Kev Merripen ha amado a Win Hathaway desde que su familia le rescató del borde de la muerte cuando era sólo un nino. Pero Kev, un apuesto gitano de orígenes misteriosos, teme que su pasado provoque el rechazo por parte de la hermosa y refinada joven. Por ese motivo, se obliga a reprimir sus deseos y poco tiempo después ve cómo, debido a un devastador giro del destino, Win se aleja de su vida sin que él pueda hacer nada por evitarlo. Cuando Win regresa a Inglaterra descubre que Kev se ha convertido en un hombre duro y reacio a expresar sus sentimientos. Pero cuando un atractivo pretendiente pone los ojos en ella, Kev comprende que deberá tomar una decisión si no quiere perder a la única mujer a la que ha amado...
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| Alegría en los ba(t)jos y en los corazones |
Os deslío la picha que os acabo de liar. Kev Merripen es un romaní acogido hace años por los Hathaway. No es hermano ni es criado pero sí una parte importantísima de la familia. El tío es duro como boa en posición de ataque pero tiene una única debilidad: Winnifred Hathaway, la hermana enferma de la familia. Y no es una debilidad desconocida ya que todo el mundo en la familia (Win inclusive) sabe que nadie logra traspasar su coraza salvo ella. Él dejaría cualquier cosa por Win y ella le corresponde. De hecho, Win ya usó bastantes artimañas para derrumbar las barreras de Kev... hasta que la escarlatina la puso al borde de la muerte y la convirtió en una chica débil. En todo ese tiempo, Kev fue básico para ella y cuando Win ve la oportunidad de irse a Francia a curarse, lo hace para poder volver sana y conquistar al ceñudo romaní. Con lo que ninguno contaba era con que Win volviera de Francia con cierta compañía masculina...
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| Kev demostrando su alegría |
Ay, queridas, es que Kev siente mucho y muestra poco pero no deja de ser un hombretón de
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| ¡Kim, cochinota! |
Anda, que ya quisierais vosotras que Kev os comiera algo... Lo único que digo es que no me esperaba yo eso a las primeras de cambio entre Kev y Win, de los que tienes una imagen menos lengüetil. De todos modos aquí vemos una Win muy distinta al libro anterior, dispuesta a luchar por lo que quiere y sin ocultar sus sentimientos. Es directa y sincera, aunque ello le pueda costar un disgusto y su propia felicidad. Kev es un protagonista fascinante, huraño y duro por fuera pero delicioso por dentro (¡sin ser un moñas!). Te conquista con la pureza e intensidad de sus sentimientos y te hace unas declaraciones de amor tan tremendas que no sabes si ponerle la pastilla bajo la lengua o hacer otras cosas con ella (con la lengua, no con la pastilla). Y también te quedas un poco loca porque no sospechabas tanto sentimiento dentro de él. Menos mal que Lisa Kleypas nos ofrece un momento retrospecter para conocer el pasado de ambos, cómo se conocieron y cómo llegaron a arder bajerilmente el uno por el otro, lo que te hace conocer mejor sus sentimientos actuales y su comportamiento en el libro anterior. Este retrospecter también nos hace descubrir lo poco convencionales que han sido y son los Hathaway, dejando a Kev cuidar de Win de unos modos excesivamente cercanos...
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| Ya te quito la fiebre, Win. O te la doy con mi cuerpo serrano |
Queridas, después del pequeño chasco de Tuya a medianoche tenía muchas ganas de leer éste porque la historia de Kev y Win me robó toda la atención en el libro anterior, pero también tenía más miedo que vergüenza ante la posibilidad de que Lisa Kleypas se marcara un libro petardo (que también los tiene). Sin embargo Lisa se crea unos "Kleypas" estupendos que suele resolver con una maestría croquetil, lo que en mí suele significar que yo coja el libro en plan "a ver qué tal" y termine saltando por los prados como vaca sin cencerro. Al no tener que presentar a los personajes, entramos ya de lleno en la trama y conociendo el pisto amoroso, lo que hace que se pierda menos el tiempo tanto en esta trama como en las demás. ¡Y es que será por historias! Tenemos la de amor de Win y Kev, el misterio que une a Cam y a Kev, lo que pasa con el doctorcito, el cambio de Leo (que parece otro y del que, por supuesto, ya soy fan absoluta), conocemos más de Poppy, sin perder de vista a Cam y a Amelia, claro, que tienen bastante protagonismo (de hecho, la pareja más gusta más aquí que en su propio libro). Todo esto regado con momentos surrealistas de una comicidad inesperada y situando la novela en la época dando datos para que veamos cómo llega el progreso y nuestros enagüiles se adaptan a él. Todo está perfectamente unido, contado con ligereza (nada de escenas eternas que nos acaben aburriendo) y con buenas secuencias amorosas y perraquiles que van cayendo con cuentagotas hasta que se rompe el dique que las contiene.
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| Me viene todo el guarrerismo junto #Viva |
Bien es cierto que la perfección no existe
En fin, queridas, que me lo he pasado genial leyendo Seducción al amanecer. Te engancha con sus tramas pasadas, presentes y el atisbo de las futuras, con su ingenio, con su agilidad y con la historia de un amor tan intenso que arrasa hasta con la más férrea de las conciencias. Es un gustazo coger un libro con pocas expectativas y disfrutarlo tanto como lo he hecho yo con éste.
Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...
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| Kev, ya que me das calores, trátamelos a base de refrotes |
Nota. Ay, lo que tiene ser novata en esto de leer novela romántica, que leo libros nuevos de una escritora sin leer los viejos y así pasa, que luego veo referencias por todos lados. Yo soy de las que piensa (y en alguna reseña está puesto) que Lisa Kleypas se autoplagia, tanto en construcción de maromos como en las tramas. Y leyendo este libro he encontrado tantas similitudes con su nueva serie Los Ravenel... Sobre todo entre este libro y Casarse con él. Por no toquetear la reseña de mi adorado Rhys, añado esta nota aquí pero os tengo que decir que, si bien disfruté mucho de la historia de Winterbone, veo que de novedad tenía poco y que familia loca, hermanas chifladas, amor imposible entre hombre huraño y mujer aparentemente frágil ya existían en esta serie... y son mejores. Si hiciera ahora la reseña de Casarse con él puede que tuviera otra impresión de la novela (aunque no del protagonista, al que seguiría adorando). Espero que si Lisa se sigue autoplagiando no decida darme en los morros con otra Liberty. Iré sacando las antorchas por si acaso...





































