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martes, 13 de diciembre de 2022

Hard Target (Cobra Elite 1), Pamela Clare

[Libro no publicado en español]
Derek Tower ha pasado su vida en guerra, primero como boina verde y luego como dueño de una compañía de operaciones encubiertas, Cobra International Security. Cuando un senador de los Estados Unidos pide a Cobra que proteja a su hija, una comadrona voluntaria en Afganistán, el instinto de Derek le dice que rechace el encargo del senador, lo último que quiere es hacer de niñera. Pero Jenna no es cualquier encargo, es la hermana pequeña de su mejor amigo, ese que perdió la vida por protegerle a él. No hay posibilidad de que Derek se niegue. 
Jenna Hamilton no necesita un guardaespaldas, sobre todo uno contratado por su controlador padre. Conocía los riesgos cuando se fue a trabajar a una zona rural de Afganistán y el hospital en el que trabaja ya tiene seguridad armada. Tampoco necesita la distracción de un enorme y sombrío (además de sexy) vigilante, aunque este sea el mejor amigo de su difunto hermano. Y no, nada de lo que sus hormonas digan le hará cambiar de opinión.
Desde el momento en el que sus botas tocan suelo en Afganistán, Derek hace todo lo que puede para ganarse a Jenna, haciéndose pasar por su hermano para que puedan pasar tiempo a solas. Salvo que lo que siente por ella es cualquier cosa menos fraternal. Momentos robados llevan a besos secretos y a una innegable atracción sexual que les hace temblar por dentro. Pero la maquinaria se ha puesto en marcha y no pueden escapar. Cuando un señor de la guerra sin piedad pone su mira en Jenna, Derek hará lo que sea necesario para mantenerla con vida, incluso si pierde su corazón... o la vida.
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Como llevo el año que llevo, decidí tomar medidas desesperadas y abrir el armario de los maromos.

Aquí estamos, Kimberly, chata, para lo que desees

Soy una haggard y todas tenemos un armario de esos para emergencias, ¿no? Ese en el que están los maromos que nunca fallan, esos que nos levantan un día negro y las enaguas simplemente sacando su... placa.

Sacando otras cosas, también

Tristemente, en mi armario hay pocos maromos que me guarden la espalda y el resto del cuerpo pero, los pocos que hay, son de calidad Pamela Clare, así que han pasado mi exigente sello de calidad. Como tenía yo un par de libros de esta serie en el kindelito, a sus brazos que me lancé. Pero Pamela Clare decidió bajarme las expectativas guarreriles un poquito, ya que antes de llegar al akfjhsakjfhalksjfdh me iba a tocar pasar por la dureza del trabajo de unas comadronas en un hospital en Afganistán.

Replegando ganas guarreristas

Jenna Hamilton es comadrona y se lió la manta a la cabeza para irse a trabajar a un hospital de Afganistán, donde la ratio de mortalidad en los partos es altísima. Obviamente, su labor allí es muy importante pero su padre, senador o alto cargo equivalente (me vais a perdonar que no lo busque en el libro, que me da pereza), no está de acuerdo con la decisión de su hija, así que encarga a Cobra International Security que vaya allí y la lleve a Estados Unidos de una oreja. Haciendo un poco de retrospecter, recordemos que Cobra es la empresa de Javier Corbray, al cual ya vimos por los afganistanes rescatando a su actual churri Laura de su traumática experiencia en Acoso mortal. En fin, que esta vez es el socio de Javier, Derek Tower, el que va a Afganistán a por a la moza. Como Jenna no va a volver por la fuerza, Derek intenta ganarse su confianza y ya sabemos que donde hay confianza, hay roce que nos lleva al goce.

¡Yuhu!

Pero Pamela Clare no quiere que nos olvidemos de que estos dos no están retozando en playas californianas y nos mezcla el inicio de las pasiones de estos dos con la situación que Jenna vive allí y las complicadísimas circunstancias de las mujeres. No es excesivo pero te mete un buen baño de realidad de esos que te hacen incómoda la lectura pero en el buen sentido, en el de darle profundidad a la historia. Pero a mitad del libro la cosa de un cambio brusco, empiezan los líos y nos caen maromazos defensores hasta de la lámpara del salón, que es justo lo que nos gusta a nosotras. A pesar de esto, no es un libro especialmente intenso, Pamela Clare se sujeta mucho. La primera parte del libro tiene más carga emocional debido tanto al inicio de los sentimientos de estos dos como a la situación de Afganistán, que realmente te toca la fibra sensible. Debo decir que Pamela Clare se basó en la experiencia real de Jennifer Braun, una comadrona que trabajó en Afganistán, Haití o Uganda, y que el libro se escribió en 2019, donde las condiciones en el país eran malas pero seguro que mucho mejores que las que deben tener ahora mismo las mujeres allí. Leer este libro y pensar en lo que deben estar pasando es verdaderamente descorazonador. Pero como esto es una romántica, Pamela Clare nos cambia el ritmo a mitad del libro, nos mete más acción y un cambio de escenario que permite que Jenna y Derek se desarrollen como pareja (porque no es un hospital de Afganistán el mejor sitio para que estos dos le den al follardismo -en este sentido, todo ok pero nada memorable-). Cada parte por un motivo diferente se hace de lo más entretenida. Bueno, el libro entero lo es, ha sido una lectura de leer prácticamente en una sentada. Es una historia 100% Pamela Clare, con atracción, guarrerismos (los justos), emociones y toque de realidad. Lo que pasa es que, teniendo de todo, también me ha faltado de todo, ya que me ha parecido cortísimo y me he quedado con ganas de más. ¡Pero que todos los males sean esos! Para mí, sin ser un libro trepidante, ha sido una buena lectura, que me ha tenido enganchada y que me ha dado lo que esperaba de ella.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Derek, demuéstrame el power de tu Tower


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martes, 19 de octubre de 2021

Chasing Fire (I-Team 9/Colorado High Country 7), Pamela Clare

[Libro no publicado en español]
El jefe de bomberos Eric Hawke sabe que solo es cuestión de tiempo hasta que ocurra el siguiente gran incendio y ha preparado a sus equipos para lo inevitable. Cuando el viento convierte una pequeña llama en un voraz incendio que amenaza el pueblo de Scarlet Springs, él, Brandon Silver y el resto del departamento de bomberos arriesgan sus vidas para salvar al pueblo y a sus habitantes. Pero con lo que Hawke no contaba era con la burocracia y las vacilaciones de los altos cargos, que convierten la crisis en una catástrofe. Cuando no hacen caso de sus peticiones de ayuda, se encuentra con la posibilidad de ver convertido en cenizas el pueblo que ama.
Pero, a veces, la ayuda viene de sitios inesperados.
Marc Hunter, Julian Darcangelo y Zach McBride están en las montañas de Scarlet Springs para unos ejercicios de entrenamiento conjuntos cuando divisan humo al oeste. Lo que comienza como un día divertido de jugar a policías y ladrones pronto se convierte en una batalla contra el tiempo, mientras unen fuerzas con Hawke y los miembros del equipo de búsqueda y rescate de Rocky Mountain para salvar a sus amigos atrapados por el fuego.
Juntos, unirán fuerzas y coraje contra una terrible e implacable fuerza de la naturaleza. ¿Será suficiente? ¿O acabarán las hambrientas llamas cobrándose vidas y dejando a la gente de Scarlet Springs marcadas para siempre?
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Siento un especial gustito en mi ñiñismo lector cada vez que termino una serie literaria, ya sabéis que soy así de rarita, así que hoy vengo feliz (aunque también triste) con la reseña del último libro de I-Team, la serie de suspense romántico de Pamela Clare que me ha dado tantísimas alegrías. Puedo deciros que es una pena terminarla pero, sinceramente, la pena es haber hecho el esfuerzo para superar mi pereza y leer este libro cuando me lo podía haber ahorrado perfectamente (y Pamela Clare, también).


Como podéis comprobar en el encabezado, este libro es un cruce entre nuestro I-Team y la serie Colorado High Country, llena de rangers, bomberos palote y diversos maromos y mozas relacionados con la lucha contra los elementos en un sitio llamado Scarlet Springs, que debe ser eso la Boca del Infierno de los acontecimientos meteorológicos (obviamente, me lo estoy inventando porque no he leído la serie). Pues resulta que, por diferentes cuestiones, a este sitio van a caer varios de nuestros maromos favoritos I-Teameros, Julian Darcangelo, Zach McBride, Gabe Rossiter y mi amor Marc Hunter 😍, pero tristemente no se llevan las tramas de suspense de su serie sino que se meten en la de estos bomberos. Vamos, que les va a pillar un incendio de la hostia. ¿Me interesa?


¡Qué queréis que os diga, si soy de esas personas que prefiere un hotelazo a un camping! Siendo de zona rural, he tenido más monte en mi vida que maromos y la naturaleza me interesa en la romántica si está íntimamente ligada a suspense, miedo o guarrerismo, algo que aquí no ocurre. Ay, un segundo, que ya se me olvidaba mi frase recurrente.

Esto no es una novela romántica

Para que lo fuera, debería tener como eje central (o, al menos, de gran importancia) una historia de amor y, salvo una parejita de la serie bomberil que estaba que sí que no que caiga un chaparrón, todo el pescado amoroso aquí ya está vendido, así que estás leyendo páginas y más páginas de maromazos que hacen lo imposible porque no se churrusque nadie y mujeres que sufren por sus maromazos. Esto es El coloso en llamas pero en novela, llena de personajes conocidos que cada uno está en una zona de la catástrofe y tiene su momentos de gloria hasta que sobrevive o palma (y esto es romántica agradable, así que echa cuentas). Para mí, ha sido una pérdida de tiempo total, ya que el peso principal recae sobre los personajes de la serie que no he leído y que, sinceramente, me la pelan. Además, como todas las historias de amor ya están hechas, pues menos interés. Pero ojo que, aunque de amor vaya escaso, no se puede decir lo mismo de los guarrerismos, porque casi todas las parejas tienen un momento para echar un polvete y que podamos comprobar que eso de que los matrimonios le dan al tema cada vez menos no ocurre en la romántica. Allí todos *ollan como conejos, son respetuosos con la naturaleza y el Dios de turno, y disfrutan de la paternidad como yo lo haría de hocicar en el pechote de David Gandy. Nos llevamos esa alegría pero no aporta nada (salvo que me han dado ganas de releer la historia de Marc y Sophie 😆). No es un libro insoportable, ni mucho menos, pero no entiendo muy bien qué ha querido hacer Pamela Clare, la verdad, si atraer lectores de una serie a otra o hacernos un regalito mezclando a nuestros personajes favoritos. Supongo que si has leído las dos series te hará más gracia y no niego que hay parejas de Colorado High Country que parecen tener una buena historia de amor detrás, pero me apetece cero leerlas, sobre todo ahora mismo, que he acabado cansada de este libro (que podría haber sido un relato perfectamente y se hubiera leido mejor). Está bien escrito y en momentos es emocionante porque Pamela Clare es muy buena en lo suyo, pero me he ido arrastrando por las páginas de una historia que no me interesaba y a la que no le veía el sentido. Sinceramente, si eres lectora del I-Team y te falta este libro para terminarla, sáltatelo, que ahorrarás dinero y tiempo.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Mucho maromeo pero, de chicha, cero


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martes, 16 de marzo de 2021

Deadly Intent (I-Team 8), Pamela Clare

[Libro no publicado en español]
La antigua capitana del ejército Mia Starr ha construido una nueva vida en Denver, lejos de las arañas del desierto, de la arena y de los terribles secretos de su primera misión en Irak. No busca una relación amorosa y mucho menos con un periodista entrometido. Joaquin Ramirez puede ser sexy pero, en su experiencia, los periodistas solo quieren hacer dinero a costa del sufrimiento de otros. Sin embargo, el universo tiene un peculiar sentido del humor y no deja de juntarla con Joaquin, haciendo que el deseo que siente por él sea cada vez más difícil de resistir.
Como ganador del Premio Pulitzer en fotoperiodismo, Joaquin tiene todo lo que un hombre puede desear... excepto a la mujer adecuada. Cuando conoce a Mia fotografiando la escena de un crimen, inmediatamente ve a la vulnerable mujer que esconde su frío exterior. Aunque la policía la considera sospechosa, él está seguro de que es inocente. Alguien está matando soldados e intentando que ella cargue con la culpa. Incapaz de resistir la atracción entre ellos, Joaquin permanece a su lado y acaba también en la red del asesino. 
Mia no puede evitar que el fuego entre ella y Joaquín derrita sus prejucios. Mientras la pasión explota, el peligro se va acercando. Y, cuando queda claro que Mia es el verdadero objetivo del asesino, debe revelar a Joaquin un gran secreto que puede arruinarla o arriesgarse a perder al amor de su vida.
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A pesar de darme unos momentos lectores estupendos, ya os comenté que la pereza me pudo (la pereza es mi gran amiga y nunca me la quito de encima) y dejé de lado mi lectura de la serie I-Team. Menos mal que vino el #RitaFoster a recordarme que podía reencontrarme con el buen suspense romántico de Pamela Clare y acabé retomando la serie y croqueteando con Seduction Game. Eso (y el estupendo relato que hay tras él y que no he reseñado por aquí porque no suelo reseñar relatos) me animó a terminar esta serie que tantas alegrías me ha dado y coger con ganas Deadly Intent, el libro de Joaquin, un personaje que cae bien pero al que nunca le he visto nada especial. Igual que a su libro.

Empezamos bien

Es cierto que no estar ya con los miembros del I-Team me hace coger los libros con menos ganas, de ahí que tuviera un parón y pasaran años hasta que me puse con el libro de Holly. Y, claro, ahí tenía Pamela Clare una historiaza tan buena que me estuve dando cabezazos contra la pared un buen rato por haberla tenido tanto tiempo cogiendo polvo en el Kindelito. Sin embargo, ese enganche desde el primer momento que tuve con Seduction Game no lo he tenido con Deadly Intent. Vamos a ponernos un poco en situación. A Joaquin Ramirez lo conocemos desde siempre, es el prestigioso fotoperiodista del Denver Independent que ya tiene el culo pelado de contar historias a través de su cámara. Lo encontramos un poco traumado (como casi todos los del periódico) tras los acontecimientos dignos de John McClane que ocurrieron en el relato previo pero eso no le impide hacer su trabajo con la misma profesionalidad de siempre. Justo trabajando conoce a Mia Starr, una antigua capitana del ejército que tiene un mal inicio con él, cosas de que Joaquin esté fotografiando el escenario del crimen de un antiguo compañero de Mia. Pero, como esto es una de la Clare, la primera animadversión muta en amistad y confianza cuando, ante los ojos de Joaquin, Mia se convierte en sospechosa de ese asesinato y, a la vez, en objetivo de otro, el de ella misma.

¡Coñe, qué miedo!

Menos mal que tiene a Joaquin para protegerla...

Bueno...

Pues no, tiene a Joaquin para que la consuele y la apoye, lo de protegerla ya es otra cosa. Puedes pensar que, habiendo sido ella militar, no necesita que la proteja nadie, pero no es una mujer badass que se proteja a sí misma, es más bien una mujer superada por todo que lo único que quiere es meterse bajo la cama y que acabe todo (aunque, en su caso, acabará metiéndose dentro de la cama y con Joaquin, que las penas con pan son menos). A pesar de que la pareja es el centro del suspense, no es apenas responsable de su investigación o resolución, salvo en un par de secuencias. Mia posee cierta información que dejaría al ejército con el culo al aire pero no se toma la investigación por su mano y son otros los que indagan, mientras ella y Joaquin se dedican a escapar, esconderse y sobrevivir (que es bastante si eres una persona normal, pero que se queda escasito si protagonizas una de la Clare). No son parte activa sino pasiva y eso se refleja en el libro, con mucha menos acción de lo que esta serie acostumbra a tener, y en la lectura, reposada y poco adictiva. No es un mal libro porque se nota el oficio de Pamela Clare, el suspense está bien llevado (aunque es bastante evidente) y comienzas a leer con interés, pero la historia entre Mia y Joaquin se queda bastante floja. No hay apenas tensión entre ellos salvo esa animadversión inicial y, aunque es agradable, le falta ese punto de pasión y emoción que te atrapa. Ni su amor ni sus guarrerismos me han emocionado, no tienen nada memorable. Una cosa que no me ha gustado es el estereotipo que rodea a Joaquin y a su familia. Con ese nombre ya supondréis que es latino, pero Joaquin y su familia no llevan veinte años en Colorado sino que son de allí de toda la vida de Dior (hay un momento en el que Joaquin dice que ellos no fueron a Estados Unidos sino que Estados Unidos fue a ellos cuando movieron la frontera y, de repente, pasaron a ser un estado más). Pues bien, para ser americanos desde hace siglos (Colorado es estado de la Unión desde 1876 -que se note que he hecho los deberes-), estos viven como si hubieran llegado de Méjico hace tres años. Son ciento y la madre, bailan salsa moviendo el culo que parecen una anguila, un primo tiene un restaurante mejicano...


Tal vez la realidad sea esa y me tenga que comer parte de esta reseña pero a mí me ha parecido raro y me ha hecho retorcer tanto morro como cuando alguien piensa que estás todo el día bailando sevillanas, comiendo jamón y viendo toros porque eres española. Quitando ese detalle, no hay nada que no me haya gustado del libro (algunas cosas incluso me han encantado, como que se eche un ojo a lo que las altas autoridades pueden llegar a ocultar o que salgan algunos de nuestros maromos favoritos - ay, Marc Hunter ❤-) pero tampoco hay nada que pueda destacar de él, que me parece que está lleno de buenas intenciones pero que se queda a medio camino de todo y en la superficie.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Joaquin, no me has hecho tilin


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martes, 15 de diciembre de 2020

Seduction Game (I-Team 7), Pamela Clare

[Libro no publicado en español]
El agente de la CIA Nick Andris quiere vengarse. Su última misión fracasó después de que un traficante de armas georgiano matara a su novia y ahora lleva tres semanas siguiendo a una mujer que puede llevarle hasta él. Pero hay un pequeño problema en los datos que le han pasado. Holly Elise Bradshaw no es nada más que una periodista de espectáculos que adora el sexo y las ropas de diseño. Claramente en Langley alguien ha cometido un error...
Cuando Holly se mete en un problema, las únicas armas con las que cuenta son su cerebro y su cuerpo, pero no van a ser suficientes para manejar al hombre que la sigue y que va a volver su mundo del revés...
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No hay nada como leer algo malo para recordar algo similar que te haya parecido mil veces mejor y eso fue justo lo que me pasó cuando leí Emociones secuestradas, mi libro del #RitaFoster. Me pareció malísimo y me hizo recordar los tiempos en los que gocé con la romántica de suspense de Suzanne Brockmann y Pamela Clare. "¡Pero si tienes tropecientos libros pendientes de ellas, Kim", me dije a mí misma (yo soy mucho de hablarme constantemente). Y, como a Pamela Clare hacía más tiempo que no la leía (la última reseña que le hice fue en 2018 y lo último que leí, en 2019), decidí rescatarla de mi olvido. Y menos mal que lo hice, porque he disfrutado muchísimo leyendo Seduction Game.

Celebremos que Pamela no haya salido rana

A Holly Bradshaw no se le ha pegado nada del I-Team con el que comparte redacción. Mientras sus amigas ponen en riesgo su vida investigando secuestros o narcotráficos, el mayor riesgo que ella corre es romper un tacón de sus Jimmy Choo mientras cubre una exposición o se beneficia a un buenorro. Por eso el agente de la CIA Nick Andris no entiende que tenga que perder su tiempo haciéndose pasar por su vecino para vigilarla. Ciertamente, que la rubia periodista tenga un lío con un traficante de armas georgiano hace pensar que pueda estar ayudándole, pero lo más interesante que ha podido escuchar en sus horas espiadoras es que Holly se ha encontrado con maromos incapaces de encontrar un clítoris ni con señales luminosas indicativas, así que, si esa chica es algo más que una rubia enamoradiza y algo tontilanga, él es Mariah Carey.

Pues nada, os presentamos a Nick

¡Muchacho, que Holly es lista hasta para hacerse pasar por tonta! Seis libros llevamos conociéndola como una frívola periodista de gran corazón... ¡y resulta que tiene tal cerebro que lleva años trabajando de incógnito para la CIA! 😱 Holly es mucho más de lo que parece y Nick, tan espabilado que es, no logra darse cuenta ni siquiera cuando pasa de ser ese misterioso vecino que espía a la rubia sin que ella lo sepa a ser el buenorraco vecino que que le piticlinea los bajos encontrando clitoris como si se hubiera matriculado cum laude en la Universidad Clitoriana.

Te hace hasta el molinillo

Pero no todo es folletisco alegre en este libro y Pamela Clare, sabia como nadie, desde las primeras páginas nos sumerge en todo el pisto del suspense para pillarnos bien, ya que te hace saber que Nick tiene algo personal contra el georgiano y que Holly se ha acercado al tipo porque quiere ciertos documentos confidenciales... que son los mismos que tiene que conseguir Nick. Tú dirás que no hay problema, ya que se enterarán de que ambos son agentes de la CIA y trabajarán juntos para colársela al georgiano y blabla. ¡Error! Más que nada porque tras el traficante se esconde alguien muy interesado en que Nick desaparezca del mapa, el mismo que uno tras otro ha ido matando a todos los compañeros de misión de Nick... ¡Chan chan chaaaaaan! Aunque yo la haya contado fatal para no irme de la lengua, la trama de intriga es fantástica, a la altura de la historia de amor entre Nick y Holly, la cual también me ha encantado y que comienza llena de pasión, pasa por la decepción y acaba siendo bonita y emotiva. Tensión sexual no hay demasiada, ya que Holly, en cuanto le pone el ojo, ya se va depilando el xirri porque sabe que va a tardar poco en darle alegría, pero eso le añade más emoción al libro, ya que los personajes no conocen todo el pisto y el lector, sí. No puedo deir que sea un libro sorprendente pero Pamela Clare lo ha escrito tan bien que me ha tenido enganchadísima a la lectura. Tanto la trama de suspense como la romántica interesan y se nos presentan tan entrelazadas y bien llevadas que en ningún momento decae el ritmo. En este aspecto, el libro presenta una unidad que pocas veces me he encontrado en esta clase de historias. Obviamente, cuando la parte amorosa la tenemos más calmada, cobra protagonismo la intriga, pero la relación entre Nick y Holly no se estanca y sientes que va evolucionando de modo convincente (convincente siendo romántica, digo, donde ya vienes preparada a comerte lo que te echen). Por cierto, hablando de echar, vaya guarrerismos se echan estos, chica... Hot, con momentos divertidos, apasionados y descriptivos (#NoRanciedadFriendly).

Ni ranciedad en los bajos ni en los badajos

Los protagonistas tienen sus claroscuros y se ven reales, no de corchopán, algo que deja para los malvados de turno, mucho menos creíbles. Además, el libro se integra perfectamente en la serie y podemos disfrutar de importantes apariciones de los maromazos 🔥 de libros anteriores. Lo que menos me ha gustado del libro viene concentrado en el tramo final, ya que esperaba algo más espectacular para el malvado y hay cierto personaje muy desagradable relacionado con Holly cuya secuencia al final no era necesaria para que le tuviéramos más asco. Además, el epílogo se alarga demasiado para mi gusto, pero no son cosas que hayan empañado el gustazo general que me ha dado este libro. Seduction Game es una estupenda novela de suspense romántico donde, con una narración muy ágil, Pamela Clare nos mete hasta las orejas en una intriga de agentes encubiertos y traiciones que se entrelaza a la perfección con una bonita y sexy historia de amor.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Nick, esconde en mi huerto tu agente encubierto


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miércoles, 11 de julio de 2018

Acoso mortal (I-Team 6), Pamela Clare


Javier Corbray, un SEAL en misión secreta, y Laura Nilsson, una corresponsal televisiva apodada “La Muñeca de Bagdad”, se conocen en Dubai y disfrutan de un fin de semana de desenfreno sin compromisos.Algunas semanas después, Laura es secuestrada por uno de los líderes de Al-Qaeda, que hace correr la voz de que la ha ejecutado.
Dieciocho meses más tarde, Javier dirige una unidad de SEALs contra la guarida del hombre que secuestró y asesinó a la única mujer que, sin saber cómo, dejó una profunda huella en su corazón. El objetivo de la misión es apresar al líder talibán pero Javier solo quiere venganza. Sin embargo no se imagina que además conseguirá la liberación de Laura.
Cuando llega el juicio contra el terrorista Laura declara en su contra, provocando que este haga un llamamiento a la yihad contra ella… Y, a partir de ese momento, todo son preguntas para las que nadie tiene respuestas, ni siquiera ella. 


Hacía mucho que no me pasaba por una reunión de mi equipo periodístico favorito, el I-Team, pero nunca es tarde si el maromo es bueno y Javier Cobray lo es y bastante, no en vano lo llaman la Cobra...


Y siempre tengo hambre

Javier Cobray es un SEAL (adjflakjshkjdghlksjg) apodado "Cobra" no únicamente porque tenga el apéndice viril del mismo tamaño (que lo tiene, claro está, a ver qué maromazo literario no calza trabuco entrepernil) sino porque es rápido y letal como ella. Ahora tiene una misión en la vida: vengar la muerte de Laura Nilsson, una incisiva y valiente periodista que fue secuestrada y asesinada por un grupo terrorista árabe. ¿Que por qué Javier se lo toma como algo personal? Porque él y Laura pasaron un fin de semana de lo más calentorro-guarro-metesaquil-destroza-neuronas-y-bajos que os podáis imaginar. Lo que Javier no sabe y descubre en el asalto a la guarida del jefe terrorista es que Laura no murió sino que ha estado dieciocho meses secuestrada...

¿¡¿Pero qué me estás containeeeeeeeeeeeer?!?

Sí, queridas, menudo trauma va a arrastrar Laura desde entonces, la pobre. Va a terapia, vuelve a trabajar como periodista para nuestro querido I-Team y, por aquellas cosas de la vida y de la mente de Pamela Clare, vuelve a encontrarse con Javier aunque siendo una mujer muy distinta a la que la Cobra conoció... ¿Qué nos espera en esta novela? ¿Sufrimientos sin fin, traumas a raudales, acción sin cesar y guarrerismos curatodo? Sí... pero no.


Con lo bien que iba todo

Bueno, queridas, lo primero que quiero deciros es que, aunque no sea imprescindible, sí considero necesario leer los dos relatos previos a este, Bajo la piel (donde sabemos qué ha sido de Megan, la hermana de mi adorado Marc Hunter, y conocemos a Nate) y el lamentablemente no traducido First strike, que es el que nos narra el tórrido fin de semana entre Laura y Javier y que nos deja acordándonos de la familia de todo el mundo con su final. Dicho todo esto, os comento sobre Acoso mortal que tenía muchas expectativas teniendo en cuenta lo que disfruté de Javier y Laura en First strike y cómo se queda el tema y justo este libro no se parece en nada al relato anterior. Laura y Javier han cambiado, sobre todo Laura, que ha pasado dieciocho meses cautiva de un sádico terrorista que le ha hecho mil perrerías, además de amenazar a diario con matarla. Cuando los SEAL la rescatan, Laura se esfuerza por reintegrarse a la vida pero las pesadillas, los recuerdos y la constante amenaza sobre su vida pesan sobre ella, de tal modo que no puede añadir el peso de Javier sobre ella, IYKWIM. Y si no entendéis lo que os quiero decir, me refiero a que nada de guarrerismos cuando tienes el cuerpo y la mente traumados.

No fornicio allowed

Yo distinguiría claramente las dos tramas, la amorosa y la de suspense. La sentimental me ha resultado lenta, previsible y más sexual que amorosa, se enamoran porque es lo que toca pero realmente no lo he sentido. El palotismo sí se siente porque, aunque tarda en llegar, sabemos de lo que son capaces Javier y Laura bajo las sábanas (y contra la pared y en la ducha y...). Aquí Laura no tiene el xixi para farolillos porque bastante trauma tiene pero ellos ya se conocen, no tienen malentendidos y sabes cómo va a terminar el reencuentro con lo que lo único que haces es plantarte con unas palomitas en la mano esperando el momento en el que llegue el sexual healing, que diría Marvin Gaye. Cuando este llega, lo hace de un modo muy muy concentrado, con lo que parece que hay demasiado sexo y sin los volcanismos a los que Pamela Clare nos tiene acostumbradas (aunque es bastante descriptivo, muy guarrete y ciertamente muy imaginativo en ocasiones -anda que no saben latín estos dos...-).


Declinemos e inclinemos el aparato...

Toda la emoción de la que carece la trama amorosa la tiene la trama de intriga, que a mí me tuvo bastante despistada y entretenida durante mucho tiempo. Una pena que al final lo que parecía algo grande se quedó en algo más pequeñito, más de andar por casa y acabé algo decepcionada, esperaba más. Hay bastante acción, cosa normal si el protagonista es un SEAL y acaban saliendo el resto de los maromos Clare, que ya sabéis que son unos madafaka con los malos y unos molinillos sexuales con sus parejas, grrrrrrrrrrrr. Sin embargo, no te da la impresión de que sea algo frenético como Sin salida, por ejemplo (que entre los calores de los bajos y las huidas casi estiro la pata) y creo que es porque entre lo lenta que va la trama amorosa y la poca variedad de escenarios que hay (te pasas medio libro en el apartamento de Laura) la parte de acción se acaba contagiando de esa tónica general. He notado una estructura muy repetitiva y, como al final el libro se me ha desinflado (y el final me ha parecido taaaaaaaaan ñoño...) estaba cansada de leer

Javier se pone triste al saberlo

Los protagonistas no me han llegado a conquistar pero, dentro de esto, me ha gustado más Javier que Laura. A ambos los he visto bastante planos, no me han llegado a transmitir las emociones que sentían pero con Javier he conectado más que con Laura, a la que le ha faltado vida, más sangre de periodista. Entiendo su situación y blablabla pero, ey, yo soy una humilde lectora que quiere estar entretenida y, bueno, con ella no lo he estado. En cuanto al modo en el que está escrito, pues el habitual en esta serie, alternando los puntos de vista de los protagonistas e intercalando alguna frase de su subconsciente (y hay un tercer punto de vista que me ha sobrado totalmente). Las secuencias sexuales están muy bien escritas aunque algunas no aportan nada y la parte de "somos maromazos que nos encanta sacar las armas-no-guarreriles" es estupenda, muy bien documentada (o inventada, que yo no distingo un Colt de una pistola de agua) pero eso no hace de este libro uno redondo. 

En general, Acoso mortal me ha parecido un libro entretenido pero algo decepcionante. Muy básico y sencillo, tiene todo lo que buscas en esta serie pero no alcanza ni de lejos ni la intensidad ni la emoción de libros anteriores. Aún así, es una lectura decente para pasar el rato.

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

Ay, Javier, para ejercitar tu Cobra con mi cuerpo te sobra


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martes, 7 de noviembre de 2017

Sin salida (I-Team 5), Pamela Clare


A pesar de no tener motivos para continuar adelante desde que el huracán Katrina le arrebató a sus seres queridos, Natalie Benoit se da cuenta de lo mucho que ama la vida cuando, en el transcurso de un viaje organizado por la Asociación de Periodistas, es secuestrada por los Zetas, un cártel mexicano relacionado con el narcotráfico y la muerte de mujeres en Ciudad Juárez.
Zach McBride arriesga su vida todos los días; su trabajo para el Gobierno consiste en atrapar a los criminales que operan a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México. Pero es traicionado, y termina en manos de los Zetas que, convencidos de que les ha robado un alijo de droga, comienzan a torturarle brutalmente.
Cautivos de los Zetas, el destino hará que Zach y Natalie se vean obligados a aunar sus fuerzas: primero para escapar, y después para desentrañar una red de narcotráfico y blanqueo de dinero que afecta a importantes personalidades, tanto en México como en Estados Unidos.
¿Serán capaces de hacerlo sin sucumbir a la incontenible pasión que surge entre ellos? ¿Conseguirán superar no sólo a sus perseguidores, sino también aquellos miedos que les obligan a llevar una existencia a medias?



Dejadme el abanico o el ventilador industrial porque así me he quedado tras la lectura de Sin salida, con unos calores que ni en una sauna con el abrigo de visón puesto. Ya me habían advertido de que Zach era un maromazo de los que te vuelven las bragas del revés pero no esperaba yo que me saliera todo volando con tanta rapidez, especialmente  tras el pequeño bajón que fue Sombras de sospecha. Pero claro, todo se me volvió loco cuando me enteré de que Zach había sido SEAL.

El efecto de esa palabra sobre la ropa de Kim

Natalie Benoit es periodista del I-Team y de Nueva Orleans. Se trasladó a Denver cuando el Katrina destrozó su vida y ha logrado rehacerla gracias a su trabajo, aunque no es feliz. Para evadirse un poco y que le dé el aire se va con un grupo de periodistas a Ciudad Juárez (lugar de vacaciones por excelencia, como es sabido por todos) y allí, oh sorpresa, es secuestrada por un grupo armado, los Zetas, que pretenden hacerle mil perrerías para que comparta el destino de tantas mujeres que son torturadas, violadas y asesinadas en esa ciudad sin ley. La gran suerte que tiene Natalie es que no va a estar sola en su cautiverio sino acompañada por la varonil presencia de Zach McBride, veterano de guerra (traumado, of course), antiguo SEAL (allá que van mis bragas) y Marshal. Vamos, que si te gustan los uniformes, los ha tenido todos. Zach está siendo torturado y ve en Natalie la ayuda que necesita para poder escapar del cautiverio de los malvados y regresar a Estados Unidos atravesando los bellos parajes desérticos mejicanos. Y Natalie se agarra a él para sobrevivir como un gato a las cortinas, decidiendo confiar en ese desconocido pero fuerte maromazo para volver a casa. Y claro, la huída, la adrenalina y los riesgos del desierto acaban confluyendo y logrando que no sean los calores externos los únicos que acaben derritiendo hasta las piedras...


Bueno, teniendo en cuenta la situación en la que se conocen y las situaciones por las que pasan yo no concibo que éstos se enamoren bailando una jota o a base de poemas moñas. El amor entre Zach y Natalie surge de la lujuria y del palotismo, del subidón de adrenalina que te da sobrevivir a una situación traumática. Zach y Natalie deciden que la vida son dos días y que han estado a punto de perderlos, así que no hay mejor modo de olvidar los peligros que lanzarse en brazos del Dios de los Fuegos Bajeriles, aún a riesgo de pincharse el culo con un cactus.

Tranquila, que ya te pincho yo con otra cosa

No todo son contactos sexuales de alto voltaje, eso sí. Bueno, sí lo son pero mientras en la primera parte todo es más apresurado y lujurioso, más "fo**emos como si el mundo se acabara mañana" en la segunda parte hay más espacio para el amor en su relación. No es que vayan a ser los más moñas del mundo, ya os lo digo, pero cuando ya dejan de sentir la agobiante presión desértica hay más espacio para los sentimientos, sin dejar de cogerse (dicho esto en el más argentino de los sentidos) con unas ganas de echarte a arder las pestañas. Me encanta cómo narra Pamela Clare las escenas sexuales. Aquí vamos bien serviditas pero no nos eternas ni estás páginas y páginas viendo qué están haciendo. Eso sí, son descriptivas en plan saber si a Zach le cuelgan los cataplines o le mira la boa a Cuenca, os advierto. Y ya que estamos en temas guarreriles, voy a hacer un pequeño inciso para comentar una cosa que he visto en muchas novelas (norteamericanas) y que me hace levantar las cejas de tal modo que me lleguen hasta la nuca. A ver, queridos, que sois muy majos pero a veces muy ceporros. Que para acabar with child o with boa/xixi infection no es necesario culminar la faena/poner la bandera/descorchar el champán a lo loco/tener una erupción cual Vesubio. Que con que hayas empezado a percutar por cualquier orificio corporal ya puedes haberte metido en un buen jaleo. ¡Que os pongáis condón desde el principio o le hagáis un homenaje a la Santa Raciendad y os refrotéis contra una piedra, coñe! 

Otra marcha atrás en una novela contemporánea, yu-pi

Sin salida es un libro que te deja sin aliento desde el primer momento, un no parar constante de acción y emoción, aunque esta vez decide no incidir mucho en el tema serio que trata (y menos mal porque es terrible) y tampoco vemos ambiente de periódico. Está narrado del modo habitual en esta serie, en tercera persona alternando constantemente los puntos de vista, lo que hace que la narración sea bastante ágil. Hay dos partes claramente diferenciadas, la primera en Méjico y la segunda en Estados Unidos. En la primera casi no tenemos tiempo para respirar, huyendo como estamos con Zach y Natalie (así son los polvos, rápidos y de mucha intensidad). La segunda parte es más pausada, hay más espacio para el amor y para más personajes, ya que nuestros adorados maromazos de los libros anteriores aparecen y cobran un gran protagonismo, especialmente Marc y Julian. Eso sí, Pamela Clare vuelve a dar muestras de su vena Gabaldon sádica y nos recuerda que los trabajos de estos maromazos son muy complicados y que nadie está a salvo...

Y yo que pensaba que estos maromos eran intocables

El final es muy peliculero, digno de una película de acción de los años ochenta con su sobredosis de barras y estrellas chorreando por los renglones. Eso sí, hay una reunión tan grande de maromazos uniformados que sufrí un Big Bang ovárico leyendo el epílogo.

¡Que Kim están con los maromos de la Clare! ¡Corre!

Zach y Natalie me parecen una de las mejores parejas que Pamela Clare ha inventado, casi casi al nivel de Marc y Sophie, que es mi favorita. Zach es simplemente perfecto, tiene todas las cualidades que yo busco en un maromo contemporáneo uniformado, leal, de buen corazón, decidido, con sentido del humor, de palotismo fácil... Sin embargo Natalie, que era mi favorita, me ha parecido un personaje desaprovechado. Tiene una historia personal dura pero se trata muy de soslayo y, sinceramente, yo pensaba que iba a ser algo mucho más dramático. En general no me ha parecido un libro con exceso de dramatismo o de sentimiento, creo que Pamela Clare ha sabido encontrar la medida perfecta de todos los elementos que componen esta serie, la acción, la intriga, el amor y el palotismo. Tal vez si os gustan las historias de amor con más romance ésta no os convenza pero a mí me ha dado justo lo que yo quería, una lectura sin descanso y un maromazo digno de provocar más calor que el desierto de Sonora.

El ovario izquierdo de Kim cada vez que sale Zach

En definitiva, Sin salida es, de momento, el libro más redondo de toda la serie I-Team. Lo tiene todo y en su justa medida, es una lectura que te engancha desde el primer momento y te hace muy complicado parar de leer. Es ágil, emocionante y muy calentorra pero sin dejar de tener su puntito sentimental, justo lo que yo busco en estos libros.

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...

Zach, tu boa pechote es mi oasis soñado


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
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