martes, 15 de octubre de 2024

El amante (Ángeles 1), Robin Schone


Con 36 años, Anne Aimes es una solterona enormemente rica que, bajo una apariencia poco agraciada, esconde un carácter apasionado y ardiente… Michel des Anges es el gigoló del momento, y está en la cresta de la ola por su capacidad para complacer a las mujeres… Su tarifa para Anne son diez mil libras… Pero, más allá del comercio carnal, Michel busca olvidarse de sí mismo satisfaciendo sexualmente a una mujer que ni siquiera sospecha los verdaderos motivos por los que ha aceptado su propuesta… Arrastrado por la marea de un deseo cada vez más salvaje, Michel enredará a Anne en una sórdida telaraña en la que el precio del placer será la vida misma...
Una novela desbordante de erotismo sobre el precio de la pasión.
Goodreads ❤  Amazon


Queridas haggards, como lectora rara que soy saltamos en el tiempo y nos vamos a un viejunismo de erótica de la mano de una de las grandes: Robin Schone. Esta autora es ya conocida del blog y por eso decidí lanzarme a leer otra de sus bilogías, acertadamente llamada en español Ángeles, ya que los maromos (protagonista y secundario-no-sé-si-melofó con novela propia) se llaman Michael (o Michel, según toque) y Gabriel. Así que estaremos como en el cielo con ellos seguroNO. 

Así son estos ángeles de la guarda

Y digo que NO porque ya sabéis que a la Schone no le va precisamente el jijijaja ni lo picante con sentido del humor. Sus historias están siempre envueltas en un halo de melancolía, tristeza y hasta ganas de pegarse un tiro, pero mezclado todo esto con trocotró del bueno y bien escrito y prácticas sexuales que en el XIX (y diría que hasta en el XXI) no eran lo más normal del mundo.

No words needed

En este libro tenemos dos protagonistas que no son la alegría de la huerta precisamente. Por un lado está Anne Aimes, la consabida solterona provinciana de treinta y seis años, forrada de perras, virgen y harta de haber pasado toda su juventud cuidando a sus padres ancianos y que quiere sentir placer sexual. Esto lo hemos visto en otras novelas como Irresistible de la Kleypas o Deseos ocultos de una dama de Lorraine Heath, pero sabemos que Robin Schone le da siempre su puntito personal. En otras de sus novelas las protagonistas femeninas son mujeres maduras casadas e incluso abuelas ya, y aquí se lanza al cliché de la solterona pero dándole un giro muy de su estilo.

Giro con apertura bajeril

El amante que Anne se busca no va a ser el típico aristócrata libertino que no quiere sentar cabeza, sino un profesional, un prostituto, con todas las letras, al que le paga diez mil libras por un mes de sus servicios. El gigoló es Michel Des Anges, así llamado porque "hace a la mujeres ver a los ángeles" cuando llegan al orgasmo. Ya puestos a darle al sexo, pues hay que ir a lo seguro. Pero Michel no es el mismo tiazo que ella conoció hace dieciocho años cuando fue presentada en sociedad y se quedó encandilada con él, ya que ahora luce unas cicatrices por quemaduras que no lo hacen precisamente atractivo. El pobre lleva cinco años sin dar servicio ninguno porque su nuevo aspecto produce rechazo en las mujeres, menos en Anne, que ve más allá de su aspecto externo.

La belleza está en el interior de su ropa interior

Por su parte, Michel ve en ella un medio para una venganza personal con alguien de su pasado, pero no esperaba que ella terminara importándole y que el riesgo sea demasiado grande. Y aquí está la raíz del conflicto que Schone nos va dando a pinceladas algo confusas, si os soy sincera. 

No me entero, pero me da igual porque es la Schone

Por otra parte, Robin Schone nos adentra en el mundo de la prostitución masculina sin romantizaciones ni gaitas a través de la vida de Michel/Michael, que no ha sido un camino de rosas, y la de su amigo Gabriel menos, ya que desde que eran unos críos de trece años una madame los acogió y dijo "el moreno para las mujeres y el rubio para los hombres", así, sin preguntar qué preferían. Imaginaos la mochila que llevan, sobre todo Gabriel (del que leeré su libro seguro). 

Llevan "por si acasos" para parar un carro

La relación entre Anne y Michel está narrada de una forma muy al estilo Schone: cosas que no se cuentan, la historia del pasado de Michel que no sabremos qué es hasta muy al final y escenas de sexo bien narradas, con una perfecta mezcla entre lo explícito y lo elegante. Esta vez no nos vamos a encontrar con cosas tan absurdas como aquello de "usted desea que un hombre la llene de su eyaculación hasta que nade en ella", pero exageraciones con el tamaño del miembro (25 cm) y puntas con forma de ciruela madura de 10 cm de diámetro que no falten. Qué manía con poner a los tíos con unas boas que no hay agujero que las pueda acoger, coñio.


Ah, y también hay nombres varios para el pene, como en El tutor, pero esta vez en francés. Porque a Anne le pone mucho que Michel le enseñe vocabulario en el idioma de nuestros vecinos mientras que está instruyéndola en los placeres carnales. Qué pena que Michel no sea español porque en castellano...

Lo habéis leído cantando, que lo sé yo

El único pero que le pongo es que al libro le falta romance, eso es así. La historia tiene más de redención, venganza y autoconocimiento que de amor. Anne y Michel son dos personas que necesitan ser deseadas más que amadas, aunque luego pueda surgir el cariño al entender que tienen mucho en común: les trae al pairo lo que digan de ellos. Siempre hay que admitir que esta autora se arriesga con sus novelas eróticas donde sus heroínas son mujeres normales y en edades ya pasada para la época que quieren sexo y placer, trata temas como la anticoncepción y el control sobre la propia sexualidad femenina y, en este caso, lo hace poniendo sobre la mesa la existencia de la prostitución heterosexual masculina en un siglo en el que existió, pero no se decía en voz alta, tal y como señala la autora en la nota final al libro. Esto es una señora seria y no alguna que yo me sé y que habla sin tener ni puta idea de Historia.


Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Michel, háblame en francés



COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 8 de octubre de 2024

Irresistible (Lord Adam) (Caballeros disolutos 1), José de la Rosa


Adam Baxley, el disoluto heredero del conde de Dunwich, se encuentra en una encrucijada desesperada. Su padre le impone un matrimonio y un heredero en un plazo implacable. Si fracasa, perderá su posición, fortuna y título, cayendo en la desgracia social. La elegida para ser su esposa no puede ser peor, pues se trata de Roxanne Blyton, una mujer sin encantos y estigmatizada por la reputación de su malogrado padre.
Lo que comienza como un matrimonio catastrófico se convierte en un torbellino de emociones cuando descubren que tras sus desplantes se esconde una pasión irresistible que no pueden comprender. Pero ¿puede el amor florecer entre dos almas destinadas a odiarse?
Sumérgete en la lujuriosa y seductora atmósfera del Londres de 1812, donde el Club de los Caballeros Piadosos, una hermandad de aristócratas libertinos, despierta nuevos deseos y tentaciones. ¿Podrán Adam y Roxanne resistir la pasión que los consume?
Goodreads ❤  Amazon


Queridas haggards lectoras, por aquí aparezco yo, Cassie, más conocida como "El Guadiana de Blogger", porque asomo mi cardado cuando menos lo esperáis y, de repente, vuelvo a desaparecer. Y lo hago aprovechando que este verano me propuse leer más romántica (además de El Quijote, para que veáis que MeCaben todos los tipos de libros y no sólo maromos de distinto pelaje). 

¿Qué se cuece por aquí?

Allá que agarré el Kindle a ver lo que tenía por ahí y nada me seducía. Opté, entonces, por tirar por la lectura que menos horas me ocupara (así de práctica soy) y que al menos tuviera dos características: enaguas y una escritura más o menos decente. Es por eso que se me fueron los ojos a un escritor patrio de romántica: José de la Rosa. De él había leído dos cosas: una contemporánea -Gigoló, el amor tiene un precio-, que más o menos bien, y otra más histórica que romántica -Bajo el Puente de los Vientos-, que me gustó bastante, aunque necesitaba un corrector con mucha urgencia. 


Con estos antecedentes me puse al lío, aunque torciendo el morro, como es habitual en mí. ya que este autor tiene dos cosas en su contra: animar a publicar a cierta autora que no nombro porque me salen arrugas, y publicitar sus novelas históricas de Regencia como "Historias que suceden en el Londres de los Bridgerton" o "Si, te gustan los Bridgerton, te gustarán mis novelas". Si algo me saca de quicio es la gente que se sube al carro que pasa en ese momento, ya sean escoceses, Greys y sus sombras y, ahora, los puñeteros Bridgerton, a los que voy a terminar aborreciendo. Porque creo que este señor no había hecho apenas romántica histórica hasta este momento y la de Bajo el Puente de los Vientos no es tan romántica y se enmarca en la Revolución francesa. Pero ahora ha empezado a parir libros "estilo Bridgerton" ya que es lo que toca. Esto es un arma con muchos filos porque: 

1) Si eres fan de la saga (serie y/o libros) te vas a decepcionar.
2) Si odias los Bridgerton (serie y/o libros) no te vas a acercar ni con un palo a estas novelas, por lo que pierde potenciales lectores. 

Dicho esto, cada uno puede publicitar su obra como mejor le parezca y es muy lícito aprovechar las modas, pero cuidadín con lo que te digan luego, que te puede dar donde más duele y habrás de asumirlo con deportividad. Está claro que a él le va bien el tirón y ahí tenemos su serie Regencia canalla (cuando hay libros de Regencia con canallas para aburrir en la romántica histórica de toda la vida) y también la que abre esta novela, Caballeros disolutos. Que, leído este libro, la serie podría llamarse Caballeros puteros a los que les van las orgías y son un tanto hipócritas con el tema de la prostitución, pero quedaba muy largo. 

Madre mía, Cassie, deja ya de contarnos mierdas y empieza la reseña

Pues aún queda rollo, dear Kim... Diréis que pa qué me meto a leer algo que, de entrada, parece que no me apetece. Pues mi idea era empezar y, si no me enganchaba, a otra cosa, mariposa. Pero resulta que el tío sabe lo que hace y te pone capítulos cortos y cierta intriga para que no cierres el libro. Tampoco es que se caliente mucho la cabeza armando una historia muy complicada, pero es eficiente y escribe bien. Lo que hace lo hace respetando las reglas del juego en la romántica histórica en cuanto a personajes, vocabulario y ambientación. Y soltado todo este rollo, paso a diseccionar, que es lo que se espera de un blog de reseñas.

Mi especialidad: irme por las ramas y tocar los coj...

Irresistible (con ésta ya llevamos por aquí tres novelas con ese nombre, ejem) es un enemies to lovers un poco raro. Lord Adam Baxley, futuro conde de Dunwich, es bastante odioso hasta la mitad, aunque tampoco es que me haya enamorado después, ojo. Es un tío desagradable con la protagonista por mierdeos con sus padres (los traumatizados de siempre), está todo el día con cara de enfado menos cuando pasa horas con madame Camille, una prostituta de alto standing con la que se quiere casar, o va al Club de Caballeros Piadosos, un lugar con un nombre muy de coña, ya que es donde se juntan cinco amigos ricos, guapos y follarines y todas las señoras (que no prostitutas) que se apunten a organizar orgías, pero con orden, eh. Nada de todos con todos: ellos con dos mujeres a la vez sí, pero entre hombres nada de tocarse las boas ni meterlas en cuevas que no son.

Una boa del Club sin saber dónde colarse

El caso es que los padres de Adam son unos frustrados porque perdieron dos hijos y les quedó uno, que es para ellos lo peor. Así que viene la consabida amenaza: o te dejas el puterío y te casas y procreas o no ves un duro más. La elegida es Roxanne Blyton, una señorita sosa y caída en desgracia que no sabe nada de follar la vida. A mí me ha chirriado muchísimo que Roxanne, repudiada por toda la sociedad debido a la supuesta mala fama de su difunto padre, sea la que casen con su hijo. Todo el rato hablan de que es "una obra de caridad", pero me ha parecido muy traído por los pelos que sea ella precisamente, cuando la reputación de su padre y su trágico final está directamente conectada con la familia de Adam. Y en ningún momento se dice que lo hacen por remediar el daño que le pudieran causar, sino todo lo contrario: la tratan fatal. Os juro que no entendía nada. Pero si no es así, se cae toda la trama de intriga, claro. Ay, José, que se te ven las costuras...

Te hemos pillado, querido

Por supuesto, entre la pareja hay un odio absoluto que, de entrada, está más claro por parte de él, que le dice fea en la cara y no puede ni hacerle una guarrerida la noche de bodas. En cuanto al odio (mezclado con atracción) de ella, no sabemos muy bien por qué es, se va revelando poco a poco y oliendo a venganza y a poner las cosas del pasado en su sitio. Con aborrecimiento y todo, ella lo quiere seducir con un propósito secreto y echa mano de quien menos se espera para aprender a ser sexy (no esperéis nada al estilo El tutor🔥), pasando de patito feo a cisne en nada y provocando reacciones boíles en su marido. 

Me pongo rimmel y mira qué cambio

¿Hay amor en la novela? Para mí no: hay lujuria, como ocurre con demasiada frecuencia en muchas novelas románticas. Todo ese rollo de sentir que te crece el bulto de la entrepierna al ver el escote de tu mujer o que te derritas cuando el maromo te da un beso, pero después del fornicio (bien descrito, sin exageraciones ni descripciones de vergas, punto a favor) se convierte en un "no puede repetirse, porque patatas", mñé. A la relación le ha faltado desarrollo a punta pala, no entiendo el enamoramiento de ella y en cuanto al de él, todo ocurre de repente porque Roxanne aparece con vestuario, maquillaje y peluquería que la favorecen. Mira por dónde, ahí está el auténtico homenaje a los Bridgerton (la serie) sin que este señor viera la última temporada. Los personajes pasan de una cosa a otra de golpe y Adam cambia de personalidad al volver la página y de pronto es súper adorable con Roxanne. Y todo para que el drama cerca del final sea mayor y haya una especie de deus ex machina con el que se resuelve todo.


En cuanto al estilo, no le pongo peros. José de la Rosa es correcto escribiendo, te da información a cuentagotas y hace muchos cliffhangers a final de capítulo, recurso fácil y muy lícito para que sigas leyendo. Por otra parte, lo del Club no le he visto sentido más allá de mostrar alguna orgía y darnos a entender que todos los lords son unos crápulas hasta que se enamoran de la virginal de turno. Los amigos apenas aparecen y yo creía que el resto de libros de la serie sería sobre ellos, pero no. Es que no dan para secundarios melofó aunque no tuvieran su propia historia. Lo único que sabemos de ellos es que son capaces de beneficiarse a varias señoras durante toda una noche...

De fantasmas está la romántica llena

En definitiva: un revoltillo de muchas cosas que he leído antes con un tema de fondo (no digo cuál por si la leéis) que puede ser un poco distinto al salirse de los bailes y salones, pero nada novedoso. Que habré leído yo menos que otras, pero no me ha sorprendido. Sin embargo, me ha entretenido un par de días y eso ya es mérito. ¿Leeré el resto de esta serie? Sí, para comprobar si mejora la cosa o se queda en más nadismo elevado al cubo.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Adam, quedaos en vuestro Club tu boa y tú


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

jueves, 12 de septiembre de 2024

Padre: perdóname porque he pecado (Priest 1), Sierra Simone


Un sacerdote no se puede casar. Un sacerdote no puede abandonar a su rebaño. Un sacerdote no puede romper la sagrada confianza que su parroquia ha depositado en él. Un sacerdote no puede abandonar a su dios. Reglas que parecen obvias. Reglas por las que Tyler Bell prometió regir su vida tres años atrás, después de una tragedia familiar. Y siempre se le ha dado bien seguir las reglas. Hasta que apareció Poppy Danforth. Desde el momento en que escuchó su deliciosa voz a través de la mampara del confesionario, y no podía quitarse sus pecados de la cabeza, supo que estaba perdido. Debería ser fácil dejar de lado sus pensamientos impuros cuando su fe lo es todo. Pero una vez que prueba el fruto prohibido, Tyler no puede evitar romper todas las reglas, aunque arda en el infierno por ello.
Esta es su confesión.
Goodreads ❤  Amazon


¡Feliz vuelta a la rutina! Si es que eso te produce felicidad, claro, que hay rutinas que mejor perderlas de vista. Nosotras venimos con el cuerpo aireadito y el cerebro, también, así que vamos a darle alegría al blog, Macarena, con la reseñita de una historia que... Bueno, mejor seguid leyendo.

¡Las ganas que tenía de leer este libro! Estos guarrerismos prohibidos no sabía yo que me gustaban hasta que leí una serie con curita palote guarreril total (que no os cuento cuál es por no destripar la gracia) y, claro, vi este y sabía que lo tenía que leer. Pero vamos, que me lo apunté para leer hace ocho o nueve años, así que ya veis que lo mío no es la velocidad 😆. En fin, que ya lo he leído y que podía haber invertido ese tiempo en depilarme las ingles con unas pinzas pelo a pelo, y no precisamente porque a mí me ponga palote el sufrimiento.

Me pone más palote hacer esto que este libro

Desde luego leyendo este coñazo supremo lo que parece que me pone es acercarme a la muerte por lectura horrible. Ay, ay, qué cosa es este libro, algo inenarrable. Y no porque yo me vaya a echar las manos a la cabeza al leer la relación entre un cura y una mujer, que El pájaro espino es más viejo que el hilo negro. Es simplemente porque este libro es un despropósito. Os pongo en situación, para que os cortéis las venas u os las dejéis largas. El curita Tyler Bell lleva tres años ejerciendo el sacerdocio. Nadie entendió muy bien su decisión de tomar los hábitos tras el suicidio de su hermana debido a los abusos que sufrió por parte de un cura pero la llamada de Dior tiene estas cosas y uno lo escucha y acude como yo si me llama Henry Cavill.

¡Allá que voy!

El padre Tyler esta ahora destinado en una parroquia donde también el cura anterior era de rabo largo, así que intenta traer de nuevo el rebaño al redil siendo un cura chachi. Que él sea joven y guapo desde luego ayuda, claro. En esto que una tarde tonta y normal de confesionario llega una chica nueva a confesarse (sabe que es nueva porque ahí se confiesan cuatro gatos y todos más bien viejarrancos, así que una voz joven de esas ligeramente ronca que destila sexo por cada sílaba que pronuncia no pasa desapercibida). Poppy Danfort es nueva en el pueblo y no muy religiosa que se diga pero ha acabado allí más bien perdida y, oye, siempre dicen que Dior te acoge en cualquier momento, así que allí que va, a confesar sus pecados. Y mire, padre, mi pecado es que me gustan mucho las mingas y soy una guarrindonga.

Tyler escuchando la confesión

El Tyler lo flipa, claro, porque es cura pero poco, ya que su vocación queda arrinconada cuando el deseo se le despierta escuchando a Poppy. Cuando la ve, encima, tiene un aspecto tipo pin-up que hace que la vocación se suba en un bus para irse a Florida. Para más inri, se encuentra a Poppy cada dos por tres, hasta cuando sale a correr (sin camiseta, como todos los curas que conocemos) se la encuentra a ella toda sudorosa. Y las confesiones... ¡Aaaaaaay, las confesiones! Si ella supiera que le cuenta sus guarreriles pecados y al cura se le despiertan los sadomasoquísticos instintos que tanto ha luchado por reprimir... Pero claro, Poppy de tonta no tiene ni un pelo del xirri y sabe de sobra lo que hace cuando se confiesa y lleva los labios de fresa y se planta en el confesionario sin bragas...


Vamos, que folleteo is coming y no hay Dior que lo pare. Antes de ponerme a destripar esto, os comento que la gran confesión de Poppy es sobre su exnovio, personaje que luego aparece para estropear el libro. Porque, sorprendentemente, lo mejor de esta historia es esta parte de palotismo prohibido, de lucha entre la fe y el deseo (que dura medio segundo). Cuando estos ya están al tema, únicamente hemos leído algo más de un tercio del libro, así que nos queda más de la mitad para estropear con un tercero lo que ya no era una gran cosa. Pero vamos, que retomo lo del sexo entre estos, que sé que es lo que os gusta, guarronas. El sexo es muy descriptivo, con dominación y sus cositas, nada nuevo bajo el sol. Lo que más gracia me ha hecho es la poca contención del padre Tyler. Mucho voto de castidad pero hay tantas ganas de follar que se trinca a Poppy en el altar.

Sierra Simone escribiendo esto

Me meo mucho de la risa porque no se puede ser más tosco y tonto. Si no te escandaliza que un cura se líe con una de sus fieles, a ver si te escandaliza más que se la beneficie en la iglesia sobre el altar. Y, oye, que si eso no te escandaliza lo suficiente, que sepas que, si necesitan alguna cosita para facilitar el metesaquismo, pues ya tienes ahí a mano las cosas clericales, que lo mismo te valen para decir misa, bautizar o para el porculismo. Todo esto narrado de un modo que casi te dicen que Dior ha bajado y les ha aplaudido. A mí no es que me escandalice eso, a mí es que me da la risa floja. Y así bastantes cosas más. 

Yo leyendo esto

En fin, una cosa ridícula que querías que parara por pura vergüencita ajena. Pero luego aparece el tercero en discordia y hace buena esta parte del folleteo curil, ya que el libro se convierte en un teleflín de los malos, con amenazas, sospechas y un Tyler medio desquiciado que se convierte en un hombre soso y blandurrio. Ay, si te pillara otro curita sado que yo conozco... No te expulsaba del clero, te expulsaba de la romántica y de la vida. 

Padre: perdóname porque he pecado es un libro tonto a más no poder, donde se pretende escandalizarnos y lo que consigue es que es nos movamos entre la risa, la vergüenza ajena y el sopor. He leído más de Sierra Simone y debo señalar que no rebaja el nivel de guarrerismo pero sí ha mejorado mucho sus tramas y el modo de narrarlas pero, si queréis leer algo de ella, que este curita no se acerque a vosotras ni para daros sus bendiciones. 

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Sierra, a este cura con tabú te lo metes por el **** tú


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

miércoles, 10 de julio de 2024

Diez años

[Como todo últimamente en la vida haggardiana, estas palabras llega con retraso. ¡Pero más vale tarde que nunca! Así que allá van y que, de paso, sirvan para echar el cierre vacacional, con el que esperamos leer mucho y reseñar algo.]

Abro esta entrada con una sonrisa en la boca y diez años más tarde que aquella vez que, con mi Cassie al otro lado de internet y de España, me disponía a crear este blog (tecleadamente hablando, que intelectualmente es cosa de dos) y su primera entrada, toda una declaración de intenciones. Curiosamente estaba el Real Madrid ganando la final de la Champions League y este año lo tenemos otra vez en la final en las mismas, jejeje. En fin, tontunas que se me vienen ahora a la cabeza, esa que mide el doble que mi cuerpo gracias a mi inmenso cardado.

Creamos este blog para dar rienda suelta a nuestras opiniones de literatas (la experta y la novata) pero el origen de la vida haggardiana, ya sabéis, viene de Outlander. Unos meses antes de crear este blog mi Cassie me descubrió ese libro, justo cuando estaban en pleno casting de la serie, y eso fue hacer pop y ya no hubo stop, una vez que empecé a leer romántica no he sido capaz de parar. ¡Las charlas que tuvimos comentando la saga! Incluso en los peores momentos de mi vida, Cassie y Outlander me acompañaron (esto suena a frikiloncio total pero es la purita verdad). Después de Outlander, vinieron otras lecturas frenéticas y locas, como las de la serie Fever de Karen Marie Moning. Yo, que no sabía por dónde moverme en esto de la romántica, me puse a buscar recomendaciones de libros, listas que seguir, blogs de reseñas... Y en esto que, oye, si nosotras buscamos recomendaciones y opiniones, ¿por qué no dar nosotras las nuestras para poder orientar a más gente? O desorientar, porque viendo nuestro estilo...

¡Babelia, contrátanos!

Diez años más tarde, el blog sigue abierto, ¡milagro! Y contra vida, viento y marea seguimos reseñando, aunque ya no llegue mucho nuestra tontuna porque eso de leer blogs ha pasado a mejor vida. ¿Y es que a quién no le va a gustar que un vídeo loco de TikTok le cuente un libro trendy a base de gifs de gatitos? A nosotras también nos gusta pero si ya nos cuesta escribir cuatro tontunas, imagina hacer un vídeo con gatitos que expliquen un libro, nos explota el cardado.

Nuestras vidas (y las vuestras) han cambiado un poquito desde hace diez años. Y creemos que es momento de valorar esta década y comentar por aquí qué nos ha aportado irnos a la cama con un libro y si seguimos enamoradas o no de la novela romántica. Y es que nosotras no somos las mismas pero la novela romántica, tampoco. Hace diez años las portadas colorinchis estaban reservadas para Los futbolísimos y ahora ves un dibujito de una pareja adorable y lo mismo te encuentras que se percuten en todas las posiciones del Kamasutra. No vamos a hacer un resumen de la evolución de la romántica porque nos falta documentación y leer mucho más pero sí podemos contaros nuestra relación con nuestro género favorito (o no) en estos diez años.

Cassie

(Aparece por aquí la haggard morena) Que dice mi Kim que esto empezó con una experta y una novata. Y en estos momentos la alumna ha superado con creces a la maestra, porque la supuesta experta era yo (ya veis, había leído ná y menos 😅), pero qué alegría que abriera la caja de Pandora de la romántica para que Kim, toda una profesional, se hiciera la gran conocedora del género y todos los subgéneros habidos y por haber: vampiritos, dark romance, Oeste, Regencia... ¡Si hasta lee en inglés la tía! Como bien dice, hemos pasado grandes momentos leyendo de forma conjunta. Daría gusto recuperar nuestras conversaciones por Messenger hablando de Jamie Fraser, Barrons, Jervaulx, Lord Saxon y Seton 🔥🔥🔥 Aunque se pueden resumir en una palabra que ya es universal: 

AÑDSJFAÑLSKDJFÑKDJFLSAJDFKS

Y qué decir de nuestra conocida tirria a Grey (y derivados) y a la autora superventas patria. Si eres fan del de las sombras y de la cuchufleta no leas mis primeras reseñas, porque vas a sufrir mi ira. 
 
Como vuelva a leer "cuchicheó" o "frunzo el ceño" te meto una yoya

¿Qué han sido estos diez años para mí? Lo primero, han servido para quitarme los prejuicios sobre la novela romántica, porque esta haggard lectora los tenía. Peeeero también os digo que cuando iba a El Corte Inglés y pasaba por la sección de literatura, miraba de soslayo esos portadones de señores descamisados y mozas con unas posturas imposibles. Y, además, desde hacía muchos años guardaba en mi corazoncito una lectura que hice casi de casualidad con 15 años: Una dulce enemistad de la Lindsey. Y me preguntaba si serían todas así de entretenidas y con su dosis de picante. Pero hasta que llegó Kim y Outlander no me puse en serio a ver qué era eso de la novela romántica. Madre mía, qué gozo, qué ratos leyendo y compartiendo impresiones... Y cuántos descubrimientos maravillosos: joyas de Laura Kinsale o la Woodiwiss, maravillas de Susan Elizabeth Phillips y otras muchas que me han dado momentos estupendos. Aunque no es oro todo lo que reluce: tuve que fundar el Club del Porro, porque menudas fumadas tienen algunas de las grandes de la romántica también. He de decir que me divierte tanto reseñar cosas de 5 Gandys como sacar a pasear mi viperina lengua y despotricar de lo que no me gusta. 

Si no sabéis fumar, ¿para qué os metéis, queridas?

En estos momentos apenas leo y reseño romántica (soy lo peor, lo sé), pero es que no doy con nada que me haga ir flotando como cuando leí Una rosa en invierno o Flores en la tormenta. Mi abanico lector no es tan grande como el de Kim (ni mi cardado tampoco) y a mí la contemporánea (quitando alguno de SEP o la Kleypas) no me va. De escoceses he llegado a estar saturada y canallas de la Regencia hay un momento en que parecen todos iguales. Sé que queda mucho aún que no he leído, veo las lecturas con 4 y 5 Gandys que pone Kim y me hacen ojitos (menos cuando son contemporánea y/o están en inglés).


Pero no os libraréis de alguna reseña mía cuando dé con una joya... o con un truño que me haga soltar pestes, que sé que lo gozáis también. 

Kim

Ya os lo he dicho, la romántica me ha acompañado estos diez años y ha sido mi respiro y rescate durante este tiempo. Sigo leyendo romántica, la sigo adorando y no me abandona esa sensación maravillosa de poder encontrar una joyita escondida en las páginas del nuevo libro que vaya a empezar. Pero también es verdad que, a veces, me invade la sensación de que lo mejor ya está escrito y casi todo ya lo he leído (bueno, eso es mentira pero ahora me toca rebuscar más para encontrar libros buenos). Me pueden sorprender y emocionar algunas novedades, como me pasó hace poco con Siempre fue Georgie, pero eso cada vez me ocurre menos. ¿Me he vuelto una rancia, doctorcito? ¿O es que simplemente esa búsqueda de lo maravilloso me hace decepcionarme cada dos por tres? ¿O tal vez sea que tener que leer y reseñar me pesa? ¡Ay, espero que no sea esto último porque escribir tontunas por aquí me encanta! También os digo que a veces me canso de reseñar porque tampoco sé si sirve para algo, me gustaría escribir otro tipo de entradas (sobre romántica, claro) y dar opiniones y preguntaros. Luego me doy cuenta de que para hacer esas cosas hay que ser lista y yo solo llego a hacer megaconstrucciones capilares con la Nelly, así que me pongo un gif de Jonathan Bailey como Anthony Bridgerton y ya vuelvo a mi ser de persona con pocas ínfulas y mucha belleza.

Encefalograma plano ya mismo

En estos diez años he pasado por casi todos los subgéneros de la romántica: histórica, paranormal, dark, erótica, bdsm, contemporánea, guarrerismos con minotauros... y todos los he disfrutado (aunque también me he metido unos truños de impresión). Creo que lo que más me sigue gustando es una buena histórica con maromazo, Abandonada a tus caricias y El diablo en invierno me siguen pareciendo insuperables y no me canso de releerlas, aunque muchas contemporáneas se han quedado a vivir conmigo, como Paraíso robado o El diablo tiene los ojos azules. Mucho enemigo que se trinca vivo, como podéis ver, creo que el enemies to lovers que es mi tópico favorito. ¡Y las segundas oportunidades! Aunque, para mí, por encima de todo lo romántico que he leído está la trilogía de El jinete de bronce, una historia que se metió en mis venas y que nunca me abandonará. En fin, que de todo esto se podría hacer un post aparte, ¡diez años dan para muchas joyas leídas y para más chascazos! Ahora sigo leyendo viejunismos pendientes pero leo más cosas actuales porque gracias a Netgalley puedo leer novedades por la patilla e intento apañarme leyendo en inglés, con lo que mi abanico lector ahora es tipo Locomía, abarca medio globo terráqueo. Ahora pasan por mis manos muchos libros M/M (una delicia tener tantas colas a mi disposición, si me lo preguntas), historias más inclusivas (contemporáneas o no) y muchas otras que, por desgracia, veo más superficiales y bienquedas. Vamos, que las hostias que una buena Sandra Brown te metía poniéndose por montera cualquier tipo de corrección ahora no las pillo. Que, por otro lado, a lo mejor no es tan malo, porque alguna que otra te puede dejar traumatizada para los restos, sobre todo si tienes la mala suerte de cruzarte con una de esas que te dicen que son románticas y no tienen final feliz.

Yo, como pille un libro de esos

Pero oye, que yo sigo leyendo. ¡Y siguiendo recomendaciones! Si algo me ha dado asomar carita por aquí es seguir a muchas de vosotras que o bien en blogs o bien en Instagram compartís vuestras lecturas y me ponéis los dientes largos con ese libro que ya mismo tengo que leer. El movimiento de lectores por redes sociales puede ser fabuloso si buscas y encuentras gente que merece mucho la pena y yo en vosotras la he encontrado. Sí, esto suena muy de tía polilla a la que Bookblabla le suena a chino pero yo ya soy más de tener las tetas por la cintura que por la garganta así que no voy a fingir ser otra cosa, que bastante tengo con ser un personaje de cartón piedra.

De mentira pero bien guapa

Diez años son pocos en muchas cosas pero muchos por estos lares internáuticos, donde todo dura lo que un story de Instagram. Hemos cambiado, hemos evolucionado y tenemos ganas intermitentes pero yo creo que merece la pena seguir manteniendo con vida esta casa tan extraña y fantástica que hemos levantado por aquí, ¿no os parece? Si vosotras seguís viniendo a aguantar un poco del peso de nuestras lentejuelas, nosotras seguiremos viniendo con un carrito de tontunas y un bolso llenos de gifs. Por ahora, os deseamos que aguantéis únicamente el peso de un mojito en una mano y un libro en la otra, que el verano es para hacer lo mínimo posible y que ese mínimo sea placentero a tope.

¡Nos vemos en septiembre!


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

miércoles, 3 de julio de 2024

La fusión (Miles High Club 2), T.L. Swan


Conocí a Tristan Miles cuando me hizo una oferta para comprar mi empresa. La rechacé. Luego me invitó a cenar. Lo rechacé. Seis meses después, nos reencontramos en Francia. Aunque he intentado rechazarlo de nuevo, hemos pasado el mejor fin de semana de mi vida. Pero lo nuestro no tiene futuro. Soy viuda y tengo tres hijos pequeños, y seguro que Tristan no busca nada serio, ¿verdad? 
Goodreads ❤  Amazon


Dos años después del chascazo que fue La escala (que realmente no es que fuera chasco, ya que no esperaba nada, simplemente es que fue un espanto total), aquí estoy con el libro de Tristan, del cual lo único que recordaba era que ese personaje me gustó mucho en el libro anterior. Le pido tan poco ya a una novela de ricachones que con que no me dieran ganas de tirar el libro por la ventana ya me era más que suficiente y me daba miedito que Tristan no estuviera a la altura.

En el altar te espero, mozo

Pues sí, así me tiene Tristan, emocionadita perdida. Cómo pueden haber salido este libro y el anterior de la mente de la misma escritora me resulta inexplicable porque donde en La fusión solo encontré sopor absoluto, aquí he encontrado un libro divertidísimo que no quería dejar de leer.


Tristan Miles es Richard Gere en Pretty Woman.

¿Ratuno y putero?

No, me refiero a que se dedica a lo mismo que el personaje de Gere en esa peli, compra empresas que se están yendo a pique. Y ahora tiene entre ceja y ceja la empresa de Claire Anderson, a lo que esta se niega, ya que es el fruto de los sueños y esfuerzos de su difunto marido y la herencia de sus hijos. No está Tristan acostumbrado a que le nieguen lo que quiere pero en este caso, se conformaría con una cenita con Claire para limar asperezas de la piedra por la que se la quiere pasar con ella. Pero ni eso le da ella, encabronada como está con ese pijo buenorro que quiere quitarles a sus hijos el futuro. Pero, ay, los días pasan, los cansancios se acumulan y a Claire le surge la oportunidad de irse una semanita a Francia a unas conferencias que no le interesan ni Penry. ¡Pero Francia! ¡Champán, queso brie, Mbappe! Y Tristan, que resulta que es uno de los ponentes y ella sin saberlo. Cuando sus miradas se cruzan, no se sabe si es odio o palotismo lo que les recorre el cuerpo (bueno, obviamente sí lo saben, ellos, nosotras y hasta el Papa de Roma) pero Claire decide que son muchos años de negarle a su xixi una alegría y que unos días de follardismo con un maromazo nunca han hecho daño a nadie. Además, lo que ocurre en Francia se queda en Francia.


Es que en esto del follar cuando haces pop ya no hay stop, Claire, y Tristan no está dispuesto a dejar de catar a semejante moza que le ha vuelto el pirulo loco como hacía siglos que no le ocurría. Así que la cosa está en ver si pueden seguir teniendo algo en las sábanas y, tal vez, fuera de ellas, a pesar de la reticencia de Claire, que tiene un bagaje que ni el equipaje de la Piquer dando la vuelta al mundo. El eje de la relación es Claire, ya que es la que tiene todos los problemas. Tristan lo único que quiere es estar con Claire pero ella tiene que sacar a flote una empresa que se va a pique y a tres hijos en edades complicadas y a los que a saber qué tal les sienta que su madre esté con otro hombre. Y, ay, hermosas, Claire arrastra mucho drama y la relación no es fácil y blabla, pero yo me he reído lo más grande con este libro. 

Y también perdí bragas a lo loco

Pero descojonarme de cambiarme varias veces la Tena Lady. Tristan es glorioso en su maromismo pero en su vertiente cómica es espectacular. Es un personaje de esos que para todo tiene una réplica que te salta la sonrisilla o la carcajada y no hay secuencia cómica en el que no esté involucrado. Y os digo que hay momentos locos y surrealistas dignos de la mejor SEP (simplemente con el primer encuentro de Tristan con los hijos de Claire me caí de la cama de la risa). De verdad, una delicia inesperada. A todo esto tengo que sumarle que es uno de los pocos libros que he encontrado últimamente en los que el motivo que separa a la pareja es importante y complicado de salvar. También os digo que justo aquí, en uno de los momentos más importantes del libro, es donde Claire, que hasta entonces me parecía una mujer bastante coherente y por la que sentir simpatía, hace aguas. No entiendo muy bien qué ha hecho la escritora con ella, ya que era fuerte, una superwoman que intentaba llegar a todo pero que sabía que le costaba, y que en el momento en el que rozaba la felicidad se deshace de ella del modo más testarudo y un poco pueril. Además, en el tramo final, las cosas se resuelven no porque ella haga algo, con lo que me he quedado con la sensación de que muy fuerte ella y todo lo que tú quieras pero ha tenido que llegar el maromo a sacarle las castañas del fuego

Pero por qué por qué por quéééééé

También tengo mis quejas con esta resolución final, ya que no se nos explica qué ocurre con la empresa, no he entendido los motivos de la decisión de Tristan... En fin, que este libro en esto es un poco el meme del caballo, que el culo es miguelangelesco y la cabeza digna de un Gallifante. A pesar de todo esto, he disfrutado muchísimo con La fusión y con Tristan, un personaje que no se vuelve tontucio y que con cada página me ha ganado más. El libro, además, se lee estupendamente, de un modo ágil que te incita a seguir leyendo. No es que vaya a ser lo mejor que he leído en mi vida pero sí ha logrado combinar el humor, el guarrerismo (ay, qué guarrindongo es Tristan y cómo me gusta, grrrrrr) y la emotividad de un modo estupendo. Una contemporánea que merece la pena.

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...

Tristan, maravilla, tríncame en la silla


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This