miércoles, 26 de abril de 2023

American Queen (New Camelot 1), Sierra Simone

[Libro no publicado en español]
Aunque le advirtieron de pequeña de que se guardara los besos para ella, Greer Galloway desobedece dos veces, una cuando cumple dieciséis años y está arrodillada sobre vidrios rotos, y otra cuando un encantador extraño llamado Embry Moore la arrastra a la deslumbrante noche de Chicago. Las dos veces se enamora y las dos veces su corazón se rompe sin remedio. Así, ya adulta, jura que nunca volverá a besar... o a amar.
Eso hasta que el vicepresidente de los Estados Unidos aparece en la universidad donde Greer trabaja y le pide una cosa: que se encuentre con el héroe reconvertido en presidente Maxen Colchester. Maxen, el soldado que fue su primer beso sobre un suelo lleno de cristales rotos.
¿La otra complicación? El vicepresidente no es otro que el encantador Embry Moore. 
Pronto, Greer se encuentra atrapada entre el pasado y el presente, el placer y el dolor, y dos hombres que se desean tanto como la desean a ella. Y mientras la guerra y la traición se acercan cada vez más, se lanzan de cabeza a una apasionada historia de amor que cambiará el mundo...
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Ya me notaba yo que se estaba cruzando un poco el cable pero, tras esta lectura, lo confirmo: voy a ampliar horizontes lectores.

¿¡¿Vas a empezar a leer clean romance?!?

Lo único clean que pasa por mi Kindelito es el trapito con el que lo limpio. No, es simplemente que, viendo que no me termina de convencer nada, voy a leer lo que se me pase por delante porque, si no descubro algo bueno, al menos espero sacar una reseña para echarnos unas risas y pasar un buen rato. Aunque, para buen rato, el que pasa Greer Galloway en este libro zumbándose al presidente de Estados Unidos y a su vicepresidente...

El dúo metesaca preparándose para la acción

Tranquilas, que aquí no hay churra pocha bideniana, estos son dos maromazos buenorrísimos que tienen músculos hasta en la punta de su Capitolio. Ash Colchester y Embry Moore fueron soldados valerosos y ahora son amigos y residentes en Benidorm Washington. ¿Y dónde entra ahí Greer? Bueno, será más bien dónde le entra...


La historia empieza unos cuantos años antes pero no en el prólogo, porque ahí la autora nos hace un pequeño spoiler de cómo acaban estos tres para engancharnos, la jodía. Greer es nieta de un exvicepresidente de los Estados Unidos, así que ya os podéis imaginar que no tenía abuela besucona sino viejunos poderosos besucones alrededor. En una fiesta, Greer conoce a Merlín.

Todo el mundo intentando recuperarse del susto

Ay, no me puedo tomar en serio algo si sale un Merlín pero hagamos un ejercicio de profesionalidad y sigamos. Total, que Merlín es un poco raruno.

¡Pero si soy el colmo de la normalidad!

Casco de papel Albal en la cabeza no lleva pero es igaulito. En su rarunez, Merlín le dice cosas extrañas y, además, le advierte de que no bese a nadie porque, básicamente, se va a liar parda. ¿Y qué hace la inconsciente? Conocer esa misma noche al soldadito Ash, echar fuego por el xixi y besarle. Pero solo besarle, eh, nada de comerme el apéndice guarreril. Tras eso, Ash acaba en la guerra, fíjate tú si la lía. Greer, encoñadita como está, decide que, en lugar de escribir sus cositas y sus fantasías con Ash en un diario, se las va a escribir a él en unos emails. Qué maravilla de cosa loca, de verdad. Total, que Ash y Greer están sin verse unos cuantos años y, por cosas de la vida, se vuelven a ver pero Greer acaba conociendo a Embry y comiéndole tol morro


Pues liarla parda, again, porque a este lo pilla más lista y no solo le coe la boca, IYKWIM. Total, que luego tampoco sale la cosa con Embry. Y así pasan los años, Ash y Embry se meten en política, ganan unas elecciones y se reencuentran con Greer, momento en el que a esta le explota todo y puede hacer realidad todas las fantasías que soñó con Ash, le dé al lío dominatorio y descubra que su corazón y su xirri son tan grandes como para que entren dos maromos a la vez. Y que, de paso, se entere de que esos dos maromos...

A Embry le gusta el jabón de Ash

Me encanta intentar crear misterio inútilmente cuando ya te cuentan todo en la sinopsis 🙄. Yo no sabía lo que me iba a encontrar en este libro pero no me esperaba este trío guarreril y sentimental, sobre todo no esperaba que transcurriera de este modo y con rollo dominación/sumisión por medio, que no es mi guarrerismo favorito ni de lejos. Pero, mira, me lo he pasado bien leyéndolo, a pesar de que la valoración general no sea gran cosa. La gran responsable de esto es Greer (de lo malo), ya que conocemos la historia únicamente desde su punto de vista y, mira, esta tía es tonta. Muy intensita, muy llorona, muy de darle vueltas a todo. Y con una religiosidad que mñe. También te digo que muy beatos, muy beatos, pero trae los cataplines que te los ato, Dior mejor que mire hacia otro lado. No podía evitar acordarme constantemente de mis adorados Sinners de Tiffany Reisz y he estado todo el tiempo pensando que Sierra Simone debe ser fan (en su web recomienda varios de sus libros) y hasta en algunas cosas la imita, aunque sus personajes no tienen ni la complejidad ni la fuerza que los de la Reisz. También te digo que me hacía un crossover con Embry y Søren ahora mismo...

Mi idea de crossover

Al ser trío sentimental y no únicamente guarreril estaba muy intrigada por ver cómo me lo vende Sierra Simone, porque con tanta gente me resulta complicado que todos me gusten por igual. Y me resulta comprensible que Greer se enamore de los dos porque grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr. Lo que entiendo menos es que ellos se enamoren de ella 😂. Al principio pensaba que la relación entre Ash y Greer era lo que más me iba a interesar del libro pero poco a poco mi atención se ha ido a Embry y a cómo encajarlo en la relación. Ash y Greer son la pareja pero mientras Ash me ha parecido muy complejo y un poco ortopédico, y ella una tonta del bote, Embry me ha parecido el más real, con las reacciones más acordes a la situación rarunísima que tienen. Tiene ese aire encantador de secundario perdedor maravilloso (las que veáis kdramas como yo ya sabéis el tipo de maromo que es) que me ha conquistado por completo y que le ha convertido en mi personaje favorito. Y no veáis cómo se desenvuelve en las sábanas...


Hombre, si hablamos de trío sentimental y guarreril, tiene que haber mandanga, es uno de los diez mandamientos de la Guarrona Ley de Dior. Pero tampoco me ha parecido que haya mucha, ya que esto es una trilogía y hay mucho pisto emocional (y de otra clase) que explicar, así que no todo el monte es folleteo. Pero hay trinque de toda clase, con bastante dominación/sumisión (🙄) y mucha adoración xirrinal de corte más de andar por casa. Y un megapolvazo multipollil que deja a Greer como al Rambo de Hacendado.


Me he entretenido leyéndola, me han encantado los maromos y el pisto que se traen pero el hecho de que esté contada con saltos temporales y exclusivamente por Greer ha hecho que disfrute de la historia muchísimo menos, hasta el punto de que estaba deseando que salieran los maromos para que se animara el cotarro. Eso sí, termina en cliffhanger y tendré que seguir leyendo, a ver si me meto en la cabeza de los maromos o me meten ellos otra cosa 😆.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

En este trío, pa xixi, el mío


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miércoles, 19 de abril de 2023

Una prometida perfecta (Sterling 1), Samantha James


Devon Saint James, hija bastarda de una institutriz, sobrevive como puede en el oscuro y maloliente barrio de Saint Giles. Una noche es asaltada por dos delincuentes que abandonan su cuerpo en las frías y sucias calles de la ciudad.
Pero la suerte querrá que aquella misma noche, Sebastian Sterling, marqués de Thurston, recorra el barrio en busca de su díscolo hermano y, en su rastreo por las mesas de juego y los prostíbulos, se tope en su camino con el cuerpo moribundo de la joven. Cuando Devon recobra la consciencia despierta en una cálida y confortable habitación, bajo la atenta mirada del hombre más guapo que nunca haya podido imaginar.
Sebastian cree que se trata de una ladronzuela o una meretriz, lo que no es impedimento para que entre ellos surja una fuerte atracción. A medida que crece el deseo entre ambos, lo hace también la certeza de que su amor es imposible, ya que pertenecen a mundos completamente distintos. Sin embargo, el azar les deparará una sorpresa.
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No estamos muertas ni de parranda, es simplemente que se nos ha olvidado programar esta entrada 😆. Pero vamos, que volvemos como siempre, reseñando unas enaguas de las que no me acuerdo.

El sueldo de Kim este mes

Ya sabéis que desde hace más de un año vivo sin vivir en mí y no reseño en cuanto acabo de leer, como era mi costumbre. Pero también es verdad que estoy enganchando unos libros que ni sí ni no sino todo lo contrario. Vamos, que no están mal pero no son memorables. Y, como no son memorables, al cabo de tres días se me olvidan o los acabo mezclando. Y eso me ha pasado con este, que lo he acabado mezclando en mi mente con Más que una amante, así que no sé si os voy a reseñar este, el otro o un híbrido que me estoy inventando. ¡Pero eso es parte de mi encanto!

Si tú lo dices...

Os cuento que este libro empieza fuertecito, con nuestra protagonista, Devon Saint James, en peligro mortal tras ser atacada por dos maleantes en el terrible (pero de estupendos recuerdos para nosotras) barrio de Saint Giles. Devon se encuentra solita en la vida y pasándolas realmente frutas, a lo que hay que añadir que estos dos maleantes la dejan a las puertas de la muerte. Pero, como esto es romántica, tiene la gran suerte de que la encuentre un noble palote buenorrísimo por dentro y por fuera, Sebastian Sterling, que se encontraba por esos lares no en busca de vicio sino en busca de su hermano de churro alegre *Kim suspira por ese maromo incluso antes de conocerlo*. En fin, que Sebastian es estirado pero muy compasivo, tanto que recoge a Devon y se la lleva a su casa para que se recupere.

Muy decente yo eso no lo veo

Lo normal, recoger a cualquiera y llevártelo a tu casa (claro que Devon puede que no sea cualquiera porque sabemos que su procedencia tiene misterio...). En fin, que realmente se la lleva para que se recupere y no para tenerla como esclava guarreril o pornochacha, es un noble palote noble indeed. Bueno, noble pero no tanto como para no mirarle las tetas cuando la desviste para curarla pero eso es un detallito sin importancia.

Para Sebastian, tiran más dos tetas que dos carretas

Como Devon no es una lady, Sebastian se permite tenerla en casa (un poco escondida, claro) para que se vaya recuperando y la muchacha decide quedarse en el noblepalotesco hogar porque la alternativa es regresar al tugurio donde vivía y enfrentarse al malvado que la quiso matar, y una puede ser pobre pero no tonta. Así, Devon va descubriendo que Sebastian no solo es perfecto por fuera sino también por dentro, que su hermano Justin es ajhfñkajshfdkjashd *el xixi de Kim hablando*, que tienen una hermana a la que le pasó algo y que conocer a Sebastian y enamorarse de él es el proceso natural de la vida.

Nunca jamás lo hubiera sospechado

Como ya podéis suponer, a Sebastian la boa también le bailará jotas aragonesas por Devon pero, a pesar de tenerla en casa y poder ñiquiñear con ella, Sebastian decidió hace mucho que, ya que su familia estaba marcada por el escándalo (su madre les abandonó por irse con su amante y, castigo de Dior, el barco en el que iban se hundió y palmaron), él iba a ser lo más intachable del mundo y su mujer, un modelo a imitar. Claro está, Devon no entra en esa definición, pero la carne de Sebastian es más débil de lo que cree...

Los pensamientos de Sebastian

Samantha James ha sido todo un descubrimiento para mí pero no sé si para bien o para mal, y os explico el motivo. He leído este libro disfrutándolo mucho, estaba interesada en todo (sobre todo en Justin, para sorpresa de nadie), me encantaban los protagonistas y la relación que se establece entre ellos (he adorado el modo en el que Devon se siente fascinada por Sebastian), cómo plasma el deseo que surge poco a poco a través pequeños detalles... Además, el hecho de que nos lo narre con capítulos cortos y de modo muy ágil te hace la lectura muy amena y no te dan ganas de soltarla. Peeeeeeeeero (y siempre tiene que haber un pero) cuando la autora decide que la historia tiene que avanzar y saca a los personajes de su burbuja para enfrentarse a su entorno y a las sorpresas de la vida el libro se va literalmente a la mierda.

El final del libro

Bueno, literalmente no pero se cae todo cual castillo de naipes. Nunca ha sido más acertado este meme. 


No sé si Samantha James ya se había cansado de esta historia o se le estaban quemando las empanadillas mientras tenía a los chicos haciendo la mili en Móstoles pero el caso es que resuelve todo mal y requetemal, de cualquier manera y sin sentido. Utiliza recursos poco elaborados y facilones para acabar resolviendo algunas cosas casi por arte de magia. Y eso me ha dejado tan mal sabor de boca que se ha cargado mi alegría anterior, ya que me ha parecido una castaña que creara una buena historia y la contara de un gran modo para al final hacer un churro. Mirando todo en su conjunto creo que es un libro que merece la pena pero esa sensación final no hay quien me la quite. 

Una prometida perfecta ha sido un libro bastante agradable que al final pierde tanto fuelle que se ha llevado parte de mi alegría. Es entretenido, tiene momentos divertidos y otros emotivos. No es nadista como los de la Quinn ni una maravilla suprema que te conquista como los buenos de la Kleypas pero son unas enaguas decentes que se leen a gusto y entretienen. No va a ser el libro de tu vida pero te hace pasar un buen rato.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

3'5. Sebastian, tu noble buenorro y tolai de confianza


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miércoles, 29 de marzo de 2023

Más que una amante (Amantes 1), Mary Balogh


De camino a su trabajo en una sombrerería, Jane Ingleby trata de impedir que los contendientes de un duelo disparen sus armas. Distraído por la interrupción, Jocelyn Dudley, duque de Tresham, resulta herido de bala en una pierna.
Tras el altercado, Jane llega tarde a la sombrerería y pierde su trabajo. Desesperada, decide pedirle al duque que le escriba una carta a su jefa en la que justifique su demora, pero, en vez de eso, Jocelyn le ofrece empleo como enfermera durante las tres semanas que durará su convalecencia. Para su sorpresa, Jane no se comporta como una criada, sino como una dama. Después de esas tres maravillosas semanas de convivencia, Jocelyn le pide a Jane que se quede a su lado.
Sin embargo, la felicidad de los dos amantes se trunca cuando aparece en escena el conde Durbury, quien tiempo atrás había intentado sin éxito casar a Jane con su hijo.
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Hace tanto que leí este libro y tomé notas que ahora me pongo a reseñarlo y... apenas lo recuerdo.

Mis neuronas cuando les he dicho que había que reseñar

Bueno, ya os dije que estaba pasando una crisis reseñil porque creo que, desde el año pasado, era la única que me faltaba por pasar, y así nos luce el blog, desolado y sin maromos. Puede que no me esté gustando apenas nada de lo que estoy leyendo pero también es verdad que me estoy cruzando con libros como este, que no están mal ni son un espanto pero a los que me cuesta sacarles chicha y no me dan ganas de reseñarlos. Y tampoco es que Más que una amante haya sido un mal libro, ya que ha sido una lectura bastante decente, pero no me ha movido las entretelas. El caso es que empieza bastante bien, con un duelo maromial donde nosotras vamos claramente con el disoluto y buenorrísimo Jocelyn Dudley, un duque palote (porque aquí no nos gustan los que no 🍆) al que un marido cuerneado quiere mandar al otro barrio. En esto que, en lo más álgido del duelo, se escucha la voz de una moza gritando para que paren el duelo, a lo que el cuerneado aprovecha para disparar al duque. 


En los duelos todo vale pero no se me alteren ustedes que ni nos matan al maromo ni los lo dejan eunuco, solo le hieren en la pierna. Jocelyn se encabrona un poco con la responsable, una tal Jane Ingleby, que pasaba por allí de camino a su trabajo y no pudo evitar meterse donde no la llamaban. Total, que por eso llega tarde al trabajo y la despiden. Y Jane, lo normal en la vida, va a que el duque le escriba una carta a su jefa explicando el pisto para que pueda readmitirla. Obviamente, las carcajadas de Jocelyn se escuchan hasta en Carabanchel pero, frustrado, inmovilizado y molesto como está, decide pagarlo con ella y contratarla durante tres semanas como su enfermera para que esta no se quede sin currele y, de paso, se fastidie aguantando su mal humor. 

Enfermera sexy a su servicio

Si esto fuera un guarrerismo eróticofestivo, se llamaría #FueAPorTrabajoYLeComieronLoDeAbajo, pero esta es una de Mary Balogh y no se comen nada. Bueno, se comen mucho la cabeza, porque mientras Jane ejerce de enfermera (que se explota poco) se van conociendo y desarrollando picores vaginesiles una y empalotamientos el otro, ya tú sabes lo que es la romántica. Pero claro, la diferencia de clases y un ducado por medio hacen que Jocelyn piense en lo más evidente: hacer de Jane su amante.

Jocelyn, el más listo de la clase

Y espera que va ella y acepta.

Yo en ese momento

Pero no todo es tan simple porque Jane esconde más que un xixi contento, esconde un pasado algo turbulento y una realidad de la que huye... hasta que esta la encuentra. 


Tengo sensaciones encontradas con este libro pero sensaciones tirando a mal porque esta historia está claramente dividida en dos partes y, mientras que la primera ha sido una gozada, la segunda me ha disgustado bastante porque la Balogh se hace pis en todas las buenas cosas que se ha inventado y cambia a Jocelyn de un modo que me ha hecho torcer morro. Este libro comienza como un enemigos que se trincan vivos en toda regla, aunque la enemistad deja pronto paso a un duelo dialéctico lleno de humor y pullas que me ha hecho disfrutar muchísimo. Además, mientras que estos se conocen y se van llevando cada vez mejor, se va creando una tensión sexual de lo más estupenda. Sin embargo, cuando cambia la relación entre ambos, el libro se va a tomar por Cullen. Nos encontramos de repente con una especie de Cincuenta sombras de Grey enagüiles sin la parte de zurrarse la badana pero sí con el contratito de las narices y con un Jocelyn que, para no dejar al aire su tierno corazón, se va al otro extremo y se comporta como un gilipo**as. Y, mira, Jocelyn es lo más cuando es irónico y tiene la pata chula. Pero cuando pone la cola a funcionar y le da por ser estirado...


Un chasco esa segunda parte, donde ya os digo que Jocelyn pierde el encanto y Jane no lo gana nunca, porque es una protagonista bastante bluff. Empieza con mucha fuerza, nos hace creer que va a poner a Jocelyn en su sitio y al final acaba siendo tan inútil como una figura de Lladró. Al final la pareja acaba dando tumbos y yo ya estaba pidiendo la hora. 

Además del amor, hay un par de líneas más "serias" que transcurren paralelas, cada una relacionada con uno de los protagonistas y ambas desaprovechadas y resueltas de un modo bastante mñe (al igual que el conflicto entre la pareja, que requetemñe). En fin, que como lo malo del libro ha venido todo junto y al final la sensación que me ha quedado ha sido un poco regulera, aunque realmente el libro no lo haya sido. Mary Balogh no es una de mis autoras de cabecera pero reconozco que lo bueno de este libro ha sido estupendo, muy entretenido y bien hilado. Una pena que lo demás me lo haya estropeado. 

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

A este duque chuleta le doy acceso a mi tet*


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jueves, 16 de marzo de 2023

Ice Planet Barbarians (Ice Planet Barbarians 1), Ruby Dixon

[Libro no publicado en español]
Podrías pensar que ser abducida por extraterrestres es lo peor que me podía ocurrir. Y estarías equivocado. Porque ahora los extraterrestres tienen problemas en su nave y han dejado su cargamento de mujeres humanas (incluyéndome a mí) en un planeta helado.
¿Y el único habitante natico que he conocido? Es grande, azul, tiene cuernos y realmente siente algo por mí...
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Ya sé que estábais que no vivíais en vosotras mismas debido a nuestra ausencia blogueril, pero no siempre está una con las neuronas listas para hacer una reseña. Sí, queridas, las haggards también pasamos crisis reseñiles. Pero no hay mal que cien años dure y aquí estamos, con la reseña que no sabes que querías pero que, sin duda, necesitabas: ¡la de unos alienígenas tripodianos!

Desde tu casa se la agarras con la mano

Ay, los libros más surrealistas son los que más me gusta reseñar porque tengo barra libre de tonterías a mi disposición. No soy yo mucho de bichos guarreriles pero sí soy de probar todo lo que puedo 😏😏😏, así que, si le di una oportunidad a los minotauros *olladores, ¡cómo no se la iba a dar a los alienígenas trincadores! Pero para llegar al trincamiento extraterrenal hay que pasar por un buen puñado de páginas en las que Georgie, nuestra humana, es abducida por unos hombrecillos verdes y llevada a una nave espacial llena de más chicas que, sospechan, van a ser vendidas para nada bueno. Estos hombrecillos verdes son unos hijosdefruta galácticos que te violan y zurran como escarmiento, así que Georgie y sus compañeras no ven la hora de matar o morir. Afortunadamente para ellas, la nave espacial parece del todo a cien y se les estropicia, así que los bichos verdes dejan a las chicas temporalmente en un planeta que parece Hoth para luego volver a por ellas. ¡Error, hijos de mala madre! Porque Georgie, valiente donde las haya, decide ir a buscar ayuda, un oasis o un palo para poder escapar de la situación en la que están. Y aquí que se desmaya (o se duerme o se cae por un precipicio y se queda moñeca, no os voy a engañar, no me acuerdo) y, cuando se despierta, ¡¡HAY UN MAROMAZO AZUL QUE LE ESTÁ COMIENDO EL XIXI!!

El xirri de Georgie se despierta con alegría

Dime tú a mí si eso no es una pura fantasía (bueno, fantasía es toda la romántica, claro 😆). En fin, que resulta que Verkan, que así se llama el bichejo (bueno, con la tranca que calza, más bien bicharraco), encuentra a Georgie y, oh, maravillas de lo paranormal, a Verkan se le remueven las azuladas células porque descubre que Georgie es su alma gemela, la persona que el destino le ha reservado, ¡su fated mate! Ergo, le tiene que comer el xirri sin más remedio, como usted comprenderá.

Alma gemela mía, toma nota

Ay, de verdad, cómo adoro los fated mates y la carta blanca que eso supone. Verkan pertenece a una tribu (cuyo nombre no recuerdo pero a los que llamaremos los nardoazulados) que tienen una cosita dentro, llamada khui, que emite una especie de sonido y reverberación cuando su dueño conoce a su alma gemela. Una especie de grillo loco, vamos. Y el de Verkan baila ska cuando conoce a Georgie. Ahora imaginad a Georgie cuando se despierta y se ve ahí el bajerío invadido por la lenguaca de un alien buenorraco... La pobre no sabe si correrse o salir corriendo (ja je ji jo ju) y decide que, oye, si ese es el camino hacia la muerte, hay peores modos de morir. Cuando ya la cosa se acaba, aparte del asuntillo de nada de ser de diferentes especies, Georgie y Verkan no se entienden, con lo que Georgie decide usar su poderío sexual para conseguir que Verkan la ayude (y al resto de chicas) a salir de ese planeta y escapar de sus captores.


Sí, Georgie usa el sexo para conseguir lo que quiere. La autora pone al principio unos content warnings para advertirnos de lo que podemos encontrar porque este libro le salió más dark de lo esperado y, aunque a mí estas cosas no me han molestado, entiendo que haya gente que huya. Ya sabéis que yo para esto tengo la manga más ancha que la M30 y, si no he salido corriendo ya en la primera página, donde la protagonista se da cuenta de que ha sido raptada por alienígenas, no voy a salir por patas cuando un tremendo maromo azul le come el potorro o cuando Georgie descubre que este mozo, justo arriba de 🍆, tiene una protuberancia que le da justo en el botoncito placentero entrepernil...

Georgie cuando lo cata

Ay, estas cosas dan para mucho guarrerismo y mucha risa. Hay que leer quitándote muchas cosas de la cabeza y dejarte llevar por la historia. Que tampoco es que sea gran cosa, todo sea dicho. Es entretenido y los guarrerismos están bastante bien pero, al ser breve, todo es muy apresurado y no dejas de tener la sensación de que la relación entre los protagonistas tiene bastantes cosas muy forzadas para dejarla resuelta lo antes posible (como, por ejemplo, cómo logran entenderse #Inventflix). La autora dedica bastante tiempo a situarnos en el planeta y a conocer la tribu de Verkan, por lo que lo que te atrae del libro (la relación entre Georgie y Verkan) acaba pasando a un segundo plano.

Ice Planet Barbarians es justo lo que esperaba, un libro de mono con platillos con unos guarrerismos intergalácticos muy entretenidos y una historia de fondo bastante simplona y carente de interés. Pasas un buen rato, te echas unas risas y a otra cosa, mariposa. A veces, tampoco pides más.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

Si el alien está buenorro, yo ni pido socorro


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martes, 7 de febrero de 2023

La química del amor, Ali Hazelwood


Bee Königswasser se rige siempre por un código muy sencillo: ¿qué haría Marie Curie? Si la NASA le ofreciera liderar un proyecto de neuroingeniería, un sueño hecho realidad después de pasarse años malviviendo con las migajas del mundo académico, Marie aceptaría sin dudarlo. Obvio. Pero la madre de la física moderna nunca tuvo que codirigir ningún proyecto con Levi Ward.
A ver, Levi no está nada mal: es alto, moreno y tiene una mirada de lo más penetrante. Pero Levi dejó muy claros sus sentimientos por Bee en la universidad: es mejor que dos enemigos trabajen cada uno en su propia galaxia muy muy lejana.
De pronto, Bee se encuentra con que su material ha desaparecido, el personal pasa de ella y su maltrecha carrera profesional pende de un hilo. Puede que su lóbulo occipital esté jugándole una mala pasada, pero juraría que Levi empieza a convertirse en su aliado, apoyando sus decisiones, secundando sus ideas... devorándola con esa mirada suya. Y las diferentes posibilidades traen a sus neuronas de cabeza. Sin embargo, cuando llega el momento de jugársela y arriesgar el corazón, solo hay una pregunta que importe: ¿Qué hará Bee Königswasser?
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Dentro del triste panorama lector que tuve el año pasado, La hipótesis del amor fue un soplo de aire fresco que me aireó corazón y bajos, así que estaba deseando leer La química del amor. Con más miedo que vergüenza, claro, ya que no hay nada peor que tener altas las expectativas, algo que muchas veces te suele garantizar un buen hostión. Pero Ali Hazelwood, más lista que los ratones coloraos, ha decidido no meterse en camisa de once varas y repetir el esquema de su libro de debut. ¡Porque, si algo funciona, para qué vas a cambiarlo!

Eso digo yo

Bueno, algo tienes que cambiar para que todo siga igual y lo que Ali cambia para que todo nos encante igual que antes es la chicha general del libro, de más sustancia que en La hipótesis del amor, y el número de guarrerismos, bastantes y de calidad.

Me faltan pulgares para aprobar los cambios

Qué os voy a contar que no sepáis, soy una blandurria cuando los guarrerismos hot me pasan por delante. Pero para llegar a los hottismos tenemos que pasar por los haterismos, ya que este es un libro de enemigos que se trincan vivos (al menos, de modo unilateral 😏). A Bee Königswasser, la fan número uno de Marie Curie (yo soy más de ser fan del pechote de Cavill pero no juzgo a nadie), le cae del espacio la oportunidad laboral de su vida. ¡Y digo del espacio porque la contrata la NASA! Hay un proyectazo de neuroingeniería donde ella sería la líder de la parte neuro y está que se chorrea viva por empezar a trabajar. Claro, hasta que se entera de que, en su proyecto de neuroingeniería, la parte de ingeniería la va a llevar su némesis y mayor enemigo, Levi Ward.

Tu mayor enemigo te toca el higo

En esos momentos no tiene Bee muchas ganas de que Levi le toque nada ya que coincidieron hace años en el curro y a Levi parecía darle una apoplejía enfurecida cada vez que la veía, además de haberle escuchado hablar con su entonces prometido (el de Bee, que a Levi -que sepamos- no le van las boas) para que se buscara otra churri. Total, que si hay alguien a quien Bee no pueda soportar ese es Levi, ese maromo (buenorrísimo, claro) con el que va a tener que trabajar codo con codo. Nosotras queremos que trabajen pechito con pechito pero todo a su tiempo, que Ali Hazelwood tiene que enseñarnos los motivos del odio de Bee y que veamos la patita de Levi, ya que, como avezadas lectoras de romántica que sois, ya sabréis que Levi es un padentrista que precisamente odio por Bee no siente...

Lo que siente es no poder arrimarle la cebolleta

Con paso lento pero seguro, Ali Hazelwood va desmenuzando el pasado de Bee y el presente que le une a Levi, mezclando su relación personal con una intriga laboral que me ha tenido de lo más entretenida. Obviamente, lo del curro es el Macguffin, porque a ti lo de la NASA te interesa lo mismo que pillarte los dedos con la puerta. Tú lo que quieres es que Bee se dé cuenta de que Levi bebe los vientos por ella y deje que el maromo, como buen ingeniero que es, le inspeccione los circuitos. Y, ay muchacha, lo que es Levi comprobando si a Bee se le cortocircuitan los bajos cuando él se acerca... 🔥🔥🔥🔥 Este hombre es como un sediento que vaga por el desierto y se encuentra con un oasis rebosante de agua. Levi está hambriento por Bee y, cuando la pilla, le falta moza para saciarse. El sexo es muy apasionado. Descriptivo y mezclado con sensaciones y sentimientos, sientes que cada guarrerismo es un punto más de conexión entre ambos. Además, al intuir lo que Levi siente por ella (porque nunca conocemos su punto de vista) disfrutamos tanto por lo que leemos como por lo que imaginamos que Levi siente.

Levi nos croquetea los bajos

Y es que Levi es tan maravilloso... Es listísimo, está buenorro, es encantador, tiene vicio por el fornicio CON BEE y en ningún momento dudas de lo que siente por ella. La historia te la contará Bee pero él es el que te enamora (al menos a mí, que tengo el corazón en los bajos). Bee tampoco está mal pero resulta más mundana y, al conocer sus pensamientos, mucho menos misteriosa que Levi y, por tanto, menos atractiva. Del resto de personajes, poco que añadir, un poco clichés pero salvan la papeleta (salvo uno que me ha molestado y del que me quejo más abajo 😂).

Todo está bien hilado, hay giros, alguna sorpresa (que yo me comí porque soy bella a costa de no ser espabilada) y está escrito con un ritmo drogaínico que te impide dejar de leer. Como libro de mono con platillos es perfecto, te desconecta de la realidad y te hace pasar un rato estupendo. En algún momento hacia la parte final el ritmo decae un poco pero el apocalipsis kleypasiano hace que remonte el vuelo. Sin embargo, y a pesar de que este libro me ha parecido en su conjunto mejor que La hipótesis del amor, me ha tenido croqueteando un pelín menos. Supongo que el hecho de haber leido antes la historia de Adam y Olive hace que este me haya sorprendido menos en su conjunto (aunque los personajes y su historia me hayan gustado más). Pero, además, debo añadir que he quedado un poco hasta el xixi tanto de la compañera de Bee (no le he cogido el truco a su particular locura y no la aguanto) como de las constantes referencias a Marie Curie. Yo entiendo (bueno, no) el fangirlismo por ella y los paralelismos que la escritora quiere hacer pero, de verdad, una referencia más a ella y me hago un bocadillo de radio y polonio con tomate.

Cuánto he disfrutado el mariecurismo

La química del amor es una especie de La hipótesis del amor y Cariño, cuánto te odio con toques de Spoiler Alert (teniendo, afortunadamente, pocos toques de esta última) que no tiene nada nuevo ni especial pero que no puedes dejar de leer. Es un libro ligero y sencillo, un digno ejemplo de mono con platillos que cumple a la perfección su misión de entretenerte y calentarte el bajerío mientras te cuenta cómo los científicos también se enamoran mientras hacen cosas de gente lista para mejorar tu vida. No es un libro profundo ni pretende serlo pero sí ha sido una gozada que me ha alegrado y me ha dejado con ganas de releerlo nada más terminarlo.

Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...

4'5. Levi, te quiero para mí


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