miércoles, 6 de marzo de 2024

El vizconde y la cazafortunas (Los demonios de Havisham 3), Lorraine Heath


El vizconde Locksley había visto cómo se cumplía la premisa en el caso de su padre, tras la muerte de su adorada esposa. Pero cuando su progenitor decidió desposar a la cazafortunas de cabellos de fuego Portia Gadstone, Locke se sintió obligado a tomar medidas drásticas para impedir que esa mujer de impresionante belleza se aprovechara de su padre. Y un matrimonio cuya única finalidad fuera el placer mutuo podría resultar de lo más conveniente, por supuesto siempre que no se filtrara ningún sentimiento inconveniente.
La desesperación había empujado a Portia a acceder a casarse con un demente. El acuerdo le ofrecería la protección que necesitaba. Al menos eso pensaba hasta que el inquietantemente atractivo hijo del marqués leyó la letra pequeña del contrato… ¡y decidió ocupar el lugar de su padre!
De repente la tranquila y, sobre todo, segura unión que Portia había planeado había sido transformada en otra, rebosante de traviesas tentaciones y abierta a la posibilidad de que le rompieran el corazón. Porque, a medida que iba enamorándose de su endemoniadamente seductor marido, sus oscuros secretos empezaron a aflorar, amenazando con destrozarlos a ambos, a no ser que Locke fuera capaz de arriesgarlo todo y abrir su corazón al amor.
Goodreads ❤  Amazon


¡Y llegamos al último de los demonios de Havisham! Ay, qué gustito me da cruzarme con diablos literarios, casi siempre me han dado una gran satisfacción bajeril lecturil. En esta serie he tenido experiencias satisfactorias pero irregulares y la Heath me ha reservado una alegría final ya que la historia de Locke es la que más me ha hecho disfrutar. Y no precisamente por sus sorpresas porque, salvo por cierto secreto, sabes bien desde el principio lo que va a ocurrir, ya que, en romántica, un matrimonio por conveniencia solo puede acabar bien.

Y por eso nos gusta

El visconde y la cazafortunas empieza con un anuncio de matrimonio, el del padre loco del vizconde.

Me muero muerta

Pues más o menos como Locke y nosotras, que nos hemos pasado los dos libros previos viendo cómo Marsden, el padre de Locke, no superaba la muerte de su esposa para descubrir aquí que se ha buscado una esposa por correspondencia con el único fin de tener un heredero, ya que su hijo Locke no tiene pinta de casarse y tener un hijo pronto. Ya veis, el padre de Locke quiere asegurarse de que el título se quede en casa y, si su hijo no se pone a procrear, ya se pone él.


Pues este es el invento de la Heath para que Locke diga que ni de coña y al final, para no hacer un estropicio en las arcas familiares, acabe casándose él con la moza que había escogido su padre.

Estoy en la flor de la vida

Por mucho que me guste Yetta, la moza escogida es joven, lozana y con credenciales de fertilidad, a ver si crees que el padre escoge para tener bebés a una que puede que no los teng. Portia Gadstone es viuda, tuvo un niño y, por razones supersecretas que luego acabaremos sabiendo, decide casarse con un hombre con fama de loco. Cuando Locke ve a Portia, levanta mástil pero, cuando se entera de que va a ser su madrastra, lo que se le levanta es la mala leche. ¡Y ya no os digo cuando se entera de que, si Portia no acaba el día casada, tienen que darle una pastuza! Pero el contrato de matrimonio no especifica el nombre del marido y Locke no quiere ver a su padre mangoneado por una esposa interesada, así que decide casarse él con ella porque, total, si tiene que hacerlo y procrear, mejor que sea con una moza que desde el minuto uno le pone el palote. ¡Locke huele el wantonismo y Portia parece irlo regalando! Ay, cómo serán las noches de boda.

Todas las noches Portia acabará volando

Y, si no ocurre, me devuelvan el dinero. Obviamente, las cositas del amor no les interesan a ninguno de los dos, a él porque no quiere pasar por lo que está pasando su padre al perder al amor de su vida y a ella porque ya conoció el amor con su marido y, con él, la decepción, así que no hay nada mejor que un matrimonio en el que el amor queda totalmente fuera. Con Locke y Portia casados pero siendo unos completos desconocidos comenzamos un libro en el cual no tenemos apenas misterio pero que me ha hecho pasar un rato estupendo. Cuando he empezado, reconozco que no me ha hecho mucha gracia el sopinstant instalust de Locke y pensé que ya empezaba el libro con el pie izquierdo, pero poco a poco la relación entre Locke y Portia me ha hecho sentirme más cómoda. Como ambos tienen las cosas claras desde el principio, se dedican al forniqueo y a decirse las cosas sin disfraces, lo que hace que se vayan conociendo y descubriendo como las estupendas personas que son. Bueno, se van conociendo pero los secretos secretosos no los sueltan, ¿verdad, Portia?

Portia al aparato

Pues ya sabéis, cositas que pasan, que resulta que huyes de algo y a tu marido no se lo dices confiando en que jamás se enterará. Spoiler: se entera. Como os digo, no hay sorpresas, ya que sabes desde el principio que no quieren oír hablar de amor ni en pintura y se acabarán enamorando, que Portia tiene un secreto que no quiere que se sepa y se acaba sabiendo, que algo va a pasar en la mina (porque hay una mina) a la que va Locke a trabajar como un Ross Poldark cualquiera. La cosa no es tanto lo que ocurre sino cómo se nos cuenta y en eso la Heath tiene una habilidad tremenda, ya que logra hacer interesante lo que tiene poco misterio. El único que hay es qué oculta Portia y eso me ha tenido bastante entretenida. Si a eso le sumas que hay mucho más humor del esperado, miel sobre hojuelas. No es el libro que te va a cambiar la vida pero es una historia enagüil que se lee con mucha facilidad y te hace pasar un buen rato, por lo que se lleva en nuestro Gandymetro...

Otro vizconde palote pa mi bote


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 20 de febrero de 2024

American King (New Camelot 3), Sierra Simone

[Libro no publicado en español]
Dicen que cada héroe trágico tiene una defecto fatal, un pecado secreto, una puntada minúscula en su futuro desde su nacimiento. Y aquí estoy, Mis pecados ya no son secretos. Mis defectos han sido más que fatales. Y nunca he estado más cerca de la tragedia que ahora.
Soy un hombre que ama, un hombre cuyo amor exige mucho. Soy un rey, un rey lo suficientemente loco como para construir un castillo sobre restos del pasado. Soy un marido y un amante y un soldado y un padre y un presidente. Y sobreviviré.
Larga vida al rey.
Goodreads ❤  Amazon


Os voy a contar una cosa vergonzosa por completo. Hace más de dos meses que leí este libro y abrí esta entrada en Blogger. Yo, feliz de la vida, seguí a mis cosas, a mis reviews de Outlander (¡juro que hago lo que puedo por sacarlas!), a mi vida de rica, a mi vida real de pobre... En esto que entro aquí para ajustar formato y poner tontunas para publicar... ¡y veo que no tengo la reseña hecha!


¡¿Pero qué invento es este?! ¿¿Cómo os voy a contar yo ahora el colofón de esta trilogía guarridonguil si no me acuerdo de nada?? Nunca me ganaré la vida como bookstamierder, reseñadora de confianza, influencer libreril con uñas bien pintadas y la novedad literaria bajo el sobaco. ¡El prestigio que no tengo por los suelos!

Mi vida a partir de ahora

Pues tendré que haceros una reseña exprés acompañada por fotos mías siendo maravillosa y maja para que no os cabreéis conmigo y me sigáis leyendo, que si me abandonáis no me leo ni yo.

Sois geniales, cuando queráis os presto mi abrigo de conejo

Lo que sí recuerdo perfectamente es que el libro anterior, American Prince, terminó en un momento que madremíaDiorcitomemuero y me lancé de cabeza a este. Y me di un poco de hostieja porque, aunque no le he dado mala nota, ahora le bajaría valoración porque acaba siendo un bluff y tiene un final que te deja con el culo torcido, ya que Sierra Simone se saca de la manga un desenlace infantiloide y un poco surrealista. Como no soy yo de destriparos mucho, os digo que nuestro trío amorosoguarreril comienza este libro separado y enfrentado, además de con un pisto familiar y de secretos digno de Santa Bárbara. Pero no creas que eso les impide dejar de chingarse, eh.

Tus sueños guarreriles aquí siempre se realizan

Hombre, imagina que después de percutirse todos los agujeros posibles en los libros anteriores en este le dan al celibato, ¡yo cierro el chiringuito y me voy a Punta Cana! Se supone que el interés de este libro reside en ver lo que sufren, ver lo que tienen que hacer para verse los tres juntos y ver cómo se soluciona la trama política. Y, tal vez haya sido yo que me he vuelto rancia, pero esa tensión y esa emoción que pensé que me iba a encontrar apenas la he visto.

Dónde está la tensión, que yo la vea

Creo que Sierra Simone ha tenido demasiado entre manos y lo ha solucionado del mejor modo que ha podido pero a mí me ha sabido a poco, me ha dado la impresión de que ha tirado por la vía facilona en muchos momentos y dejándome a mí por el camino algo decepcionada. Además, ya sabemos que es un retelling del mito artúrico pero en este libro se menciona explícitamente y eso me ha sacado por completo de la historia, porque imagina tú que, de repente, llega el presidente de los Estados Unidos a comunicarte que, en su vida anterior, fue el rey Arturo Huevoduro y todos los que le rodean también fueron alguien en esa época...

Merlín la tenía así

Pero vamos, que a pesar de todo no me lo he pasado mal, tardé poco en leerlo (o eso recuerdo, porque ya os he dicho que lo leí hace tropecientas semanas) y los guarrerismos son de calidad, así que ni tan mal. Pero vamos, que ha sido un final un poco pedorro, así que se lleva en nuestro Gandymetro...

Arturito rito, los calzones te quito


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

miércoles, 7 de febrero de 2024

Experimento de amor en Nueva York (Spanish Love Deception 2), Elena Armas


Rosie está desesperada. Solo tiene ocho semanas para escribir una novela romántica en medio de un horrible bloqueo creativo. Y además se le ha caído el techo encima, literalmente. Por suerte, puede refugiarse en el piso de Lina mientras ella está de viaje. Lo que Rosie no sabe es que Lucas, el primo de su mejor amiga y a quien ha estado acechando por Instagram, también se quedará allí.
Lucas es una alma libre con abdominales de acero, sonrisa de ensueño, dotes de cocina y un par de secretos. Pero el plato fuerte es que le propone a Rosie un experimento que despertará mucho más que su inspiración.


No soy muy fan de las series pero en romántica raro es el libro que no pertenece a una, así que, si no te hacen gracia, vas a acabar leyendo cuatro cosas (y puede que la mayoría sean una mierda pinchada en un palo, pero esa es otra historia). Como no pertenezco a esa clase de personas, doy palmas con el xirri si veo que hay una nueva historia dentro de un universo literario que me encantó, que es lo que me pasó con Farsa de amor a la española. Y va Elena y saca otro. ¡Y encima este libro libro viene con maromazo adorafollable! ¿Qué podría salir mal?


No es que todo esté mal en este libro pero le he encontrado más cosas malas que buenas. Esto va por gustos, claro, pero igual que la historia de Lina y Aaron me hizo disfrutar muchísimo, la de Lucas Martín y Rosaline Graham me ha tenido torciendo morro y pidiendo la hora. De Rosie os acordaréis si no tenéis la memoria de Dory que tengo yo, ya que es la mejor amiga de Lina y sale en el libro anterior (sale, ¿no? Porque ya os digo que no me acuerdo de un carajo 😆). En fin, que mientras Lina y Aaron están de luna de miel, Rosie tiene un pequeño problema en su casa y se traslada temporalmente a casa de su amiga. Mientras que Rosie está bailando en calzoncillos con una escoba y las gafas de sol puestas (que no), se da cuenta de que alguien está intentando entrar en la casa. Pero ojo, que no están forzando la cerradura, ¡que están intentando abrir con llave!

Vaya un ladrón educado

Todo educación además de buenorrismo, claro, ya que no es un ladrón sino Lucas, el primo surfero de Lina que se va a quedar unas semanas en casa de esta, algo que Rosie no sabía. Cuando Rosie ve a sus pies (romance reasons) a semejante maromo, las bragas se le caen al nivel del metro al darse cuenta de que no es ni más ni menos que ese primo que no fue a la boda y con el que Rosie pueeeeede estar ligeramente obsesionada y al que Rosie pueeeeeeeeeeeeede estar espiando secretamente por Instagram.  

Rosie mirando las fotos de Lucas

Yo ya esa base... Bueno, digamos que me cuesta tragármela (y mira que a mí MeCabe todo) pero va, pelillos a la mar, que aquí no hemos venido a la realidad. Lucas es surfista profesional pero está en un momento crítico de su vida porque lo del surf se le ha acabado y está intentando procesarlo y ver hacia dónde orientar su vida. Por otro lado, Rosie ha dejado su trabajazo y su sueldo por ser escritora de novela romántica, ya que escribió una a escondidas y fue un pelotazo, así que se ha lanzado al vacío. ¡Y ahora tiene dos meses para entregar la nueva y no tiene escrito ni Lorem Ipsum Blablabla! Un problemón. Pero Lucas, que es una maravilla con pene patas, logra obtener esa información que no sabe ni Penry y decide ayudar a Rosie con la inspiración romántica. ¿Cómo? Pues haciendo el proceso de un cortejo con ella, con sus citas y sus fases y blablabla. Pero todo falso, eh. Y todo mientras que comparten apartamento y desayunos y confidencias y malos rollos familiares, porque Rosie tiene un hermano que está metido en cuestiones turbias. Y todo todo todo sin que lo sepa Lina, la dueña del piso. 


Se supone que la cosa, en romántica, es disfrutar el camino (por eso de saber ya el final), y el camino aquí consiste en saborear lentamente (Elena Armas le da al slow burn) la (falsa) conquista de Lucas a Rosie (que realmente está ya conquistada desde el principio porque ella veía el Instagram de Lucas y ya se chorreaba toda), algo que yo no he hecho. La dinámica entre ellos es muy amigable, con muchas ganas de pillar cacho confianza desde el principio, y al tercer día de convivencia ya se podrían haber rebozado guarrerilmente por la alfombra, pero Elena Armas lo dilata, aunque para mi gusto con poco éxito, ya que la tensión sexual que tanto me gustó en el libro anterior aquí ni está ni se la espera. Me ha parecido todo una dilatación de la nada. Con la excusa de las citas, hay muchas partes que quieren ser memorables y el libro me ha acabado pareciendo una sucesión de escenas con ganas de ser LA escena (ya sabes, esa que se te queda grabada en la mente y 😍), lo que me ha tenido poniendo los ojos en blanco más de una vez. La relación entre ambos me ha parecido muy forzada (por muy majo que seas no te conviertes en best friend de una persona en cero coma, sorry, no me lo trago), llena de diálogos y situaciones con poca naturalidad. Rematemos todo con que no he conectado con la pareja ni con la trama.


Aunque lo principal son ambos y la evolución de su atracción, hay una serie de personajes y de cositas secundarias que no aportan nada, salvo distraer la atención y dilatar todo más. Supongo que, si el libro me hubiera entrado por el ojillo derecho, estaría dando palmas con el xixi pero no ha sido el caso y he ido renqueando por los capítulos. Era como leer sin ver un fin aparente, seguir la historia de unos personajes planos que quieren aparentar profundidad y no lo logran. Ni las gracias me han hecho gracia 🙄. Supongo que todas estas cosas son fruto de no haber entrado en el juego del libro desde el principio, por mucho que lo he intentado, es que gran parte de lo que leía me parecía una cosa tonta. Al menos hay algunas secuencias entre Rosie y Lucas que me han parecido logradas y bonitas, Lucas es maravillosísimo y la lectura no ha sido una tortura, pero este libro no logra llevarse en el Gandymetro más de...

Lucas, salte de este libro y vente a mi vida


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

miércoles, 31 de enero de 2024

Time to Shine, Rachel Reid

[Libro no publicado en español]
Para Landon Stackhouse, ser llamado del equipo de Calgary es excitante y aterrador, incluso aunque, como portero suplente, raramente deje el banquillo. Tranquilo y solitario por naturaleza, Landon sabe que da una imagen de no querer hablar con nadie. El único jugador que parece no darse cuenta es el joven extremo estrella Casey Hicks.
Casey trata a Landon como a un viejo amigo, incluso aunque solo hablaron brevemente en el pasado. Es encantador y completamente relajado de un modo que Landon no puede ni imaginar. No pueden tener menos en común pero Landon necesita un lugar donde vivir que no sea una habitación de hotel y Casey acaba de comprar una casa y odia estar solo.
Como compañeros, Casey se niega a ser derrotado por los monosílabos de Landon. Como amigos, Landon se da cuenta de algunas cosas sobre Casey, como su enorme y fácil sonrisa y sus ojazos verdeazulados. Pasar las fiestas juntos solo intensifica su bromance convertido en romance. Pero, mientras que el año nuevo se acerca, también lo hace el final del tiempo de Landon en Calgary. 
Goodreads ❤  Amazon


Rachel Reid es una escritora de la que no sabría nada sino fuera por las reseñas de mi querida Bona Caballero, cuyo blog es siempre garantía de calidad reseñil y buenos ratitos. Ella me descubrió a los maromos de stick potente que escribe la Reid y ya me empezaron a vibrar los deditos con ganas de leerlos. En esto que me encontré en Netgalley con Time to Shine y me pareció maravilloso poder descubrir a esta escritora sin gastarme un eurete (una no se hace rica gastando, chica). Y, oooooooh, qué gustazo de libro, un cuquismo con poca acción pero mucho sentimiento. ¡Y maromos con abdominales!

Megustamegustamegusta muuuuucho eso

Nos vamos a Canadá, donde Landon Stackhouse es portero en un equipo como de segunda división (me vais a perdonar que no tenga ni puta idea de hockey y me invente un poco las cosas), que parece ser el filial de uno gordo (again, perdonadme mi niputaideísmo). Landon es un porterazo que te cagas y recibe la llamada que puede cambiarle la vida: ser portero suplente del equipo principal. Vamos, como si juegas en el Castilla y Ancelotti te llama para el Real Madrid. Total, que Landon se acojona pero allá que va, a codearse, aunque sea en los entrenamientos, con sus ídolos. Que, oye, son todos muy majos con él y hasta le dan consejos. Uno especialmente, Casie Hicks, le trata que parece su amigo de toda la vida. Para el tímido Landon es un palo, especialmente porque Casey es realeza del hockey, hijo de uno de los mejores jugadores que han pasado por la NHL, pero Casey es totalmente encantador y resulta difícil que no te caiga bien. Landon y Casey no pueden ser más distintos pero los azares románticos hacen que Landon necesite un sitio donde vivir mientras dure su estancia en Calgary y Casey tenga un casoplón enorme en el que vive solo...

Romance reasons de las que nos gustan

La trama de este libro es bastante simple, ya que Rachel Reid se centra en los protagonistas y en su relación, dejando en un segundo plano mucho de lo referente al hockey. Me refiero a que no te vas a encontrar aquí rivalidades deportivas que produzcan apocalipsis kleypasianos y que cambien el rumbo del libro, lo importante es cómo estas dos personas tan distintas pueden llegar a complementarse y a enamorarse. No os he dicho que ambos tienen sus cositas, como que Landon sufrió la pérdida de una hermana y lidia con las consecuencias, y Casey es incapaz de estar solo, por lo que constantemente busca la compañía y la juerga, algo ideal para el ermitaño Landon... Pues oye, Rachel Reid se las apaña para que nos traguemos todo estupendamente. 

Kim tragándose todo lo que Rachel ha preparado

Es todo un poco naif y chupiguay, las cosas como son, y falto de tensión, no es un libro en el que abunden los malentendidos o los comportamientos explosivos, pero esa falta de tensión a mí me la compensa la relación tan bonita entre ambos, llena de sentimientos y buen fondo. Es un libro más de emociones que de guarrerismos (no es hot como Him, por ejemplo), aquí son ligeritos y secundarios pero hay y han sido bien agradecidos por esta que os escribe. 

Una cosa que me ha encantado es lo bien definidos que están los personajes, tanto por los datos que nos da la escritora como por cómo escribe sus puntos de vista, perfectamente distinguibles. Con Landon la escritura es más pausada, frases largas, más elaboración y calma. Con Casey, justo lo contrario, frases cortas, jerga, todo más acelerado. Con Casey todo es vibrante, emocionante, como si te hubieras arreado un tripi. Landon se anima con Casey y Casey se calma con Landon y yo quiero abrazarlos a los dos y que les vaya bien en la vida. Es un poco sensación de ser más YA que otra cosa, aunque estos ya tienen pelillos en los 🥚🥚.

Y seguro que en otros sitios

Como ya os he dicho, externamente a los personajes no ocurre mucho (bueno, obviamente vemos cómo se desenvuelve Landon en la NHL, cómo se integra, si tiene un partidazo o un castañazo...) pero la escritora te engancha con esa bonita histora de amor a base de capítulos cortos en los que no hay paja, la lectura es muy ágil y adictiva. Este ha sido uno de esos libros que, si lo pillo con tiempo, me dura dos días. Así que mi debut con Rachel Reid me ha encantado, por lo que se lleva en nuestro Gandymetro...

Cuquismo reconfortante, sonrisa constante


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This

martes, 16 de enero de 2024

Caught Up (Windy City 3), Liz Tomforde

[Libro no publicado en español]
Kai
Soy un padre soltero y lanzador titular del equipo de Chicago de béisbol. No doy abasto pero no quiero ayuda criando a mi hijo. Cada una de las niñeras anteriores estuvo unas pocas semanas hasta que las eché. Ahora, mi entrenador se ha puesto firme para que contrate a la única persona a la que no puedo despedir, su hija. Miller Montgomery es la última mujer de la que debería enamorarme. Demasiado salvaje, demasiado joven y demasiado libre. Chicago es una parada rápida para ella. Creí que estaría contando los días hasta que se fuera pero el verano parece demasiado breve cuando empiezo a pensar en el "para siempre".

Miller
Como una repostera de alta cocina que acaba de ganar el premio más prestigioso de su gremio, estoy desesperada por demostrar que lo merezco. Pero con un nuevo título viene una nueva presión y no puedo crear un postre nuevo e inspirador ni de casualidad. Con solo dos meses para volver al ritmo habitual, debería centrarme en la cocina pero, en lugar de eso, me he dejado convencer por mi padre para pasar mi tiempo libre como niñera del hijo de su jugador estrella. Kai Rhodes ha olvidado cómo divertirse y estoy más que dispuesta a refrescarle la memoria. Pero cuando él y su hijo empiezan a sentirse como mi casa, debo recordarnos que mi tiempo en Chicago  acaba con el verano. Además, siempre he sido una corredora y lo último que quiero es que me cojan.
Goodreads ❤  Amazon


¡¡Feliz año nuevo!! Ya sé que han pasado varios días y blabla, pero la vida de rica no me ha dejado pasarme por aquí para acondicionar las reseñas, así que ahora vengo cargada de alegría, con las mismas reseñas que cuando despedí el año felicidad y con una reseñita. ¡Y esta vez, buena!

Tres libros y ya puedo decir que Liz Tomforde se ha convertido en una escritora de esas sobre cuyos libros me lanzo de cabeza (no digo auto-buy porque está en Kindle Unlimited, más bien autoclick). ¡Lo que me está haciendo disfrutar! Podríais decir, sin equivocaros, que me hace disfrutar casi cualquier cosa pero realmente Tomforde le ha dado una vuelta a la romántica contemporánea de sporty melofós que adoro en los Chicago Stars, por ejemplo, pero haciéndola moderna y feminista, con maromos absolutamente maravillosos y mozas igualmente de estupendas. ¡Y con guarrerismo sin remilgos! Que ni spicy ni po**as, aquí se fo**a y se fo**a bien.

¡Aléjate de mí, romántica blandurria!

Pero con historias más centradas en los personajes y en sus sentimientos que en situaciones dignas de apocalipsis kleypasianos. En Caught Up tenemos al daddy melofó de la serie, Kai Rhodes, un pícher (ni idea de que esta palabra estaba en el diccionario) lanzador de béisbol que está en lo mejor de su carrera y al que le cae un bebé encima. Kai intenta compaginar su vida deportiva con su vida paternal pero, obviamente, necesita ayuda. El equipo le permite viajar con el bebé y contratan niñeras para que cuide al pequeño Max, niñeras que duran nada y menos porque ninguna le parece bien a Kai. El entrenador ya está un poco hasta el xirri de tanto mareo de trabajadoras, así que, aprovechando que su hija Miller Montgomery se encuentra descansando antes de un nuevo trabajo, la coge como nueva niñera del bebé. ¡Imaginad el susto de kai cuando se encuentra con una chica con tatuajes y piercings a cargo de su hijo! ¡Y encima una chica con dos ovarios bien puestos y una respuesta rápida siempre preparada! 

¡Un viejo y una cría, puagh!

No preocuparse que Kai y Miller se llevan únicamente siete años (cosas raras que me pasan, si estamos en romántica histórica no me importa que el hombre sea mucho mayor que la mujer pero en contemporánea la diferencia de edad me gusta que no sea muy grande y, si lo es, que sea ella la mayor #HaggardPower). En fin, que Miller no le hace tilín a Kai pero Max, el bebé, es verla y quererla hasta el infinito y más allá, así que Kai tiene que lidiar con la niñera rebelde, hija de su entrenador y, además, poseedora de un muslamen que hace que se le levante el bate.

La kriptonita de Kai

A todo esto os tengo que decir que Miller tiene veinticinco años y es una reputadísima chef, a ver si crees tú que es una locanda de la vida, nop. Miller acaba de ganar un premio de gran prestigio y gana una pastuza asesorando a chefs de los buenos pero está notando que ese trabajo ya no le llena, así que se toma unos meses de descanso para recobrar sus ganas de trabajar. Y, en lugar de irse a Punta Cana, se va a viajar con su padre, un equipo de béisbol y a cambiar pañales a un bebé rollizo. Vamos a ver, que lo mismo yo también lo haría si el pago que me llevo es probar las carnes magras del béisbol daddy buenorraco...

Elsa dice que este es Kai y mis bragas le dan la razón

Creo que con todas estas tonterías que os he contado he cubierto básicamente la trama de este libro. Miller es una chica que no quiere compromisos y, obviamente, Kai y Max exigen un compromiso duradero, asi que enamorarse del padre y adorar al hijo no entra en sus planes. Pero los personajes proponen y la romántica dispone, así que ya tenemos el libro montado. Necesito que alguien me explique cómo, con una historia tan sencilla, puede hacer Liz Tomforde un libro que me ha atrapado por completo, de esos que he leído más despacio de lo habitual únicamente para que me durara más. Es cierto que el mundo de Liz Tomforde está lleno de buen rollo y de cosas cuquis pero eso esta vez ha sido un plus para mí, ya que sé que me va a hacer sentir bien de principio a fin y, a veces, solo quiero eso de un libro. Reconozco que no tenía todas conmigo al empezar Caught Up porque ya sabéis que no soy muy fan de los niños pero bueno, este hace poca cosa salvo sonreír y ser cuqui, así que no le pongo pegas (salvo en cierto momento final en el que la escritora se ha canteado muuuuuucho a través del bebé). Tampoco me hacía mucha gracia la diferencia de edad pero he acabado olvidándola. Tomforde ha hecho una historia bonita y emotiva a través de unos personajes aparentemente muy opuestos y que, realmente, se parecen bastante, especialmente en su deseo interno de tener una familia y pertenecer a un lugar. 


Pues roza el moñismo pero no me parece que llegue a él, la escritora sabe moverse muy bien entre lo cursi y lo emotivo, quedándose más bien en lo segundo. Una cosa que me ha encantado de la relación entre Kai y Miller (además de los hottismos sexuales, que no son abundantes pero sí son estupendos) es que muy divertida, con diálogos llenos de indirectas, flirteos y desinhibiciones (Miller descoloca al aparentemente remilgado Kai y es fantástico). En general, las relaciones entre los personajes son divertidas y sinceras, algo que me suele encantar. Básicamente me lo he pasado muy bien leyendo, con Kai y Miller, con Isaiah (cuyo libro necesito YA DE YA), con Rio 😍, viendo a los protagonistas de los libros anteriores. He disfrutado con una historia sencilla pero muy muy agradable, así que se lleva en nuestro Gandymetro...

Maromo beisbolero, pa mí te quiero


COMPARTIR ES EL MEJOR CAMINO PARA QUE UN MAROMAZO LLAME A TU PUERTA
Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This