martes, 16 de enero de 2024

Caught Up (Windy City 3), Liz Tomforde

[Libro no publicado en español]
Kai
Soy un padre soltero y lanzador titular del equipo de Chicago de béisbol. No doy abasto pero no quiero ayuda criando a mi hijo. Cada una de las niñeras anteriores estuvo unas pocas semanas hasta que las eché. Ahora, mi entrenador se ha puesto firme para que contrate a la única persona a la que no puedo despedir, su hija. Miller Montgomery es la última mujer de la que debería enamorarme. Demasiado salvaje, demasiado joven y demasiado libre. Chicago es una parada rápida para ella. Creí que estaría contando los días hasta que se fuera pero el verano parece demasiado breve cuando empiezo a pensar en el "para siempre".

Miller
Como una repostera de alta cocina que acaba de ganar el premio más prestigioso de su gremio, estoy desesperada por demostrar que lo merezco. Pero con un nuevo título viene una nueva presión y no puedo crear un postre nuevo e inspirador ni de casualidad. Con solo dos meses para volver al ritmo habitual, debería centrarme en la cocina pero, en lugar de eso, me he dejado convencer por mi padre para pasar mi tiempo libre como niñera del hijo de su jugador estrella. Kai Rhodes ha olvidado cómo divertirse y estoy más que dispuesta a refrescarle la memoria. Pero cuando él y su hijo empiezan a sentirse como mi casa, debo recordarnos que mi tiempo en Chicago  acaba con el verano. Además, siempre he sido una corredora y lo último que quiero es que me cojan.
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¡¡Feliz año nuevo!! Ya sé que han pasado varios días y blabla, pero la vida de rica no me ha dejado pasarme por aquí para acondicionar las reseñas, así que ahora vengo cargada de alegría, con las mismas reseñas que cuando despedí el año felicidad y con una reseñita. ¡Y esta vez, buena!

Tres libros y ya puedo decir que Liz Tomforde se ha convertido en una escritora de esas sobre cuyos libros me lanzo de cabeza (no digo auto-buy porque está en Kindle Unlimited, más bien autoclick). ¡Lo que me está haciendo disfrutar! Podríais decir, sin equivocaros, que me hace disfrutar casi cualquier cosa pero realmente Tomforde le ha dado una vuelta a la romántica contemporánea de sporty melofós que adoro en los Chicago Stars, por ejemplo, pero haciéndola moderna y feminista, con maromos absolutamente maravillosos y mozas igualmente de estupendas. ¡Y con guarrerismo sin remilgos! Que ni spicy ni po**as, aquí se fo**a y se fo**a bien.

¡Aléjate de mí, romántica blandurria!

Pero con historias más centradas en los personajes y en sus sentimientos que en situaciones dignas de apocalipsis kleypasianos. En Caught Up tenemos al daddy melofó de la serie, Kai Rhodes, un pícher (ni idea de que esta palabra estaba en el diccionario) lanzador de béisbol que está en lo mejor de su carrera y al que le cae un bebé encima. Kai intenta compaginar su vida deportiva con su vida paternal pero, obviamente, necesita ayuda. El equipo le permite viajar con el bebé y contratan niñeras para que cuide al pequeño Max, niñeras que duran nada y menos porque ninguna le parece bien a Kai. El entrenador ya está un poco hasta el xirri de tanto mareo de trabajadoras, así que, aprovechando que su hija Miller Montgomery se encuentra descansando antes de un nuevo trabajo, la coge como nueva niñera del bebé. ¡Imaginad el susto de kai cuando se encuentra con una chica con tatuajes y piercings a cargo de su hijo! ¡Y encima una chica con dos ovarios bien puestos y una respuesta rápida siempre preparada! 

¡Un viejo y una cría, puagh!

No preocuparse que Kai y Miller se llevan únicamente siete años (cosas raras que me pasan, si estamos en romántica histórica no me importa que el hombre sea mucho mayor que la mujer pero en contemporánea la diferencia de edad me gusta que no sea muy grande y, si lo es, que sea ella la mayor #HaggardPower). En fin, que Miller no le hace tilín a Kai pero Max, el bebé, es verla y quererla hasta el infinito y más allá, así que Kai tiene que lidiar con la niñera rebelde, hija de su entrenador y, además, poseedora de un muslamen que hace que se le levante el bate.

La kriptonita de Kai

A todo esto os tengo que decir que Miller tiene veinticinco años y es una reputadísima chef, a ver si crees tú que es una locanda de la vida, nop. Miller acaba de ganar un premio de gran prestigio y gana una pastuza asesorando a chefs de los buenos pero está notando que ese trabajo ya no le llena, así que se toma unos meses de descanso para recobrar sus ganas de trabajar. Y, en lugar de irse a Punta Cana, se va a viajar con su padre, un equipo de béisbol y a cambiar pañales a un bebé rollizo. Vamos a ver, que lo mismo yo también lo haría si el pago que me llevo es probar las carnes magras del béisbol daddy buenorraco...

Elsa dice que este es Kai y mis bragas le dan la razón

Creo que con todas estas tonterías que os he contado he cubierto básicamente la trama de este libro. Miller es una chica que no quiere compromisos y, obviamente, Kai y Max exigen un compromiso duradero, asi que enamorarse del padre y adorar al hijo no entra en sus planes. Pero los personajes proponen y la romántica dispone, así que ya tenemos el libro montado. Necesito que alguien me explique cómo, con una historia tan sencilla, puede hacer Liz Tomforde un libro que me ha atrapado por completo, de esos que he leído más despacio de lo habitual únicamente para que me durara más. Es cierto que el mundo de Liz Tomforde está lleno de buen rollo y de cosas cuquis pero eso esta vez ha sido un plus para mí, ya que sé que me va a hacer sentir bien de principio a fin y, a veces, solo quiero eso de un libro. Reconozco que no tenía todas conmigo al empezar Caught Up porque ya sabéis que no soy muy fan de los niños pero bueno, este hace poca cosa salvo sonreír y ser cuqui, así que no le pongo pegas (salvo en cierto momento final en el que la escritora se ha canteado muuuuuucho a través del bebé). Tampoco me hacía mucha gracia la diferencia de edad pero he acabado olvidándola. Tomforde ha hecho una historia bonita y emotiva a través de unos personajes aparentemente muy opuestos y que, realmente, se parecen bastante, especialmente en su deseo interno de tener una familia y pertenecer a un lugar. 


Pues roza el moñismo pero no me parece que llegue a él, la escritora sabe moverse muy bien entre lo cursi y lo emotivo, quedándose más bien en lo segundo. Una cosa que me ha encantado de la relación entre Kai y Miller (además de los hottismos sexuales, que no son abundantes pero sí son estupendos) es que muy divertida, con diálogos llenos de indirectas, flirteos y desinhibiciones (Miller descoloca al aparentemente remilgado Kai y es fantástico). En general, las relaciones entre los personajes son divertidas y sinceras, algo que me suele encantar. Básicamente me lo he pasado muy bien leyendo, con Kai y Miller, con Isaiah (cuyo libro necesito YA DE YA), con Rio 😍, viendo a los protagonistas de los libros anteriores. He disfrutado con una historia sencilla pero muy muy agradable, así que se lleva en nuestro Gandymetro...

Maromo beisbolero, pa mí te quiero


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viernes, 22 de diciembre de 2023

¡Feliz Navidad!

Llegan esas fechas del año en las que todo el mundo es feliz, se pone ropa interior roja y decide que hay que chuzarse para sobrellevar tanta fiesta soportando a la familia. ¡Llega la Navidad! Y nosotras nos cogemos vacaciones.

¡Pero si lleváis todo el año de vacaciones!

Bueno, un poco sí porque somos ricas y no tenemos obligación de dar un palo al agua, ¡nuestra única obligación es tener los cutis tersos y los cardados de medio metro de altura! Pero sabemos que no son fechas para estar leyendo reseñas sino leyendo libros, así que descansamos de blog hasta después de Reyes para poder terminar las reseñas que tenemos empezadas, leer un poquito más, ponernos como la Moñoño y pensar propósitos que cumplir (o no) en el nuevo año. ¡Y pensar qué libros queremos leer el año que viene! Ay, esa emoción de saber que podemos tener doce meses de maravillosas lecturas, de conocer maromazos nuevos, de hacer reseñas graciosas sobre truñitos que leeremos... Esa ilusión nos permite seguir por aquí. Bueno, esa y la de compartirlo con vosotras, claro. Nos encantaría tener alguna novedad por estos lares pero, tal y como estamos, con no abandonar ya tenemos bastante.

Pues aquí estamos, pasando el año tan ricamente

Os mandamos millones de buenos deseos, que paséis unos días felices, que no os hagan pasar un mal rato, que os dediquéis tiempo y que 2024 sea tan bueno con vosotras como estupendas sois con nosotras. 

¡Nos vemos en enero con más energía y más lecturas!

¡Feliz Navidad y feliz 2024!




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lunes, 18 de diciembre de 2023

Deseos ocultos del conde (Los demonios de Havisham 2), Lorraine Heath


Una noche de verano, años atrás, Edward Alcott había cedido a la tentación de besar a lady Julia Kenney en un jardín oscuro.
Después de que la dama se hubiera casado con el hermano gemelo de Edward, el conde de Greyling, esa pasión que ella había despertado en él debía permanecer entre las sombras del jardín. Sin embargo, cuando la tragedia les golpeó con fuerza, y para honrar el juramento hecho a su hermano moribundo, Edward debía fingir ser Greyling hasta que la condesa diera a luz a su bebé.
Tras el regreso de su esposo, después de un viaje de dos meses de duración, Julia lo encontró cambiado. Más descarado, audaz, y mucho más travieso, aunque limitara sus encuentros a unos simples besos. Cada día que pasaba, ella se sentía más enamorada de él.
Para Edward, los rescoldos del deseo, que habían prendido aquella noche de hacía tantos años, recobraron vida con suma rapidez. Se moría por ser su esposo en toda su plenitud. Pero, si ella descubriera el engaño, lo despreciaría, y las leyes inglesas le impedían casarse con la viuda de su hermano. Aun así, sabía que debía arriesgarlo todo y revelar sus secretos si quería optar a recibirlo todo.
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¡Qué ganas tenía de llegar a este libro! Ya sabéis que uno de mis pasatiempos mientras paso el mocho me hago la manicura es escuchar Fated Mates, el podcast de Sarah Maclean y Jennifer Prokop en el que hablan de tropecientos libros y hacen que me den ganas de leer casi los tropecientos (alguna vez me apañaré alguna lista o algún reto personal con esos libros pasa salir de mi zona de confort porque recomiendan de to-do). Y uno de los libros que han mencionado varias veces ha sido este, Deseos ocultos del conde. O, como ellas lo llaman, The Gorilla Twins.


Ay, de verdad, ya solo recordar las risas que se han echado a costa de este libro me provoca la risa a mí. No es que sea un libro malo, es que parte de una premisa loca total, no sé si es que la Heath le dio un poco a la ayahuasca o qué pero dime tú a mí si no es delirante que un par de gemelos se vayan a África, a uno lo mate un gorila y el otro regrese a casa para hacerse pasar por el muerto ante su embarazadísima esposa y que esta no sufra y pueda dar a luz.

Kim, tras leer la sinopsis

No os destripo nada que no cuente la sinopsis (bueno, lo del gorila, pero era necesario para que también lo llaméis el libro de los gorilla twins). Os pongo en situación. Edward Alcott y su gemelo Albert son hijos de una pareja churruscada en el accidente de tren donde también se churruscaron los padres de Ashe (véase el libro anterior). Los tres fueron criados en Havisham por el tarumba de Marsden junto al hijo de este y allí hicieron y deshicieron a su antojo sin que nadie les controlara. Al ser Edward el segundo en nacer se libró del título de conde y de las responsabilidades que este conllevaba, así que se dedicó a la vida padre, follisqueando por doquier, viajando mucho y contando luego sus historias con el mismo magnetismo que Henry Cavill leyéndote The Witcher las páginas amarillas lo que sea. Mientras tanto, Albert se dedicaba a ser conde, se enamoraba de Julia Kenney y se casaba con ella. Pero, ay, que en el noviazgo de estos dos pasó una cosita y es que Edward, decidido a tocarle los ovarios a Julia, se hizo pasar por Albert y le robó un besarraco. Y no uno cualquiera sino el primer beso de la moza, ese que hizo que se le bajaran las ligas de la emoción. Imaginad lo que fue para ella enterarse de que su primer beso no se lo acababa de dar al hermano correcto...


Desde entonces, entre Edward y Julia hay una enemistad tremendísima, así que ya podéis suponer lo que es para él hacerse pasar por su hermano y ser amantísimo con su mujer, que está embarazada y no puede perder el niño... 


Hija, ¡que tiene que ser cariñoso con su cuñada! ¡Que tiene que llamarla cuchi cuchi! ¡Que tiene que trincársela!

Loca me quedo, Mari

A ver, no va a llegar y a hacer eso, mujer. Lo hará después, jejeje. ¿Habrá cosas peores que trincarte a una mujer que odias? Pues sí, tener que trincarte a la mujer de tu hermano de la cual llevas secretamente enamorado desde que la conociste y siempre lo has tenido que ocultar.

Ahora sí hablas mi lenguaje

Y todo esto sin llegar ni a la mitad del libro, imaginad lo que se ha inventado la Heath. La verdad es que yo leía emocionada y con el corazón en un puño porque Edward me parecía encantador y no le veía la solución a este problema por ningún lado, con este pisto tan tremendísimo. Y esto es romántica, en algún momento Julia se tendrá que enamorar de Edward, ¿no? De él siendo él, no siendo su hermano. Y en algún momento ella tendrá que saber la verdad, ¿no? No podía con la vida con tanta historia. La Heath tiene un oficio tremendo y sabe salir airosa de cualquier cosa que se invente pero, para mí, el libro es estupendo cuando Julia está engañada y un poco bluff cuando ya sabe la verdad. ¡Y eso que no soporto los engaños! Pero, dentro de la ciencia ficción que es la romántica, me ha resultado más creíble la relación entre ambos cuando Edward fingía ser otro pero sentía como él mismo y Julia notaba que se volvía a enamorar de su marido que cuando ya se había destapado el pastel. Me ha costado muchísimo creerme su evolución, ese amor por Edward que había que justificar de cualquier modo. Así, he disfrutado mucho de la primera parte, en la que había mucho sentimiento contenido debido al engaño, y bastante menos de la segunda, en la que el engaño desaparece y la pareja debe capear su nueva situación. Me parece que la Heath se metió en un jardin y ha tenido que hacer un encaje de bolillos que no le ha salido bien para darle al libro un final feliz. 

En cualquier caso, ha sido una lectura que me ha entretenido bastante, aunque no me ha conquistado, por lo que se lleva en nuestro Gandymetro...

A este conde le quiero ver lo que esconde


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martes, 21 de noviembre de 2023

American Prince (New Camelot 2), Sierra Simone


He sido muchas cosas. Hijo y hermanastro. Capitán del ejército y vicepresidente. Pero solo con él soy un príncipe. Su príncipe. Solo con Maxen y Greer tiene mi mundo sentido, solo entre ellos puedo encontrar paz de los demonios que me persiguen. Pero los hombres como yo no están hechos para ser felices, no lo merecemos. Y debí saber que un amor tan afilado como el nuestro cortaría por ambas partes. Mi nombre es Embry Moore y sirvo al placer del presidente de los Estados Unidos... de momento. Esta es la historia de un príncipe americano.
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Sigo con los libros de esta serie pesudoartúrica y guarrindonga porque, aunque el trío quedó unido para siempre al final del libro anterior, al final final de verdad nos mete Sierra Simona un cliffhanger que te obliga a ver qué se ha inventado. Y, bueno, no os voy a engañar: yo sigo leyendo porque ahora tocan los libros que se centran en los maromos, que son los que me han sulibeyado los perjúmenes.

Lo que Kim le haría a Greer

¡No es culpa mía que Greer sea una pavisosa! Pavisosa que se zumba a dos maromazos de escándalo pero pavisosa igualmente. En este libro, aunque Greer tiene punto de vista, el que se lleva la atención y la emoción es Embry Moore, actual vicepresidente de los Estados Unidos, soldadito valiente y amorzote en secreto del presidente y de su esposa. Embry nació con pañal de seda y bandeja de plata, un niño bien que nunca tuvo que pelear por nada y al que sus demonios nunca han dejado de acecharle. Solo Ash consigue apaciguarle, solo con él encuentra la calma y se siente él mismo. Para suerte de ella, con Greer también se siente así pero, claro, la pareja son Ash y Greer, con lo que Embry no puede evitar sentirse desubicado. En American Prince, a través del pasado y del presente, vemos cómo Embry conoció a Ash y se inició su tortuosa pero 😍 historia de amor. También vemos los sacrificios que ha hecho por ese amor, algo de lo que Ash no es consciente *puedes escuchar cómo se rompe mi corazoncito*. Y también vemos cómo el hecho de estar a la cabeza del país más poderoso del mundo y tener ese pasado soldadesco afecta a ambos, a Greer y, tal vez, a la nación entera.


Quiero contar sin destripar y resulta un poco complicado. El pasado de Embry con Ash es un cúmulo de momentos dolorosos unidos a momentos de placer absoluto, algo que solo entienden ellos pero que les hace felices. ¿Cuál es el problema? Que ahora no están solos y sus decisiones no solo les afectan a ellos, sino a muchas personas más. Y Embry quiere mucho a Ash pero este no sabe todo de su rubio príncipe...

¡Pisto!

No me saco lo de príncipe de la manga porque, siguiendo ese paralelismo con el mito artúrico, Ash es el rey, Greer es la reina... y Embry es un mojón porque no es nadie el príncipe porque Ash lo llama así, no lo llama Lanzarote porque aquí tiene una rima muy mala. Y lo llama (príncipe) mucho, eh, que he quedado de príncipe, rey y reina hasta los ojales de mi abrigo de visón. No puedo decir que Sierra Simone sea una narradora maravillosa porque no hay nada destacable, primera persona, diferentes puntos de vista... Lo normal actualmente. Al menos escribe bien y con un vocabulario cuidado. Ahora, en cuestión de trama.... Ni una temporada de Dinastía.

Lo que sea ya lo hemos vivido nosotros

Madre mía, todo lo que se ha sacado de la manga. Y prácticamente todo para ir metiendo a Embry (y, por extensión, a Ash) en una situación extremadamente complicada de la que no se puede salir si no es haciendo saltar todo por los aires. Y por todo me refiero a nuestra felicidad.

Yo no leo para esto

No me acordaba de mucho cuando empecé este libro y no tenía grandes expectativas porque, como ya os he dicho, la parte sentimental parece quedarse bastante cerrada en el libro anterior, pero sí que tenía cosas guardadas en la manga Sierra Simone, sí. Una serie de acontecimientos, tanto en el pasado como en el presente, que hacen que la lectura te vaya atrapando poco a poco hasta que no puedes dejar de leer. Hay mucho pisto, sorpresas, truculencia y sexo, muuuuuuuucho sexo, excesivo sexo, sexo chorreante y guarrindonguísimo. Los amigos de la ranciedad que ni se acerquen. Los personajes no solo lo utilizan para pasárselo bien sino para comunicar sentimientos, expiar pecados, pagar culpas y borrar malos momentos. Son secuencias bien escritas y muy descriptivas en las que hay de todo, con lo que algunas me han gustado más que otras. Si no te gusta el BDSM, estos libros no son para ti ya que la relación entre estos tres es de amor pero también de dominación/sumisión. Pero si te da igual, creo que conocer a Embry merece la pena, al igual que ver cómo se desarrolló su historia con Ash. Ya veis que Greer me parece una pavisosa y su historia con Embry y en general con la vida me interesa más bien poco, así que no os la destaco. Y, obviamente, tampoco os recomiendo que leáis este libro solo porque es el nudo de un tríptico novelado, así que os toca pasar por el primer libro para llegar aquí y para lanzaros al siguiente, que se queda este en un momento que... Aaaaaaaaaaah.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Rubito, a mis entretelas te invito


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martes, 14 de noviembre de 2023

Deseos ocultos de una dama (Los demonios de Havisham 1), Lorraine Heath


Tras seis temporadas selladas con sendos fracasos, la señorita Minerva Dodger había optado por la soltería frente a los pretendientes que no pretendían más que su fortuna. Pero, gracias al club Nightingale, al menos podría disfrutar de una noche de placer. En el conocido establecimiento, las damas elegían a sus amantes ocultas tras una máscara. El terriblemente atractivo duque de Ashebury estaba más que dispuesto a satisfacer los deseos ocultos de la dama y conducir a Minerva a una relación cada vez más íntima.
Hombre de extraordinarios talentos, Ashe pronto descubrió que su compañera de cama era la poco convencional señorita Dodger. Intrigado por su valor y osadía, estaba decidido a cortejarla en serio. Pero Minerva se negaba a confiar en él. ¿Cómo iba a poder cortejar a una mujer a la que ya había seducido? ¿Y cómo demostrarle que la pasión desatada en la oscuridad no había sido más que el comienzo de una vida de placer…?
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La Heath crea unos universos que me sulibeyan los perjúmenes. Ya sea en el Oeste o en el enagüil Londres, cuando esta mujer crea una red de personajes maravillosos que no deja de expandirse, yo el digo que Lorry, chica, shut up and take my money. Se sacó de la manga a los muchachos de Feagan y, de ellos, Jack Dodger me robó el corazón (más en el primer libro que en el suyo propio pero eso es otra cosa). El caso es que Jack, como buen maromo de potencia palotil, ha tenido descendencia y su hija Minerva es su ojito derecho. Minerva Dodger no ha salido modosita y pavisosa y, claro, eso en el mercado matrimonial de las enaguas te condena a la estantería floreril si no eres la Gisele Bundchen de la época, cosa que Minerva no es. Pretendientes no le faltan porque Jack le ha dado una buena dote y no hay maromo sin un duro que no se la quiera camelar para echarle el guante al dinero pero Minerva es digna hija de su padre y de tonta no tiene un pelo, así que prefiere coger telarañas antes que casarse con un cazafortunas. Pero claro, las telarañas no quiere cogerlas en el xirri, así que se procura la entrada a un club en el cual se juntan palotes e infieles para catarlo gozosamente y morir solterona pero con una alegría xirrinal.

Pensar con la cabeza, gozar con el xixi

Así que escoge como identidad secreta la de Lady V y al club que se va. Ahí justo tiene un encuentro de lo más peculiar con un partidazo buenorro (of course), el duque de Ashebury. Ashe queda intrigado por esa mujer enmascarada (en el club te enseñaban el xixi pero no la cara) y por sus piernas perfectas, un fetiche para el duque palote que está traumadísimo por la muerte de sus padres. Y es que no os he contado que tanto Ashe como sus mejores amigos, los gemelos Edward y Albert, quedaron huérfanos cuando sus padres murieron en un accidente ferroviario donde quedó todo el mundo en forma trapezoidal y fueron criados por un amigo de los difuntos. Este amigo tenía un hijo, Locke, y los cuatro crecieron medio salvajes en Havisham porque el hombre era viudo y estaba como las maracas de Machín (ya veis que tenemos cuatro maromos traumaditos, la especialidad de la Heath). Total, que Ashe se va al club a buscar piernas perfectas que le quiten las pesadillas de los cuerpos churruscados del accidente de sus padres y, de paso, pegarse unos buenos revolcones. Lady V le intriga porque parece tener unas piernas fantabulosas y, encima, no es como ninguna de las mujeres con las que Ashe ha tenido cositas y queda tan fascinado que no solo quiere volver a verla sino que quiere hacerlo sin máscara por medio


Minerva no puede consentir que Ashe sepa quién es pero tampoco puede evitar acercarse a él y lo hace a través de su arte.

Para arte, el que entre las piernas me arde

Nos referimos a la fotografía, ya que el hombre es un Sebastiao Salgado de la vida y hace unas maravillosas fotografías de sus viajes, de lo que ve y conoce. Minerva queda impactada por cómo Ashe logra captar el alma de lo que fotografía y Ashe, a su vez, ve que la florero Minerva es mucho más interesante de lo que pensaba y, fíjate tú lo que son las cosas, le recuerda a su misteriosa Lady V...


Uuuuuuuhhhh, ¡pisto intrigante! Bueno, no, porque no es nada nuevo bajo el sol pero me ha resultado de lo más entretenido. Es un libro que, a pesar del trauma de Ashe, no resulta sentimental porque, sorprendentemente en la Heath, no se incide demasiado en eso. Es un libro entretenido y muy sexi porque, aunque no hay demasiado sexo, toda la parte del club y los momentos de tensión sexual entre ambos son fabulosos. Además, Minerva es un personaje estupendísimo. Duques palote hay muchos (sorry, Ashe) pero mujeres como Minerva, inteligentes, con mucha personalidad y con ganas de llevar las riendas de su vida no se encuentran tantas. Digna hija de su padre (ay, Jack 😍😍😍). Ashe a su lado, a pesar de ser el del trauma y, en general, el de los problemas (porque el único problema que Minerva tiene es que se quieran casar con ella por dinero), es mucho menos interesante. La Heath siempre sabe dotar de vida y de profundidad a sus personajes pero aquí Ashe es de los personajes más flojillos. Hablando de flojedades (chochona para mí por hilar bien fino), la segunda parte del libro me ha resultado más floja que la primera, donde la tensión sexual y la emoción de ver por dónde va a salir la Heath me ha hecho leer entusiasmada. En el tramo final lo mejor es ver a Jack como maravilloso padre y ver a Minerva defender su lugar como la estupenda queen que es, porque lo que es la resolución del pisto le ha quedado a Lorraine más bien sosa, ya estaba yo casi más pendiente de Edward (el protagonista del siguiente libro) que de lo que nos estaban contando aquí. 

Un poco irregular pero bastante entretenido, Deseos ocultos de una dama es un libro divertido, sexi y con ese toque de la Heath que tanto nos gusta a sus fanes. Lo he leído encantada y en un suspiro, así que le damos en nuestro Gandymetro...

Al duquesito los calzones le quito


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