergüenza melofó la perdí varios libros atrás. Alec sigue derritiendo enaguas a su paso y este libro no es la excepción aunque aquí no necesita hacer ningún esfuerzo ya que tiene a Becky en el bolsillo desde el principio, así que no vamos a perder mucho tiempo en la historia de amor 👎. Es cierto que le vemos evolucionar porque ojo el lugar desde el que venía el muchacho pero Becky está ahí siempre con los brazos abiertos para consolarle en cualquier momento con lo que, salvo el conflicto que crea la odiosa japuta Lady Campion, no hay más chicha 👎. No es que no me haya gustado la historia de amor, es bonita y cuqui, con momentos muy sentimentales y otros de mandanga guarrer de la buena (tal vez incluso demasiado descriptivos para este libro). Además, en ningún momento he echado de menos que no sea Lizzie la pareja de Alec, Becky me parece una chica con más personalidad para poder manejar a este adorafollable pero me ha dado la impresión de la historia de amor tiene poco peso con respecto a todo el jaleo con el ruso.



Es únicamente mi impresión, claro, pero me ha dejado con esa sensación (que seguro que más de una conocéis) de que es un libro de "uy que casi casi casi que sí... pero no". No es un libro malo pero sí irregular. Empieza fuerte, luego pierde interés con unos retrospecters que cortan el ritmo, se encarrila al tratar casi exclusivamente la historia de amor pero se vuelve una total pesadez en el tramo final ya que con, la relación amorosa más consolidada, nos centramos casi exclusivamente en un torneo de cartas que me la trae al fresco. Es importante para los personajes y se narra con ritmo pero es tan descriptivo que acabé pegando saltos por los párrafos. Eso sí, al libro no le falta su rescate, su vida que peligra, esas cositas que tienen todos los libros de la serie. Nadie le puede decir a Gaelen Foley que no escribe con sustancia porque ozú, a veces hasta se pasa. Aquí no hay bailes tontos ni magreos tras un seto, aquí hay intrigas políticas, intentos de violación, malas pécoras... No es que ahora me disguste lo que en otros libros como en Seductora inocencia me gustó, sigo apreciando mucho que Gaelen Foley nos muestre esa sociedad pero aquí me parece que no está bien hilado. No sé, he leído con la sensación de que sabía todo lo que iba a pasar y no tenía muchas ganas de retomar la lectura cada vez que dejaba el libro. El libro está bien escrito y documentado (ois, la cama de verano, qué descubrimiento) pero me ha faltado emoción, más peso de la historia de amor, más sensación de conjunto y, sobre todo, ver a Alec con sus hermanos. Ese añadido final me ha dejado con la misma cara que cuando sueño que me estoy dando el lotazo con un maromo y me despierto antes de que me haya tocado una teta.



Pecados inconfesables es no es un mal libro pero para mí ha sido algo decepcionante. No tenía yo muchas esperanzas en la historia de Alec y Becky y, aunque es bonita, la trama de intriga le come el terreno y queda un libro extraño. Ya sé que vengo revenida por todo lo que pasó con Alec previamente pero creo que Gaelen Foley no ha sabido manejar a este personaje. ¡Espero que vosotras lo disfrutéis mucho más que yo! El libro, digo, que a Alec yo lo disfruto mucho, preferiblemente de modo enérgico y con muchas repeticiones 😏.

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...


Alec, granuja, vente conmigo a hacer que la cama cruja


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