martes, 18 de julio de 2017

Amantes del escándalo (Club de Hombres y Mujeres 1), Robin Schone


Casada a los quince y viuda a los cuarenta y nueve, la pueblerina Frances Hart sólo ha conocido los deberes de una esposa y madre, y nunca las alegrías de una mujer. Decidida a ampliar sus horizontes, se atreve a irse sola a explorar Londres en toda su sensual gloria… Sobre todo cuando conoce a James Whitcox, un abogado decidido a poner en práctica ideas atrevidas sobre las necesidades de la mujer.


Aquí estoy, queridas haggards, leyendo aunque no lo parezca. El Reto Rita sigue sin darme ninguna alegría. Mi última lectura del mismo ha sido El señor de la guerra, una novela que ni fú ni fa, donde el tal señor es un mñé en cuanto te descuidas. Ni reseña tuve ganas de hacerle, así está la cosa. Espero que me lo perdonéis, sobre todo Kim, que mantiene esto a flote gracias a que comenta por aquí lo que le echen, sin miedo. ¡Olé tus ovarios, querida!


No puedo seguir tu ritmo, dear

Después de otro tropezón lector, pensé en una apuesta segura, Robin Schone. Comencé con Llanto de pasión, pero es el segundo de dos libros y decidí empezar por el principio. Al fin y al cabo, no era como tener que meterse entre lentejuela y cardado una saga de trece libros y la Schone no me daba pereza. 


Preparándome para lo que me espera

Amantes del escándalo es, como os decía, el primero de la biología El Club de Hombres y Mujeres (y viceversa). Este Club es bastante revolucionario teniendo en cuenta que estamos en época enagüil. Y lo es porque allí se habla de sexo, de las relaciones entre personas, de métodos anticonceptivos... aunque no terminan de lanzarse a abrirse (valga el término) totalmente. Digamos que todo queda más en la teoría que en la práctica



Por pura casualidad, una viuda se cuela por allí mientras buscaba el baño y va a poner todo patas arriba con sus preguntas y reflexiones, y a cierta boa tan dura como el cerrojo de un penal. Y aquí reside lo interesante del libro, como ya ocurrió con El tutor: la protagonista no es una jovencita virginal que se enamora del conde calavera de turno o de un marqués estirado. Es más, es que no hay ni un aristócrata de por medio, sino gente normal y corriente de la alta burguesía: una maestra, una doctora, un periodista en silla de ruedas, un abogado... y viene a añadirse una viuda pueblerina, Frances Hart, que tiene casi cincuenta años y no ha sido otra cosa desde los quince que hija, esposa, madre y abuela, pero nunca mujer. Que sea abuela ya es algo novedoso y más en erótica, porque ya lo decía Samantha Jones...



Un aplauso para Robin Schone, sí señora. Poner de protagonista a una mujer de esa época que quiere a cierta edad saber qué es el placer sexual me parece de una originalidad enorme. Por supuesto, va a encontrar con quién experimentar trocotró del bueno: James Whitcox, abogado que jamás pierde contra su máximo rival, el fiscal de la Corona, Jack Lodoun, con el que descubriremos que tiene una historia personal bastante complicada (no os emocionéis, no es nada de 🐍 con 🐍, que os veo venir). 



James no es tampoco un protagonista masculino al uso, no va de "te voy a dar gustirrinín porque soy lo más y a todas las dejo rendidas". Él también arrastra lo suyo y ve en Frances una manera de remediar la concepción errónea que él tenía de las relaciones íntimas hasta ese momento.



¿Cuál es la pega que le pongo a esta novela y que ha hecho que pierda Gandys? El exceso de sexo. Y me diréis, quizá con razón, que a ver qué esperaba si esto es una novela erótica. Y yo os contestaré que El tutor también lo es y el trocotró es escaso y muy esperado. Aquí la Schone se puso calentorra de más y llega a haber momentos en los que ya me resultaba hasta ridículo. Que me parece estupendo que la viuda Hart descubra las alegrías que puede darle su clítoris, que James tenga la punta del pirulo como una ciruela jugosa o que ella esté encantada con notar cómo le resbala el semen de él por el muslo, pero llegó un momento que ya estaba harta y la trama no avanzaba. Y venga aceite lubricante, que parecía aquello una ensalada, por Dios. Y no hablemos de los ordeñes (sí, habéis leído bien). Robin, querida, tú lo sabes hacer mejor, que te he leído antes.



También hay un tono demasiado triste y melancólico, incluso en las escenas de sexo, y hasta algo  moñas con tanto decir que el xixi de Frances es el hogar de ambos y cosas así. Menos mal que el argumento da una vuelta de tuerca y nos pone otra vez en situación: una viuda cercana a la cincuentena no tiene derecho a una vida fuera de su familia, y menos una vida sexual. El drama se masca en el ambiente, pero tendréis que leer la novela si queréis saber qué es. Yo me enteré antes, porque Llanto de pasión parte del final de Amantes del escándalo y cometí el error de empezarla. Pero eso no le quitó interés a la lectura, sólo lo hizo el dale que te pego (que tampoco es que sea lo más de lo más) y el empacho de ostras que llegué a pillar. 



Pero he de añadir otro punto a su favor: que una simple viuda venida del campo cambie para siempre las relaciones entre los londinenses y cultos miembros del Club de Hombres y Mujeres, que se atrevan a lanzarse por fin y que se quede una historia abierta para la siguiente novela. Leer a Robin nunca es perder el tiempo, aunque de vez en cuando le dé al porrete para ponerse a tono.

Por todo esto, recibe en nuestro Gandymetro...


James, ya me lubrico yo sola, no te preocupes 

martes, 11 de julio de 2017

The Red, Tiffany Reisz

[Libro no publicado en español]
Mona Lisa St. James prometió a su moribunda madre que haría cualquier cosa por salvar su galería de arte. Desafortunadametne, The Red no tiene rojos únicamente el nombre y las paredes, también la cuenta del banco. Mona pronto se da cuenta de que no tiene otra opción que vender la galería. Justo cuando llega a esa conclusión, un hombre misterioso aparece antes de cerrar y le hace una oferta: salvará la galería si ella se somete sexualmente a él durante un año. Es un hombre muy guapo, inglés y terriblemente tentador... pero muy probablemente la madre de Mona no querría que su hija se vendiera a un extraño. Pero Mona prometió hacer cualquier cosa por salvar The Red...


No voy a repetir mi amor por Tiffany Reisz porque ya puede parecer que la quiero tanto como a David Gandy y NO, a cada uno lo quiero para hacer cosas bien distintas... Adoro la escritura de Reisz pero, tras el chascazo supremo de The night mark, cojo cada libro suyo con más miedo que vergüenza, ¡una ya no puede saber por dónde le va a caer el jarro de agua fría! Pero con The Red tenía las cosas más o menos claras, ya que Tiffany Reisz dijo que iba a ser un libro pornográfico, de guarrerismo por doquier, ¡justo lo que la pervertida que llevo dentro necesitaba en este momento!

Guarrerismo literario, ¡ven a mí!

Como más bien esto es una novella que un libro tampoco me voy a extender en la reseña. Mona Lisa St. James ha heredado de su madre una galería de arte al borde de la quiebra. Prometió a su madre en el lecho de muerte que haría cualquier cosa para no cerrarla pero milagros a Lourdes, el arte ya no se vende como antes y Mona ha decidido vender. De repente aparece en la galería un buenorrazo inglés llamado Malcolm que le hace una proposición indecente: tenerla un año a su disposición para todos los guarrerismos que se le ocurran (sexuales, no de comerse los mocos) a cambio de salvar la galería. A Mona le da vueltas la cabeza del susto pero la promesa que hizo a su madre sobrevuela su pensamiento y, total, si tiene el xixi lleno de telarañas, tampoco va a pasar nada porque le dé marcha semejante maromazo... Y ése es el comienzo de un cuento guarramente artístico y fantasiosamente erótico en el que se mezclan el arte de pintar y el de fornicar de todas las maneras que os podáis imaginar y con variedad de boas si es necesario...

Mona calentando para evitar tirones in the middle of the 👉👌

Si sois fans de los Original Sinners como lo somos en el Aquelarre, recordaréis que en The Angel tanto Michael como Suzanne la reportera perraca mencionaban un libro guarraco total escrito por Nora Sutherlin titulado The Red. Pues debe ser que Tiffany estaba un día en su casa esperando a que le instalaran el aire acondicionado o mirando Instagram en el baño y decidió escribir ese libro, que acabó regalando en una convención y al final ha sacado a la venta. En el Aquelarre, como estrellas literarias que somos 😂, Gema, Sonia y yo lo hemos leído antes porque Tiffany llamó a nuestra puerta con el ARC en la boca y nos dio un poco de penita* (*ligera distorsión de la realidad, en algún sitio que no recordamos pedimos el ARC y el esclavo de la Reisz, también llamado marido, nos lo mandó). Total, que creo que esto no es un libro sino un relato que es un regalito para los fans de la serie y poco más. Si buscáis un libro completo, que esté bien desarrollado con su historia de amor de fondo y blablabla, éste no lo es. Es un conjunto de cuadros eróticos con el único fin de que procuren el efecto ventosa en los bajos de las lectoras, IYKWIM. ¿Lo logra? ¡Estupendísimamente! Os voy a poner una foto de cómo acabé leyendo yo algunas partes.

Ay zeñó, llévame pronto pero a la cama de Malcolm

Pero claro, es un libro corto y total y absolutamente basado en el sexo, con lo que Tiffany Reisz no desarrolla una historia amorosa de base que sustente la trama. Ojo, hay algo más que guarrerismo que se va viendo según se va leyendo pero que, por desgracia, se resuelve precipitadamente, como si la intención de la escritora fuera regalarnos los polvos y nada más. Por eso creo que como libro independiente (y sin leerlo con el cariño y la emoción de fan al estar relacionado con los Sinners) es flojo. Eso sí, está bien escrito y se devoraTiffany Reisz es la mejor escribiendo encuentros sexuales. ¡Tiffany, no te vuelvas a meter en fregados de faros locos y viajes en el tiempo! ¡Dedícate al fornicio, que ahí nadie te hace sombra! 

A escribirlo, digo, no a practicarlo (eso hazlo pero no me lo cuentes)

The Red es un relato de fantasía erótica que destila olor a sexo guarro, produce calor como para hornear tres pizzas y carece de amor y páginas como para ser considerado un libro completo. Recomendado únicamente para fans de Tiffany Reisz y lectoras en busca de una película porno hecha libro, bien contada, con poco argumento y mucha cola alegre suelta.

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

Malcolm, mi lienzo espera ansiosamente tu mágico pincel

martes, 4 de julio de 2017

Lying season (Experiment in Terror 4), Karina Halle

[Libro no publicado en español]
La cazadora de fantasmas amateur Perry Palomino ha peleado contra fantasmas y cambiaformas y caminado por la línea entre la vida y la muerte. ¿Pero puede sobrevivir a una semana en Seattle viviendo en casa de su compañero (y el hombre al que ama en secreto) Dex y de su perfecta novia Jennifer? ¿Y puede hacerlo mientras es atormentada por un malvado espíritu del cada vez más oscuro pasado de Dex? Con el amor y la vida en la balanza, Perry debe descubrir la verdad entre una gran cantidad de mentiras o arriesgarse a perder todo lo que más quiere. 


Cuando leo, tengo una libretita al lado en la que voy apuntado mis impresiones generales sobre el libro y determinadas cosas que quiero comentar. Luego, vengo aquí, anoto todo, intento darle una coherencia, añadir gifs medianamente graciosos... En fin, que hago una reseña haggardiana lo mejor que puedo. Pero a veces me encuentro con que hago todo y, al final del libro, tengo una nube negra en la cabeza que me impide escribir algo coherente. Y éste es ese caso. ¿Que por qué? Bien, os enseñaré lo que apunté al final de este libro...


La espléndida prosa de Kim

¿De verdad creéis, tras esto, yo puedo escribir algo? ¡Con el cabreo que me ciega como el antifaz que me pongo para dormir! Así que os resumo brevemente lo que ha sido mi lectura, para que os hagáis a la idea:


😏😨😰😏😱😏😍😰😠😏😍😍😍😍😍😍😍😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡


Y es que Perry tiene una nueva misión con Dex en Seattle, la ciudad en la que éste vive con su querida novia zorrupia Jennifer. Y, claro, para qué te vas a gastar pasta en un hotel, Perry, querida, mejor quédate en la casa que ambos comparten y así puedes disfrutar de lo estupendo que es el amor que tiene el hombre del que estás enamorada por su ideal y buenorra novia 💃💃💃💃💃💃💃💃💃. Efectivamente, ya tenemos en la mesa el conflicto amoroso servido y yo me hago croqueta de la alegría porque si algo necesitaba YA esta serie era poner la tensión sexual y el pisto entre Dex y Perry sobre la mesa. Y, ay omá, bien que lo pone, bien...

Los pelos de este señor también hacen la croqueta

En la parte de miedo, Karina Halle se luce más de lo acostumbrado y nos manda a un sanatorio mental prácticamente abandonado que acojona que te *agas y que ya lo hacía cuando se utilizaba, pues había un ala dedicada al cuidado de asesinos que estaban como una cabra. Bueno, tampoco penséis que ahora nos ha escrito la Halle El resplandor, milagros a Lourdes, pero sí crea mejor el misterio y la tensión (aunque explotando poco el sanatorio, todo sea dicho). Vamos, que se nos ha vuelto el sustómetro loco de alegría.

Boo

Bueno, yo soy bastante cagueta y, dentro de la tónica general de esta serie, en este libro esa parte mejora bastante (que esto no es una de Stephen King, repito). Además es muy lista la jodía haciendo que el miedito afecte muy directamente a uno de nuestros protagonistas...

¡Yuhu! ¡No te vas a librar de míiiiiiiiii!

Siempre encuentro que la parte de miedo flojea en esta serie pero aquí Karina Halle la ha ido entremezclando con el conflicto/relación entre Dex y Perry de tal modo que hace que todo el libro resulte interesanteHasta el inicio, que aquí siempre me cuesta, lo he cogido con mucho más interés (y es que los familiares de Perry parece que ocultan algo y eso me motiva -por aquí votamos que Perry es adoptada y la hija secreta de E.T.-). Karina Halle va resolviendo algunas dudas para crear muchísimas más, con lo que básicamente acabas jo*ida leyendo. Y gran parte de esa jodienda lectora la tiene nuestro queridísimo Dex, el maromazo de la serie, mi incentivo lector. Sabemos que es un tocahuevos y lo adoramos pero aquí lleva todas las papeletas para que le toquemos nosotras los huevos a él pero con una patada voladora. Y es que Dex es un adorable gilipollas que a veces pierde el adorable por el camino y se queda en gilipollas sin más.

To fuck and murder you también es aplicable

A estos libros no les pido mucho (ya sabéis que la Halle me parece una escritora bastante justita) por eso este libro me ha sorprendido y gustado tanto. Tiene muchísima parte del triángulo Perry-Dex-Jennifer (que es lo que más me interesa), con sentimientos ocultos, celos, buenas tensiones sexuales que no pueden ser culminadas, miradas que dicen más que las palabras... Hay algun momento en la última parte que parece sacado de una peli de adolescente de los ochenta y, por tanto, vergüenzajenesco (cierta fiesta con ciertos comportamientos de nuestros protas...) pero en general ha sido una croqueta constante la que he estado haciendo (ya he pulido el suelo de mi masión de tanto girar). Y los sustos, bastante decentes y bien metidos en la historia. Karina Halle no destaca especialmente por su modo de escribir y no me gusta especialmente que lo veamos todo a través de los ojos de Perry (está narrado por ella en primera persona) pero aquí es algo que queda estupendamente (añade más misterio al no saber el por qué de los comportamientos de Dex). Por poner algún "pero" os diría que los pasajes de los sueños de Perry me cortan el ritmo de lectura. Entiendo que son importantes porque nos aportan muchos datos de ella y de su pasado pero a mí me fastidian. Aunque, sinceramente, todo esto da igual cuando llegas al último 2% del libro Y TE CAGAS EN LA MADRE QUE PARIÓ A DEX, A LA HALLE Y AL PERRO GORDO.


Kim mientras leía el final
Kim al cerrar el libro

Eso es, queridas, ese modo de terminar el libro es de sacar la cabeza por la ventana y gritar como una Banshee. Y esos finales que te dejan cabreada sin poder creer que termine así el libro son los mejores. Que te dan ganas de matar, claro está, pero es una gozada cerrar un libro que no te ha dejado indiferente (y que ha sido una buena lectura, claro está). Lying season ha sido una lectura sorprendentemente entretenida y buena (al menos teniendo en cuenta los polvos *ejem* de los que venimos). Una estupenda combinación de miedito con amor imposible y locura incomprensible que me ha cogido por las lentejuelas y me ha hecho zamparme el libro sin darme cuenta. ¡No te perdono el final, Karina, pero que sepas que me lanzo como una loca a por el siguiente! 


Por todo esto, le damos en nuestro Gandymetro...

Dex, ahora mismo me dan ganas de matarte con mis manos o a polvos