[Libro no publicado en español]
Darcy Barrett ha hecho una encuesta global sobre hombres. Ha viajado por todo el mundo y puede decir con total seguridad que ninguno se puede comparar con Tom Valeska, cuyo único defecto es que Jamie, el gemelo de Darcy, lo vio primero y lo reclamó como su mejor amigo para siempre. A pesar de los esfuerzos de Darcy, Tom está fuera de los límites y es un 99% de su hermano. Ese es el problema de encontrar al hombre de tus sueños con ocho años y alcanzar el cénit de tu carrera a los veinte, que a partir de ese momento tienes que aprender a conformarte.
Cuando Darcy y Jamie heredan la cabaña en ruinas de su abuela, esta les deja unas estrictas instrucciones a seguir, que incluyen devolverle su antiguo esplendor y venderla. Darcy planea irse en cuanto la renovación empiece pero se encuentra con Tom en su porche, dispuesto a realizar la reforma. De repente, Darcy necesita quedarse a supervisar para asegurarse de que los deseos de su hermano no arruinen la cabaña, no por las camisetas ajustadas de Tom o esa cara perfecta que le devuelve las ganas de fotografiar. Pronto comenzarán a saltar chispas y no por fallos eléctricos precisamente, y puede que tener un 1% del corazón de Tom no sea suficiente para Darcy.
Ahora, las cosas van a cambiar y va a hacer que Tom sea 99% suyo.
Haciendo un ejercicio de abuelacebolletismo (solo uno, os lo juro), os recordaré que adoré (y adoro) supremamente Cariño, cuánto te odio, fue una de esas historias con las que sentí un flechazo que se convirtió en amor con las siguientes relecturas que hice (que fueron varias). Lógicamente, esperaba como agua de mayo el próximo de Sally Thorne, 99 Percent Mine, pero ya vamos teniendo el culo pelado con las expectativas, así que cogí este libro controlando mis esperanzas y, sobre todo, sin compararlo con el libro de mi adorado Josh, que son dos historias distintas y la comparación es injusta. ¿Que por qué os digo todo esto? Pues para que sepáis que el libro me ha parecido malísimo por sí mismo y no por comparación con su hermano mayor.
Darcy Barrett, una chica rebelde con problemas cardíacos que ha dedicado la mayor parte de su vida a recorrer el mundo sin ataduras, se enfrenta ahora a su pasado, a la rota relación con su hermano Jamie y al reencuentro con Tom Valeska, el hombre de sus sueños, mientras que tiene que afrontar la renovación y venta de la casa de su abuela, un espíritu libre que marcó la vida de todos los que la rodeaban, especialmente la de Darcy. Y #HastaLuegoMariCarmen, eso es lo que os vais a encontrar en este libro. Ya sabéis que me gusta dar vueltas sobre el tema y habitualmente escribiría algo del tipo "Tom viene a arreglar la casa de la abuela y, de paso, le va a arreglar a Darcy los bajos" pero, sinceramente, me ha gustado tan poco el libro que habría sido un descanso que le arreglara los bajos, el corazón de la vida y yo no hubiera tenido que leer nada de ello. He sentido una total y absoluta falta de conexión, tanto con los personajes como con la historia, desde el principio y, por mucho que lo he intentado, no he sido capaz de sentir ni la más mínima simpatía por ellos. Darcy me ha parecido una protagonista penosa, egoísta hasta el extremo, una drama queen de tomo y lomo, y conocer la historia exclusivamente desde su punto de vista ha sido una experiencia soporífera y agotadora. Entiendo que su condición cardíaca ha marcado su existencia pero una cosa es esconder tus miedos y tu debilidad bajo una capa más dura que una boa guarreril en pleno ataque y otra ser tan sumamente borde que roces la agresividad. De Tom lo mejor que puedo decir es que está buenísimo, que es un hombre fabuloso que parece arrastrar la culpa universal y que, al final, acaba comportándose de un modo tan inexplicable como cualquier personaje que cruza las páginas de este libro.
En serio, es que me ha parecido todo un sinsentido constante, con una historia de amor sin emoción alguna y unos tristes intentos de tensión sexual que pretenden ser sexis y divertidos y acaban siendo algo tonto y simplón que ni hacen gracia ni ponen palote. Es que ni la secuencia sexual que hay está bien hilada, se narra como a trompicones y está aderezada con una conversación que te mantiene con cara de lechuga. Además, hay una especie de sentimiento de posesión que no sé si pretende ser sexy o transmitir la intensidad de sus sentimientos, pero que se repite más que el ajo y acaba siendo una pesadez que les hace parecer unos pirados (y que diga yo eso, que se me ponen las bragas del revés cada vez que sale un machorro en un libro al que la boa le grita "esa churri es mía"...).
Para rematar mi estupenda experiencia lectora, me ha puesto realmente nerviosa cómo está escrito, con frases muy cortas y todo en plan muy intensito, lleno de símiles que pretenden llenar el libro de un ambiente especial y que lo único que hacen es transportarte a un viaje psicotrópico y porril no deseado (aunque creo que mis sensaciones vienen motivadas en gran parte por mi nula conexión con el libro). Sinceramente, pensaba ponerle dos Gandys porque el personaje de Tom me gustaba y, sorprendentemente, también lo han hecho las descripciones que Darcy hace de él, además de que la autora me cae bien y me da la sensación de que ha estado sometida a una gran presión durante la escritura, pero me influyen mucho las sensaciones que he tenido mientras leía, y la constante sensación de desconexión y de ganas de no seguir leyendo han pesado lo suficiente como para que se quede con uno, por mucha penita que me dé. Lo que más me gustó fue terminarlo y poder disfrutar del epílogo de Cariño, cuánto te odio que incluye en sus páginas finales.
99 Percent Mine me ha parecido un despropósito, un libro vacío con personajes vacíos a los que no entiendes y que narra una historia absurda que quiere ser divertida y cuqui y acaba siendo una absoluta pesadez.
Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...
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| Tom, tu libro es un tostón |













