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lunes, 30 de octubre de 2023

Hook Shot (Hoops 3), Kennedy Ryan

[Libro no publicado en español]
Divorciado. Padre soltero. Traspasado a un equipo perdedor .
Me han puesto los cuernos, traicionado, expuesto. Mi vida perfecta me explotó en la cara y todavía estoy recogiendo los pedazos. Lo último que necesito es a ella. Una flor salvaje. Una tormenta. Una mujer a la que no me puedo resistir. Lotus DuPree es un puñetazo en mi estómago y un obstáculo en mis planes desde el momento en el que nuestros ojos se encuentran. Me prometí que no volvería a confiar en una mujer pero nunca he deseado a nadie del modo en el que deseo a Lo. Ella no es el plan que he hecho pero es el riesgo que tengo que correr.
Un guerrero. Un jugador. Ese al que llaman Gladiador.
Kenan Ross entró en mi vida oliendo bien, con un aspecto aún mejor y privándome del aliento desde que nos conocimos. Lo último que necesito es a él. Estoy centrada en mí, enfrentándome a mi dolor y venciendo a mis demonios. Sé lo que conlleva confiar en un hombre. No. Tengo. Tiempo. Para. Esto. Pero no deja de venir a mí. Sigue derribando mis defensas y mis excusas una a una. Nunca se da por vencido y ahora no estoy segura de querer que lo haga.
Goodreads ❤  Amazon


Menos mal que no he leído lo que ponen en Amazon sobre este libro: An Age Gap Single Dad Standalone Romance, porque yo veo eso y no lo leo (ya sabéis que yo, donde haya niño, no encuentro el palotismo). Pero claro, a Kenan y a Lotus ya los teníamos fichados del libro de August y cómo me iba a quedar yo sin leer la historia de dos personas que, sin conocerse, ya se miran como si se quisieran matar. Matarse a polvos, claro, y yo siempre estoy más que dispuesta a que un maromazo me haga abandonar la vida a base de percutimientos bajeriles.


Kenan Ross es una estrella del baloncesto que afronta sus últimos años de carrera en un equipo de nueva creación, donde debe enseñarle a los novatos lo que es trabajar bien y guiarles hacia su prometedor camino en la NBA. Que bastante tiene él con su horripilante divorcio pero, oye, el trabajo es el trabajo y está dispuesto a irse en tó lo alto (que, a estas alturas de la película, es con una buena pastuza y cuando él crea conveniente, no retirado por una lesión). A su equipo llega un prometedor jugador, August West, que rápidamente se convierte en su amigo y, a través de su churri Iris, conoce a la prima de esta, Lotus DuPree, una de esas mujeres cuya presencia no deja indiferente a nadie. Kenan no es un hombre fácilmente impresionable pero con una sola mirada de Lotus pierde el habla.

Lotus mirando a Kenan

Pero no son necesarias palabras cuando son los bajos los que hablan y Kenan puede clavar clavos con los penerismos cada vez que ve a Lotus, así que no va a desaprovechar la oportunidad que la vida le pone al trabajar con ella para, con pico y pala, conseguir derribar los muros que Lotus ha levantado y, de paso, llevarse sus bragas por el camino.

Lotus ante la mirada de Kenan

Pero ojo que Lotus es tremenda mujer, tiene los ovarios más grandes que la cabeza y, a pesar de su pasado con mucho drama, este le ha hecho más fuerte y no va a dejarse conquistar por Kenan como si fuera una damisela en apuros. El único problemilla que tiene Lotus es que oculta tras esa fachada impenetrable una mujer que tiene miedo a que le hagan daño, a encontrarse con alguien que no la respete y que vuelva a destrozarla. Vamos, que aquí hay drama por todos lados, incluso más del que puede abarcar en un solo libro y ese ha sido uno de los principales problemas para mí.

El dramerío en este libro

Cada personaje arrastra sus problemas y, aunque al principio tú esperas una relación explosiva entre Kenan y Lotus y que luego, poco a poco, vayan saliendo traumitas y problemas que se solucionen, Kennedy Ryan te lo expone todo pero decide que la pareja tenga poca chicha dramática entre ella y que los problemas vengan por agentes externos, algo que me ha parecido algo decepcionante. Esperaba una relación más visceral y al final, mientras Kenan ha sido tal y como esperaba (ñam requeteñam), Lotus ha sido mucho más floja. La dureza es una fachada y es una mujer mucho más sensible y débil de lo que yo esperaba (Banner se la come con patatas, por ejemplo). Además, Lotus tiene un aspecto magufo que aquí tiene cierta importancia en la parte final que...

Kim leyéndolo

Yo entiendo que la gente de Nueva Orleans sea así pero una cosa es que creas en eso y otra que me hagas rituales y mierdas varias. Dentro de que la romántica es ciencia ficción, a veces las historias piden un poco de contacto con la realidad y eso a mí, en una historia seria, me saca de la lectura. Pero vamos, que no me ha destrozado el libro ni mucho menos. Me he entretenido y he disfrutado mucho de la conquista de Lotus por parte de Kenan pero me ha parecido más flojo que el anterior, así que se lleva en nuestro Gandymetro...

Maromo deportista, en mi cama paso revista


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martes, 10 de octubre de 2023

Block Shot (Hoops 2), Kennedy Ryan

[Libro no publicado en español]
𝗝𝗔𝗥𝗘𝗗
Si tuviera un dólar por cada vez que Banner Morales me alteró el corazón... Ese corazón que todo el mundo supone que está congelado. Su ira es... excitante. Cada mirada de esos ojos que desprenden fuego, cada vez que tensa la mandíbula me... Bueno, ya sabes. Si tuviera un dólar por cada vez que me ha puesto en mi lugar, sería aún más rico. Soy un exitoso agente deportivo que supone que "no" significa que lo pensarás. Estoy seguro de que lo que realmente quieres decir es "ahora mismo". Dicen que incluso los ricos no siempre tienen lo que quieren, pero esos hombres no saben cómo va el juego. El truco está en dejarles que crean. Mira a Banner. Cree que está ganando pero este es un juego que ni sabe cómo se juega. 
𝗕𝗔𝗡𝗡𝗘𝗥
Si tuviera un dólar por cada vez que Jared Foster me rompió el corazón, tendría exactamente un dólar. Una noche. Un fracaso espectacular. Un dólar... y estoy fuera. He avanzado. He encontrado el éxito en un campo dominado por los hombres. Cualquier cosa que hagan, yo la hago mejor. Pueden tener el campo mientras yo lanzo, bloqueándoles cuando lo necesite. ¿Y Jared tiene las narices de creer que le voy a dar otra oportunidad? Chico, de verdad. Siéntate. Varias veces. Yo estaré aquí ignorando al hombre de mis fantasías. A ver, no he dicho que no me sienta tentada. Pero tengo ese dólar y Jared no me va a tener a mí.
Goodreads ❤  Amazon


Está claro que lo que mejor me va es empezar una serie y leerla entera (bueno, series de duración normal, no como Maiden Lane, que es más larga que un día sin pan). Digo que es lo que mejor me va porque, si el primer libro me ha gustado, no me bajo de la ola y la surfeo hasta que se acaba sin desconectar de ese universo. Y en este caso, el universo es el que Kennedy Ryan se ha inventado en su serie Hoops, toda llena de pelotas.

Os acabáis de imaginar esto

¡De baloncesto, guarronas! Bueno, y de las otras también, que no podemos decir que estemos leyendo ensayos de Paleontología. Si en el primer libro era el maravilloso y buenísimo August el que nos robaba el corazón, en este libro nos pasa por encima (grrrrrr) cual huracán su hermano Jared Foster, agente deportivo que prefiere pedir perdón a pedir permiso y que no se detiene ante nada cuando quiere algo. Y lo que aquí quiere es a Banner Morales, agente deportiva de una agencia rival. Conseguir meter a Banner bajo su cuerpo serrano (o sobre él) no va a ser nada fácil porque tienen una relación de enemistad manifiesta. ¿Estamos ante unos enemigos que se trincan vivos? ¡Sí! ¡Pero ojo que también estamos ante un friends to lovers! ¿Pero qué magia es esta que une dos tópicos tan fabulosos? Pues la magia del paso del tiempo y de la putada suprema. Jared y Banner eran amiguísimos en la universidad, unas personas totalmente distintas cuyo intelecto reconocía en el contrario a su pareja perfecta y que tenían al alcance de su mano un glorioso futuro juntos. Pero los corazones proponen y los cab*ones disponen y Banner y Jared son separados del peor modo posible, lo que hace que pasen diez años separados y Banner reniegue del amor que sintió por Jared. Pero, ay amiga, cuando Jared se reencuentra con ella...

Jared disimulando

Nada ni nadie va a impedir que Jared consiga que Banner le haga caso guarrerilmente hablando. Pero por ahí vienen Banner y sus dos ovarios bien plantados dispuestos a no darle a Jared ni la más mínima oportunidad. Además, Banner tiene un novio, Zo, que no puede ser más perfectísimo: jugador de baloncesto, buenorro, casi una hermanita de la caridad y el mejor amigo de Banner desde hace diez años. 

Lo que le importa a Jared

Ya tenemos el pistazo montado y la alfombra preparada para que yo haga la croqueta, porque me lo he pasado pipa con este libro. Si te asusta un poco el drama del libro anterior, este tiene bastante menos (aunque algo hay porque Kennedy Ryan es maravillosa en la cuestión del dramita) y está casi todo centrado en la relación entre Bennar y Jared. Aunque el libro está dividido en tres partes, yo haría una división de dos, con una primera centrada en Jared intentando reconquistar a Banner y una segunda de Banner siendo buena persona y Jared intentando no perderla. La primera parte ha sido fabulosa, estos dos son pura dinamita y el ataque frontal de Jared contra la gran personalidad de Banner ha sido mi delicia. La segunda parte, más dulce y emotiva, me ha gustado pero ha bajado el nivel. He disfrutado mucho más cuando eran enemigos que se querían trincar vivos que cuando ya se empiezan a caer bragas y calzoncillos (aunque, obviamente, los guarrerismos en sí los he disfrutado mucho porque son muy 🔥🔥🔥🔥🔥 y muy acordes a la situación de los personajes en cada momento).  En esta segunda parte, además de que ya está todo el pescado vendido en el guarrerismo, la tensión se desplaza de la pareja a la relación de Banner con un tercero, que no es otro que la reencarnación de Yisuscraist Zo. Aquí Liz Tomforde Kennedy Ryan (madremía, que le he cambiado el nombreeeeee) tira de un recurso algo facilón que sabes que no tiene recorrido alguno y que intenta crear pisto donde no lo hay. A mí, llamadme básica, me gusta hincharme a leer cosas de una pareja, ver cómo se enamora y cómo supera obstáculos juntos, y aquí me parece que el peso de Zo en la parte final le quita protagonismo a Jared. Y eso...


Además, este conflicto final que se da entre la pareja se resuelve por intervención de una persona ajena a ella, lo que no me cuadra demasiado en un par con tantísima personalidad como Banner y Jared. Creo que esto y el hecho de que se explote muy poco la rivalidad laboral de Jared y Banner son las cosas que menos me han gustado del libro, pero, por lo demás, mis dieses, señora Ryan (o mis ochos, que son 4 Gandys). Esta mujer tiene un modo de escribir que me atrapa por completo, con mucha garra e intensidad pero sin recurrir a la lágrima fácil ni al enseñamiento emocional. Además, qué modo de escribir más adictivo tiene, ¡maravilla! Dota a sus personajes de tantísima personalidad (y de una tan atrayente) que todo lo que cuentan te interesa y te atrapa, así que, cuando ocurre algo, no puedes dejar de leer. Una cosa que me ha gustado es que tanto Jared como Banner ya tienen una personalidad bien forjada que no cambia en el transcurso de la historia (algo que se ve especialmente en Jared, cabroncete al principio, cabroncete al final, no lo redime ni Dior). Únicamente abren la puerta al amor y a desarrollarse sin barreras con la persona elegida, algo que les hace felices a ellos (y a nosotras), que es lo que importa. Pero si te tienen que pegar un bocao para quitarte un cliente, te lo pegan.

Aquí me lo puedes pegar a mí, Jared

Block Shot ha sido una sorpresa inesperada y muy muy agradable. Con su dosis justa de drama y de sentimiento, Kennedy Ryan hila una historia llena de pasión a través de una narración adictiva y basándose en dos personajes de fuerte personalidad que hacen que salgan chispas de sus páginas y que encuentran la serenidad en los brazos (y en la cama) del otro. Un libro fabuloso.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Jared, ven y revísame hasta la letra pequeña


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miércoles, 20 de septiembre de 2023

Long Shot (Hoops 1), Kennedy Ryan

[Libro no publicado en español]
¿Crees que sabes lo que es ser la chica de un jugador de baloncesto? No lo sabes. Mi cuento de hadas está patas arriba. Un infelices para siempre. Besé al príncipe y se convirtió en un fraude. Fui una loca y su amor, una quimera.
Ahora hay un nuevo jugador en el juego, August West. Una de las estrellas más brillantes de la NBA. Estupendo. Prohibido. Me desea. Lo deseo. Pero mi pasado, mi príncipe fraudulento, no me dejará marchar.
Goodreads ❤  Amazon


Tenía más miedo que vergüenza a la hora de coger este libro porque todo el mundo que lo ha leído (mi querida Elsa la primera porque ella siempre va por delante) me advertía de que era durillo y había que tener el cuerpo con ganas de meterte en un embolao así. Y, bueno, yo tengo el xixi para pocos farolillos dramáticos así que lo he ido aplazando. Pero un estupendo BR con mi Gema me lanzó de cabeza hacia esta historia y me alegro mucho, ya que he vivido en una montaña rusa de emociones, he conocido a una mujer con dos ovarios bien puestos, a un maromazo de ensueño, a una estupenda escritora y me he cagao en tó lo cagable, que nunca bien mal.

Se queda una más ancha que larga

Lo primero que os diría es que está bien zambullirte en un libro sin saber de qué va pero tal vez en este sí sea necesario conocer la advertencia de contenido que tiene, ya que hay ciertas cosas que ocurren que no son lo que más nos gusta leer a las lectoras de romántica (y, en general, al que coja un libro para evadirse de la mierda de mundo que nos rodea). Intentando evitar los spoilers al máximo posible, os diré que Iris DuPree es una chica que adora el baloncesto y cuyo mayor sueño es meterse en ese mundo (en algo relacionado con marketing, creo, mi inglés no da para tanto) al finalizar la universidad. Una noche conoce en un bar a August West, un guapísimo jugador de baloncesto universitario y futura estrella de la NBA si los pronósticos van bien y no se la meten doblada en el draft. Lo que en un principio es un encuentro algo raruno se acaba convirtiendo en una de esas noches de hablar y hablar y hablar y darte cuenta que puedes haber conocido a LA persona. Pero Iris tiene novio. Y es la némesis de August y también futura estrella de la NBA Caleb SuApellidoNosImportaUnaMierdaPorqueÉlEsUnMierda.

Lo que le haría a Caleb

Mal va la cosa pero peor que irá para Iris, cuya vida va a ser muy distinta de la que cualquiera desearía vivir. En lugar de desarrollarse como mujer y persona, acaba viviendo a lo Haven Travis en la primera parte de El diablo tiene los ojos azules (creo que con esto muchas ya os ubicáis). Sin embargo, donde Lisa Kleypas no se regodea, Kennedy Ryan decide hacerlo y mostrarnos lo que pueden llegar a sufrir demasiadas mujeres en este mundo que nos ha tocado vivir. Y siento no tener espacio para las coñas en este tramo porque lo que le ocurre a Iris está basado en testimonios que Kennedy Ryan fue recopilando y, en fin, terrible todo. Para que no nos deshidratemos llorando como descosidas, la autora nos intercala los capítulos de Iris con los de August para que veamos lo maravillosísimo que es. Porque Iris vive una vida tan putamierdesca que necesita un maromo fabuloso que la llene de akhfskajhfkaj y ñkajhfdkajhdsñkfjas y amor y más jhasgfjhsgalfdjgafdlsj. Y, ay, chica, August... ¡Un hombre hecho del material del que se hacen los sueños! Perfecto, por dentro y por fuera. Desde ese primer encuentro August no deja de pensar en ella y, aunque pasan mucho tiempo separados y sus encuentros con pocos y breves, Kennedy Ryan tiene la habilidad de hacer que nuestro corazón se sobresalte cada vez que están juntos. Es una escritora tan habilidosa que incluso llegas a olvidar que Iris y August pasan más tiempo separados que juntos, lo que en una romántica es criminal. 

Pero aquí no sale mal

Ahí está la maestría de Kennedy Ryan, en un modo de escribir extremadamente ágil y adictivo que hace que no seas capaz de soltar el libro, en una pareja que hace que se te quemen las páginas del libro de las chispas que desprenden y en ser dura y sentimental. La historia de Iris con Caleb es muy difícil de leer y personalmente creo que ocupa demasiado espacio en el libro. El eje de la historia es Iris y, aunque August es una parte básica en su sanación, es ella la que lleva el peso de la trama y del desenlace, donde August es un mero espectador. Me habría gustado que se dedicara más tiempo a la pareja pero Ryan es tan hábil narrando que te cuesta darte cuenta de que pasan más tiempo separados que juntos. En otras cosas también he tenido mis más y mis menos con el libro, como con el magufismo de la abuela y de la prima (aunque siendo de Nueva Orleans tal vez lo raro es que no apareciera) o con el final, excesivamente apresurado e irreal. Pero el resto me ha encantado, me ha gustado la pareja, me han gustado los secundarios y he estado entretenidísima leyendo, asi que, por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

August, méteme un triple cuando quieras


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