[Libro no publicado en español]
Desde que tiene memoria, Rawley Cooper ha amado a Faith Leigh, pero la crueldad de su infancia le acecha y sabe que no es merecedor de su amor. Cuando la muchacha se le acerca el día que cumple diecinueve años, ambos ceden a la tentación. Pero el ardiente beso le confirma lo que Rawley ya sabía: que no puede tener una vida entre sus brazos. Para proteger su corazón, recoge sus cosas y se marcha al oeste.
Faith siempre ha adorado al muchacho que sus padres criaron, pero no está segura de poder perdonar que saliera de su vida cuando más lo necesitaba. Cuando un telegrama urgente le obliga a regresar, Rawley descubre que Faith es ahora toda una mujer a la que tener en cuenta. Mientras los antiguos sentimientos vuelven a la vida y se desencadenan nuevas pasiones, ambos tienen que afrontar los secretos de su pasado o arriesgarse a perder un legado de amor.
¡Quién podía esperar que, tropecientos años después de la publicación de Texas Splendor, íbamos a poder disfrutar de nuevo de la familia Leigh! Por aquí leímos los libros hace un par de años, pero supongo que las lectoras que los disfrutaron en su momento, darían saltos de alegría al saber que íbamos a poder conocer el final feliz de uno de los personajes que más adoramos en los libros previos: Rawley.
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| Todas desde que lo conocimos |
La historia de Rawley Cooper está íntimamente ligada a Dallas y Cordelia (Texas Glory 😍), que fueron los que le enseñaron lo que era un hogar y recibir amor. Los años han pasado y Rawley se ha convertido en un hombre maravilloso, pero sigue acechado por los recuerdos de su pasado y por el sabor de un amor imposible: el de Faith Leigh, la hija de sus padres adoptivos. Vamos, su hermana.
¡Muajajajajaja, allá que van vuestras cabezas volando! Bueno, Rawley adora a Dallas y a Cordelia pero ni es su hijo, ni aceptó su apellido, ni ha visto a Faith como su hermana, así que menos gritos, Milagritos, que esto no va de incestos (además, en el Oeste hay que apañarse amorosamente como uno buenamente puede). Es caso es que, por cuestiones de la vida, Rawley y Faith se separan y, tras unos años, se reencuentran en unas circunstancias muy distintas pero con los sentimientos intactos. Y ya está, chavalada, eso es el libro. No hay megapistos ni dramones añadidos a los que ya tienen y sí mucho amor por todos los lados. Y también un poco de cabreo por mi parte, ya que esta ansiada historia no está contada en un libro, sino en un relato.
Ay, queridas, con la emoción tan grande que me recorrió las lentejuelas al saber que se iba a publicar la historia de Rawley y el disgusto que fue saber que iba a ser tan breve. No entiendo esa decisión (que ya hizo lo mismo con Bill, el último de nuestros huerfanitos), ya que había historia de sobra para hacer un libro fantástico y nos hemos quedado con un relato (estupendo, eso sí). Es cierto que "mejor relato fabuloso que libro horroroso", pero los relatos suelen tener una serie de problemas derivados de su longitud que me suelen impedir darles 5 Gandys (justo lo que ha pasado). De todos modos, he disfrutado mucho de la historia de Rawley y Faith. Como son personajes conocidos (sobre todo Rawley), Lorraine no pierde el tiempo en situarnos y entramos rápidamente en faena. Rawley es un personaje que te roba el corazón desde su primera aparición en Texas Glory y, en su libro, te roba corazón y bragas, es un hombre simplemente maravilloso. Faith es estupenda pero mucho más plana a su lado. La historia que la Heath ha creado para ellos es bonita y dulce, llena de emotividad, tanto para los personajes como para las lectoras, ya que poder reencontrarte con estos personajes, volver a tenerlos vivos entre tus manos es muy emocionante. Personalmente, he disfrutado lo indecible de reencontrarme con Dallas, mi personaje favorito y el más carismático de la saga.
El relato está escrito de un modo fabuloso, creo que Lorraine Heath brilla especialmente en sus libros del Oeste. Aunque ahora le salgan las enaguas por las orejas, con este relato demuestra que sigue conservando su toque, esa maestría a la hora de narrarnos una historia envolviendo todo en una especie de poética emotividad. Todo está bien puesto y, donde otras autoras emplean páginas, ella dedica un par de párrafos. Lo mismo digo de las secuencias guarreriles, que son expresión del amor entre los personajes y están más llenas de emociones y sensaciones de que descripciones. Y aquí tengo que enganchar con lo que menos me ha gustado: su brevedad. Al ser un relato, la Heath le da al resumen cosa fina, con lo que nos encontramos con que todo se va resolviendo en un plis. Me parece que, por su modo de narrar, esta historia requería ser saboreada despacito y la Heath iba a toda leche. No es que vaya todo tan deprisa que ni te enteres, pero sí me parece que no se dedica el tiempo suficiente a desarrollar y resolver los momentos clave, lo que hace que la historia no sea perfecta para mí.
Texas Legacy es un regalo para las fanes de al familia Leigh, una historia sencilla, dulce y muy bonita en la que podemos disfrutar del final feliz de uno de los personajes que más nos ha emocionado en esta saga. Demasiado breve y apresurado en varios momentos, te deja una maravillosa sensación al terminarlo y con la lagrimilla al borde de la pestaña, además de con las ganas de releer toda la serie y abrazar los libros como una tolai feliz.
Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...
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| Rawley, llenas de amor libro, corazón y bajos |
























